Los personajes de esta historia no me pertenecen. son propiedad de la magnifica Stephenie Meyer autora de la Saga Crepúsculo.
La trama y el desarrollo de los personajes son de mi propiedad.

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jueves, 2 de junio de 2011

CAPITULO 8

Recuerdos

EPOV


Encontrarnos con Alice fue mucho mejor de lo que imaginaba hasta el momento en el que la vi frente a mi, no me di cuenta de cuanto la habia extrañado, nunca nos habiamos separado solo hasta hace un año y medio atras o por alguno de mis viajes de estudio. Recordar lo que paso ese dia hace que mi corazon se empequeñezca, mi padre habia desistido de trabajar en la empresa, solo vendria mensualmente a las juntas directivas en las que tomaba las desiciones mas importantes; queria dedicarse a lo que realmente le apasionaba que era la Medicina así fue como la mitad mas uno de mi familia se fue a Forks un pueblecito en el noroeste del Estado de Washington nunca llegue a conocerlo ya que ellos siempre viajaban hacia aquí, ademas los horarios entre el estudio y el trabajo no me daban tregua y el resto del tiempo aprovechaba para salir de juerga.
Lo que me recordaba que hacia mas de una semana que no tenia sexo tenia que resolver mi problema cuanto antes, ya ni siquiera sugia efecto el masturbarme cada noche pensando en ... bueno ya saben quien, suspire al recordar mi intento fallido con Tanya, pero mientras no la encontrara nuevamente tendría que entretenerme con mis amigas le diría a Jas de salir esta misma noche.
Volviendo a la realidad note que ya no quedaba nada de la pequeña e indefensa Alice, se había convertido en una mujer hermosa, ya no solo seria Em quien la celara me uniría sin quejarme a su plan "alejemos a los buitres de mi hermanita".
Emmett derramo unas lagrimas y no pude burlarme de el, yo también estaba emocionado.
-Hola Edward, realmente te extrañe hermanito- decía ella y pegaba brinquitos hacia mi- la abrase fuerte
-Yo también te extrañe pequeña diablilla- dije mientras nos dirijiamos al comedor.
Almorzamos sin parar de hablar y reirnos de las anecdotas de mi hermana en su instituto, nos hablo de papa y de mama pero sobre todo de su amiga Bella, note que le tenia un cariño inmenso por la manera de dirijirse a ella lo que provoco una oleada de celos en mi, que estupidez tener celos de una cria que ni siquiera conozco.
Rosalie nos invito a tomar capuchinos en la sala
Una vez allí Emmett pregunto - ¿me puedes explicar que es todo eso de que no vallamos a visitarte sin antes avisar?- se quedo atónita ante mi pregunta y luego de unos segundos contesto.
-No piensen que no quiero que me visiten, saben que los amo con todo mi corazón pero ahora que vivo con Bella no me gustaría que se incomodara con con vuestra presencia, es que ella es muy tímida, es eso- parecía incomoda al hablar del tema.
-Pues va a tener que acostumbrarse porque ahora que estas aquí voy a estar muy seguido por ahí- dijo Rose un tanto exaltada.
-Claro que si cuñada contigo no hay drama, se que vas a adorar a Bella solo era un aviso para mis hermanos- y sin saber porque me miro ceñuda a mi.
-Pues por mi no te preocupes hermanita voy a estar muy ocupado dictando clases así que no creo que tenga mucho tiempo para andar de visitas, ademas te voy a ver todos los días en la Universidad.- le conteste un tanto molesto, que se pensaba esta cría de seguro Alice le había contado mis innumerables hazañas con las mujeres en estos últimos años, por no habría ningun tipo de problema la quería a mil kilómetros de mi lado si era posible yo lo único que deseaba en ese momento era poder encontrar a la chica de la fiesta.
-Explícate, porque no te entiendo- pregunto sacandome de mis pensamientos.
-Es que debo cumplir un año escolar para así si poder recibir mis acreditaciones, es una nueva norma que implementaron, voy a darles clases a los de primer año en Economía-
-Entonces conoceras a Bella, porque ella empieza esa carrera también solo que en segundo optara por Administración de Empresas al contrario que tu que hiciste Economía pura hermanito- estaba contenta, Pff y yo que creí que me iba a salvar de conocerla, maldición la tendría de alumna aun estaba muy dolido por haberse quedado con mi casa y con mi cuarto encima, pero se lo haría pagar de alguna forma ya lo pensaría mas tarde.
-Es lo mas probable, solo dile que no piense que voy a ser flexible porque es tu amiga Alice me conoces-
-No creo que sea necesario, ella es muy inteligente y estudiosa ya lo veras- y una sonrisa malévola se dibujo en su rostro, esta chiquilla si que daba miedo tenia a quien salir y reí junto a ella.
Nos despedimos y prometimos juntarnos en la semana nuevamente.

Estaba muy contento, sin saber porque una pequeña venganza comenzaba a tejerse en mi cerebro.
Bella... ese era su nombre la tendría en cuenta a la hora de evaluar, Alice decía que me iba a sorprender pero yo no lo creía capaz, fui el mejor alumno de mi clase los cuatro años seguidos me lucí siempre que pude, no sabia a quien iba a enfrentarse.
Mi hermana había cambiado no solo físicamente como note al verla había algo mas ella había madurado, no era ni la sombra de la que se fue, me pregunto si su amiga estaría involucrada en este cambio tan significativo.
Aparque mi Volvo en el garaje y fui en busca de Jas, estaba mirando un partido de fútbol americano, al verme me saludo y siguió en lo suyo, no aguante y le pregunte -¿Que te paree si esta noche organizamos algo privado?- me sonrió al escucharme pero no dijo nada, después de lo que pareció una eternidad negó con la cabeza.
-Discúlpame Edward, sabes que me siempre te he acompañado e incluso me encantaría hacerlo, pero- dudo-
ya no puedo siquiera imaginar estar con alguien que no sea la chica que conocí en la fiesta de Alex- decía avergonzado, casi me desmayo ante su declaración.
-Esta bien quédate aqui soñando con quien sabe, luego no me acuses de ser el único que disfruta la diversión- salí pitando a mi cuarto, estaba furioso, era ridículo como podía negarse a lo que antes le era irresistible definitivamente estaba mal.
Me di un baño y me vestí con  con mis jeans gastados, un poleron azul, mis zapatillas a tono y una chaqueta negra realmente hacia frió.
Encendí mi ordenador y ¡zas! justo lo que estaba buscando Irina estaba conectada, ticlee su nombre y mientras observaba su hermoso rostro comencé con los mensajes.
-Hola preciosa, tiempo sin verte luces espectacular- escribí sabia que caería ella era tan predecible
-EDWARD!!!, que alegría me tienes un poquito abandonada- decía y la imaginaba haciendo pucheros
-Eso se puede solucionar ¿no lo crees?-pregunte estaba ansioso
-Claro, pensé que nunca me lo preguntarías, vente a mi casa ahora-
-En unos pocos minutos estaré alli, no me extrañes- ticlee y salí del departamento sin volver ni siquiera la mirada hacia donde estaba mi amigo.
Otra vez en mi auto me sentí mas relajado, Irina era una mas del montón, una verdadera y autentica zorra sabia que estaba saliendo con Demetri, un amigo de Alex pero aun así la muy picara nunca se me negaba.
Abrió la puerta cuando toque, vi que llevaba puesta una bata, iba descalza y con el cabello suelto, siempre tan dispuesta.
Le di mi mejor sonrisa y la abrase un segundo, mientras la besaba la alse y la recosté sobre el sofá, podía sentir sus manos tironeándome los pantalones yo me sacaba a toda prisa el poleron estaba que hervía, un quejido salio de mi boca cuando apretó mi erección con su mano, clavo sus hermosos ojos en mi y entendí lo que quería.
Bajo suavemente y se apoderó de mi miembro con su boca , envolviéndolo desesperadamente, un escalofrió recorrio mi cuerpo y miles de luces comenzaron a nublarme la vista, pero yo no quería eso, la aparte de mi sin mucho cuidado, le quite la bata y como siempre estaba completamente desnuda, me puse un condón y la penetre sin contemplaciones, eso era lo que yo quería sexo duro, sin caricias, sin promesas de ningún tipo ese era mi lema y ella lo sabia.
Pude ver en sus ojos que estaba al limite y apresure mis envestidas parecía un animal encima de su presa.
Cuando creí que nunca podría escuche los gritos de Irina muy lejos de mi, solo un rostro apareció en mi mente y pude sonreír para mi mismo y dejarme llevar por el éxtasis y el placer imaginándome que era ella.
Caímos tumbados al piso jadeando y respirando como locos.
-Eso estuvo genial Edward- mientras se acurrucaba a mi cuerpo.
-Ya lo creo que si- conteste satisfecho, sabia que no era justo con Irina lo que había hecho pero en ese momento solo necesitaba su cuerpo para satisfacer mis necesidades mas básicas y urgentes.
Tuvimos sexo toda la noche, el recuerdo de esos ojos color chocolate me hacían enloquecer e Irina gritaba de placer.
Al llegar la mañana, me fui de su casa ella dormía por lo que no me despedí cuando llegara le mandaría un correo era lo mejor.
Las semanas transcurrieron sin ningún contratiepo, organizamos todo el material para las clases con Jasper y solo bastaba dar inicio al día siguiente.
Estaba nervioso y desesperado por empezar, no había podido dejar de pensar en mi chica, solo hasta hace unos días no me había dado cuenta de que la vería en la Universidad, porque según me había dicho Jasper la fiesta había sido organizada para los graduados y para los de primer año.
Su recuerdo me estaba trastornando ya ni siquiera veía los rostro de mis amantes, solo ella estaba ahí a la hora de hacerme estallar de placer.
Creí que solo era con Irina lo que me había pasado pero cuando vi a Kate y a Renata ocurrió exactamente lo mismo, era frustrante realmente, nunca se dieron cuenta que pensaba en otra al revolcarme con ellas, solo decían que estaba irreconocible y mas fogoso que nunca; por lo menos las dejaba satisfechas aunque yo quería mas, mucho mas estaba enfermo pero la una medicina era estar con ella una sola vez.
Esa noche decidí no salir, tenia que descansar y meditar sobre lo que pasaría mañana, ¿la enfrentaría, ni bien la viera o esperaría para acercarme?, si eso lo mejor, de seguro ella ni siquiera me recordaría,  la muy maldita estaría disfrutando en los brazos de algun otro, la odiaba por hacerme sentir esto nunca me había detenido siquiera a mirar dos veces a una mujer, las tenia cuanto se me antojaba y eso era lo único que necesitaba.
Ella no seria la excepción la tendría como que me llamo Edward Cullen.
Si querer mis pensamientos se desviaron y me encontré pensando en la amiga de Alice, Bella... se llamaba lo recordaría mañana, esta seria mi dulce venganza con ese deseo caí profundamente dormido.








                                                                                                         

1 comentario:

Rina dijo...

se que es un poco corto pero los próximos serán bastantes extendidos tengan paciencia ¿se encontrara Edward con esos color chocolate que le quitan el sueño? mmm en el próximo lo sabrán cariños y gracias por los mensajes no olviden su comentario me hacen sentir que voy por buen camino cariñosss