Los personajes de esta historia no me pertenecen. son propiedad de la magnifica Stephenie Meyer autora de la Saga Crepúsculo.
La trama y el desarrollo de los personajes son de mi propiedad.

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viernes, 22 de julio de 2011

♥ de HIELO cap 12

*Edward*


Este era sin duda el día en el que mi agonía terminaria. Eso pensaba. O mas bien me obligaba a pensar así.


Era viernes. Hoy Braking Dawn abriría sus puertas, hoy se llenaría de gente, la música sonaría y todos bailarían frenéticamente hasta que sus cuerpos adoloridos no dieran más.


Hoy esperaba verla. Isabella. Llevaba tres días de interminable agonía pensándola. Mucho fue mi desepación cuando el ayer acudí a la reunión pactada por Newton y ella no estaba. Apenas si logré sacarle que ella se había ido de viaje. ¿De viaje? Sin un adios, sin un por qué. Bueno seguramente a mi nadie me daría ningún tipo de explicasion.


No era nadie para exigirlas; pero aun asi me sentía como un tonto pensando en esa maldita mujer tan sexi, tan descarada y tan endemoniadamente hermosa.


¡Dios! esta loco por ella. Esto estaba mal, en grado sumo. Ella era dinamita y el único que reventaría llegado el caso era yo. Emmett ya me lo había dicho y yo no quise escuchar. Aun no lo hacia. Y no lo haría me jugaría el todo por el todo y ella debía aceptarme así. La obligaría a cambiar. Estaba casí completamente seguro de poder lograrlo.


Ahora debía saber algo. Una pista tan solo. Los nervios me mataban. Ya ni siquiera el ejercicio físico podía calmar mis ansias.


¿Cuándo me convertí en un insaciable?


¿Cuando deje de ser el Edward mojigato que siempre fui?


Ahora el deseo manejaba mis sentidos. No era algo más, pero me asustaba solo de pensar en lo que podría llegar a ser.


Emmett entró en mi oficina sin ni siquiera llamar; venía con una gran sonrisa en el rostro. Revalsaba felicidad.


- ¡Qué mujer! ¿como es posible que nunca me cruze con ella por algun lugar?


- Hola Emm ¿que tal? - dije sarcásticamente - ¿Te refieres a?


- ¡Rosalie a quién más te refieres!


- Ahaa la rubia de Swan Corporation - dije sin mayor interes.


- La misma. Estoy loco por ella. Le propusé matrimonio y me abofeteo - comentó.


Me descostillé de la risa aun sin poder creer lo que mi hermano me contaba. Él siempre había sido impulsivo pero nunca llegó tan lejos.


- Pero luego me besó y dijo que lo pensaría. ¿Crees que dos días este bien de plazo ya no aguanto más.


- Te felicito hermano. La suerte esta echada ¿verdad? Déjala pensar tranquila no la ostigues pero ¿estas seguro de que es ella indicada?


- Nunca lo estube en mi vida, me conoces Edward sabes que ni loco pensaba en casarme pero aparecie Rose y mi vida cambio.


- Vale vale, no me expliques más nada que se me eriza la piel - contesté burlandome de él.


- Tu riete nomás. Pero antes de lo que pienses estaré casado y feliz al lado de mi osita.


Nuevamente la risa explotó en mi boca, pero la sostuve lo suficiente. Una chispa se prendió dentro de mí y la aproveché era lo único que teniá para saber de ella.


- ¿Cuando crees que nos reuniremos nuevamente con Newton? - pregunté escupiendo ese nombre yo queria verla a ella.


- No lo sé. Todo depende de lo que Isabella decida cuando vuelva.- contestó sin mayor interes.
Pero agregó - Rose me dijo que ella debería haber llegado de Londrés anoche.


- ¿Y tu como sabes eso es que acaso ya dormiste con Rosalie?


- No. No. Ella no es así. Hoy la llamé temprano para saludarla y desearle buen día y ahí fue cuando me contó esto. Además de qué te asombras hermanito tu fuieste quién se metió con Isabella sin saber ni quién era.- ahora era el quien se reía de mí. Perfecto los roles se habian invertido.


- ¿Londrés? - pregunpe tratando de volver al tema que realmente importaba.


- Si al parecer recibió un llamado y salió de allí. Rosalie no agregó nada más. Lo siento pero es todo lo que te puedo contar.


- Gracias Emm.


- No te hagas falsas iluciones Edward. Es provable que ella haya ido detras de algun amiguito. Ella es un alma libre y nadie ha podido contra eso. - decia al tiempo que salia de mi oficina dejandome lleno de dudas aun mas que antes.


¿Sería cierto lo que había dicho Emmett?


¿Cuantos hombres ocuparian la vida de Isabella? ¿Y su cama?


Sin dudas yo no era el unico y tenia que aceptarlo. Era duro me hubiese gustado ser el primero en su vida. Si tan sólo la hubiese conocido antes.

Después de recibirme de abogado en la Universidad de Oxford en Inglaterra volví a mi querida Seatlle para luego emprender de nuevo mi rumbo hacia Italia esta vez. 
Seis años atrás. Era el tiempo exacto en el que me habia ido a Italia. Con veintidos años me decidí instalarme allí, a pesar del dolor que me causó la separación con mi familia. Me dediqué a atender nuevos negocios que mi padre desarrollaba allí y me gustó la vida empresarial. Me licencié en Economía e hice cursos de Ciencias Actuariales y Financieras, Banca, Gerencia, Gestión Inmobiliaria, Técnica Comercial. El tiempo me sobraba muchas de ellas las hice a distancia y solo me presentaba a rendir una vez al mes en Volterra. Allí fue donde conocí a Tanya. Ella estaba paseando por la torre de reloj y me chocó sin querer aquel día. Y ahi se acabo mi dulce historia. Empesaba a creer que lo del encuentro no era casual. Basta de intrigas por un día. Me dije.


Jasper apareció por la puerta y me invitó a comer. Hasta ese momento no había calculado la hora que era. 


Fuimos a un Restaurante de comida italiana mi favorita y pedimos lasaña de carne para los dos.

En medio de la conversación la ví. Mi pulso se aceleró de manara tal que creí que el corazón se me partiría en mil pedazos.

Venía del brazo de un tipo. Un gruñido se me escapó y Jasper dirigio su mirada hacia donde yo teniá los ojos clavados. 


- ¡Oh! pero mira quien esta aquí - dijo como si fuese una sorpresa.


- ¿La conoces? - pregunté un tanto alterado 


- Quién no, Edward. Es Isabella Swan la dueña del imperio Swan ¡todos la conocemos! es una mujer muy exitosa- exclamó y sentí un alivio inmediato - Parece ser que Black no desaprovecha la ocasion - agregó.


Instintivamente mis ojos volvieron al centro de mis tormentos y los vi. El la abrazaba y luego ella arrimó su cara y lo beso! alli delante de mí ¡ella lo besó! . Apreté mis puños en un acto de autocontrol que no tenía y desvié mi mirada de aquella ingrata. Maldita mujer. La odiaba. Mas que nunca. Era la perfida y zorra de todas. 

Fruncí los labios con rabia hasta convertirlos en una linea. Imaginaba el sonido que haría el cuerpo de ese perro si fuera golpeado hasta el otro extremo del reataurante y se rompieran la mayoría de sus huesos, sería estupendo.


- ¿Asi que Black? - pregunté


- Si. Jacob Black es su abogado personal. Uno de los tantos que tiene, pero el es el encargado de llevar los negocios más jugosos y además parece ser que son más que amigos ¿no? - eso hizó que incrementaran aun más las llamas de mis celos.


Un dolor agudo se profundizo al oir quel comentario.


- ¡Maldita zorra! - escupí 


-¡Edward! ¿te pasa algo?


- No. No me pasa nada mejor nos vamos ya he visto demaciado - dije levantandome de allí el aire era irrespirable 


- Veo que algo te afectó más de lo que crees ¿no?


- Es ella. Jas. Es la maldita mujer con la que me revolqué la noche de la inaguración. La odio.


- No la odias, Edward. Estas celoso. Eso es todo


- ¿Qué celoso? estas equivocado amigo. - el me miro y no tuve más remedio que asentir - tienes razón estoy jodidamente celoso y perdido por esa mujer.


No te culpó es amigo. Aunque deberías saber que no te conviene. ¿verdad?


- Lo sé. Lo se Jas pero es mas fuerte que yo, tal vez logre cambiarla no lo sé en momentos así no estoy seguro de nada.


- Tranquilo. Esta noche de seguro irá. Si es tan predecible como parece irá a buscarte y te aconsejo que no la dejes escapar si realmente la quieres amigo. - dicjo esto salió en su auto dejandome allí parado junto al mio.


Unos tipos raros estaban aparcados muy cerca de lo que imagené sería sul auto, un precioso Audi Coupe, perfecto para ella. Ambos estaban enfrascados en una conversación pero no apartaban su mirada de donde ella estaba sentada en el restaurante. Deberían ser guardaespaldas una persona como ella no podía darse el lujo de pasear sola por ahí.


Recordé que no etaba sola. Estaba con ese chucho de Black y la furia nuevamente me nublo la vista veía todo rojo, 
Sin decir nada más aceleré el motor en punto muerto y los neumáticos chirriaron sobre el pavimento y en cuestión de segundos estuve lejos del lugar.


De camino a casa pensé mucho en ella y llegué a la vil conclusión de tres cosas:


La primera Isabella era la mujer hermosa sensual sexi espectacular pero tambien mas perfida fría manipuladora y zorra de todas.


La segunda una parte de ella y no sabiá a que grado me deseaba tanto como yo.


La tercera estaba incondicional e irrevocablemente enamorado de ella.


Suspiré ante tan cruel verdad. Mi alma estaba en juego… la suya se había perdido hace años… pero aún así no me importó.



CONTINUARA......



UFFFF QUE CELOS POR DIOS AL FIN SE CONVENCIO VEREMOs CUAL ES SU PLAN PARA ATRAPAR A TAN INQUIETA MUJER...

GRACIAS Y CARIÑOS LAS QUIERO!!!


*Rina*

1 comentario:

cullen dijo...

me encanto rina,pero fue muy corto!
ya quiero que se encuentren de nuevo,bella tiene que cambiar y dejarse amar por este dios de hombre. besos