Los personajes de esta historia no me pertenecen. son propiedad de la magnifica Stephenie Meyer autora de la Saga Crepúsculo.
La trama y el desarrollo de los personajes son de mi propiedad.

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domingo, 19 de junio de 2011

CAPITULO 10

Sorpresas


EPOV

El sonido de la alarma me despertó, la apague de un manotazo y me senté en la cama, los ojos me ardían, vislumbre que aun era temprano pero igual me levante.

Para mi sorpresa Jasper ya estaba en la cocina cuando salí de mi cuarto bañado y cambiado.

- ¿ Ansioso, no?

- Bastante - contesté mientras servia un trago de café y el estomago se me revolvía por la maldita cafeína

Cuando salimos del departamento me encontraba más relajado, pero al acercarnos a nuestro destino mis manos empezaron a sudar, respire profundo y me dirigí con mi amigo a la sala de profesores.

Recibimos felicitaciones y saludos de todos, intercambiamos sonrisas y eso me ayudo a distenderme; sólo un poco. Estaba seguro que hoy la vería, ansiaba saber si estaba igual a como la recordaba, anhelaba profundamente descubrir que no había sido un sueño producto de mi borrachera ese día.

Nos entregaron los horarios de nuestras clases y con un suave puñetazo en el hombro Jas se despidió y me deseó suerte mientras caminaba hacia el otro extremo del pasillo.

Empecé el recorrido hacia mi clase, cuando reconocí a la rubia que se balanceaba sensualmente, venia acompañada de un moreno gigante Demetri, la muy zorra de Tanya se me acercaba desfachatada mente, estaba lindísima, me sonrió y apenas me saludo con una leve inclinación de su cabeza, su novio ni cuenta se dio cuando me guiño un ojo, que desvergonzada tendría que evitar cualquier tipo de relaciones a partir de ahora , no quería que eso interfiriera en mi legajo, puesto que estaba en calidad de profesor y no de alumno; sonreí al recordar que sí querría involucrarme con otra persona, el único problema sería encontrarla.

El pánico se apoderó de mi y la duda hizo de las suyas, ¿Y si no venía? ¿Si asistia a otra Universidad?; no, eso era imposible, ella había estado en la fiesta de Alex, por lo tanto era de primero de eso no había duda.

El señor Banner se me unió en el pasillo cuando estaba por ingresar al aula y se me adelantó una vez allí para darles la bienvenida a los nuevos.

Una extraña mezcla de excitación me sorprendió, puse mi mejor cara y entré en el aula.

Recorrí rápidamente con la mirada sin prestar demasiada atención, era un grupo numeroso, organice mis cosas en el escritorio, estaba nervioso, absurdo. Era solo una maldita clase nada más, me dije.

Empecé mi discurso sobre lo que esperaba de este curso, bla bla bla..., había muchas chicas de todos los gustos pero ninguna llamó mi atención, Me extendí hablando sobre la Macroeconomia, en eso estaba cuando la ví, antes no me había dado cuenta porque miraba hacia la ventana, pero cuando sus ojos se encontraron con los míos, sentí que el piso se hundía bajo mis pies, me derretí allí mismo, era más hermosa aún, mis recuerdos no le hacían justicia; las manos me temblaban, por lo que las apreté conviertiendolas en puños cuando note quién era el que se sentaba a su lado y precisamente la hacia reír.

Ese estúpido perro estaba con ella, otra vez, podía matarlo ahí mismo pero, no lo haría, no era el lugar adecuado, tal vez en....; estaba divagando, busqué un poco de compostura y, continué con mi absurda clase.

La evité lo más que pude, varias veces me encontré haciendo trampas, obligué a mis mente a no pensar en esa estúpida ingrata que estaba en compañía de otro, y, continué; una idea se cruzó por mi mente y les dí un artículo para que lean, de esta forma la tendría solo para mí, me estaba volviendo loco, la garganta me ardía y si seguía hablando no duraría mucho tiempo más.

Todos estaban enfrascados en la lectura, por lo que me permití mirarla, nuevamente me encontré con ese mar de chocolate derretido frente a mi, ella se apresuró y bajó la vista; emprendí mi recorrido por el largo pasillo hacía donde estaba ella, percibí que su compañero murmuro algo y ella sintió.

No se había dado cuenta de mi presencia pero cuando lo hizo no pude evitar mirarla con toda la rabia que había acumulado, ella era la causante de mis noches enteras sin dormir, me perturbaba tanto que ya no podía tener sexo sin imaginarla allí debajo de mí, y la muy ingrata que hacía ¡Claro! estaba muy gozosa al lado de ese maldito.

Recosté mi espalda en la pared, cruzando mis manos en el pecho, estaba tan cerca que su aroma me invadía, me deje llevar por ese mar de sensaciones y esencias de fresas, tan deliciosa como ella..., la observé detenidamente, llevaba puesto un jeans apretado, imagine que sus piernas se verían espectacualres por no hablar de su trasero, Dios y esa bendita blusa azul le ajustaba tanto los pechos que sentí deseos de liberarlos con mis propias manos, su cintura tan estrecha y el cabello se veía maravilloso tal y como lo recordaba largo y sedoso; su rostro estaba girado hacia su compañero y la odié mucho mas por eso.

No podía quedarme allí, por más que quisiera, muchos de los alumnos habían terminado con el texto y me observaban; lo que me llevó a recordar, ella no había mirado ni una sola vez el maldito texto, ahí estaba justo lo que quería,  mi venganza.

Ya en el frente del salón, pregunté en general de que se trataba el artículo, ella se removía inquieta cuando la miré fijo y le dije:

- ¿A ver usted...?- tenía que saber su nombre, había soñado miles de posibilidades.

Ella me miró confusa y luego respondió: - Isabella Swan - su voz me erizó la piel, estaba tan o más nerviosa que yo, sabía que me había reconocido por lo que sonreí, continué con mi plan.
 Le hice una pregunta un tanto rebuscada solo para fastidiarla, no sabía porque pero estaba seguro que ella me lo debía.
Se mordió el labio y eso fue más que suficiente para mi,  le dí la espalda cuando comenzaba a hablar, mis manos temblaban, tomé unos apuntes y empecé a escribir muchos nombres de autores, sin dejar de escucharla ni un segundo.
No dudo ni un solo momento al dar su respuesta, me sorprendió totalmente, ¿Cómo es que respondió de es forma?, no había ni siquiera ojeado el texto, me frustre y solo contesté :

- Bien. - porque demonios tenía que escaparse de esta, era absurdo sentirme así, estaba furioso y ¿orgulloso? de ella, que estupideces me dije mientras les daba una monografía sobre los diferentes autores, sonreí satisfecho cuando les impuse que no podrían hacerlo en grupo, por lo menos me aseguraría que ella estuviese lejos de él al hacer el trabajo. Recogí mis cosas y salí a toda velocidad con el timbre.

Estaba como loco, parecía un gato enjaulado y aún quedaban otras ¡dos clases más!, ansiaba tener un cigarrillo en mis manos, maldito el día en el que lo dejé. Intenté calmarme mientras ingresaba en mi segunda clase.
Fue más de lo mismo, pero me proporcionó una hora y media de tranquilidad, agradecí por eso.

Ya en la sala de profesores, no dude y tomé varias tazas cafés, Jasper me miró extrañado sabia que en el único momento del día que lo toleraba era en el desayuno después me caía como una patada, pero aún así no dijo nada, solo se dedicó a hablarme de su maravillosa segunda clase y del hermoso grupo que lo recibió, esa era la clase de "Isabella", hermoso nombre, daría lo que fuese por... ¡NO!, espera no seas ansioso, ya te cobrarás cada una las aunque hizo pasar. ¡Dios! daría lo que fuese por un Valium.

Abstuve mis ansias de preguntar, ya tendría tiempo para interrogarlo y también estaba decidido a contarle la verdad, era una tontería ocultárselo ahora que ella estaba tan cerca.

Al terminar la jornada nos pusimos de acuerdo y compramos un par de cervezas para festejar el primer dia de clases, el día siguiente no teníamos clases pues se empezaba a consolidar el consejo estudiantil y solo los profesores antiguos debían participar en la elección.

Después de la quinta cerveza, Jas empezó a cantar y yo solo aplaudía; no sé bien en que momento empecé a hablar de Isabella, solo se que mi amigo me miraba embobado y decía que eso era lo que el sentía por su chica de la fiesta; nos abrazamos como comadres en desgracia y lloramos escandalosamente.

El agua helada me despertó e hizo que la borrachera se disipara.

- Valla forma de festejar, sin invitarme. ¡Qué hermano que tengo! - se quejaba Emmett mientras arrastraba a Jas a mi lado, ni siquiera le contesté estaba literalmente destruido. Fui corriendo hacia el retrete y vomité litros de cerveza.

Vestido y un poco más recuperado, fui hasta la sala y noté que estaba totalmente limpia y ordenada, realmente mi hermano era mejor que una mucama.

- Aquí tienes - y me tiró un frasco de pastillas para la resaca, me zampe cuatro sin lastima y caí en el sofá.

- Espero que hayas dejado algunas de esas, para mi - decía Jas arrastrándose hacia el sillón, tomó otro puñado y las tomó si asco.

- Alguien me puede explicar, que le dio por emborrarse hasta el olvido - Em estaba furioso; - llego dispuesto a festejar y resulta que ustedes estaban muy abrazaditos, durmiendo a pata suelta en el medio de la sala, la música a todo trapo y ni hablar del chiquero que era esto - sacudía la cabeza  sin darme cuenta la apreté con todas mis fuerzas, no quería escuchar nada ni mucho menos quejas.

- Ya basta, solo tomamos unas cervecitas - dije compungido.

- Unas doce por las que conté, pero esto no viene al caso ¿Por qué demonios no me llamaron? Rose salió de la cuidad y podía haberme divertido yo también - reclamaba y hasta creo que le vi un puchero, solo reí por lo bajo, ese era mi hermano.

- Bueno, ya paso que tal su día chicos, por los despojos parece que estuvo ¡genial!

- Nada mal - contesté

- Mejor de lo que esperaba - dijo Jasper con el control remoto en la mano haciendo zapingg

- No sé ustedes, pero yo me muero de hambre - decía Em sobándose la panza.

- ¿Qué hora es? - dije recordando que no había probado bocado desde el día anterior.

- Las nueve de la noche, ¡llevó aquí dos horas! tratando de rehabilitarlos - contestó Emmett.

- Esta bien por que no pides unas pizzas - dijo Jas acurrucándose en el sillón.

La pizzas estaban espectaculares, tenía un apetito voraz. Jugamos a la PS3  y luego Em se fue a su casa.

Evité todo lo que pude a mi amigo, y me excuse con un fuerte dolor de cabeza que ya no tenía. No quería escuchar las teorías que Jas tendría para decirme, que de seguro iba a ser un discurso bastante largo.

Apenas cerré los ojos pude visualizarla.

 "Isabella Swan".

 Había sido verdadera suerte encontrármela hoy, pareciese que el destino nos quería juntos.... que estaba diciendo, yo solo la quería para una sola noche, como a todas las demás y bueno pensándolo bien tal vez dos o tres a lo sumo, como para desquitarme lo que me había echo.

 Con este pensamiento me dormi plácidamente.


4 comentarios:

Basta Fuerte dijo...

Muy bueno el blog, te dejo el mio

http://basta-fuerte-radio.blogspot.com/

Nos leemos, saludos.

Rina dijo...

ESPERO QUE LES GUSTE!!! JAJAJA EDWARD NO LA TIENE NADA FÁCIL VERDAD? VEREMOS COMO LES VA DE AHORA EN MAS!!
COMENTEN PLEASE!!!

yeye saldarriaga dijo...

hay no esta historia me tiene totalmente atrapada esta muy buena quiero mas y mas y mas, hay que suspenso ahora que sucedera.... gracias por esta maravillosa historia!!!!!!

cullen dijo...

ais,que ganas tengo de ver a edward perdido por bella.
ya es hora de que alguien le baje esos humos de playboy,jaja
muy bueno el capi ;)