Los personajes de esta historia no me pertenecen. son propiedad de la magnifica Stephenie Meyer autora de la Saga Crepúsculo.
La trama y el desarrollo de los personajes son de mi propiedad.

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martes, 19 de julio de 2011

TRAICION AL ♥ cap 2

*Jacob*


- ¡Demonios! Leha apartete por favor ya parale si!! - decia entre gemidos que saían de mi boca provocados por la mamada que me estaba dando la zorra de mi secretaria.


- Solo un poquito más, eso es todo Jacob.


- Nena, yo tambien lo quiero pero es que hemos detenido el asensor por demaciado tiempo y no quiero que nadie sospeche.


Ella chupó con más fuerza y mi semen salío disparado por su garganta, mis estocadas eran cada vez más fuertes tuve que sostener su cabeza empinandola más adentro para asi poder eyacualr completamente en su boca.
Entre jadeos y un sin fin de palabras inchoerentes la solté. Ella se levanto relamiendo sus labios y con una sonrisa de suficiencia. 


- Acomodaté esa ropa por favor - pedi la simple vivion de sus senos ante mi me ponia loco nuevamente.


- Mmm acaso te molesta que los demás me miren jefecito. 


No pude evitar que una carcajada saliera por mis labios.


- Eres absurda querida, sabes que por mi puedes follarte a todos en esta empresa solo eres un delicioso pedazo de carne para mi y lo sabes.


Vislumbre su mirada asesina por unos instantes y al llegar al Vigésimo segundo piso la puerta se abrió. Dando lugar a mi preciada oficina.


- Señor, lamento lo dicho yo... me equivoque pero por favor no se disguste conmigo - agrego en ese plan de sumisa que adoraba.


- Mas tarde tendrás tu merecido, solo te adelanto que no seré para nada suave.


Su rostro se enrojecio y salio contenta a su lugar detras del escritorio.



¡Vaya forma de empezar el día! Me dije desplomandome en mi sillon giratorio.


Leah era una perra muy astuta siempre lograba convencerme de hacerlo otra vez con ella. Me gustaba follarla duro con toda la pasion que sentía reprimida.


No pude evitar pensar en mi amada esposa. Bella. Ella era un angel, jamás podría hacerle lo que le hacía a mis empleadas. Ella era frágil y siempre se conformaba con lo poco que le daba. No es que no tuviese ganas de poseerla como el animal que era pero es que me exitaba hacerlo con otras mujeres. Mi esposa era una mariposa, delicada y tan sencible que creia que de cogerla de la manera en la que lo hacia con Leah o con Heidi la lastimaría.


Ella era mi mujer. Su lugar estaba en la casa. Cada día que pasaba la amaba más a mi manera claro. Hoy era nuestro aniversario y tendría que follarla suavemente. Me costaba horrores contenerme pero ella valía la pena. Hacía una año que estabamos casados y dos de novios, hoy era festejo doble.


Bella siempre habia sido mi amiga desde pequeña. Nuestros padres eran intimos y solo fue despues de la muerte de Charlie y Renée que ella accedió a casarse conmigo. Me traía loco. Era tan hermosa y delicada que mi instinto de proteccion se activaba con ella. Era a la única mujer a la que respetaba y respetaría las demas solo servían para satisfacer mis ansias, mis locuras sexuales.


Presione el intercomunicador. 


- Leah por favor llama a Tiffany por favor y pidele que te envien un par de pendientes que tengan rubies por favor, creo que el vestido de Bella es rojo - dije 


- Claro joyas para ella y para mi!! - repusó


- Heyy, nada de reproches vale a ti te regale una pulsera sino recuerdo la semana pasada.


- Si lo se, ahorita llamo.


Ufff. Leah siempre queria más. Por ese motivo no dejaba de ser mas que una zorra arrivista. 
Mi movil sonó de repente.
Mire el numero y una sonrisa se formó en mis labios. Heidi. Mi mano derecha. Mi perra preferida. Hacia dos meses que estaba fuera del país y la extrañaba a horrores. 


- ¡Dios preciosa hasta que al fin llamas!


- ¡Oh! cariño si, es que estoy llegando y queria saber si podemos cenar esta noche.- decia zalamera.


Bufe. Justos hoy no podía y estaba que ardía de deseo de follarla.


- Esta noche me es imposible pero... que te parece si paso almorzamos juntos y te dedico toda la tarde hermosura - 


- Mmm esta bien, te extrañe jefesito - repuso y mi piel se erizó me encantaba que me dijeran asi.


- ¡Yo tambien, querida yo tambien!


La mañana pasó sin mayor novedad que la llegada del fabuloso y flamante nuevo abogado. Apenas si lo vi. No estaba de animos para atender a nadie. Solo sabía que era hermano de Alice la amiga de Bella y que su reputación en Londres era incuestionable. Cobraba como los dioses pero el dinero no era un problema para mi. 


El jefe de personal vino a verme.


- Paul estoy de salida si, ¿que deseas? -. pregunte ansiso ya casi eran las doce.


- Es que quería presentarte al nuevo abogado, sabes que últimamente las demandas nos caen a montón y es lógico que tu le des la bienvenida. 


- Lo sé amigo, pero... hoy no puedo me estoy llendo y es muy tarde. Mañana. Dile que mañana lo resiviré encantado.


- Llegó. ¿Verdad? - dijo dejandome estatico en mi lugar.


Lo miré confuso sin saber que responderle. Él me conocia bien, sabia de mis enriedos amorosos y de mis interminables infidelidades pero nunca hablabamos de ello en la oficina. Paul al igual que yo disfrutaba de las orgias que organizabamos desde jóvenes y Heidi era muy popular allí.


- Si, pero como te dije se me hace tarde adios - salí a toda prisa ni siquiera mire a Leah que estaba muy descaradamente sentada con las piernas entreabiertas.



Llegué más rápido de lo habitual hacia más de una semana que no usaba mi Bulin secreto. La última en ir había sido Tanya una rubia deliciosa que conocí en un coctel.


Heidi estaba instalada esa sería su hogar hasta que terminaran de remodelar su departamento. Yo mismo se lo había ofrecido.


- Solo espero que tus amiguitas no se enojen por usurpar su lugar de encuentro - dijo susurrando en mi oido.


- Sabes que la oficina a veces es lo mejor - responmdí tomandola de las nalgas al tiepo que la alzaba y pegaba su cuerpo en la pared. Ella nunca me hacia escena de celos, jamás me cuestionaba nada por eso era mi preferida.


Estaba vestida con un pollera de mezclilla algo estrecha pero ni siquiera me moleste en sacarsela. Abrí su camisa con mis manos arrancando todos los botones que la sostenia y hundi mi boca en sus senos.
Ella gemia para mi y apretaba mis caderas con las piernas. Mi mano volo al pantalones y baje el cierre que nos separaba.
De una sola arremetida me sumergi en su vagina empapada para mi como siempre y la tome con locura.


- Más... más ... más .... - gritaba ella y eso me enloquecia era una perra insaciable como yo.


- Asi... asi te gusta!! - dije hundiendo todo mi pene en ella embestiendola con todas mis fuerzas.


Su grito lleno mis oidos y no me aguante y lo solte.


- ¡¡Correte para mi ... ahora...!! - culmine y pude sentir como sus paredes se ceñian en mi polla estrujandola oprimiendola y dejandome exausto de placer.


- Hermosa... como te extrañe - dije.


- Tambien yo Jake tambien yo...


Pasamos toda la tarde follando sin parar y cerca de las siete me despedí de ella. 


- Quedate por favor- decia rogandome 


- No puedo hoy no... es mi aniversario querida debo cumplir con mi mujer también, no se como hare pero te prometo que pensare en ti cuando la folle.- dije inventando una excusa para irme.


- ¡Prometelo Jacob Black! - grito cuando entreabria la puerta para salir.


Mi risa salio sincera.


- Te lo prometó querida. Te lo prometo. -dije sonriendo como eso fuese posible con la belleza de mujer que tenía esperando por mi en casa. La mejor de todas. La más fiel de todas. La única que ocupaba mi corazon.



Una vez en mi Mercedez relaje mis músculos y empese a rezarle a mi amigo para que no me fallara esta noche.


La casa estaba silenciosa, supuse que Bella estaría cambiandose por lo que fui al vestidor a buscar un traje de Armani para la ocacion, mientras me daba un buena ducha con agua caliente. El paquete de Tiffany llegó y justo a tiempo.


Apenas si golpee la puerta. 


- ¿Puedo? - pregunté quedandome maravillado con la belleza que veian mis ojos - Estas... estas ... - balbuseaba - ¡Grandiosa querida! - dije mientras la abrazaba por la espalda. Hundiendo la nariz en el hueco de su cuello. Aww su olor era grandioso me relajaba.


- Gracias amor... tu te ves extraordinario - dijo mirandome con esos ojos enamorados que me dejaban el alma hecha pedazos. Ella no se mericia lo que le hacia pero es que.. yo no podia resistirme. Toda mi vida desde que me inicie sexualmente tuve muchas mujeres por supuesto que Bella nunca lo supo.


- Creo que no te merezco- dije en un ataque de culpabilidad



- ¿Por que dices eso? - preguntó confusa


- Es que yo... - aww casi se lo digo pero no - es que eres tan hermosa y tan fragil Bella que... temo no estar a tu altura amor es eso, tan solo mirate... eres la diosa del limbo - dije presionando su cuerpo al mio.


- ¡Por dios! no digas eso sí, soy yo la única afortunada por tener el amor del hombre más maraviloso del mundo- contesto besando mis labios con pasión por lo que tuve que apartarla aun era muy pronto para mi amigo aunque con solo verle habia vuelto a latir nuevamente - ademas asi vestida más bien parezco la diosa del infierno querido -dijo riendo.


- Hazme el favor de agradecerle a Alice sí, te vez fenomenal -conteste - solo falta algo amor - dije y le puse los pendientes. Ella estaba muy emocionada y me recorde que esta era la segunda vez que le regalaba una joya sin contar la alianza por supuesto pero... Bella tenía mi corazón eso era suficiente las joyas eran para mis zorras, esta vez hice una exepción.


- Son... hermosos amor, gracias!!! - dije chilalando dandome un beso al cual no rechazé.


- Se te ven preciosos, ahora pintate esos labios de nuevo creo que se te corrío un poquito. - su boca era tentadora con ese color rojo si tan solo pudiera... ¡No! ella no, me dije y salí de allí.


La velada estuvo increible aunque yo estaba de cama. Cuando llegamos tome aire y me deja llevar por las caricias de mi mujer, cuando estuve listo la folle suavemente con toda la delicadeza que ella se merecía. Era una rosa tan delicada tan suave tan... dios mi piel se encendia imaginando follarla por todos lados pero no!!


Esta vez habia hecho record más de ¿nueve orgasmos? Woow era sufiente ya no era un chiquillo de 18 años tenía 24 y aunque mi cuerpo funcionaba a las mil maravillas era demaciado. Tres mujeres en un dia. Me dije. Error. Dos zorras y mi esposa luego me dormi como un tronco. 


CONTINUARA........


UYYY PICANTE NO!! YO LES ADVERTI!! JAJAJAJA ESTE ERA EL SECRETO DE NUESTRO SEMENTAL!! JAJAJA VEREMOS QUE OCURRE AL PARECER LLEGÓ UNA PERSONITA MARAVILLOSA ¿QUE PASARA?



*Rina*

1 comentario:

cullen dijo...

wooo
jacob es un capuyo de primera!
suerte que nuestro adorado edward llego para recomponer su corazon,que seguro quedara destrozado cuando se entere de con quien esta casada.