Los personajes de esta historia no me pertenecen. son propiedad de la magnifica Stephenie Meyer autora de la Saga Crepúsculo.
La trama y el desarrollo de los personajes son de mi propiedad.

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martes, 26 de julio de 2011

TRAICION AL ♥ cap 4

*Bella*


Cuando desperté la cama estaba vacía. Mi cuerpo estaba molido por la intensa pero no por eso menos gratificante sesión de placer que anoche me había regalado primero mi marido y luego mi amiguito el vibrador.


Me quedé un rato más. Nada tenía que hacer. Era lo absurdo de estar casada con un hombre tan cerrado como Jacob. Recordé que hoy llegaba Alice de su viaje. Me atropellaría con preguntas y detalles de mi "fántastica noche" de aniversario. ¡Ja! Como decirle que mi hombre duro solo un round. Se partiría de la risa problablemente y yo moriría de la vergüenza.


No. Ni en sueños podría decirle tal cosa. Además Alice lo conoció antes de casarnos y siempre comentaba lo intenso y descontrolado que era Jake cuando saliamos. Él siempre me toqueteaba sin que nadie lo supiera y aunque me parecían fuera de lugar sus modos a veces ahora los anhelaba más que nunca.


El Jacob de hoy era un hombre completamente diferente en cuanto al sexo. No me dejaba participar, queria ser él siempre quien me diera placer pero últimamente sus toques no variaban de mis pechos ya ni siquiera me tocaba en mi sexo para comprovar mi húmedad, me penetraba con suma delicadeza si, siempre, pero parecía absorto en controlar sus deseos más locos. Era como si tratara de protegerme de su virilidad. 


¿ Ilógico! - dije riendome de mis ocurrencias, yo era una perra lasciva que ansiaba cavalgar el cuerpo de mi marido con todas mis ganas. Pensar en ello nada bueno traería me dije. Jake no me lo permitiría. Nunca.


La monotonía me hartaba. No podía negar que era feliz pero... quería sentirme útil, hacer algo por lo que sentirme satisfecha interiormente y no era justamente tomar mis juguetitos para divertirme.

Caminé hacia el baño lentamente disfrutando de las caricias de la alfombra de pelo largo regalo de mi querida amiga Rosalie despues de su viaje a Marruecos.


Sin saber porque me ví envidiando la vida que ellas llevaban. Sus maridos eran liberales, ambas trabajaban y ellos viajaban continuamente con ellas. Jacob no era de esa clase de hombre. Siempre estaba trabajando y no sabía para qué. El dinero no nos hacía falta nunca sería nuestro problema nunca. Mas de una vez había insistido en realizar un viaje de placer a cualquier parte del mundo pero él se negaba a realizarlo acotando que le era imposible dejar su trabajo.


Apenas si tubimos una semana de luna de miel cuando nos casamos porque el quería volver a cerrar unos contratos. 
Bufé ante tales recuerdos.


A mis veinte años sentía que la vida se me escapaba de las manos, que me secaba dia a dia como una rosa.


El agua corrió por mi cuerpo lavandolo con delicadeza mis manos jugaban con mis pechos haciendo que la espuma los rodeara por completo, aleje de allí a estas traicioneras, no era momento para excitarme.


El sonido de mi celular me asustó en medio de tanto silencio.


- Hola Esme!!


-- Hola Bella querida, antes que nada quiero felicitarte por tu aniversario realmentes lucias hermosa anoche - decía


- Gracias pero...¿como es que me viste? - dije confusa.


- Pues estabamos cenando allí tambien cariño, pero tu solo tienes ojos para tu marido y me enorgullese que sea así bonita.


- ¡Oh! Esme deberías haberme hablado que vergüenza contigo!! - repuse ese era mi problema Jacob absorbía mi vida por completo en cambio yo apenas si ocupaba una porcion de la de él.


- No por favor, no queriamos importunar. De hecho Emmett casí lo hizo pero Rose no lo dejo - reimos las dos. - Bueno pero tambien quería ofrecerte algo querida - agragó.


- Lo que desees Esme me muero del aburrimiento en casa-


- Esta bien vente a casa asi hablaremos más tranquilas estoy segura que te interesara.


- Esta bien en media hora estoy por allí - respondí más animada que cuando contesté.


¿Qué sería lo que Esme me tenía que ofrecer?


Busqué ropa cómoda pero elegante. Al pasar frente al espejo me mire unos segundos allí desnuda no había nada que me dijese que no era hermosa, mis piernas eran largas y blancas mi cintura estrecha y pequeña, mis pechos turgentes y no tan generosos como los de Alice ni los Rose pero se veían perfectos. No comprendía cual era la razón por la que mi marido no me miraba, no me deseaba como antes... Sacudí aquellos malos pensamientos y caminé a mi closet en busca de algo que levantara mi estado de ánimo, ahora desinflado.


Un hermoso vestido de un azul de Versace llamó mi atención junto con unos tacos de 11cm negros, deje mi cabello suelto, la tela se adería a mi cuerpo y me hacía ver sexi. Un rubor se plantó en mis mejillas logrando que una carcajada saliera por mis labios. Definitivamente no tenía remedio. Mirarme en un espejo asi vestida me causaba vergüenza pero masturbarme mientras mi marido dormia como un tronco era de otro mundo.


Al menos con esas cavilaciones levanté mi autoestima.
Desayune un poco de fruta y salí en mi precioso Bentley color plomo. Un regalo de mis padres antes de morir. Jacob queria venderlo decia que era innesesario que lo tubiera podía usar el BMW que estaba en el garaje con chofer incluido pero a mi no me gustaba depender de nadie para salir.


Esme estaba maravillosa como siempre me recibio con suma calidez era como mi segunda madre tan cariñosa conmigo que me conmovia tan solo con verla. La adoraba incluso Jacob decia que era una buena mujer. Y eso demaciado para él nunca opinaba sobre nadie de la familia de Alice. Su enemistad con Jasper me confundía de aveces y por mas que intente saber la razón ninguno dijo nunca el motivo de ello.


- ¡Pasa querida, luces preciosa! - decia Esme besando mi mejilla.


- Gracias Esme, pero dime que eso que me tiene tan intrigada.


- Claro querida pasa siéntate primero, ¿deseas tomar algo? - preguntó.


- Un jugo por favor - nunca cambiaría hasta que no viese sentada tranquila y con el vaso casi vacio no me soltaria prenda de nada y yo la queria mucho mas por sus detalles.


- Senna por favor, un jugo para Bella y otro para mi querida - dijo sonriendo


Tomamos nuestro jugos y la conversacion vario desde mi cena romántica hasta la visita de su hijo Edward de Londrés.


- ¡Oh! Claro, él es quien trabajara para Jacob ¿verdad? - pregunté curiosa no conocia al hermano de Alice nunca lo habia visto pero sabia que era un gran profesional muy conocido y nombrado por mi marido.


- Asi es cariño, anoche estabamos festejando su llegada fue por esto que te vimos cuando te retirabas con Jacob; pero ya basta de vueltas vamos al grano corazón. 
Tu sabes que yo tengo una Fundación que se encarga de los niños carencia dos y junto con Alice pensamos en en ti para tal tarea. Tus funciones serían ayudarnos a buscarles hogar, la mayoria son pequeñitos sin familia es por eso que estamos trabajando con un asistente social conjuntamente y tratamos de nuestros pequeños queden en buenas manos. ¿Que me dices cariño te animas?


Apenas podía digerir lo que me estaba ofreciendo, los niños ocupaban un lugar muy importante en mi vida y a pesar de que mi marido insistia en que era muy pronto para tenerlos yo lo deseaba con todo mi corazón. Mis ojos se llenaron de lagrimas, una salió disparada y otras tantas la siguieron dejando surcos en mi rostro por donde pasaban.


- ¡Oh! Esme claro que si!!, es algo tan hermoso, ayudar a esos pequeños claro que sí. - dije abrazandola con fuerza sin saber ella me daba el bálsamo que mi corazón necesitaba, ya no me aburriria en casa ni mucho menos dejaría que la tristeza me embargara, a partir de ahora haría algo por lo cual me enorgulleceria. 


- ¿Crees que Jacob no se molestará cariño? No me gustaría creer discrepancias en tu matrimonio- dijo de pronto Esme y mi felicidad quedó trunca nuevamente.


- Te aseguro que nada pasará Esme, él tendrá que entender que no puedo vivir en una cajita de cristal encerrada, que quiero vivir y ayudar a los que más me nesecitan lo demás no importa - dije segura de mi misma por primera vez en mi vida supe que un click sonó en mi cabeza y cambio el rumbo de vida.


Entre besos y abrazos me despedí de ella alegando que mañana pasaría temprano por la Fundación Cullen a conocer mi equipo de trabajo.


Conduje directamente hacia la empresa de mi marido, rara vez lo hacía a Jacob no le gustaba que lo molestará en horario de trabajo y yo siempre cumplía con mi deber pero esta vez no. Tenía que contarle todo lo que pensaba hacer, y oponerme a él si era necesario para lograr mi cometido.


Ya dentro del ascensor mi seguridad se esfumaba, mi marido era una persona muy terca cuando queria pero yo antes de casarme tambien lo fui recordé y me arme de valor caminé por el largo pasillo directamente hacia la oficina de Jake.


Para mi asombro su secretaría no estaba en su lugar de trabajo esa mujer siempre estaba bagando por la empresa no me caía nada bien habia en su forma de mirar algo que no me gustaba pero nunca le daba mayor importancia según Jacob era muy eficiente y eso era lo que importaba.


Abrí la puerta de su oficina y nadie se encontraba allí. ¡Maldición! tendria que haber llamado antes de venir me dije. Un sonido proveniente del baño llamó mi atención y me acerqué lentamente era la vos de mi marido pero ¿por que hablaba solo?.


- Jacob, cariño estas ahí - dije alzando mi vos


El silencio rondó nuevamente y poco despues de unos minutos Jacob salió de allí un tanto despeinado y con la corbata un poco floja.


- ¡Bella! Amor ¿que haces aqui? - preguntó con los ojos descompuestos al verme allí estaba un poco pálido y me asuste al ver su expresión, estúpida Bella me dije mal momento para venir.


- Es que... ¿te encuentras bien amor? - dije acercandome a él para arreglarle la corbata.


- Si, si cariño es que estaba un poco descompuesto fue por eso que tarde no te acerques demaciado huelo a vomito, la comida de anoche me cayo para la patada - dijo alejandose de mi mientras peinaba su pelo con las manos y se sentaba en su sillon detras del gran escritorio.


- Pues deverias ver al médico, amor te ves muy mal - dije no sabiendo como continuar.


- Ya paso, pero.. no has respondido mi pregunta ¿que haces aqui? sabes que debes avisarme cada vez que vienes hablále a Leah para saber si estoy - dijo en un tono para nada amigable.


- Lo se, pero... es que debia contartelo personalmente Esme me ofreció trabajo en su Fundación y acepté - le solte de golpe vi como su mandibula se tensó de repente y sus ojos se crisparon pero al cabo de unos segundo se relajo.


- Sabes que no es necesario que trabajes nada te hace falta dime ¿que necesitas? y lo tendras - dijo de nuevo el puto macho donimante aww odiaba que se pusiera en esa postura.


- Pues nada me hace falta me das más de lo que deseo pero... quiero ser útil en mi vida me estoy muriendo allí encerrada mientras tu trabajas todo el dia ademas esos niños me necesitan - repuse enojada


- Ya, ya esos niños siempre estuvieron solos nadie te necesita más que yo Bella


- ¡Ya parale Jacob! ¡Estoy harta de vivir como vivo en esa jaula de casa, siento que me estoy secando día a día y quiero hacer algo para remediarlo, te prometo estar siempre y cuando tu me necesites amor pero... no te enfades conmigo por favor te amo demaciado cariño - dije haciendo uso de la niña sumisa que Jacob adoraba. 


- Esta bien pero no permitiré que nadie te explote entiendes - dijo y supe que habia ganado mi primer batalla en este año de casados y sin duda la más importante de todas.

Lo besé con cariño en los labios y el se dejó besar.


- Creo que devo continuar amor, disculpame pero ya es tarde - dijo apartandome de a poco de su lado


- ¡Claro mi vida, nos vemos en casa! Si te sientes mal me llamas por favor - dije super contenta mientras salía de su oficina portando la mejor sonria de toda mi vida.



                                                               * * *
- Por favor espere - grite corriendo hacia el ascensor que casi se cerraba.


Una mano blanca y pálida lo detubo en ese momento y una sacudida convulsa atravesó mi cuerpo cuando sus ojos se encontraron con los mios, unas preciosas y nunca antes vistas esmeraldas brillaban ante un rostro perfecto de ensueño. 


Pelo cobrizo y despeinado, alto, cuerpo atlético, de músculos largos y marcados, elegante, boca grande de labios bien definidos y un aura felina de hombre seguro de sí mismo.


¡Un dios griego en toda su potencia! me dije cuando me coloqué a su lado en el ascensor, estabamos los dos solos. Vestía un pantalón de mezclilla color beige y una camisa azul del mismo tono que me vestido. Su piel era tan blanca como la mía hacía contraste con ese color. Un aroma intenso a lilas y a ¿sol? me llegó en lo más profundo de mis sentidos revoltenado mi ya enloquecido corazón.


- Un gusto señorita - dijo de pronto y su vos terminó por desarmarme - Mi nombre es Edward Cullen - una sonrisa torcida se dicujo en sus labios


¡Rayos!


¡Mierda!


¡Mil veces Mierda, Mierda, Mierda!


Me grité internamente. Él era el hermano de Alice. No se porque me causó una punzada de dolor saberlo.


- Ho.. Hola mi nombre es Bella Swan de Black un gusto señor Cullen - dije con aire de superioridad que no sentía pero debia finjir este hombre me hacia temblar hasta las rodillas.


- Disculpe pero es que siendo tan joven y hermosa nunca pensé que estuviese casada - respondió y ¡¡ya!!. Mi cerebro apenas podiá reaccionar frente al timbre de su vos y ni hablar del magnetismo que este desprendía. Su cuerpo me tentaba a miles de cosas que hicieron ruborizarme al instante.


- Disculpas aceptadas Cullen - repusé sonriendo como una boba ante aquel hombre maravilloso.


Ya en mi auto concentré todas mis energías en pensar lo ocurrido durante el día.


Había conseguido un trabajo maravilloso, Jacob habia cedido que eso más que suficiente para festejar pero... tambien estaba Edward Cullen... ¡Qué hombre!


Un cambio. 



Mi vida había girado 180° en apenas 24hs y estaba más que agradecida por ello.


Y sin saber porque su rostro se me vino a la mente esa noche cuando Jacob dormía placidamente y yo sentada en mi lugar ahora habitual cuando él no me tocaba y aun asi cuando lo hacia y yo me quedaba con ganas de más me giré dandole la espalda por primera vez en mi vida, con mi juguetito en la mano me daba placer pensando en como sería hacerlo con él. Con Edward Cullen.


CONTINUARA......


HUYYY CHICAS UN POQUITO DE TODO NO, BUENO POR FIN APARECIÓ EDWARD!!!

ESPERO QUE LES GUSTE Y GRACIAS A TODAS POR ACOMPAÑARME EN CORAZON DE HIELO Y AHORA AQUI!!!

SE LAS QUIERE!!

*Rina*



1 comentario:

cullen dijo...

bella parece un poco tonta por creerse las mentiras del patan de su marido,ahhggg.
es que odio a los hombres asi
estoy deseando que sepa con quien se caso y corra a los brazos de mi adorado edward,menos mal que ya llego.
y estoy segura de que jasper sabe de la clase de hombre que es jacob,por eso es que no lo soporta.me ha encantado amiga,siempre me enganchas y me dejas con ganas...que digo ganas,con ansias de mas.
besos vampirita