Los personajes de esta historia no me pertenecen. son propiedad de la magnifica Stephenie Meyer autora de la Saga Crepúsculo.
La trama y el desarrollo de los personajes son de mi propiedad.

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domingo, 3 de julio de 2011

CAPITULO 12

EPOV

Promesa

Sin dudas estos días se me hicieron eternos. Nunca creí que la vida de un simple profesor agotara tus neuronas al punto que caía en la cama frito.

Por las tardes ibamos a la casa de Emm a jugar PS3, no es que no tuviesemos otra cosa que hacer sino que tanto trabajo en la Universidad nos sacaba de quicio  a Jasper a y a mi.

La semana fue muy larga o al menos eso creí. No había tenido oportunidad de estar con ella. Pero sí que la habia visto. En los pasilos cuando ella salía del aula me las había ingeniado para estar escondido en un pequeño escondrijo cerca de la sala de profesores. Nunca iba sola, me extrañó profundamente encontrala varias veces junto a mi hermana. Tendría que interrogarla cuando la viera.

El día después de la maravillosa eleccion del Centro estudiantil estube a unos céntimos de acercarme pero la ví muy bien acompañada por ese chucho estúpido. Jacob Black se llamaba era hijo de uno de los más renombrados abogados de la ciudad; pero no me llegaba ni alos talones. Era un chiquillo con ataques hormonales. Me gustaría verlo mañana cuando entregase el bendito informe que es pedí a ver que tal le iba. No dudaría en aplazarlo solo para verle la cara.

Isabella era el centro de todo ahora. En torno a ella giraba mi mundo ya no podía dudar más de eso pero de ahí a que mis sentimientos fuesen otros habia un abismo inmenso que nadie podría cruzar jamás.

Cada día parecía más bonita aunque noté en su rostro un atisbo de tristeza. ¿Me extrañaría?. No lo sé. Tendriá que averguarlo.


Fuimos esa tarde a la casa de Emmett  y para mi alivio no estaba Rosalie. Era si dudas un día para festejar.
Comimos papas fritas y tomamos un par de cervezas.

- Chicos creo que es hora de limpiar esto - dijo Emm levantando todo el chiquero que habia en el piso.

- Huyy, de seguro Rose te pegara - comento Jas riendo a caracajadas.

- Espero que no.

- Por cierto ¿donde esta? se me hace raro que no ande rondando por aqui


- Es que fue en busca de las chicas, de seguro fueron de compras por ahi

- ¿Chicas? - pregunté extrañado la unica amiga que tenía era Alice

- Si Alice y Bella su amiga.

Bufe. Ahi estaba de nuevo esa intrusa entromentida en mi vida.en mi familia ¿es que queria acoparar a toda la atención?

Ya vería como me las arreglaría. Con todo este lio del las clases y mi obsecion por Isabella me había olvidado por completo de aquella intrusa.

Rosalie llegó un segundo antes de que nos fuesemos. Venía cargada de bolsas de todos los colores.

- Adios Rose - dijimos al unisono con Jasper.

- Un momento chicos, esperen. Mañana quiero invitarlos a comer vendrá Alice y Bella tambien. y no quiero un no como respuesta Edward - dijo al ver mi cara de pocos amigos.

- Esta bien. Aquí estaremos. Me muero por conocer a la estupenda amiga de mi hermana. - dije sarcasticamente saliendo de allí.

- Y yo me muero por conocer a tu hermana - reía Jasper y luego sentí un agradable aullido cuando mi puño se introdujo en sus entrañas.
- ¿Donde queda ese hombre enamorado de aquella chica en la fiesta? - pregunte divertido

- ¡Oh no!. Nadie dijo nunca que no estoy enamorado querido amigo es solo que tengo una gran curiosidad en conocer a la devastadora Alice Cullen - dijo repitiendo mi apodo hacia ella.


La mañana siguiente fue sin dudas la más esperada por mí. Tenía clases con Primero en Economía. Su año.

Llegué más temprano de lo normal. El aula estaba aún a medio llenar. Instintivamente busqué con mis ojos su asiento.Ella no estaba. Aún no había llegado el panico se apoderó de mi. ¿Acaso no vendría? ¿Algo quizas le había ocurrido?Deseché aquellos pensamientos absurdos y miré el reloj que marcaba los minutos lentamente. Cinco faltaban para comenzar mi clase. Y ella aún no llegaba. Mis manos sudaban  y las moví inquietamente. parecía un colegial ¡Por dios! me repliqué soy un estúpido.

El único asiento vacio aún era el de ella. Debía empezar la clase. Me negaba a hacerlo si ella no estaba presente. Tomé una gran bocanada de aire. Inflé mis pulmones con aquel oxigeno y exalé todo de golpe cunado la ví allí frente a mí. Traté de enfocarme en un papel que ella me extendía y cuando lo hice nuestras manos se rozaron. La electricidad me atravesó el cuerpo entero. Llenando hasta las ultimas de mis terminaciones nerviosas.

- Gracias por venir, señorita Swan  - saludé despectivamente aunque esa no era mi intencion. Quería arriconarla allí mimo junto a la pared y besar esos deliciosos labios perfectos y tentadores.

- Seria tan amable de recoger por mí los informes que solicite el otro día - pedí con una asonrisa malévola en mis labios.

Ella no dijo nada y tan solo se dirijio a su asiento, para luego traeme una pila de carpetas y dejarlas de mal modo sobre mi escritorio.

. El chucho hizo su entrada triunfal y se fue directamente a sentarse a su lado.

La rabia me consumió cuando ví que el la hacía sonreir.

Empesé mi tan preciada venganza esta vez dirijida ha Black.

- Me preguntó Señor... Black si tendrá su informe a mano para verlo - dije irritado.

- En un minuto- contestó revolviendo su mochila y sacando una carpeta al momento que me lo entregaba en las manos.

- Perfecto, Black pero... creo que es demaciado pobre su trabajo tiene dos días para completarlo y le aseguró que yo no doy segundas oportunidades - dije mirando sin querer a Isabella.


La clase fue más de lo mismo me extendí sobre Estadísticas esta vez para luego seguir con Microeconomía. Sabía que eran temas complicados lo habían sido alguna que otra vez para mi cuando no tenía ánimos de estudiar pero ya no lo eran. Les indique un trabajo relacionado a esto y me sorprendió ver que Isabella fue quien lo terminó primero que todos.

- Si no es molestia, creo que es hora de retirarme - dijo ella sonriente.

- ¿Retirarse? - pregunté extrañado. - Aun no termina la hora señorita Swan.

-Por lo que veo no ha leído el permiso que le entregué al llegar.- dijo animada.

Recorrí con mis ojos el papel que ella me había entregado y ahí estaba. Un maldito permiso que la autorizaba para salirse de todas mis clases. ¡Maldición! justo tenía que ser ella.

- Esta bien, vete - respondí aun sin creer lo que me estaba pasando. Casi una semana sin verla y ahora ella se salía de mi clase cuando lo creía conveniente. Esto no me estaba gustando nada.

Totalmente frustrado me dediqué a corregir su trabajo. Y una extraña nota de orgullo me embargó. Ella era muy inteligente. Había respondido perfectamente cada una de las preguntas y resuelto los problemas algebraicos sin mayor dificultad. Su letra era muy bonita aunque dejaba entre ver la gran determinación en sus respuestas me agradó descubrir aquello plasmado en ese papel.

Saliendo de la clase Jasper me estaba esperando.

- Edward, me temo que no podré ir a comer con vosotros hoy - decía un tanto excitado.

- ¿Qué pasa Jasper estás extraño amigo?

- La encontré, Edward la chica del la fiesta nos vimos en la biblioteca y la invite a comer y ella aceptó, amigo es grandioso - decía emocionado.

- Haz lo que quieras, yo te disculparé con Rose y con Alice - contesté algo desanimado. Jasper también había encontrado a su media naranja y yo... sacudí mi cabeza y pasé mis manos inconscientemente por mi cabello tirando de él.

Fui directamente al baño, necesitaba un minuto para recuperarme.

¿Por qué todo lo ocurrido con Jas me provocaba esa sensación de soledad, de vacío dentro de mí. Era irreal inconcebible que estuviese encerrado en el baño planteándome eso.

Salí de allí sin mirar siquiera y tropecé sin querer con una chica que salía por la otra puerta que pertenecía al baño de chicas.

- Discúlpame no te vi - dije en el momento que me encontré con esos ojos que eran mi tormento. Isabella estaba allí a mi lado tendida en el suelo.

- Esta vez fue mi culpa, Edward fui yo la que no miraba al frente - masculló con una vos exquisitamente dulce que me traspasó el pecho.

Mi nombre en sus labios provocó que mi cuerpo se endureciera de pura emoción.

La ayudé a levantarse y esta vez no me rechazó. Su contacto era tan suave y llené mis pulmones con su bello aroma a fresas. Baje mi rostro para dejarlo a centímetros del suyo sus labios estaban húmedos, ella los entreabrió invitandome a besarlos, tragué saliva y me acerqué aun más pero ella puso sus dos manos en mi pecho y las sentí como brasas quemándome completamnte.

- Por favor - pidió y tuve que hacer uso de toda mi fuerza de voluntad para apartarme.

- Yo debería decir que lo siento pero ... me gustas - le solté sin creerlo aún que fui capaz.

- Edward... nos vemos luego ¿vale? - dijo sin inmutarse sin importarle siquiera mi declaración.

Dio media vuelta la rabia se apoderó de mí, tomé su brazo haciéndola girar sobre sí y quedar a centímetros de mi cara

- No te dejaré escapar esta vez Isabella, lo juro- dije tan solo; ella se ruborizo hermosa y la solté suavemente dejándola sola allí parada en medio del pasillo.

Caminé lentamente hacía donde estaba aparcado mi Volvo. Una vez dentro emprendí el camino hacía la casa de Emmett recordando mis palabras satisfecho sonreí para mi mismo.



3 comentarios:

Rina dijo...

Mmm cada vez mas cerca no? veremos que pasa en el almuerzo el próximo sera más largo ya verán porque jajaja gracias a todas por sus comentarios me dan ánimos para seguir!!♥♥♥ cariños!!

Rocio querida amiga mis más sinceras felicitaciones por tu increíble historia Infinito!!1

yeye saldarriaga dijo...

por fin por fin por din edward se decidio a iniciar la conquista hay no esta buenisimo amiga sigue con la historia es mas le hare propaganda en mi pag si no te molosta ok!!!!!

cullen dijo...

no puedo creer que me hayas dejado con las ganas de saber que pasara en la comida!jajaja
ke mala ;)
espero el suguiente,quiero saber que cara se e queda a edward cuando la vea en casa de su hermano.