Los personajes de esta historia no me pertenecen. son propiedad de la magnifica Stephenie Meyer autora de la Saga Crepúsculo.
La trama y el desarrollo de los personajes son de mi propiedad.

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jueves, 21 de julio de 2011

TRAICION AL ♥ cap 3

*Edward* 


- En los dos cargos de estafa y defraudaciones encontramos a Señorita Irina Denali: inocente


Edward Cullen se aferró a la mesa de la defensa, cerró los ojos y saboreó la ola de placer que corrió a toda velocidad por sus venas hasta llegar a su corazón. Victoria. Nuevamente.


Irina era la segunda hija de un magnate naviero ya fallecido. Arrojó sus brazos cubiertos de alhajas de oro y plata alrededor de mi cuello. La sala veinteseis del Juzgado Penal de Bond Street, dependiente de la Corte Suprema de West End, estalló en aplausos.


- ¡Lo logramos! - gritó Irina por encima del ruido.


"No - deseaba responder - Tu no hiciste nada. Lo hice yo. Te defendí y ahora estas libre."


- El jurado queda en libertad de acción, con agradecimiento del estado - declaró el juez.


- ¡Champaña! todos a casa - gritó Irina a la multitud de amigos que se habian abierto camino hacia la mesa de la defensa. A traves del caos, los ojos maquillados de Irina se encontraron con los mios.


- Tu tambien iras Edward, ¿no es asi?


Baje la vista mientras guardaba el anotador amarillo en mi portafolio y cerré la tapa con fuerza.


- Lo siento, pero no - respondí. Había hecho mi trabajo. En este momento lo único que deseaba era no volver a ver jamás a Irina Denali.


Tomé mi portafolio y me abrí paso a traves de la multitud hacia la parte posterior de la sala, mientras esquivaba las luces de los flashes y las camaras de television y microfonos que colocaban delante de mi rostro.
Fuera de la sala otra jauría de peridistas estaban en posicion de ataque.


- ¡Felicitaciones, abogado! - gritaron


- ¿Qué se siente ganar de nuevo?- ¿Le parece que lo nombraran Juez.?


Abroché la chaqueta de mi traje de Armani y pase mis manos por mi cabello. Como siempre, la fria realidad hacia que la emocion se evaporara.


- Sin comentarios - dije.


- Señor Cullen. Por favor...


Sacudí mi cabeza mientras cruzaba rápidamente la fila de los medios de comunicacion nacionales. Esas personas estaban muy mal pagas y sin embargo ponían pasión en su tarea, pense. Mucha pasión y mucho poder.


El grupo me siguió hasta la puerta exterior. La escalera estaba llena de gente. Curiosos. Partidarios. Fanáticos. Opositores. Pegados unos a los otros en el espectáculo que se desarrollaba fuera de los tribunales despues de cada juicio y al que aun no podía acostumbrarme.


Baje los escalones ignorando las preguntas, aunque sabia que en los titulares al dia siguiente los medios me castigarían por mi indiferencia. Pero hoy no me importaba. Ya hacia mucho tiempo que no dejaba los medios me presionaran.


La limusina del estudio jurídico estaba estacionada entre otros autos de vidrios polarizados junto al cordón de la vereda, pero le hice señas al chofer que se fuera. Sentía deseos de caminar.


Este era mi último día en Londres. Debía de hacer mi maleta en menos de una hora y salir corriendo al aeropuerto. De verás extrañaria este lugar. Londrés siempre fue mi cable a tierra. Mi éxito comenzó aquí. Llevaba más de 10 años trabajando en este pais y no me podía quejar. Mis honorarios incrementaban con cada caso que ganaba, poseía una deliciosa fortuna que había amasado gracias a mi sacrificio, además del dinero que mis padres poseían me dejaba en una posicion admirable para muchos pero absurda y hasta agotadora para mi.


Quería unas vacaciones. Las necesitaba pero al parecer no iba a ser posible. Al llegar a Seattle me esperaba un nuevo puesto de trabajo en una empresa inmoviliaría. La mejor de todas no por eso dejaba de ser una de las más injuriadas y acosadas continuamente con demandas, fraudes y todo este lo al cual yo estaba más que acostumbrado. 


Suspiré mientras pensaba en mi último caso. Irina era una maldita mujerzuela que se negaba a pagarle lo que le correspondia a los acreedores y evadía continuamente todo tipo de impuestos aun no lograba entender el porque, de todo esto.


Si Edward me dije la maldita ambicion. Siempre queria más. Los ricachones eran asi.


No me consideraba una persona rica. Ahora lo era pero despues de años de sacrificio defendiendo casos inefendibles, es por eso que todos acudían a mi. Irina había sido una mujer estupenda en la cama ese habia sido mi error nunca mezclaba el trabajo con el sexo pero.. esa noche no se que me paso. Tan solo habia sido un revolcón pero la muy estúpida queria más y tube que frenarla amenazandola con dejar el caso y solo asi sedió.


Mi viaje desde Londres hacia Seattle llegó con retraso. Estaba más que ansioso por llegar. Mi vida se reanudaria allí. 
Vería mis hermanos Alice y Emmett y a mis padres. Hasta este momento no me di cuenta que hacia más de tres años que no los veía. El trabajo habia absorvido mi vida por completo era un repoche que escucharia por bastante tiempo cuando llegara a casa. Si casa. Ese mi hogar. Allí todo empezaría para mí. 


Emmett y Rosalie su mujer me esperaban en el aeropuerto.


- ¡¡Hermano woow si que has crecido!! - dije mientras tomaba aire, el abrazo de Emmett me dejaba sin oxigeno siempre


- Que va solo es el gimnacio, pero tu no estas nada mal eh? ¿no es asi Rose? - 


- Muy bien, como estas cuñado -


- De cama agotado pero ahora que regrese mucho mejor. - confese


- Pues vas a tener que reponerte porque esta noche saldremos a cenar asi que no hay excusas Edward.


- Lo que digas Emm necesito un poco de distracción



Esa noche como habiamos quedado salimos a cenar, fuimos a la Bella Italia un lugar que siempre me gusto cuando vivia en Seattle. Alice y Jasper se ausentaron ya que viajaron a Arizona por asuntos de trabajo.


El encuentro con mis padres fue de lo más emocionante. Hablamos de todo un poco y no faltaron los reproches como era de esperarse. La comida estuvo deliciosa y mos quedamos haciendo sobremesa.


- Si que es hermosa, verdad Carlisle - dijo mi madre mirando una pareja que se retiraba en ese momento.


- Lo es querida muy hermosa - contesto mi padre y tuve que darme vuelta para saber a quien se referia.


Mis ojos chocaron directamente con el escote del vestido que daba en su espalda, lo examine con detenimiento justo en el nacimiento de su trasero se detenia pero su piel era tan blanca y cremosa hacia el conntraste perfecto con su vestido rojo. La tela parecia pegarsele en el cuerpo haciendo que sus pronunciadas curvas destacaran mas aun. Llevaba el pelo recogido era castaña y sumamente hermosa.


En un momento ella se giró dejandome ver el rostro más perfecto que haya visto en mis 28 años de vida y sin duda sería el único que vería en toda mi existencia. Su boca era sensual, deliciosa estaba pintada de un tono rojo que provocó una corriente electrica en mi miembro.


¡Dios tan solo miraba su boca y ya estaba así.!


Las lineas de su rostro era suaves y simetricas, sus ojos a mi distancia se veian obscuros negros o chocolates tal vez pero había en ellos un brillo que me cautivo. Sonreía muy graciosamente y fue en ese momento cuando me percate que su brazo estaba sujeto al de un hombre moreno, de cuerpo atletico.La sujetaba con admiracion la exivia frente a todos como un trofeo. Una llama se prendio dentro de mi. La rabia hizo que un gruñido saliera de por mi garganta y gracias al cielo nadie lo escucho.


Desvie mi mirada y tomé un sorvo del vino que quedaba en mi copa.


- ¡Oh! si es Bella - dijo Emmett y tube el impulso de decirle bella no preciosa.


- Comportaté Emm sabes que no puedes saludarla hoy es su aniversario y de seguro quieren privacidad - acotó Rosalie de repente.


Asi que era casada. Maldicion, me dije y cambie mi tema de conversación al instante.


Mi hermano se ofreció a llevarme, el dia siguiente iria a la consecionaria a comprarme un auto. No podía vivir sin uno.


- Gracias por todo chicos - dije al bajar


- De nada cuñado - grito Rose 


- Hermanito, mañana nos vemos ¡vale! ¿que te parece si almorzamos juntos? - 


- Mmm que tal si me acompañas a comprarme un auto y luego vamos a almorzar, solo debo presentarme un rato en la oficina y firmar unos papeles empezaré recien el viernes creo.


- Ok. Quedamos así. Por cierto Edward viste la pareja que estaba en el restaurant - dijo de pronto Emmett 


- Si - conteste tragando saliva al recordar a la hermosa mujer.


- Pues se me olvido decirte el hombre que estaba con Bella es tu jefe - agragó y luego se fue.


¡Que rayos!


¡Estúpido!


¡Idiota!


¡Imbesil!


Me decia mientras daba vueltas en la cama.


¿Por qué a mi? Justo era la mujer de mi nuevo jefe. Y por lo visto se llamaba Bella, bufe de pura frustracion. Era demaciado.


¿Como es posible que una simple mujer me causara este maldito desvelo?


No. Simple no era de eso estaba seguro. 


La noche me envolvió y con ella los sueños más eróticos que jamás en mi vida de adolecente soñé tener. 


Desperté sudoroso y con una ereccion de la puta. Tenía que hacer algo con ello. Me duche con agua bien fría y solo puede aplacar mis ansias. Es que no había tenido suficiente con la zorra de Irina que ahora me fijaba en la mujer de mi jefe.


Una sonrisa se dibujo en mi rostro. Eso la convertia en mi jefa... ¡Basta! me grite a mi mismo frente al espejo. 


Esa mañana lo vería. Eso me estaba inquietando. No sabia nada de él. Sólo obtube la oferta por parte de su ex abogado en señor Banner quien fue el que contrató. Él hombre se jubiló y ahora yo ocuparia ese lugar. Nunca se opusieron al precio de mis honorarios y eso destacaba lo mucho que requerian mis servicios.


El edificio era imonente pero nada comparado a los que estaba ocostumbrado a ver en Londres. Un hombre joven me recibió aquella mañana y se disculpó el hecho de que el señor Black no pudiera recibirme ya que había salido de urgencia. No era necesario ninguna explicacion con semejante mujer cualquiera diria que tiene una urgencia, pensé. 


Recorrí el lugar junto a jefe de personal, observé que había muchas mujeres jóvenes pero a simple vista se veía lo zorra que eran. Las descarté al instante. Una vez firmado mi contrato deje el lugar y fui directo a comprar mi auto con Emmett. Un Volvo C30 plateado llamó mi atención y no lo dudé. Salimos a comer y mi curiosidad pudo más asi que pregunté a mi hermano de donde conocia a mi nuevo jefe, por asi decirlo. Siempre habia trabajado por mi cuenta y esperaba que eso no cambiara demaciado.


- ¡Ah si! Bella es la mejor amiga de Alice y de Rose lastima la mierda de marido que tiene - comenó llenandome de dudas.


- ¿Por que lo dices Emm? 


- Pues ...ella es una muy buena mujer te caera bien cuando la conozcas la adoro es como mi hermanita pequeña pero su marido no es trigo limpio Edward no lo sé pero algo me dice que no es lo que aperante sino preguntale a Jasper se llevan a las patadas pero Jas nunca me quizo decir la razon de ello. 


- Espero que sean solo supociones Emm, sabes que estoy harto de trabajar para farsantes.


- Pues no notaras la diferencia aqui, solo trata de sacarle una buena tajada a ese perro - dijo Emm y solo reí con él.


Algo me decía que mi vida iba a cambiar defintivamente, y queria averiguarlo.



CONTINUARA......



MMM ESTE CAP FUE UN LIGHT JAJAJA ES QUE DEBIAN CONOCER A FONDO A MI ED!!!

ESPERO QUE LES GUSTE Y GRACIAS A TODAS !!

CARIÑOS!! ♥♥♥

*Rina*

1 comentario:

cullen dijo...

siiiiiiii,ya llego ed!que bueno!
espero que pronto le quite la mujer al jefe,jajaja
se lo merece por estupido.
me ecanta esta historia,como todo lo que escribes amiga.