Los personajes de esta historia no me pertenecen. son propiedad de la magnifica Stephenie Meyer autora de la Saga Crepúsculo.
La trama y el desarrollo de los personajes son de mi propiedad.

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lunes, 18 de julio de 2011

♥ de HIELO cap 10



*Edward*


¡Qué rayos!

Alice me había dejado lleno de dudas con su llamado. Suerte... había dicho la necesitaras..., agregó después. Que era realmente todo aquello un maldito mensaje en código. Una especie de advertencia por algo.

¿Quien era esa mujer Cruella de Vil acaso?

¿Quien era Bella?.

Mi padre había dicho que era un mujer exitosa y responsable pero de ahí no podía sacar mayores conclusiones. El éxito estaba a la vista y la responsabilidad denotaba en el hecho de que ella misma se dedicara a atender sus asuntos pero luego estaba todo esa patraña que Alice me había dicho. 

Con esos pensamientos logré dormirme al fin. Sin lugar a dudas Bella Swan se había convertido a partir de ahora en un misterio que no tardaría en descubrir. Mañana sería la reunión y allí vería de qué se trataba todo esto.

La mañana amaneció esplendida. El cielo estaba despejado y el clima era magnifico.
Logre ducharme y desayune un café bien cargado y apenas una tostada con mantequilla. Los nervios no le permitieron a mi estomago otra cosa. Era absurdo y molesto ya lo que me pasaba.

¿Qué diablos voy a ponerme? Emmett no me había dicho nada de esta mujer, pero aun así decidí ponerme mi traje negro de Armani, camisa blanca y zapatos Tod's negros también. Solo faltaban los anteojos y seria uno Black Man; reí un poco más animado. Deje mi pelo así natural como siempre ni siquiera me peine. De seguro esta mujer ni lo notaría.

Emmett llamó y quedamos en encontrarnos afuera de Swan Corporation. Las dudas me embargaron nuevamente, pero más que dudas era curiosidad. 

Nunca quise interiorizarme demasiado acerca de ello. Cada vez que Alice sacaba el tema de su amiga en Italia Yo la cortaba con alguna otra cosa. Sentía celos de ella aun sin conocerla. Era estúpido.


No me impresioné al ver el edificio que se imponía frente a mí. Era majestuoso. Fastuoso. Su interior estaba revestido en tonos blancos y negros. El lujo y la opulencia estaban a la vista. Definitivamente no reparaban en gastos.

- Emm ¿sabes algo acerca de esta mujer? - pregunté esperanzado a mi hermano

- Pues por donde empiezo - dijo entrando conmigo en el ascensor. - Es la mujer más rica de todo Seattle Edward, es inteligente, exitosa e inmensurable hermosa. - agregó - eso sí jamás se le ha conocido un novio - corto.

- ¿Como es posible?

- Mmm solo Alice lo sabe, pero si tiene una larga lista de amantes hermanito; podría decir que uno para cada día de la semana. Es sabido que tiene en su haber a muchos de sus más queridos empleados.

- ¡¡Wooo!! Una zorra fina ¿verdad?

- Así es. Sabes que no me gusta desprestigiar a las mujeres y a Bella mucho menos pero tiene fama de ser malévola, fría y calculadora con los hombres. Ella misma te lo confirmara si te permites caer en sus redes.

- No es mi intención, Emmett. Me conoces y sabes que las zorras no tienen más lugar en mi vida.


Llegamos al decimoséptimo piso. Una chica bonita nos recibió y nos guió hasta la sala de conferencias.

- No consigo dejar de asombrarme cada vez que vengo por aquí debe de haber más de cincuenta oficinas instaladas aquí.

Un silbido salió de mi boca.

- Así es, señor Cullen contesto la joven. Esta el la sede central de Swan Corporation, en este momento contamos con sesenta y dos oficinas instaladas. Y con un total de trecientos empleados.

No podía concebir tanta gente. Si que era rica esta mujer.


- Adelante, por favor la señorita Swan los espera.


Pasamos a una gran sala redecorada en tonos negro y blanco con un gran jarrón en el centro de la gran mesa con rosas rojas era el único toque femenino allí, me sorprendió.


Visualice una figura en el extremo junto al ventanal que cubría la mayor parte de la pared. 
Fui levantado la mirada desde sus pies llevaba tacos inmensos, sus piernas eran largas y esbeltas blancas como la nieve, me enfoqué en sus muslos apenas cubiertos por aquel vestido glorioso. Ese color la favorecía. Su cabello caía por la espalda como una bella cascada y ahí me quedé porque en ese momento Emm la cubrió con su cuerpo con un abrazo de los suyos.


Tenía el pulso un tanto acelerado y mis entrañas se removían ante aquella mujer desconocida.

La escuche hablar con mi hermano y en su timbre de voz encontré al peculiar, algo que no podía interpretar pero hizo que mi piel se erizara.

Déjame presentarte a mi hermano Edward Cullen había dicho Emmett dejando mi campo visual libre.

Apenas pude respirar. Mi mirada se encontró durante una breve fracción de segundo con la de un par de enormes ojos marrones, de color chocolate, en medio de un rostro pálido, con forma de corazón. Conocía ese rostro a la perfección Isabella, ella era mi tormento desde el día en que la conocí en Breaking Dawn. ¿Dios era posible?

Me sentí incómodo durante unos momentos. No sabía qué hacer. Atiné a tomar sus manos entre las mías y besarlas con deleite. Su olor me impactó como la bola de una grúa de demolición era dulce embriagador. Sujete mi instinto de atraerla hacía mí recordando cada una de las palabras que Emmett me había dicho hacía unos minutos atrás. Un tentador rubor de un rojo cálido invadió sus mejillas y me arrebató la poca conciencia que quedaba en mí.

La sed ardía en mi garganta como si fuera fuego. Sentía la boca achicharrada y deshidratada necesitaba de sus besos era algo que no podía controlar. Bloqueé mis pensamientos lo mejor que pude, mi cuerpo decía lo contrario debía sentarme de inmediato mi erección estaba peleando con mi pantalón. ¡Dios que vergonzoso sería si notaba el efecto que tiene en mí!


Ella habló primero y note en su voz un atisbo de ironía.


- Un gusto Edward. Isabella Swan - enfatizó 


Apenas tuve fuerzas para responder 


- El gusto es mío - dije sintiéndome el más idiota del mundo


Emmett hablo y me saco del embrujo de su mirada ahora mucho más ¿distante y fría?.


Una chica rubia ingresó por la puerta y apenas vi, que era bonita. Mi mente estaba concertada en Isabella. Era tan malditamente sexi y provocativa sin con solo mirarla mis hormonas se agitaban en mi interior.

El debate a continuación rondo sobre el nuevo mega proyecto la chica rubia expuso todo mientras Isabella explicaba algunas pautas. No dudé en intervenir no por nada había pasado toda la maldita tarde leyendo el inmenso informe.

Pude observar que a medida que pasaba el tiempo ella se transformaba en otra persona, la misma mujer que aquel día se fue si mirar atrás, frívola, calculadora. 

Un joven rubio llegó cargando los planos del lugar y observé la reacción de ella, lo miró descaradamente sin importarle nada y un fuego ardió en mi pecho cuando vi. al joven arquitecto mirarla con deseo. Ella era mía y se lo demostraría así recibiese un cachetazo no me importaba.

Aproveché que Emmett trataba de convencer a la rubia de salir con él y Newton marcaba unos pequeños detalles que le señalé en el plano adrede.
Y me acerque a Isabella.

- Así que ¿Anthony? - dijo descaradamente mordiéndose el labio provocativa.

- Es mi segundo nombre, no te mentí. -contesté a la vez que me perdía en esa boca perfecta jugosa.

- Debo felicitarte por Breaking Dawn es maravilloso, se lo comenté a Alice ayer.- dijo de pronto

- Si, me lo dijo. Por algo en particular lo dices. - contesté aun abrumado por tanta belleza, pase mis manos por mi cabello inconcientemente estaba que ardía.

- ¿Debería? - pregunto haciéndose la inocente

- Mmm. No lo sé. Solo espero que puedas seguir disfrutando del club siempre que quieras... lo sucedido no tiene porque interferir en lo demás ¿no crees? - dije incitándola a caer en mi juego. 

- Claro. Tal vez valla. - contesto evasiva y sonó fría distante. Eso me dolió.

- Pues entonces hasta el viernes, querida Isabella. - dije no pudiendo evitar besar la comisura de sus labios allí enfrente de todos y salí de prisa de la sala junto a hermano Emmett y Newton con una sonrisa perversa en mis labios.


Sin proponérmelo siquiera la había encontrado. Ahora más que nunca la vería. Pero...

¿Qué haría ahora que sabía la verdad de quien era?


- ¿Bonita verdad?- preguntó Emmett sacándome de mi ensoñación

- Demasiado.

- ¿Y peligrosa?


- Eso parece ¿no? - dije haciéndome el desinteresado.


Mi hermano me miro muy poco convencido pero no agregó nada. Recordé a la rubia y no dude en interrogarlo.


- ¿Y que me dices de la rubita eh? - pregunté


- Ufff. Rosalie es la mujer de mi vida hermano. Siento que la amo.


Ni siquiera dude de mi hermano lo conocía perfectamente y nunca había dicho nada parecido.


- Te deseo suerte entonces, Emm.


- La tendré Edward, la tendré.Tu también la necesitaras con Isabella - repuso


- ¿Qué?


- No te creas que no me di cuenta hermanito no soy tonto, pero parece que tu si lo eres, es ella ¿verdad?


- Sí. Es la chica del club - confesé avergonzado.


- Lo sabía. Ten cuidado Tanya era una bebe de pecho al lado de Isabella.


- Tal vez. Espero ser lo suficientemente capaz de darme cuenta de ello, al menos ella no soñara con mi dinero - comenté

- En eso tienes razón. Pero... hará pedazos tu corazón si te dejas enamorar Edward ella no ama a nadie recuérdalo. - comentó.

- Lo tendré en cuenta Emm, pero eso no sucederá - repuse menos convencido que nunca de mis palabras.




CONTINUARA.....


MMMMMMMM ????? UFFF QUE LES PARECIO PARECE QUE EDWARD SE ARRIESGARA SOLO ESPERO QUE NO SE EQUIVOQUE!!!


GRACIAS Y CARIÑOS LAS QUIERO!!!


*Rina*

2 comentarios:

cullen dijo...

espero que el pobre edward no sufra,al menos no demasiado.
estuvo excelente amiga,escribes de maravilla.
un beso

Axavenus dijo...

Me encanto!!!... Rina cada vez mejor!!

Cariños

Axavenus