Los personajes de esta historia no me pertenecen. son propiedad de la magnifica Stephenie Meyer autora de la Saga Crepúsculo.
La trama y el desarrollo de los personajes son de mi propiedad.

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martes, 5 de julio de 2011

♥ de HIELO cap 2






*Bella*


Tenía más de lo que jamás había deseado, siempre supe que mis padres eran ricos pero nunca imagine que tanto.


Era la única heredera del imperio Swan, poseía un capital de más de 300 millones de dólares. Era dueña de tres cadenas de hoteles, dos linéas de avión, Centro comerciales, Joyerías y empresas por doquier, centenares de inmuebles que ni yo misma sabía cuántos eran.


En la hermosa cochera de mi departamento estaban aparcados, siete de mis más valuados tesoros. Mis autos.
Mercedez Benz, Audi, Bentley, BMW, Ferrari, Aston Maritn, Buggati. Adoraba la velocidad, era lo único que me transportaba a otra dimensión y muy en el fondo volvía ser yo.


Rosalie siempre me reprochaba eso. Insistía que una persona de mi categoría no podía andar por ahí sin chofer, uff odiaba pelear con ella por esto, pero como siempre me salía con la mía.
Ella me queria sinceramente era una muy buena empleada llevaba dos años conmigo y hacía maravillas con mi agenda, la adoraba.

A pesar de todo me gustaba mi vida, un tanto agitada sí, pero no por eso dejaba de ser exitante.

Disfrutaba del sexo, duro y rudo; había tenido más de una docena de amantes y pensaba tener muchos más, lamentaba lo ocurrido con Jacob lo quería sinceramente pero como un amigo o un amante nada más.Sabía que había sido un error pero él lo quizó así. Yo tan solo deseaba su cuerpo él accedió a mis condiciones y el muy estúpido ahora lo mezclaba todo. 

Esperaba no verlo por una buena temporada. Soñar no cuesta nada me dije sonriendo. Él era mi más preciado hombre de confiansa junto con Rose. Mi abogado personal. ¡Qué estupida fuí por favor!

Sacudí de mi cabeza esos recuerdos, debía superarlo por más ardiente y buen amante que fuera tenía que conseguir un remplazo pronto.


- ¡Maldito Hombre! -dije levantandose apurada del tocador.


Buscó un hermoso vestido color plata de satén muy corto que le sentaba de maravilla mientras tomaba el celular, tenía más de treinta llamadas perdidas sin pensarlo disque un numero.


- Hey Alice, ¿quieres salir esta noche? - decia entusiasmada ante la idea, su amiga había llegado esa mañana de Italia.


- ¡Isabella! Por fin me llamas - reclamó - ¡Claro que sí amiga te extrañe muchisímo! - chillaba


- Pues para que veas yo también te extrañe diabillo, en treinta minutos estoy por tí. ¿qué quieres hacer?


- Mmm no lo sé, ¿Tú? 


- Cualquier cosa necesito despejarme si paso un minuto más aquí enloquesere


- Vale. Luego me contarás. Mi hermano inagura esta noche una nueva disco ¿si lo deseas podemos ir?


- ¿Tu hermano? Emmett no sabía que se dedicaba a los club nocturnos, siempre creí que lo suyo eran los centros comerciales.


- ¡Oh no! Emmett no. Me refiero a Edward mi otro hermano - dijo con admiración.


- ¿El que vive en Italia?


- Vivía; llegó esta mañana conmigo. Ha desidido instalarse aquí definitivamente.


-Ok. De acuerdo. ¿Cómo se llama el lugar?


- Breaking Dawn ¿quieres ir?


- Pues Breaking Dawn allí vamos - conteste super animada olvidandome momentaneamente de mi pasado.


Hacía más de dos meses que no veía a mi amiga.

Uff como la había extrañado ella era lo más cercano que tenía a un hermana. Sabía cada uno de mis pesares, cada uno de mis infiernos y ya no me criticaba. Apenas rara vez me aconsejaba qué hacer. Ella era un alma libre y sincera la adoraba. Nos conocimos en la Universidad de Los Angeles hacía ya más de tres años que eramos amigas inseparables. Ella al igual que yo provenía de una familia pudiente no es que eso interfiriera en mi relacion ni mucho menos la hubiese querido igual de no tener nada, era encantadora.


Puse especial cuidado en arreglarme, busque mi ropa interior a tono un sostén apenas visible de encaje y las braguitas diminutas a juego ;el vestido era precioso de Channel esta iba a ser su primer y unico uso, no me permitia repetir mi indumentaria nunca.

Era cuetión de coquetería y de capricho también según me decía Alice.
Escogí unos zapatos espectaculares de Prada mi marca favorita este mes,color negro y detalles en plata de tacón de 11cm. Solté mi cabello y lo peine sin mucho cuidado adoraba que se viera natural. Caía por mi espalda deliciosamente. Coloqué un poco de carmin en mis labios sabor fresa mi favorito. Tomé mi cartera a juego con mis zapatos y adorné mi cuello con una hermosa y delicado collar de oro y platino engastado con diamantes de alrededor de 25 kilates. Ya no me asustaba andar por ahí con este tipo de joyas es más lo hacía adrede esperaba ansiosamente el momento de que ellos vinieran a por mi.

Sonreí descaramente ante la figura que reflejaba el espejo.

Llevaba más de seis años exactamente buscando a los responsables de mi infierno. Tenía contratado a más de veinte investigadores y ninguno tenía pistas exactas de aquellos malditos. Nunca me rendiría no pararía hasta verlos a mis pies.


El lugar era agradable, moderno para nada vulgar y nos consedieron un lugar en Vip inmediatamente.
Mi amiga estaba feliz no paró de contarme detalle por detalle de su viaje en Italia. Hizo mensión del desagradable hecho que le tocó vivir a su hermano al cual me reí escandalosamente.

- ¡Hay Alice que me cuentas, acaso tu hermano es un tonto! - le dije


- No es eso, solo que tu no comprenderías jamás a Edward amiga. Él es un poco chapado a la antigua. Cree en el amor eterno y todas esas salamerias tu ya sabés. - contesto mientras tomaba un trago de Bloody Mary.


- Pues fijate que no, amiga. No sé nada de eso ni pienso saberlo. Tu conoces mis reglas.- imitandola pero con mi Manhattan.


- Sí, si. Ahora dime ¿qué fué lo que ocurrió? - preguntó


- Mande a volar a Jacob - le solté sin más.


- ¡Qué!, Explicate que fue lo que sucedió.- chilló


- Lo de siempre se puso meloso y ya... le corte el rostro. Lamento mucho realmente lo sucedido él sabía bien cual eran mis reglas y aún así se confundió - confesé


- Isabella tu sabés lo que haces con tu vida amiga. Pero ¿como haras para verle la cara el lunes?


- No lo haré. lo mandaré a África si es necesario.


Ambos reimos de mi ocurrencia. 


- Creo que será lo mejor amiga.- decia ella mientras me tironeaba hacía la pista de baile.


Me arrastró sin mayor esfuerzo era increible como un cuerpo tan pequeño podía ser tan fuerte.

Estaba lleno. La musica sonaba tan estrepitosamente que no dude ni un segundo en empezar a moverme.

Los hombres nos miraban. Sabiamos ser bien perras cuando queriamos con Alice y a eso habíamos venido.
Nos moviamos contoneando las caderas al ritmo de la música. No supe exactamente cuánto alcohol había ingerido todo me daba vueltas pero aún así no deje de moverme ni un segundo un moreno grandote se me pegó al cuerpo se movía exquisitamente bien a pesar de su gran tamaño. Manosie su pecho duro como una roca él me acarició sin mucho preambulo el trasero al cual respondí con un leve pellizcón. Este no era el mejor lugar para eso y yo lo sabía. Continuamos bailando y bebiendo.

Traté de visulizar a mi amiga pero los ojos apenas si me respondían esta vez si que me había pasado pero es que se estaba tan a gusto aquí. Mí cerebro apenas podía responder la pista comenzó a girar y girar a mi alrededor y me ví envuelta en unos brazos firmes y deliciosamente acogedores mantenía los ojos cerrados era lo mejor. 

Supe que era un hombre porque sin dudarlo atrapó mi boca en la suya me besó frenéticamente. Yo le corespondí a sus labios tenían un sabor dulce que me enloquecían.
Poco a poco la musica se hizo más tenué casi imperceptible y supe que ya no estaba en la pista de baile.

Lentamente abrí mis adoloridos ojos.

Y entonces lo vi…..

Mi corazón se saltó un par de latidos, podría jurarlo. No sé cómo me las arreglé para enderesar mi cuerpo ya que estaba tendida en un sofá del vip, tenía una expresión que no sabría identificar muy bien…al principio creí ver que le gusté, pero cuando pude volver a mirarlo me pareció ver como entrecerraba un poco sus ojos en señal de…de qué? Enfado.

Pelo cobrizo y despeinado, alto, cuerpo atlético, de músculos largos y marcados, elegante, ojos expresivos de un color verde que no sabría describir con precisión, boca grande de labios bien definidos y un aura felina de hombre seguro de sí mismo.
Es increíble lo sexi que puede llegar a ser una camisa blanca con los tres primeros botones sin cerrar, los puños subidos hasta el antebrazo, y unos jeans negros que ceñían su cadera y muslos.

Le sonreí enbobada y pude ver la determinación en su mirada.

Me deje envolver por aquellos brazos, cerré mis ojos y sólo asentí cuando él me dijo al oido:

- ¿Nos vamos de aquí?








2 comentarios:

Rina dijo...

AQUI ESTA EL SEGUNDO POR FIN APARECIÓ MI QUERIDO Y SIEMPRE AMADO EDWARD VEREMOS COMO LE VA CON ESTA MUJER DE HIELO!! JAJAJA

COMENTEN SIIIIII ♥♥♥ CARIÑOS!!

cullen dijo...

Siiiiii
Porfin aparecio mi encantador caballero de armadura azul,jajaja
Espero que le hablande ese corazon de hielo y la enamore como solo el sabe hacerlo,me encanta amiga.Con esta historia me cautivaste.

Aqui te dejo mi msn por si quieres agregarme:rinconcullen@hotmail.com
besos