Los personajes de esta historia no me pertenecen. son propiedad de la magnifica Stephenie Meyer autora de la Saga Crepúsculo.
La trama y el desarrollo de los personajes son de mi propiedad.

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domingo, 26 de junio de 2011

CAPITULO 11

BVOP

Mala Idea


El  día pasó sin mayor complicación claro por lo menos para Alice porque para mi fue fatal.

 Hoy eran las elecciones del famoso Consejo Estudiantil y zas a quién elegían como representante a mí.

Estaba furiosa a pesar de que Jake me aseguraba que él hubiese querido ser el representante de Economía. Yo lo escuchaba no me quedaba de otra.  Según lo que tenia entendido por mi amiga era un Consejo en donde se debatían los pros y los contras de los contenidos solo algunos profesores participaban y era de suma importancia estar al día con todas las materias sin dejar de asistir a las reuniones que se realizarían por ahora una vez a la semana para luego llegar a tres.

¡Bingo!. Ahora no solo tendría que estudiar sino también participar en el bendito Consejo.


- ¡Esto es para festejar amiga! - decía Alice mientras ponía la música en el maravilloso equipo


- ¡Oh sí! ya lo creo.


- Hay Bella  va a ser muy bueno para ti estar en ese Consejo ¿sabes? de esa forma podrás ausentarte de vez en cuando de las clases de Edward...


- No lo nombres ¡Por favor! ya he tenido demasiado por hoy estoy exhausta creo que iré a dar una vuelta ¿me prestas tu auto? - pregunté


- ¡Claro! toma, solo no te demores amiga recuerda que Jake dijo que vendría a las seis - contestó al tiempo que me entregaba las llaves.


Conduje por mas de una hora ni siquiera me fije hacia donde iba. Cuando ya no quedaba ni rastro de mi enojo desdí que era tiempo de volver. Su recuerdo me estaba matando. Esto iba a ser más difícil de lo que imaginaba. Lo extrañaba. La impotencia me consumía. ¿por qué no fue hoy a la escuela? a sí porque los profesores nuevos no debían ir hoy dijo Alice, pero... es que no me había pensado ni un poquito ufff estaba delirando de nuevo.


Jacob estaba esperándome cuando llegué, apenas si lo salude.


- ¿Te ocurre algo malo Bella?


- No. No es nada Jake es que estoy un poco cansada.


- ¿ Tendrás ánimo para empezar con la monografía?


- ¡Oh sí!; no es nada espesemos - dije un tanto más calmada


Alice estaba con la cabeza metida en su carpeta debía preparar un informe a cerca de la publicidad que según ella sería la mejor para una empresa.


Me encontré pensando en .. Edward... de seguro estaría con alguna maldita zorra esas que a él le encantan según mi amiga.

- Bella - habló Jake sacándome de mis pensamientos.


- Sí.


- Te estaba preguntando a quien elegirías tú para la monografía.


- Creo que me quedaré con Marx.


- Ok. yo elijo a Keynes  es más fácil - contestó.



- Bueno creo que por hoy es suficiente, mañana si quieres seguimos - repuso Jake


- Esta bien. A la misma hora ¡vale!


Jacob se acercó a mí y sin pensarlo me dio un fuerte abrazo. Se quedó de una pieza cuando reaccionó frente a lo que había echo.


- ¡Dios, Bella perdóname soy un idiota! - repetía una y otra ves.


Me quedé petrificada ante aquel contacto. Alice se me acercó corriendo y me abrazó mientras que con la otra mano le hacia señas a Jake que se fuera. Este se giró y salió de la casa.


- ¡Ya esta Bella ya paso! - musitaba Alice en mi oído


Al cabo de unos segundo reaccioné y de la peor manera, las lagrimas inundaron mi rostro y el dolor hizo mecha en mi pecho nuevamente y me deje arrastrar otra vez por la angustia desesperante que consumía mi alma.

Alice espero junto a mi todo el tiempo que fue necesario y cuando desperté  era de día y estaba envuelta en mi cama con la misma ropa que llevaba puesta el día anterior. Las imágenes pasaron como una postal frente a mis ojos .

Luego de bañarme y prepararme salí a toda prisa en busca de mi amiga.


Ella aún no había salido de su cuarto por lo que me apresuré en preparar un apetitoso desayuno.

- ¿Cómo estás? - preguntó preocupada


- Creo que bien, no lo sé. aún no logro comprender como fue que me sucedió eso anoche. Discúlpame Alice soy una pésima compañía - conteste ligeramente.


- No digas tonterías quieres. No fue tu culpa. Tú no te lo esperabas. Fue el estúpido de Jake que no se dio cuenta de nada. Hombre tenia que ser.- bufó


- ¡Oh Dios! Jacob creo que debo disculparme con él.


- Ni se te ocurra, ya le he llamado y le he dicho que estás bien no te preocupes.


- Gracias amiga.


- Para eso estamos ¿no?. ¿ Crees que podrás asistir al colegio hoy? - preguntó


- ¡Claro!. Bueno eso creo; tenía pensado salir a correr a la vuelta ¿me acompañas?.  El deporte me hace mucho bien y estos días hemos estado un poco flojas.

- Tienes razón, necesito despejarme tanto como tú. Sigo soñando con mi príncipe encantado pero aún no aparece.

- No pierdas las esperanzas Alice, mírame a mi de quién me fui a enamorar - le solté y me tape la boca avergonzada  ni bien lo dije.

Ella rió largamente para luego decir:


- No te aflijas, Bella. Tu no tienes la culpa de que él sea un patán.


- En eso tienes razón. - Alice era grandiosa la adoraba.


Para mi gran sorpresa hoy tampoco lo vi y eso fue un alivio para mi sistema nervioso. Jake me persiguió por toda la Universidad pidiéndome repetidas veces perdón.

- Esta bien te lo digo por enésima vez, si continuas en ese plan ya no seré más tu amiga- respondí un tanto molesta por tanto acoso.

- Es que prometí ayudarte y me equivoqué. gracias por perdonarme, te prometo que no volvera a pasar. Salvo que tu  me lo pidas claro esta.

- Eres terrible, Jake.


Salimos a correr con Alice y fue grandioso Seattle era enorme, lleno de hermosos paisajes y el clima hoy era bastante agradable. Llegando a casa el móvil de mi amiga sonó.


- Rose, si sí. Ya estamos llegando. Ok nos vemos.- decía Alice antes de cortar.


- Era mi cuñada Rosalie te va a encantar;viene a buscarnos para salir de compras ¿qué opinas?


- Pues que sí. Estoy harta de estar encerrada y no quiero ver a Jake esta tarde asi que lo llamaré y me excusaré con él.


- Hoy estuvo pesado ¿no?

- Pesado es poco, pero sé que lo hacía porque se sentía culpable.- nos reimos mientras subiamos por el acensor.


Una hermosa rubia de ojos verdes gatunos, tez pálida y cuerpo escultural nos esperaba en la puerta. Rosalie supuse por la descripción de Alice.


- ¡Hasta que al fin llegan chicas! - dijo al tiempo que besaba nuestra mejillas.


- Un gusto soy Rosalie Hale la cuñada de Alice y tu ¿debes ser?


- Bella - conteste sin dudar.


- Pues mucho gusto eres muy bonita, Bella. Casi como yo - reía y supuse que sería muy vanidosa pero me cayo bien al instante.


- ¡Que esperan para darse una ducha y cambiarse tenemos toda la tarde para nosotras!


Salí disparada hacía mi cuarto riendo ante la idea de que existía una compradora más compulsiva que Alice.



Recorrimos el centro comercial de punta a punta. Compramos infinidades de cosas. Rose no paró de hablar y en mi interior agradecí por eso. Yo no sabía que contar de mi vida la suya era mucho más interesante.

Nos contó de Emmett y de lo intrigado que estaba por conocerme después de la petición de su hermana.

- Alice por cierto ¿cuando piensas llevar a Bella a casa? me encantaría que fuesen esta semana por las tardes me aburro mucho, mi osito se pone a jugar PS3 con Jasper y Edward parecen unos niños.


Al escuchar su nombre me estremecí al instante Rosalie se dio cuenta pero no dijo nada.


- Iremos pronto te lo prometo pero mientras tanto podrías venir tu a casa es lo mejor ¿no crees? - dijo Alice evasiva.


- Ok. Chicas se que algo se tejen así que no las voy a presionar por ahora porque espero que me lo digan ustedes - dijo Rose un tanto frustrada.


- No es nada de que preocuparse Rose - dije esperando que me creyera.


Cuando llegamos a casa Rosalie tomo mis manos entre las suyas y me dijo:

- Bella, sabes que eres como una amiga para mí, sé que suena un poco prematuro pero yo soy así sin medias tintas solo espero ganarme tu confianza pronto - sonreía tan tierna-mente que no dude en contarle todo ella lloró por mi desgracia, por mi dolor y se compadeció de mí más de una vez.

- Pero eso no el lo peor - dijo Alice, sabía que se refería a la peor parte la de Edward.


- Es que el chico de la fiesta es ...- dude - es Edward tu cuñado Rose.


- ¿Qué. qué? - grito - no, no eso no es justo.- repuso un instante para luego quedarse pensativa - Bueno pensándolo bien tu podrías hacer que encause su vida de una buena vez.

- Por favor Rosalie si apenas nos vimos dos veces - dije un tanto emocionada por sus palabras


- Pues para que veas Edward es un maldito mujeriego sí, no te lo discuto pero mi osito me dijo que últimamente esta muy raro...


- ¿Raro? - preguntamos al unisono con Alice


- Sí, fíjate que el lunes yo salí de viaje por negocios, Em tenía planeado salir con los chicos a festejar y nunca salieron porque cuando llegó al depa de Jas estaban totalmente borrachos los dos. Y ninguno supo explicar la razón de tal borrachera.


- Eso no significa nada  -.dije un tanto molesta


- Claro que significa - corto mi amiga.- Edward nunca se perdería una buena fiesta con chicas por quedarse a beber aunque no conozco a su amigo puedo decirte que algo lo atormenta


- Lo mismo dijo Em y yo lo confirmaré ni bien lo vea.


- Pues aunque así lo sea chicas. No creo ser la causa del tormento de nadie. - aunque él, si lo es del mío me dije internamente.


- Creo que pronto lo sabremos que tal si te vienes mañana a cenar a casa yo invitaré a Edward y a Jas para que no parezca raro, ¿que dices Bella?. No te niegues por favor. sabes perfectamente que debes darte una oportunidad nadie te dice que te lances en sus brazos ni mucho menos. Solo tantea el terreno. Luego sacarás los pros y los contra de esto.

- Lo pensaré, pero no sé si es lo correcto.


- Si tienes dudas el sabrá muy pronto quien eres así que ¿para que seguir escondiéndote?


- Esta bien, chicas me convencieron. pero sigo pensando que es una mala idea.



domingo, 19 de junio de 2011

CAPITULO 10

Sorpresas


EPOV

El sonido de la alarma me despertó, la apague de un manotazo y me senté en la cama, los ojos me ardían, vislumbre que aun era temprano pero igual me levante.

Para mi sorpresa Jasper ya estaba en la cocina cuando salí de mi cuarto bañado y cambiado.

- ¿ Ansioso, no?

- Bastante - contesté mientras servia un trago de café y el estomago se me revolvía por la maldita cafeína

Cuando salimos del departamento me encontraba más relajado, pero al acercarnos a nuestro destino mis manos empezaron a sudar, respire profundo y me dirigí con mi amigo a la sala de profesores.

Recibimos felicitaciones y saludos de todos, intercambiamos sonrisas y eso me ayudo a distenderme; sólo un poco. Estaba seguro que hoy la vería, ansiaba saber si estaba igual a como la recordaba, anhelaba profundamente descubrir que no había sido un sueño producto de mi borrachera ese día.

Nos entregaron los horarios de nuestras clases y con un suave puñetazo en el hombro Jas se despidió y me deseó suerte mientras caminaba hacia el otro extremo del pasillo.

Empecé el recorrido hacia mi clase, cuando reconocí a la rubia que se balanceaba sensualmente, venia acompañada de un moreno gigante Demetri, la muy zorra de Tanya se me acercaba desfachatada mente, estaba lindísima, me sonrió y apenas me saludo con una leve inclinación de su cabeza, su novio ni cuenta se dio cuando me guiño un ojo, que desvergonzada tendría que evitar cualquier tipo de relaciones a partir de ahora , no quería que eso interfiriera en mi legajo, puesto que estaba en calidad de profesor y no de alumno; sonreí al recordar que sí querría involucrarme con otra persona, el único problema sería encontrarla.

El pánico se apoderó de mi y la duda hizo de las suyas, ¿Y si no venía? ¿Si asistia a otra Universidad?; no, eso era imposible, ella había estado en la fiesta de Alex, por lo tanto era de primero de eso no había duda.

El señor Banner se me unió en el pasillo cuando estaba por ingresar al aula y se me adelantó una vez allí para darles la bienvenida a los nuevos.

Una extraña mezcla de excitación me sorprendió, puse mi mejor cara y entré en el aula.

Recorrí rápidamente con la mirada sin prestar demasiada atención, era un grupo numeroso, organice mis cosas en el escritorio, estaba nervioso, absurdo. Era solo una maldita clase nada más, me dije.

Empecé mi discurso sobre lo que esperaba de este curso, bla bla bla..., había muchas chicas de todos los gustos pero ninguna llamó mi atención, Me extendí hablando sobre la Macroeconomia, en eso estaba cuando la ví, antes no me había dado cuenta porque miraba hacia la ventana, pero cuando sus ojos se encontraron con los míos, sentí que el piso se hundía bajo mis pies, me derretí allí mismo, era más hermosa aún, mis recuerdos no le hacían justicia; las manos me temblaban, por lo que las apreté conviertiendolas en puños cuando note quién era el que se sentaba a su lado y precisamente la hacia reír.

Ese estúpido perro estaba con ella, otra vez, podía matarlo ahí mismo pero, no lo haría, no era el lugar adecuado, tal vez en....; estaba divagando, busqué un poco de compostura y, continué con mi absurda clase.

La evité lo más que pude, varias veces me encontré haciendo trampas, obligué a mis mente a no pensar en esa estúpida ingrata que estaba en compañía de otro, y, continué; una idea se cruzó por mi mente y les dí un artículo para que lean, de esta forma la tendría solo para mí, me estaba volviendo loco, la garganta me ardía y si seguía hablando no duraría mucho tiempo más.

Todos estaban enfrascados en la lectura, por lo que me permití mirarla, nuevamente me encontré con ese mar de chocolate derretido frente a mi, ella se apresuró y bajó la vista; emprendí mi recorrido por el largo pasillo hacía donde estaba ella, percibí que su compañero murmuro algo y ella sintió.

No se había dado cuenta de mi presencia pero cuando lo hizo no pude evitar mirarla con toda la rabia que había acumulado, ella era la causante de mis noches enteras sin dormir, me perturbaba tanto que ya no podía tener sexo sin imaginarla allí debajo de mí, y la muy ingrata que hacía ¡Claro! estaba muy gozosa al lado de ese maldito.

Recosté mi espalda en la pared, cruzando mis manos en el pecho, estaba tan cerca que su aroma me invadía, me deje llevar por ese mar de sensaciones y esencias de fresas, tan deliciosa como ella..., la observé detenidamente, llevaba puesto un jeans apretado, imagine que sus piernas se verían espectacualres por no hablar de su trasero, Dios y esa bendita blusa azul le ajustaba tanto los pechos que sentí deseos de liberarlos con mis propias manos, su cintura tan estrecha y el cabello se veía maravilloso tal y como lo recordaba largo y sedoso; su rostro estaba girado hacia su compañero y la odié mucho mas por eso.

No podía quedarme allí, por más que quisiera, muchos de los alumnos habían terminado con el texto y me observaban; lo que me llevó a recordar, ella no había mirado ni una sola vez el maldito texto, ahí estaba justo lo que quería,  mi venganza.

Ya en el frente del salón, pregunté en general de que se trataba el artículo, ella se removía inquieta cuando la miré fijo y le dije:

- ¿A ver usted...?- tenía que saber su nombre, había soñado miles de posibilidades.

Ella me miró confusa y luego respondió: - Isabella Swan - su voz me erizó la piel, estaba tan o más nerviosa que yo, sabía que me había reconocido por lo que sonreí, continué con mi plan.
 Le hice una pregunta un tanto rebuscada solo para fastidiarla, no sabía porque pero estaba seguro que ella me lo debía.
Se mordió el labio y eso fue más que suficiente para mi,  le dí la espalda cuando comenzaba a hablar, mis manos temblaban, tomé unos apuntes y empecé a escribir muchos nombres de autores, sin dejar de escucharla ni un segundo.
No dudo ni un solo momento al dar su respuesta, me sorprendió totalmente, ¿Cómo es que respondió de es forma?, no había ni siquiera ojeado el texto, me frustre y solo contesté :

- Bien. - porque demonios tenía que escaparse de esta, era absurdo sentirme así, estaba furioso y ¿orgulloso? de ella, que estupideces me dije mientras les daba una monografía sobre los diferentes autores, sonreí satisfecho cuando les impuse que no podrían hacerlo en grupo, por lo menos me aseguraría que ella estuviese lejos de él al hacer el trabajo. Recogí mis cosas y salí a toda velocidad con el timbre.

Estaba como loco, parecía un gato enjaulado y aún quedaban otras ¡dos clases más!, ansiaba tener un cigarrillo en mis manos, maldito el día en el que lo dejé. Intenté calmarme mientras ingresaba en mi segunda clase.
Fue más de lo mismo, pero me proporcionó una hora y media de tranquilidad, agradecí por eso.

Ya en la sala de profesores, no dude y tomé varias tazas cafés, Jasper me miró extrañado sabia que en el único momento del día que lo toleraba era en el desayuno después me caía como una patada, pero aún así no dijo nada, solo se dedicó a hablarme de su maravillosa segunda clase y del hermoso grupo que lo recibió, esa era la clase de "Isabella", hermoso nombre, daría lo que fuese por... ¡NO!, espera no seas ansioso, ya te cobrarás cada una las aunque hizo pasar. ¡Dios! daría lo que fuese por un Valium.

Abstuve mis ansias de preguntar, ya tendría tiempo para interrogarlo y también estaba decidido a contarle la verdad, era una tontería ocultárselo ahora que ella estaba tan cerca.

Al terminar la jornada nos pusimos de acuerdo y compramos un par de cervezas para festejar el primer dia de clases, el día siguiente no teníamos clases pues se empezaba a consolidar el consejo estudiantil y solo los profesores antiguos debían participar en la elección.

Después de la quinta cerveza, Jas empezó a cantar y yo solo aplaudía; no sé bien en que momento empecé a hablar de Isabella, solo se que mi amigo me miraba embobado y decía que eso era lo que el sentía por su chica de la fiesta; nos abrazamos como comadres en desgracia y lloramos escandalosamente.

El agua helada me despertó e hizo que la borrachera se disipara.

- Valla forma de festejar, sin invitarme. ¡Qué hermano que tengo! - se quejaba Emmett mientras arrastraba a Jas a mi lado, ni siquiera le contesté estaba literalmente destruido. Fui corriendo hacia el retrete y vomité litros de cerveza.

Vestido y un poco más recuperado, fui hasta la sala y noté que estaba totalmente limpia y ordenada, realmente mi hermano era mejor que una mucama.

- Aquí tienes - y me tiró un frasco de pastillas para la resaca, me zampe cuatro sin lastima y caí en el sofá.

- Espero que hayas dejado algunas de esas, para mi - decía Jas arrastrándose hacia el sillón, tomó otro puñado y las tomó si asco.

- Alguien me puede explicar, que le dio por emborrarse hasta el olvido - Em estaba furioso; - llego dispuesto a festejar y resulta que ustedes estaban muy abrazaditos, durmiendo a pata suelta en el medio de la sala, la música a todo trapo y ni hablar del chiquero que era esto - sacudía la cabeza  sin darme cuenta la apreté con todas mis fuerzas, no quería escuchar nada ni mucho menos quejas.

- Ya basta, solo tomamos unas cervecitas - dije compungido.

- Unas doce por las que conté, pero esto no viene al caso ¿Por qué demonios no me llamaron? Rose salió de la cuidad y podía haberme divertido yo también - reclamaba y hasta creo que le vi un puchero, solo reí por lo bajo, ese era mi hermano.

- Bueno, ya paso que tal su día chicos, por los despojos parece que estuvo ¡genial!

- Nada mal - contesté

- Mejor de lo que esperaba - dijo Jasper con el control remoto en la mano haciendo zapingg

- No sé ustedes, pero yo me muero de hambre - decía Em sobándose la panza.

- ¿Qué hora es? - dije recordando que no había probado bocado desde el día anterior.

- Las nueve de la noche, ¡llevó aquí dos horas! tratando de rehabilitarlos - contestó Emmett.

- Esta bien por que no pides unas pizzas - dijo Jas acurrucándose en el sillón.

La pizzas estaban espectaculares, tenía un apetito voraz. Jugamos a la PS3  y luego Em se fue a su casa.

Evité todo lo que pude a mi amigo, y me excuse con un fuerte dolor de cabeza que ya no tenía. No quería escuchar las teorías que Jas tendría para decirme, que de seguro iba a ser un discurso bastante largo.

Apenas cerré los ojos pude visualizarla.

 "Isabella Swan".

 Había sido verdadera suerte encontrármela hoy, pareciese que el destino nos quería juntos.... que estaba diciendo, yo solo la quería para una sola noche, como a todas las demás y bueno pensándolo bien tal vez dos o tres a lo sumo, como para desquitarme lo que me había echo.

 Con este pensamiento me dormi plácidamente.


domingo, 12 de junio de 2011

CAPITULO 9

Si las miradas Matasen


BPOV

La mañana del lunes se abrió paso entre las nubes dejando atrás la obscuridad de la noche y con ella todos mis temores. Aun era temprano pero decidí emprender el camino hacia el cuarto de baño debía lograr que mi cabello luciera hermoso, este iba a ser mi primer día de Universidad, había añorado tanto este momento en mi mente que estaba profundamente emocionada, este seria el comienzo del cambio, de esto dependería mi vida a partir de ahora, mi futuro se definiría con mi carrera estaba convencida de que podía lograrlo nunca había tenido ningún tipo de dificultad en los estudios, Alice me decía que era una traga libros y yo no se lo discutía, amaba leer era lo único que me tranquilizaba, mi mente se transportaba a otra dimensión a tal punto que las horas se me iban volando cuando tenia un libro en las manos, mis favoritas eran las novelas de Jane Austen pero cualquier cosa que mantuviera mi mente ocupada era bien recibida.
Estas ultimas semanas pasaron volando entre idas y venidas mi amiga había procurado que estuviese muy ocupada, fuimos de compras infinidades de veces y no me dejo sola ni un minuto, sabia que estaba preocupada por el lamentable episodio en el cual me encontró y que injustamente se culpaba por no haber llegado mas temprano ese día del almuerzo con sus hermanos a los que no había vuelto a ver, me sentía culpable.
Gracias a Dios mis pesadillas habían sesado no de la forma en que yo deseaba "para siempre" pero fuera cual fuese el motivo agradecía su ausencia.
Lave mi cabello con mi shampoo de fresas, lo seque con cuidado  me vestí con mis nuevas adquisiciones; un jeans azul claro extremadamente ajustado pero le daba a mis curvas una forma increíble la gimnasia estaba dando sus frutos sonreí ante mi pensamiento, aun me sentia dolorida tras la clase intensa del dia anterior, tome la blusa era preciosa de satén Alice había insistido que era ideal para mi pero no dejaba de pensar que estaría demaciado elegante para mi primer día de clases, era de un azul tan intenso marcaba mis pechos y mi cintura parecia mas pequeña aun, los zapatos eran de tacón medio nada exagerado color crema al igual que mi chaqueta y por supuesto la cartera a juego. Pinte mis labios con un poco de brillo y Alice peino mi cabello como el día de la fiesta con suaves ondas; tome mis carpetas y salimos.
Alice vetia un conjunto rosa y zapatos negros a tono con la cartera, su cabello totalmente enloquecido lucia hermoso era de un negro intenso lo llevaba corto desde que la conocía decia que era cuestión de gusto no de comodidad ya que le llevaba horas dejarlo como ella quería.
Llegamos bastante rápido pues estamos muy cerca, nos dirigimos a la oficina principal donde nos entregaron nuestros respectivos horarios, el pánico se apodero de mi cuando llegamos a la que seria mi aula nunca había estado sola en clase ya que desde que Alice llego a Forks siempre se sentaba conmigo, ella noto mi tensión y me dio un fuerte abrazo al cual respondí emocionada me deseo mucha suerte prometiéndome que solo seria un par de horas hasta el almuerzo donde nos encontraríamos en la cafetería.
Mis manos sudaban y el corazon pedia a gritos salirse de mi pecho, absurdo esto era lo que yo ¿tanto queria no?.
Obligue a mis pies a caminar, una vez dentro del aula observe que había pocos alumnos agradeciendo a el haber llegado temprano aun faltaban quince minutos para empezar la clase.
Escogí el ultimo asiento de la clase no por la distancia sino porque este daba justo a la ventana, nuevamente mire mi horario y comprobé que mi primer clase seria Economía I, genial había estudiado todo el material de estudio desde que me aceptaron y sabia de que venia la mano.
Reconocí al joven que ingresaba en ese momento, estaba mas alto que la ultima vez que lo había visto en aquella fiesta, el cabello tan obscuro casi parecía negro su piel era muy hermosa como el resto de su cuerpo tan cobriza, ni bien se percató de mi sonrió y emprendió su camino hacia mi, respire varias veces y puse mi mejor cara.
-Hola Jacob- dije
-Bella, es un placer volver a verte- sus ojos tan obscuros brillaban de fascinación lo cual provoco que mi risa saliera.
-¡Por favor! no digas eso Jake,- sabia que debía disculparme con él, esta mi oportunidad para cambiar- ¿quieres sentarte conmigo?-ofrecí entusiasmada realmente no me apetecía tener a otra persona extraña a mi lado.
-¡Claro! pensé que nunca lo preguntarías- me miro un momento y luego dijo- te molestaría cambiarme el lugar es que soy clautrofobico y necesito del aire de vez en cuando- estaba avergonzado con su confesión
-No te preocupes, ahora somo dos- reí junto a el, yo no era clautrofobica pero a veces necesitaba del aire cuando sentía mucho pánico por..., uffff basta es hora de pensar en otra cosa me dije y le cedí el lugar.
la cara de Jake era una jugueteria estaba feliz de poder sentarse conmigo.
-Tengo que pedirte disculpas por lo que sucedió en la fiesta- dije un tanto nerviosa
-No, no tienes porque hacerlo- dijo
suspire - Si,quiero hacerlo ahora que vamos a ser amigos debes saber la verdad- dije seria, el me miro un momento y asintió con la cabeza, -yo, yo tengo un problema-, dude ¿se lo diría realmente?, si debía decirle pero tan solo lo que el pudiera escuchar nada mas.- me es muy difícil estar cerca de un hombre, no puedo me produce mucho miedo- le solté y respire aliviada.
- ¿Es como una especie de fobia verdad?- pregunto, bueno no era realmente una fobia lo mio mas bien era repulsión si eso era, pero solo asentí con la cabeza.
-¿Entonces era eso, verdad? yo pensé que había hecho algo para molestarte- dijo muy animado
- No tu no hicisteis nada, soy solo yo, pero deseo salir adelante y superarlo ¿ cuento con tu ayuda?- pregunte
- Estoy para lo que desees Bella, solo dime si hago algo mal, no quiero que salgas huyendo de nuevo- rió divertido
- Gracias, se que te parecerá un poco extraño pero si tu puedes... evitar todo contacto físico así sea el más mínimo te lo agradecería- dije a diez mil por horas- en este momento me esta costando toda la fuerza de voluntad estar aquí contigo- baje la cabeza y espere estaba realmente avergonzada sabia que pensaría que era una loca suelta pero no me importó, el me caía bien y no deseaba perder su amistad por una estupidez.
- Entendido- dijo y me guiño un ojo.

A pesar de todos los malos pronósticos, la compañía de Jacob me resultó muy grata por momentos creí haber encontrado un amigo al fin, el era muy  divertido y se cuidaba de evitar cualquier roce por mas insignificante que fuese y yo agradecía su empeño, ya que el banco era de medidas normales para personas normales y Jake no era normal  en ese aspecto, parecía mas grande al tenerlo sentado a mi lado, desvié la vista  de sus enormes brazos justo cuando se dio cuenta de lo que estaba mirando.
Mi mente estaba feliz  ganaba una pequeña batalla a mi pasado y eso era muy bueno.
Las nubes se arremolinaban fuera y empezaban a acumularse , solo esperaba que no se largara a llover hasta no haber llegado a casa, sentí un murmullo pero aun así no quite mis ojos de la ventana, Jacob tocio por lo bajo y me saco de mi ensoñación, cambié mi vista hacia adelante y localice al rector el señor Banner decía su discurso de bienvenida con demasiada convicción, ¡que aburrido era ese hombre!, Jake se pasó haciendo morisquetas con la cara, bajo la vista y oí que presentó al nuevo profesor de Economía el joven Edward Cullen, ¿ qué? oh no justo hoy, ¿porque? era una broma de muy mal gusto no me anime a levantar la mirada, sabia que no tenía nada que temer, el no me conocía pero esto si que era ¡¡mala suerte!!; Según mi amiga sus hermanos estaban encantados con nuestra llegada a Seattle pero había algo en su tono de vos cuando nombraba a Edward que me hacia sospechar que él sí se había molestado, y no era para menos lo mismo hubiese sentido yo si alguien llega y me rajan de mi casa así como así, pero eso era algo que seria mejor evitar en el ámbito escolar.
Suspire resignada, y levante los ojos, y lo vi.
Su cabello castaño dorado hizo que mi corazón diera un salto inesperado, empece a hiperventilar, maldesí para mis adentros, de seguro mi rostro parecería un tomate.
Se veía tan gloriosamente hermoso allí parado en el frente de la clase, de no ser por eso pasaría como un alumno más era tan joven guapo y sexi, dios que estaba diciendo!!
El señor Banner se despidió diciendo que nos dejaba en buenas manos y mi cerebro bailaba, esas manos eran preciosas yo las conocía bien...

Cuando salí de mi ensoñación caí en la cuenta de cuál era su nombre, mi sueño termino siendo añicos en el mismo instante en que comprendí que él era el ¡¡hermano de Alice!! mi mejor amiga, mi hermana del alma, que maldito era el destino me estaba cobrando mi cobardía de la peor manera.
Mentalice a mi estúpido cerebro y le ordene a mi cuerpo calmarse, esto no era ni por asomo la perspectiva que tenia para mi primer día de clases pero debía superarlo, él ni siquiera se había percatado de mi presencia tampoco debería ni siquiera recordarme yo no era nada ni nunca lo seria para él, ansiaba que fuese así sería mas fácil de olvidar si el me ignoraba. Bufe ni yo me creí tanta sarta de tonterías anhelaba profundamente que me recordara tanto como yo a él, que me mirara y me regalara esa hermosa sonrisa perversa como el día en la fiesta...
Jacob dijo algo muy cerca de mi oído y la mente se me despejo por completo ante aquella muestra de intimidad tuve que mirarlo y eso Ufff eso si que estaba mucho mejor tenía que cambiar de lugar la visión.

El profesor empezó hablar y tuve que mirarlo nuevamente me parecía una total falta de respeto de mi parte no mirar cuando él hablaba, jajaja, tonta Bella. Su cátedra comenzó sobre las expectativas de logro de cada uno y por un momento sus ojos se detuvieron en los míos y una gota fría corrió por mi espalda, me miró fijamente creí que me había reconocido pero su vista se desvío al instante.

La clase fue mucho más intensa de lo que esperaba duro una eternidad o a mi me pareció así, ya no me hacia tanta gracia estudiar Economía. Aguante mis ganas de salir corriendo por los pasillos y no volver nunca más
Jake fue de gran ayuda no dejo de preguntarme en toda la clase acerca de los diferentes temas en los cuales se hacia encapié e internamente le agradecí por ello.
Antes de terminar mi hermoso profesor empezó a caminar a lo largo de toda el aula, todos estaban enfrascados en la lectura de un artículo que había señalado en el material de estudio, hablaba sobre la Macro economía, yo ya lo había leido sabía perfectamente de que se trataba por lo que no preste atención, solo me dedique a mirarlo, era muy hozado por mi parte pero había algo en mí en ese momento que no me permitía sacarle los ojos de encima. Todo esto estaba más que mal, me arrepentiría pero inconscientemente me dí cuenta que lo había extrañado, me moriría de la risa si escuchase a alguien decir tal tontería de una persona que ni siquiera conoce, era ilógico sentir aquello por él, pero era lo que sentía realmente.

Muchas de mis compañeras lo miraban sin disimulo alguno y se derretían por él, malditas perras, por hozarse a mirar lo que es mio, jajaja otra vez soñando Bella me dije; él era divino no miraba a nadie, de seguro eramos poca cosa.
En eso estaba cuando me encontré por segunda vez en el día con aquellos ojos tan profundos color esmeralda que me miraban directamente. Me ruborice inmediatamente, Jake dijo algo y decidí darme vuelta y preguntar que quería.
Cuando gire mi rostro intuitivamente para buscarlo él estaba ahí, a centímetros de de mí, parado, podía incluso sentir el calor que emanaba su cuerpo y la esencia que lo envolvía miel, lilas y sol ahhh era embriagadora y podía aspirarla durante horas nunca me cansaría de ella.
Levanté el rostro y me sorprendió notar que me miraba con rabia, mas bien parecía odio no me extraño su reacción, de seguro me había reconocido y también habia recordado la humillación que le hice pasar.
Enderece mi postura me dolía la espalda de tata tensión acumulada, comen se a respirar, una y otra vez, mis oídos sumbaban y el estomago se retorcía en mi interior. Una fresca brisa atravesó la ventana y volví en sí.
Él seguía ahí, junto a mi, recostado en la pared esta vez, la que daba al fondo del salón, magnifica elección la mía jaja, me dije y suspire un poco más aliviada al ver que emprendía su camino hacia el frente de la clase, una vez allí preguntó de que se trataba el artículo, nadie contestó nada a pesar de ser tan joven provocaba miedo cuando hablaba en ese tono de voz tan duro.
Recorrió la estancia con la mirada y clavó los ojos en mí y me preguntó directamente:
- A ver usted?- había resentimiento acumulado en esa mirada la conocía muy bien era la misma que yo había tenido después de..., Jacob golpeo suavemente mi pie y respondí:
- Isabella Swan- conteste, mi voz salió medio atragantada él se dio cuenta y sonrió, el muy desgraciado lo hacia a propósito.
- Dígame, señorita Swan, que tiene que acotar sobre lo leído-. en aquel memento supe que me quería humillar tal y como yo lo había hecho con él, bueno yo solo lo había despreciado he insultado nada mas...
Pero no lo lograría, concentre mi mente y recordé cada párrafo del artículo.

Fui lo más convincente posible en mi discurso, él que me había dado la espalda para anotar el nombre de unos cuantos autores en la pizarra mientras yo empezaba, se pasó las manos por el cabello  giró y solo dijo:
- Bien, ahora anoten estos nombres y quiero un informe completo acerca de uno de estos libros, van a tener que ponerse de acuerdo no quiero ninguno repetido y no podrá ser en grupo y miro en mi dirección, no me importa el tiempo que me lleve corregirlos- tomo sus cosas y salió ni bien sonó el timbre.
Aliviada suspire y estire mis músculos, me había tendido una trampa, lo sabía, pero no caí en ella, si él creyó que era tonta al menos en lo que respecta al ámbito escolar estaba muy equivocado, llevaba años dedicando todo el mayor tiempo posible a leer, y a estudiar esa era mi droga, mi única via de escape.
Era mas arrogante y odioso de lo que Alice me había contado, Ufff cómo le diría a mi amiga la verdad, tendría que encontrar la forma de decirle que era su hermano el joven de la fiesta, si claro le diría "Alice, sabes que tu hermano es el hombre por el estuve a punto de masturbarme por primera vez en mi vida", jajaja tomé mi cabeza con las manos y la apreté ¿por qué tenia que ser él?, era una lástima que me odiara porque era eso lo que vi en su mirada odio puro y después satisfacción al intentar burlarse de mí frente a toda la clase, me irritaba darme cuenta que esta era la única vez que habría mi corazón sinceramente a alguien y era a este maldito bastardo.

- Tranquila Bella, ya se fue, estuviste genial- me decía Jacob había olvidado por completo su presencia.
- El muy maldito lo hizo adrede- le solté sin pensar siquiera lo que decía.
-¿ Por que dices que fue adrede, lo conoces?
- ¡No!, no lo conozco ni me interesa conocerlo solo vio que no estaba leyendo y se aprovechó- bufe eso si que había estado cerca no quería que Jake se enterara de mis fantasías.
- Si pero, lo sorprendiste, ¿ Habías leído esto antes?- me miró fijo queriendo saber si decía la verdad
- Mm, Si es que no he tenido otra cosa que hacer durante las noches- confesé avergonzada
- Pues si que lo has leído, yo apenas entiendo la primer parte lo demás me parecen jeroglíficos egipcios-

Salimos juntos hacia nuestra próxima clase, me excuse para ir al baño, me sentía verdaderamente mareada, una vez allí me zampe agua en la cara, mis mejillas ardían, después de unos minutos entraba en mi segunda clase logre llegar segundos antes que el profesor, también era muy joven podría decir que de la misma edad de Edward.
Esta clase fue mucho mas distendida, el nuevo profesor confirmó que era del grupo de los graduados se llamaba Jasper Witlock, y nos daría Historia De Los Mercados Internacionales, era un espectáculo verlo como se apoderaba de los personajes y los hacia parte de él, es como si hubiese vivido en esa época, después de una extensa introducción nos comento que la materia seria compleja pero a mi me gusto mucho.
La hora del almuerzo llegó y encontré a mi amiga en la cafetería, estaba junto a Leah y Jacob se nos unió también.
Alice nos contó todo acerca de sus materias y profesores a lo que no acote nada, Jake pos su parte metió el cucharon diciendo que me había lucido frente al profesor de Economía; Alice agregó, - de seguro es un viejo gruñón Bella no le des tanta importancia- reía muy animada.
Como si fuese poco Jacob abrió nuevamente su bocota y le le dijo - no, es joven, y se apellida Cullen, ¿lo conoces?- dijo interesado.
- Oh, Edward... sabia que lo conocerías Bella, si es mi hermano, no te preocupes amiga él ni siquiera sabe tu nombre de seguro no lo hizo adrede- me miraba con cariño, pero ella no sabia la verdad aun y yo no podía decir una solo palabra.
- No pasa nada, Jake exagera- le lance una mirada mortal y solo me sonrió.

Ya en casa pedimos comida, me di un baño y fui a la cocina a buscar algún tranquilizante, los tenia allí siempre pero hacia mucho que no los tomaba hoy era un buen día para usarlos.
No podía hablar aun de ello con mi amiga, estaba convencida que a ella le encantaría la noticia, pero yo no quería saber mas nada de su hermano, era definitivo.

Alice llego cuando llenaba mi vaso con agua, me miraba atentamente empezó a interrogarme.
 - Me puedes decir ¿qué estas haciendo?- y señalaba la pastilla en mi mano
- Estoy, un poco cansada y creo que la necesito para poder descansar- dije
- ¿Sucede algo que no me hallas contado Bella? te noto extraña desde el almuerzo.-

Esta bien se lo diría total la decisión ya estaba tomada y tendría que respetarla.
- Es que me encontré con el chico de la fiesta en la Universidad- dije tan despacio que creí que no me había escuchado.
- ¿Qué, qué? ¿Estas segura?- pregunto enloquecida mientras empezaba a chillar y corría a abrazarme - valla amiga cuéntame como fue, que suerte tienes ¿te reconoció? ¿ hablaste con él?- no paraba de acosarme.
Bufe, - claro que hable con él si hasta intentó humillarme en medio de toda clase- dije frustrada y dolida ante aquel recuerdo.
- ¡Explícate!-
- Es que se dio cuenta  que no estaba prestando atención y me preguntó adrede...
- Espera un momento me estas diciendo que él era tu profesor- una a una las fichas caían en su cabesita loca y mientras yo afirmaba con cerro los ojos y sin mas  pregunto - ¿Edward?
Una llamarada me invadió a cara, baje el rostro y conteste al fin - Si, Alice tu hermano es el chico con quien tropese en la fiesta- miraba sus ojos y note cierto dolor en los mismos por unos instantes, ella sabia lo que eso había significado para mi.
- ¡ Joder!, mil veces ¡Joder!- dijo y se paseaba por toda la cocina, estaba perdida en sus pensamientos.
- Solo te pido que no le digas nada de mi, creo que no sabe que soy tu amiga y creo que eso complicaría mas las cosas,- le dije desesperada.
- Es que el, no sabe ni como te llamas yo solo dije "Bella", así que es casi imposible que lo sepa aunque nos puede ver juntas en la Universidad y ahí se dará cuenta de quien eres amiga-
- Creo que me reconoció de la fiesta, si vieras como me miro, hay Alice me odia y pude ver que disfruto poniéndome a prueba frente a todos- la abrase fuertemente me sentía desolada.
- Entonces, tendremos que cuidarnos de que nos vea, por mi parte prometo no decir nada si me pregunta, ok-
- Pero, ¿ qué piensas hacer ahora digo con lo que sientes por él?-
- No voy a hacer nada Alice, el no es la persona que yo imaginaba y no es por ser tu hermano ni nada de eso, es solo que su actitud hacia mí fui muy dura y eso no lo puedo olvidar, literalmente me odia.
- Absurdo, por que habría de odiarte, sabes que Edward no es santo de mi devoción pero si a ti te gusta puedes hacer que cambie...
- ¡Basta ya!, esta decidido, me entiendes dejemos lo ahi- fui tan rotunda que no insistió.

Desistí de la pastilla y me acosté abrumada por todo lo sucedido, estaba más que claro que la atracción no era mutua, él me ignoro todo el tiempo, las pocas veces que me miro fue para fulminarme y para humillarme, maldeci una y mil veces por sentirme tan vulnerable frente a Edward, pero no, nunca podría estar con él, ¡jamás!; estaba descartado. Llore por eso y por todo, por su recuerdo en la fiesta, por su mirada en el aula, por cada una de las sonrisas malditas que me lanzo como venganza. Apenas estaba saliendo de entre las sombras y el no seria nunca la opción indicada, si tan solo fuese Jacob seria mas fácil pero no tuve que mirar al hombre equivocado.
Rememore cada una de las historias que Alice me había contado, sabia que podía odiarlo fácilmente, esa seria la única salida, solo esperaba que mi cuerpo y mas aun mi mente colaboraran en mi plan nada mas...


jueves, 2 de junio de 2011

CAPITULO 8

Recuerdos

EPOV


Encontrarnos con Alice fue mucho mejor de lo que imaginaba hasta el momento en el que la vi frente a mi, no me di cuenta de cuanto la habia extrañado, nunca nos habiamos separado solo hasta hace un año y medio atras o por alguno de mis viajes de estudio. Recordar lo que paso ese dia hace que mi corazon se empequeñezca, mi padre habia desistido de trabajar en la empresa, solo vendria mensualmente a las juntas directivas en las que tomaba las desiciones mas importantes; queria dedicarse a lo que realmente le apasionaba que era la Medicina así fue como la mitad mas uno de mi familia se fue a Forks un pueblecito en el noroeste del Estado de Washington nunca llegue a conocerlo ya que ellos siempre viajaban hacia aquí, ademas los horarios entre el estudio y el trabajo no me daban tregua y el resto del tiempo aprovechaba para salir de juerga.
Lo que me recordaba que hacia mas de una semana que no tenia sexo tenia que resolver mi problema cuanto antes, ya ni siquiera sugia efecto el masturbarme cada noche pensando en ... bueno ya saben quien, suspire al recordar mi intento fallido con Tanya, pero mientras no la encontrara nuevamente tendría que entretenerme con mis amigas le diría a Jas de salir esta misma noche.
Volviendo a la realidad note que ya no quedaba nada de la pequeña e indefensa Alice, se había convertido en una mujer hermosa, ya no solo seria Em quien la celara me uniría sin quejarme a su plan "alejemos a los buitres de mi hermanita".
Emmett derramo unas lagrimas y no pude burlarme de el, yo también estaba emocionado.
-Hola Edward, realmente te extrañe hermanito- decía ella y pegaba brinquitos hacia mi- la abrase fuerte
-Yo también te extrañe pequeña diablilla- dije mientras nos dirijiamos al comedor.
Almorzamos sin parar de hablar y reirnos de las anecdotas de mi hermana en su instituto, nos hablo de papa y de mama pero sobre todo de su amiga Bella, note que le tenia un cariño inmenso por la manera de dirijirse a ella lo que provoco una oleada de celos en mi, que estupidez tener celos de una cria que ni siquiera conozco.
Rosalie nos invito a tomar capuchinos en la sala
Una vez allí Emmett pregunto - ¿me puedes explicar que es todo eso de que no vallamos a visitarte sin antes avisar?- se quedo atónita ante mi pregunta y luego de unos segundos contesto.
-No piensen que no quiero que me visiten, saben que los amo con todo mi corazón pero ahora que vivo con Bella no me gustaría que se incomodara con con vuestra presencia, es que ella es muy tímida, es eso- parecía incomoda al hablar del tema.
-Pues va a tener que acostumbrarse porque ahora que estas aquí voy a estar muy seguido por ahí- dijo Rose un tanto exaltada.
-Claro que si cuñada contigo no hay drama, se que vas a adorar a Bella solo era un aviso para mis hermanos- y sin saber porque me miro ceñuda a mi.
-Pues por mi no te preocupes hermanita voy a estar muy ocupado dictando clases así que no creo que tenga mucho tiempo para andar de visitas, ademas te voy a ver todos los días en la Universidad.- le conteste un tanto molesto, que se pensaba esta cría de seguro Alice le había contado mis innumerables hazañas con las mujeres en estos últimos años, por no habría ningun tipo de problema la quería a mil kilómetros de mi lado si era posible yo lo único que deseaba en ese momento era poder encontrar a la chica de la fiesta.
-Explícate, porque no te entiendo- pregunto sacandome de mis pensamientos.
-Es que debo cumplir un año escolar para así si poder recibir mis acreditaciones, es una nueva norma que implementaron, voy a darles clases a los de primer año en Economía-
-Entonces conoceras a Bella, porque ella empieza esa carrera también solo que en segundo optara por Administración de Empresas al contrario que tu que hiciste Economía pura hermanito- estaba contenta, Pff y yo que creí que me iba a salvar de conocerla, maldición la tendría de alumna aun estaba muy dolido por haberse quedado con mi casa y con mi cuarto encima, pero se lo haría pagar de alguna forma ya lo pensaría mas tarde.
-Es lo mas probable, solo dile que no piense que voy a ser flexible porque es tu amiga Alice me conoces-
-No creo que sea necesario, ella es muy inteligente y estudiosa ya lo veras- y una sonrisa malévola se dibujo en su rostro, esta chiquilla si que daba miedo tenia a quien salir y reí junto a ella.
Nos despedimos y prometimos juntarnos en la semana nuevamente.