Los personajes de esta historia no me pertenecen. son propiedad de la magnifica Stephenie Meyer autora de la Saga Crepúsculo.
La trama y el desarrollo de los personajes son de mi propiedad.

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miércoles, 31 de agosto de 2011

REGALO 30 SEGUIDORES!!!!

martes, 30 de agosto de 2011

TRAICION AL ♥ cap 15

*Edward*


Mi hermana me miraba con ojos como platos. A pesar de que su asombro no era tal; su mirada me mandaba miles de mensajes secretos que la verdad con la alegría que tenia en este momento no podía interpretar absolutamente nada.


Bella habia despertado y eso mas que suficiente para que mi mundo empesase a girar nuevamente.


- Edward... - la vos de Alice me despejo las neuronas de un solo plumazo.


- ¿Qué sucede Alice?


- Pues como veras no me parece ilógico que te hayas enamorado de Bella la verdad es que me encanta la idea - decía mientras daba unos pequeños brinquitos en el sofá - se que mi amiga se merece un hombre como tu a su lado y no me preguntes el porque - me corto lenvantando su mano a mi rostro.


- Pero... me estas diciendo que me vas a ayudar...


- ¡No! eso no, solo te daré una manita ya sabes como es mi estilo, necesitare la ayuda de Rose - saco su móvil y disco a una velocidad inhumana - Rose si Bella esta bien, no todavía no he ido a verla, si mañana ire pero sabes que te parece si nos la llevamos a un spa por dos días, claro, ok yo se lo digo vale. También te quiero luego te lo explico, chao..- corto sin mas yo la miraba completamente en shock


- ¿Qué es eso que te la llevas? - pregunte un tanto molesto estaba muriendo por verla y dos días me parecían una tortura.


- Dos días mas paciencia. Antes que nada te quiero advertir que no va a hacer nada fácil. Bella es casada como bien sabes y aunque se que ella no lo ama siente un cariño demasiado grande por Jake y eso es lo que le nubla la mirada. No se si ella te corresponde eso lo comprobare en estos días por lo pronto te pido paciencia y deja todo en mis manos


- Pero...


- Nada de peros como que me llamo Alice Cullen que Bella deja a ese chucho - dijo furiosa


- Pero... ¿no es tu amigo también? - pregunte por lo que sabia Alice se llevaba muy bien con Black


- Edward... hay muchas cosas obscuras detrás de Jacob - mi cara se descompuso y el recuerdo de las zorras en su oficina me hizo reaccionar apretando los dientes fuertemente. - veo que ya te has dado cuenta y es de gran ayuda pero Bella no sabe nada de esto, Jasper me lo conto apenas lo supo pero nunca me atreví a contarle nada como veras Jacob Black es su ídolo y contra eso no hay nada hermano.

Las palabras de mi hermana hicieron mecha en mi corazón.


¿Y si Bella en verdad amaba a ese chucho?


¿ Si ella no quería saber mas nada conmigo?


¡No!


Eso no podía soportarlo debía sopesar todas las posibilidades y si. Mi hermana tenia razón era complicado pero no imposible.


- Otra cosita más que me olvidaba decirte - repuso al lado de la puerta no se en que momento se habia levantado de mi lado. - Si Bella accede a contarme lo que siente por ti, ¿estas dispuesto a todo? - pregunto con una sonrisa traviesa en los labios.


- Haria cualquier cosa por estar a su lado Alice - conteste firmemente


- Eso era lo que queria escuchar. Nos vemos dentro de ... dos días si... llevare a Bella a un Spa en Port Angeles asi que tendrás que esperar unos días mas para verla prometo traerla renovada - su sonrisa abarco su cara y se despidió con la mano antes de cerrar la puerta tras si.


Camine hacia mi cama y me tumbe boca abajo.


¿A que se refería mi hermana si estaba dispuesto a todo con Bella?


De seguro nada bueno había tras sus palabras pero... ya estaba jugado por ella asi que ¿que mas podia perder? ¿mi alma? absurdo la había perdido desde el primer dia que tome casos de gente corrupta e inescrupulosa.


El sueño me venció lentamente y esa noche dormí como un bebe.


Ya en la oficina el día transcurrío sin ninguna novedad, por suerte Black no me mando a llamar asi que trabaje todo el día en mi oficina, termine un par de contratos y solo faltaba que su asistente Heidy los firmara. Camine por los pasillos buscando con la mirada alguien que me librara de hacer esto pero nadie acudió en mi ayuda.


Golpee la puerta que estaba frente a mi y una vos melosa con un tinte de seducción me invito a pasar.
Heidy estaba sentada tras su escritorio con la mirada perdida en el monitor de su computador; al verme sus ojos relampaguearon y me frustro mucho tal reacción en ella, no quería que se embobara conmigo, no era mi tipo de mujer ademas estaba en la lista de amantes de mi jefe menudo contratiempo.


- Disculpa que te moleste pero es necesario que firmes estos contratos, creo mi secretaria no llegara hasta mañana asi que por lo pronto sere yo quien ande haciendo los recados.


- ¡Edward! Pasa por favor, no es ninguna molestia siéntate quieres tomar algo le pedire a Leah que nos traiga algo


- No gracias - repuse extendieno los contratos.


Ella parecio pensarselo un poco y los tomo con mala gana - asi que ¿tienes novia? - pregunto desclocandome por completo.

Piensa Cullen. Piensa. Mejos ir a lo seguro. Ademas pensaba arreglar ese temita pronto.


- Si ¿por que lo preguntas? - comente haciendome el idiota


- Ahh no no es por nada solo curiosidad, ¿es de aquí de Seattle? - sus preguntas me estaba molestando


- Si es de aquí, ¿estan todos? - desvié la atención señalando los papeles que ella me entregaba


- Mmm creo que si, bueno te felicito por tu novia debe de ser bonita para estar a tu lado, digo creo que te conformes con una mujer cualquiera - dijo su comentario era tan ácido como ella misma.


- Tienes razón en algo Heidy - conteste firmemente sin dejar de mirarla a los ojos mientras salia de alli - No me conformo con cualquiera. - cerre la puerta con un leve golpe y camine con una sonrisa enorme en mis labios. Esa mujer era mas peligrosa que la misma Irina Denali. Pero solita se había cabado la tumba.


Recogí mi maletín y salí camino a la Fundación. El hecho de que Bella no estuviera presente no significaba que yo no siguiese yendo. Mi madre se puso tan contenta cuando me encontró en el despacho ese lunes después de que ella se enfermara que no pude negarme a no ir el resto de la semana. Aunque había algo mas detras de todo esto. Bella. Su recuerdo estaba tan vívido allí, tan presente era mi refugio, mi lugar seguro. Su olor aun podía percibirse en el ambiente y al entrar mi cuerpo reaccionaba ante su droga.


Dos días. Bueno un día y medio. Cada ves menos. Me dije.


Mi padre entro en la oficina y su semblante me decía que nada bueno se venia.


- Edward hijo ¿tienes un momento para mi? - pregunto sentandose


- Claro padre ¿dime que deseas?


- Veras hijo... quiero hablarte de Bella - trague en seco mi respiración se agito y mis manos se cerraron en dos puños inmediatamente


- ¿Dime que esta bien? - pregunte de al instante, mi mente trataba de tejer miles de posibilidades diferentes pero no lograba a pensar nada en concreto.


- ¡Oh! claro que lo esta, calmate por favor Bella esta perfectamente en un spa con Alice y Rose pero... tu ya lo sabias - no fue una pregunta fue una afirmacion y solo asentí con la cabeza.


- Padre dime que es lo que deseas por favor ve al grano sabes que no me gustan los rodeos - afirme aun mas mi vos.


- Pues creo saber cual fue la causa de la supuesta enfermedad de Bella - decia mirandome directo a los ojos.


- No te entiendo


- Tu


Sentí mi corazón detenerse para volver a bombear con mas fuerza aun


- ¿Que rayos estas diciendo? - explote frente a mipadre.


- Tranquilo hijo, se que es dificil de entender es por eso que he venido a contártelo, nadie mas que Bella y yo lo sabemos y es de suma importancia que tu lo sepas ahora. Se que estas muy interesado en ella, no intentes negarlo Edward te conozco y es la primera vez que te veo así.


- Me enamore de ella - conteste confirmando sus sospechas.


- No sabes cuanto me alegra que sea así hijo, Bella es como una hija para mi, desde que la conozco ha sido siempre la misma niña dulce y cariñosa, después de la muerte de Charlie y Renée ella sufrió mucho y solo encontro su apoyo en Jacob, él a pesar de todo la ama con locura y aunque no me guste su forma de amar ella parecía ser feliz hasta ahora...


- Sigo sin comprender ¿que tengo que ver yo con su enfermedad?


- Bella posee la capacidad de cerrar su mente ante una situación de estres traumatica, un dolor profundo o cualquier otra cosa que su mente crea ser perjudicial para su salud mental, es un don maravilloso pero tiene sus pros y sus contras esta vez a demorado mucho mas en despertar- mi padre me miraba con los ojos brillando de emoción ante lo que decía, yo no podía ni siquiera creer lo que estaba pasando - y ahi vienes tu...


- ¿Dices que yo soy el culpable de su estado de inconciencia?


- Exactamente, hijo, no... no lo tomes a mal, Bella esta pasando por una situación extrema ella misma me lo ha dado a entender y solo pudo reaccionar de esa forma, no quiero darte falsas iluciones hijo pero... creo que ella siente algo también por ti


Y eso fue mas que sufiente, cai derrumbado sobre el escritorio, mi frente descansaba sobre la madera y mis ojos estaban desefocados.


- Edward... debes de tener paciencia y dejar que ella decida hijo...


- Paciencia... ¡si! ¿como si fuese tan facil? La amo padre y no soporto que ese chucho la tenga en sus brazos, no soporto saber que la engaña una y otra ves y no poder hacer nada para remediarlo. - mi vos iba en aumento a la ves que mis latidos. - ¿Y que hago si ella no me elige a mi?


- Bella es una mujer inteligente y es por eso que te he contado todo quiero que estes a su lado cuando la mascara de Jacob se caiga a pedazos frente a todos, pero tienes que prometerme que tu no le diras nada acuérdate que el que sufre siempre el mensajero en estos casos


- Me pides mucho padre


- No tanto como saber que con eso podras tenerla contigo para siempre hijo, sabes que apruebo tu relación con ella y es mas cuenta conmigo para lo que desees pero... trata de no pasar los limites hijo; tu corazón esta en riesgo. - sin mas salio de mi oficina dejandome aun mas confundido.


¿Es que mi familia se había complotado para enloquecerme aun mas?


¿Limites?


Demasiado tarde.


En cuanto a ... Mi corazón...


¡Ja!


Ya ni siquiera era mio...


Emmett fue a buscarme junto con Jasper esa tarde para salir a tomar un par de cervezas como en lo viejos tiempos, después de unas seis los tres cantábamos abrasados y nos reiamos de todo.
Les conte lo que me pasaba con Bella y ambos me apoyaron diciendo que si quería una ayudita no habia problema en sacar del medio a Black ninguno lo soportaba. Era conocido por sus famosas orgías durante su adolescencia y mas aun estando casado. Un dato que mi mente reservo aun con varios grados de alcohol en la cabeza.


La mañana me sorprendió con un ruido espantoso junto a mi oreja. Abrí los ojos con cierta dificultad, sentía un hacha clavada en medio de la cabeza me alejaria rotundamente de la cerveza por tiempo indeterminado. Emmett. Sus ronquidos eran tan potentes que despertarían hasta un muerto. Le pegue una patada y me libre de su abraso. Al bajar de la cama me choque con algo y caí pegándome un fuerte golpe en la cabeza

¡Auch!


Encendí las luces y vi un bulto enredado con un edredón que se había caído de la cama. Jasper. Por lo visto a todos nos haba ido mal esa noche.


Recordaba como Emmett habia cantado la canción de popeye a la vez que mostraba sus brazos a todos los presentes del bar, Jasper y yo nos partimos de la risa y después de eso vinieron las confesiones y las lagrimas de Jas diciendo que extrañaba tanto a Alice que sino lo dejaba dormir en casa moriria de soledad.


Reí ante tales recuerdos y deje que el agua de la ducha me despejara la mente.


Prepare café para los tres encendí mi aparato de audio dandole el máximo de volumen.


Jasper pego un salto a la ves que corría en direccion al baño al cabo de unos minutos aparecia bañado y con una resaca como para diez mil.


- Por lo que se ve no soy el único cuñado - repuse alcanzandole un frasco de pastillas de las cuales saco un puñado y se lo mando sin asco. Apagando la música al instante.


- Si Alice me ve asi me mata


- Antes de que sea Alice será yo quien lo haga si no me convidas con esas pastillas para la resaca ahora - bufo Emmett sentándose a mi lado.


- Creo que nos pasamos de la raya anoche - repuse


- Pues lo diras por ti supongo yo me siento de maravillas - decia Emmett mientras se desperezaba

- ¡Oh! Claro recuerdo que te veis grandioso al mostrar tus biscep frente a todos mientras cantabas popeye el marino soy- comente haciendo que la cara de mi hermano se pusiese roja mientras nos reíamos con Jasper a pata suelta.


- Ríanse no mas - contesto el aludido rascandose la panza


- La verdad que envidio tu capacidad para ingerir alcohol Em, yo estoy que me parto al medio - confesaba Jasper agarrandose la cabeza entre las manos tenia los ojos enrojecidos.


- Eso les pasa por no comer nada antes, yo me saboree una buena pizza


- Lo tendre en cuenta la próxima ves que decida emborracharme hasta el olvido - repuse poniendome el saco. - Me voy ustedes ¿que?


- ¿Me llevas?


- A mi también


- De acuerdo vamos


Los deje en la puerta del bar y cada uno camino hacia su auto abandonado allí desde esta madrugada.


- Nos vemos mañana chicos - me despedí de ellos mientras aceleraba mas estaba llegando retrasado pero no me importo... lo importante era que el día pasase pronto y que Bella llegara.


- ¿Mala noche? - pregunto Paul pasando a mi lado en el pasillo


- Sinceramente muy mala - conteste


- Vamos Cullen ¿problemas con mujeres?


- Lo de siempre pero ya todo esta arreglado - corte no me gustaba dar detalles de mi vida privada a ningun desconocido.



Trate de concentrarme en lo que hacia pero nada me quitaba la emoción que sentía en el pecho. Hoy llegaría.


Mi celular sonó y vi que era un msj de texto.


Alice.


"Estamos camino a casa todo esta perfectamente"


El aire se desplazo por mis pulmones llenándolos de oxigeno, de vida.


Concentre mi mente en el contrato que debía terminar y sonreí dichoso .


No se podía negar que Alice Cullen conseguía siempre lo que quería.



lunes, 29 de agosto de 2011

♥ de HIELO cap 24




*Edward*

Una luz constante me iluminaba el rostro continuamente, y un sonido bastante raro me termino de sacar de este sueño en el cual estaba sumido. Abrí los los parpados doloridos, apenas divise un mujer delante mio que se paseaba desnuda.


- Maravilloso, realmente eres tan fotogenico querido - dijo y su voz fue un valdaso de agua fría que despertó hasta las últimas de mis neuronas doloridas por el alcohol.


- ¿Tanya? ¿que demonios haces aquí? - pregunté incorporandome de golpe. Estaba completamente desnudo la sabana cubría apenas mis genitales. No quise ni pensar lo que habia hecho. 

Espera... espera ¡yo no hice nada! me grito mi conciencia confundida.


- Te dije que me las pagarías Edward Cullen y asi fue - su sonrisa le llenó la cara provocando que mi rabia saliera a la luz. Salté de la cama y la tomé por el brazo sin un ápice de suavidad, no tenía tiempo para ser caballero.


- ¿Dime que demonios estas haciendo con esa cámara y que hago yo aqui? - pregunté samarreandola


- Aun estas con ganas creí que ya habías tenido suficiente con lo de anoche pero si quieres... - acerco su boca a mi rostro y no pude contenerme tomé su pelo con la mano que tenía libre y tiré de él solo un poco lo suficiente como para que se alejara de mí vista.


- Mas te vale que hables, sino quieres terminar mal - amenasé.


- ¿Que quieres?


Apreté un poco más el agarre de su pelo y ella grito de dolor.


- Esta bien esta bien te diré la verdad.


- Empieza por lo primero que haces aquí en Seattle - dije apretando la mandíbula con fuerza.


- Un amigo me pidió que viniera - dijo


- ¿Qué amigo?


- No puedo decirtelo, él me... me mataría si lo hago - dijo muy nerviosa


- Pues si no lo hace él lo hago yo ¡Habla! - grité exasperado.


- Yo... yo tenía que traerte aqui y simular que estuvimos juntos sacando fotos como prueba de ello y ... y.. contestar el teléfono cuando ella llamara - no terminó se largo a llorar y la solté.


- Cuando ella llamara ¡Dios! hablaste con Isabella contesta maldita y quiero las fotos Tanya ¡ya!


- No las tengo - contestó.


- ¿que dices? ¿dime que demonios le dijiste a Bella?


- Que tu no podías atenderla porque estaba durmiendo a mi lado, y la fotos él me las pidió y se las envie por correo ni bien las saque, te juro Edward que yo no quise hacerte esto, pero... me prometió darme mucho dinero - decia llorando mientras me caía a mis pies tomándolos con las dos manos. Suplicaba como en Italia.


- ¿Quien es esa persona por favor y porque a mi?


- Él la quiere a ella, solo a ella Edward déjalo cuando consiga lo que quiere todo acabará -


- ¿ISABELLA? - ¡Dios que demonios era lo que estaba pasando!


- Si él la odia juro vengarse de ella y ahora lo esta a punto de lograr - contestó vi en sus ojos que era sincera y la levanté entre mis brazos.- dejalo que haga con ella lo que quiera.


- ¡Por favor Tanya dime quien es! - supliqué con lagrimas en los ojos


- Él es... tu lo conoces no puedo no puedo... perdoname pero me matará no será la primera vez que haga algo como esto - decia llorando desconsoladamente.


- ¡Dios! Necesito saberlo Bella esta en peligro solo dimelo te prometo que nada malo te pasará te pondré vigilancia permanente pero habla ¡por dios!


- Alec, su nombre es Alec Vulturi - grito mi cuerpo se quedó tieso en ese mismo instante, la sangre dejo de correr por mis venas solo la idea de que ese animal la tuviera entre sus garras me provocaba nauseas


- ¡Dime donde esta! - grité


- No lo sé te juro que no lo se el solo me dijo que vendría una vez que haya acabado con su venganza traería el dinero y nos iríamos juntos a Italia, nada más -


Tome mi ropa apresuradamente me vestí apenas con los pantalones y la camisa salí, la obligué a vestirse y salimos de allí a toda prisa, tomamos un taxi y fuimos directamente a la casa Bella.


Al llegar Liam me miro sorprendido y algo molesto por las fachas en que venía, deje a Tanya al cuidado de Tía y solo me diriji a él.


- Debes decirme donde esta Bella por favor ella corre un grave peligro en este momento - dije pasando mis manos por mi pelo aun alborotado.


- Le aseguro que ella esta bien señor Cullen, tan solo necesita estar sola - contesto


- ¡Ya vasta! Maldito seas no entiendes lo que te digo esta mujer junto a Vulturi planearon algo en mi contra pero solo para llegar a ella - grite apresuradamente


- No es posible, de lo contrario lo sabría, ¿Vulturi? pero él... - no termino la frase su rostro se descompuso y salieron de su órbita normal. - ¡Santo Dios! ella esta sola allí - dijo


- Liam ¿donde esta? debemos ir para allí de inmediato


- Claro, ella esta en Vancouver señor ahora mismo salimos para alla pero... sera mejor que cambie esas fachas no creo que a la señorita le agrade verlo alla mucho menos en ese estado.


Sacudí la cabeza y corrí escaleras arriba para cambiar mi ropa por otra más presentable.


- No dejen que esa mujer salga de aqui - grito Liam desde el Mercedez negro al salir de allí.


- Viajaremos en el Jets privado de la señorita ella misma se negó a usarlo cuando se fue, llegaremos en dos horas tal vez menos - decia Liam


- Solo espero que no sea demaciado tarde - contesté con la mirada perdida en algun lugar del infinito.


Ya en el avión, Liam no dejo de llamar por teléfono yo tan solo me dediqué a escucharlo y a rezar poque ella estubiese bien.


- Con el agente Eleazar por favor - decía - si de parte de Liam, ¡si señorita soy su jefe demonios paseme con él!


- Eleazar por dios al fin logro comunicarme contigo ¿donde estas? - preguntó nervioso


- En Seattle esta bien vamos camino a Vancouver en busca de la señorita, al parecer un tal Vulturi intenta venganse de ella por algo ... si si lo sé tan solo chequealo, si bien. Comunicate con Alistair él debe de saber algo mas sobre este hombre, si lo se, no debí dejarla ir sola pero es que todos los años sucede lo mismo jamas pense que ella corriera algun tipo de peligro.


- Ok, estaré esperando la llamada.


- ¿Me puedes explicar que demonios esta pasando? - pregunté mas nervioso aún al escucharlo parecia agentes secretos o algo así.


Me miró confundido hasta que luego de unos cuantos minutos al fin habló.


- Esta bien, se lo dire Cullen. Trabajo para la señora Isabella eso es verdad pero soy mas que un simple empleado de seguridad que ella piensa. Su padre me contrato a mi jefe Siobhan antes de morir para que la cuidase en caso de sufrir ellos un"accidente" - dijo - Llevó más de ocho años cuidándola antes lo hacia ocultandome pero desde la trágica muerte de sus padres, ella contrató un numeroso grupo de agentes en los que yo venía como broche de oro junto con mi jefe. Eleazar y Alistair son agentes secretos, trabajan para mi desde que mataron a Siobhan pero siempre acatando las ordenes de la señorita Isabella.


- Explícate por que me perdí, ¿como que los padres de Bella murieron tragicamente?


- Es una historia larga. Bien. - contestó al ver mi cara.-
Hace seis años exactamente el día del cumpleaños numero 16 de la señorita sus padres murieron de forma trágica, los mataron a golpes la casa estaba toda revuelta y apenas si se robaron alguna que otra joya para aparentar pero buscaban algo mas. Yo estaba siguiendo a la señorita tal cual mi jefe me lo había ordenado, fue por eso que no pude hacer nada cuando sucedió esto. - decia cabizbajo algo sentido con todo esto. - La señorita quedó destrozada con la noticia y solo despues de varios años ha logrado reahacer su vida aunque no de la forma mas adecuada, no me malinterprete lo digo por la gente con la cual se involucro en el pasado antes de usted.


Apenas podía digerir cada una de las palabras que Liam decía, el dolor oprimía mi pecho provocando que mi corazón latiera desesperado por mi amada. Ella habia sufrido tanto, por eso era de tal forma. La frialdad nunca la buscó tan solo vino después de tan horrendo episodio.


- La señorita no ha parado de buscar a los responsables, hace apenas unos meses tuvimos la desagradable noticia de la muerte de Siobhan mi jefe y de Makenna una joven empleada responsable de las joyerias de la señorita. Hasta ahora creemos que los crímenes estan relacionados y todos nos llevó a Vancouver.


- ¿Vancouver?



- Si alli se encuentra la joya que su padre le regalo el dia de su cumpleaños, es única y su valor es incalculable pero la señorita ha decido dejarla allí en donde descansan sus padres. Luego de lo sucedido en Londres los agentes le pidieron que trasladara la joya a Seattle para poder rastrear algo pero el infiltrado no dio su cara hasta ahora - contestó.


- ¡Rayos! y ese infiltrado es Alec pero... ¿porque decidió actuar ahora? - pregunté cada vez mas temeroso por la vida de Bella.


- Tengo entendido que la señorita ordenó el traslado de la joya a Vancouver nuevamente, para estas fechas ella siempre se quedá allí y por respeto hacia la memoria de sus padres la deje ir sola como cada año.

- ¡Dios y me dices que estamos próximos a la fecha de su cumpleaños! ¡Tal vez el quiera... - no logre terminar era demasiado


- Si, bueno fue ayer ella debería haber regresado hoy pero me pareció extraño que no telefoneara para que buscara en el aeropuerto esta mañana. No soporta estar allí más del tiempo indicado esta vez llamó mi atención su huida con tanta anticipación.


- Fue mi culpa discutimos y ella se fue si algo llega a suceder ... - dije y no aguante lloré como un niño frente a ese hombre


- Nada sucederá, llegaremos a tiempo.


- ¡Pero Tanya dijo que él ya estaba con ella! - grité desesperado - hace más de veinticuatro horas que pasó todo esto ¿entiendes? , ella llegó ayer a la mañana y él ya no estaba aquí me lo confesó, además recuerdo haber escuchado a Jacob decirle algo a Vulturi sobre un paquete que tenia que entregar sano y salvo - decía apresuradamente tomando mi rostro con ambas manos.


- Eso nos deja en desventaja sin lugar a dudas, llamaré a la mansión para que no le permitan la entrada a este tipo - dijo tomando su movíl apresuradamente.



*Alec*

Flash Back

- Quieres decirme ¿que hiciste? - grité a mi padre Cayo Vulturi que estaba sentado en su despacho tomandose la cabeza con ambas manos.


- Hijo, no había otra alternativa. Estamos en la ruina apenas si queda algo para poder vivir un año sin que nos falté nada.


- Eres un reverendo estúpido padre, un viejo decrepito que no sirve para nada. No fuiste capaz de conservar la fortuna que nos dejo mamá encima te gastaste mi parte te odio - grité furioso lo odiaba más que a nada, él era un estorbo en mi vida, ya me habia causado suficiente dolores de cabeza a mis casi veinte años lo había perdido todo por su culpa y ahora encima vendía la única joya que mamá me había dejado como vía de escape a esta tortuosa ruina.


- Alec se que estas molesto pero con este dinero podremos vivir sin privaciones por un tiempo hijo - repetia tosiendo.


- ¡Cállate! y dime ahora mismo ¿a quien vendiste la joya? Me das asco estas enfermo porque no te mueres de una vez.


- Que gran tristeza... - dijo Cayo tomando una carpeta con unos documentos - aqui tienes hijo pero no entiendo para que lo quieres.


- Eso no es de tu incumbencia viejo, ahora porque no me haces un favor y te mueres de una buena vez me das asco, te aborrezco ¡¡cada día mas!! - grite saliendo del despacho a toda prisa.


Una explosión muy fuerte se sintió en el despacho minutos despues de salir de allí. Apenas si me movi de mi lugar en la cama y no reprimí la sonrisa que se dibujo en mis labios. Había resultado, él muy estúpido se pegó un tiro. Fue muy buena idea dejar el arma cargada en el cajos de su escritorio y lo mejor es que me había ahorrado trabajo en dispararle.
Seguí mi lectura a traves de cada uno de los recibos que figuraban la compra de mis preciados bienes, en todos estaba la firma de Charlie Swan. 


¡Maldito!

 Ahora era el dueño de todo lo mío, lo que mas me dolía era la joya que mamá había dejado para mi.


Su recuerdo me atormentaba a diario desde la muerte de mi padre; me decia que fuera en busca de mi joya y que no me detuviera. Por esos días el odio formaba parte de vida. Vivía en Volterra Italia, nunca había salido de allí. Pero ni bien supe el paradero de Charlie Swan no dude en ir a por él.


HUYY TODO SE COMPLICA CHICAS QUE PASARA??? LES RECUERDO QUE EL FLASH BACK AUN CONTINUA ASI QUE EL PROXIMO TENDRA MITAD (BPOV) MITAD *Alec*.

GRACIAS A TODAS !!!!!!!!!!!


*Rina*

domingo, 28 de agosto de 2011

CAPITULO 20

BPOV


Dudas


Hacia un mes que estábamos saliendo y cada día era mejor que el anterior.
Mi novio iba diariamente a recogerme para ir a la Universidad y luego pasaba por mi al trabajo. Desde que le conte que había sido Jake quien me habia llebado al trabajo y traído a casa no dudo en ir él por mi.


La relación con Edward iba viento en popa sin darnos cuenta nos habiamos enamorado el uno del otro aunque a mi aun me parecia un sueño estar con semejante dios Heleno. Saliamos a cenar o simplemente nos quedabamos mirando peliculas en casa. Alice nos acompaño varias veces junto a su amado Jasper, me caia muy bien y en los ojos se le veia lo mucho que la quería.


 En fin la semana culminaba hoy viernes y con ella arrastraba el cansancio de la misma. El papa de Jacob estaba maravillado con mi trabajo no paraba de alagarme y eso solo sacaba de mi enfurecidos sonrojos.
Jacob no atinó a nada más desde ese día mucho más cuando vio a Edward pasar a recogerme. No me había dicho nada al respecto, pero notaba como nuestra amistad se iba enfriando.


Termine mis clases y salí en busca de mi novio. Estaba en la sala de profesores pasé de largo cuando vi esa cabellara color bronce sonreí él me habia visto porque cuando di la vuelta camino a su auto senti sus pasos detras de mi.


- Hola mi vida...- entrelazo sus brazos en mi espalada apoyandome en la pared que daba hacia la salida donde nadie podía vernos y me beso con apremio.


- Edward... - fue lo único que pude decir después de cada beso quedaba demasiado sencible y dispuesta.


- Amor me encanta cuando me llamas asi en ese tono - su boca bajo por mi cuello lamiendo cada rincon de mi cuello, el muy desgraciado sabia lo que me hacia.


- Mmm es tarde cariño debo llegar temprano al trabajo - palabras mágicas me dejo de besar pero no me soltó de su abrazo.


Llegamos al estacionamiento y una rubia despampanante estaba sentada sobre el Volvo de mi novio, vestía una minis demasiado cortas para ser legales y una blusa descotada que no dejaba nada a la imaginación.. Intenté hacerme la desentendida pero no podía dejar de ver como miraba a Edward.


¡Zorra!


- Profesor... - su vos nasal era aun mas repugnante que ella


- ¿Que quieres Tanya? - ¿que? Edward la conocía y si... ¡estúpida acuerdate de quien era antes de conocerte!


- Mmm solo quería recordarle nuestra conversación - dijo sonriendo


Edward se puso tenso a mi lado, sentí como su mandíbula se endureció al igual que todo su glorioso cuerpo.


- Bella sube amor nos vamos es tarde - su vos sonó mas dura de lo normal pero le hice caso no quería enfurecerlo aun mas.


Edward subió a su auto y salimos a toda prisa en todo momento evito mi mirada no dije nada no sabia que decir pero la duda quedo instalada en mi pecho y tarde o temprano mi querido novio debería de hablar.


Esa tarde Billy nos dejo un informe que debíamos hacerlos a dúo con Jacob últimamente eran muy seguido dichos informes pero sabia a ciencia cierta que no era su hijo quien los pedía ya que su trato hacia a mi era muy frió.


- Jake ¿me dirás que te pasa? - pregunte una vez acabado el informe


- No me pasa nada Bella


- Por favor, no soy estúpida


- Pues me hubiese gustado que me contaras que estabas saliendo con el "profesor" Cullen - remarco la palabra con demasiada rabia


- Lo siento es que es demasiado riesgoso que se enteren Jake - me excuse pésimamente


-Eso deberías haberlo sabido antes, ademas sabes que soy tu amigo y puedes confiar en mi ¿no?


- Perdóname


- Esta bien pero tendrás que recompensarme con un trago ¿vale?


Lo mire estupefacta bueno aun era temprano y tal ves un poco de diversión no me haría daño.


- De acuerdo solo tengo una hora


- Conozco un bar aquí cerca que es muy bueno vamos


Salimos a las risas era bueno recuperar a mi amigo


- ¿Que vas a tomar? - pregunto




- Sorprenderme


Su dentadura perfecta quedo a la vista tras una gran sonrisa, era hermoso cada día estaba mas grandote y su piel hacia el contraste perfecto con sus blancos y perfectos dientes. Desvié la vista muy sonrojada.


- De acuerdo - llamo al mozo y le pidió un martini para mi y un whisky seco para él.


Era la primera ves que me tomaba uno de esos y me gustaron así pasaron dos mas y las risas y comentarios de parte de mi amigo eran cada ves mas subido de tono.




- Jake creo que debo ir al baño


Camine hasta donde estaba el dichoso baño de damas, una ves fuera recordé que era demasiado tarde así que seria mejor irme a casa no quería que Edward se enojara conmigo. Ademas los tragos se había subido a la cabeza y no quería cometer ningún error del cual me podría arrepentir después.


Jeke estaba pagando le al mozo en ese momento y me entretuve mirando el bar una cabellera broncínea me descoloco y con ella a su lado la rubia del estacionamiento. Mi corazón se detuvo al verlos allí, sentía que moriría al ver como se tomaban de la mano allí delante de mi. Una rabia se apodero de mi cuerpo y cuando mi amigo llego a mi lado tome su brazo fuertemente y salí a toda prisa de ese lugar. Tenia unas ganas locas de volver y gritarles a ambos en la cara por malditos, pero mi orgullo fue mucho mayor y no dije nada.


Jacob no omitió sonido alguno pero cuando vi que el auto estaba por girar camino hacia la empresa le pedí de favor que me llevara a casa. Me miro extrañado pero asintió con una sonrisa.


- Gracias por ir conmigo Bella - su aliento a alcohol me nublo la vista pero no lo suficiente como para esquivar esa boca carnosa que se me venia encima y solo llego a mi mejilla. Pude notar un bufido de su parte.


- De nada


Con las pocas fuerzas que me quedaban entre al departamento y gracias al cielo Alice no estaba ni cerca. Parecía una muerta mis piernas me llevaron hasta mi cuarto y me desplome encima de la cama. Un grito desgarrador salio por mi garganta mientras las lagrimas corrían por doquier sobre mi rostro.
Me desvanecí hasta perder la conciencia solo el sonido de mi celular sonar una y otra ves me despertó. Mire la pantalla y era él. Edward. Apague mi móvil y me levante a quitarme la ropa aun la llevaba puesta. Como muerta llegue al cuarto de baño y abrí los grifos para que el vapor empañara el espejo y quitara de mi vista mi rostro desgarrado y sin vida. El agua solo hizo que mis sentimientos quedaran a flor de pile a la ves que un mar de lagrimas me cegaba la vista. No se cuanto tiempo estuve así solo se que no paraba de tiritar, vomite todo el exquisito martini y solo así pude seguir y como pude me arrastre hasta la cama desnuda y aun húmeda no tenia fuerzas ni para secarme.
Me perdí en el tiempo y el espacio todo a mi alrededor quedó paralizado y solo el sentimiento de traición de perdida y de dolor me acompañaban.


Sentí voces en la sala y no me moví ni un centímetro. La puerta se abrió lentamente y con ella su esencia me traspaso me quede quieta y después de unos minutos él se fue convencido de que estaba dormida.


¿Como podía ser tan cínico?


¡Lo olvidas es Edward Cullen!


Aggg.


No pegue un ojo en toda la noche me lo imagine con ella besándose con esa furcia,  haciendo el amor.
No pude mas y a las cinco de la mañana decidí que era mejor salir de allí. Busque ropa de gimnasia y me vestí apresuradamente cogí mi Ipod y salí. El clima estaba helado o serian mis huesos los que lo estaban corrí con locura, las lagrimas me empapaban el rostro, no supe cuando me detuve ni donde estaba, caí sentada sobre un banco de madera apoyando mi cabeza en el respaldo dejando que mis ojos se desahogaran aun era temprano pero mas personas corrían a mi alrededor.


Un atleta paso por mi lado apenas si lo vi, pero al instante volvió mientras se quitaba la capucha y dos esmeraldas hermosas me cegaron. Su cabello estaba mas desordenado de lo habitual y las ojeras de su rostro me decían que él tampoco la había pasado buena noche.


- Podemos hablar - dijo con la respiración entrecortada


- Creo que entre nosotros no hay mas nada que hablar - respondí cortante era lo único que podía decirle. Me levante del banco y mis piernas traidoras me delataron haciendo que mis rodillas flaquearan ante el cansancio.


- Necesito saber que ¡demonios te pasa!


- Al parecer tu amiguita no te saco las ganas anoche ¿he? - fui hiriente quería serlo


- ¿ De que ... ?? ¡Oh! Rayos ¿Tanya? - su nombre me escoció aun mas el pecho era demasiado no soportaba un minuto mas.


- Edward déjame si, vale se acabo -


- No, aquí nada se acabo déjame contarte si por favor no es lo que piensas


- ¡A No! y como explicas que estabas en un bar muy sonriente y de la mano de esa zorra, eres un desgraciado mentiroso te odio - mis sollozos no esperaron y grandes lagrimones cayeron despedidos por mi ojos.


Sus manos los atraparon y pude sentir su hálito tibio cerca de mi rostro.


- Amor no es necesario que llores Tanya no es nada para mi, de veras te lo juro. Yo te amo a ti mi Bella. ¿Puedes entenderlo?


- Entonces que carajo hacías con ella allí dímelo! - grite parecía una loca desquiciada pero ya no podía aguantar mas este sufrimiento.


- Tanya me esta chantajeando amor... con nuestra relación - dijo al fin y leí en sus ojos que era verdad


- Pero...¿que vamos a hacer?


 Tras decir esas palabras me di cuenta de que había futuro en ellas, agg que importaba yo amaba a este hombre y a pesar de que las dudas estaban a flor de pile no podía dejarlo. No ahora. Edward era el amor de mi vida, una parte de mi.


- Eso significa que me perdonaste - su sonrisa llego a los ojos y mi boca se estampo en la suya demostrándole mi respuesta.


- Solo si me juras que jamas te eras a mi espalda con esa ni con ninguna mujer ¿entendiste? - repuse con cara de pocos amigos


- Entendido mi vida


Edward me abrazo y me llevo hasta donde estaba su auto, lo mire extrañada.


- Es que estaba seguro que me mataría corriendo por eso lo traje - dijo confirmando mis sospechas él la había pasado tan mal como yo.


- Pues yo estoy molida - sonreí y lo bese tiernamente en los labios.


- Sera mejor que te lleve a tu casa estas muy transpirada y no quiero que te enfermes amor, esta noche quiero que sea maravillosa - mi vientre se contrajo al escuchar sus palabras, Hacia mas de un mes que estábamos de novios y Edward aunque nunca me lo dijo se encontraba deseoso de tenerme.
Respire profundamente.


- También lo espero - dije besando esos labios jugosos y dulces que me hacia perder la razón. Estaba decidido esta noche sellaríamos nuestra relación.


sábado, 27 de agosto de 2011

TRAICIÓN AL ♥ cap 14



 *Bella*


La mañana siguiente a mi despertar; es decir el día lunes me levante sin esperar siquiera que alguien me dijera si estaba bien o no. Yo me sentía totalmente repuesta, solo un pequeño escozor en mi garganta y un picoteo constante en mi nariz me detenia a quedarme un dia mas en casa. Suficiente con que haya pasado ¡una semana! escondiéndome de mis problemas.


Menuda farsa.


Nadie mas que yo sabia que él seguiria existiendo. Nadie mas que yo sabia que Edward Cullen estaba aquí tan dentro tan hondo en mi pecho que ni miles de Jacob Black podrían arrancarmelo. Pero también sabia que ya no podría volver a engañarlo. Eso estaba fuera de discusión. Debía de comportarme como una dama.Yo era una mujer casada. Con miles de problemas como cualquier pareja y eso no significaba que a la primera saltase en brasos de otro.


No de otro. Grito una vos en mi cabeza.

¡El amor de tu vida!


¡Callate! grite estrepitosamente mirandome al espejo en el baño.


Casi caigo desmayada cuando vi mi semblante, la imagen que el espejo me devolvía era deplorable. El huracán Cullen había dejado solo despojos de lo que un día fui. Bufe varias veces y una mueca de dolor me recorrió cuando tire de mi brazo sin recordar el molesto suero colgando de él.


Carlisle.


Me las pagaría odiaba las agujas casi tanto como a mi misma después de salir de este transe absurdo.
Había dicho que hoy vendría asi que debía darme prisa para verme muy bien.Mi cabello parecía un nido de pájaros. Menudo reto repuso mi vos mental nuevamente. Sacudí mi cabeza para despejarla. De seguir asi un psiquiátrico seria lo indicado.


Deje que el agua lavara mis pecados. Solo los recuerdos de algo que no pudo ser me invadían constantemente. El shampoo se gano en mis ojos dejándome parcialemente ciega durante unos segundos. Las lagrimas caían una tras otra. Aww!! si tan solo ... ¡No! Déjate de maquinar cosas en contra de mi voluntad. Estaba poseída por algun demonio de las tinieblas de lo contrario no estaria pensando en...

- ¡Isabella Marie Sawn!
Mas te vale que termines lo que estes haciendo allí porque he venido toda una semana y la verdad no me conformo con hablarle a alguien en estado de inconsciencia asi que sales rápido del baño o me meto y te traigo a la rastra - chillaba Alice desde el vestidor contiguo al baño.


- Claro. Pero en vez de gritar podrías buscar algo decente para ponerme!!! - subí la vos solo para hacerle ver que estaba totalmente repuesta, aunque me ardió un poquito.


Seque mi cabello con una toalla, ya luego mi amiga lo secaría con el secador por mi mientras me peinaba, era terrible tener un brazo inutilizado.


Me enfunde con un albornoz blanco de algodón bien grueso, no estaba para batas de seda.


Antes de salir mire mi rostro y los ojos aun estaban enrojecidos producto del shampo, demoraría un buen rato en desapararecer la irritación.


- ¡Bella! - un torbellino con nombre y apellido me abraso y no pude evitar sonreír al ver sus lagrimas asomar. - ¿de que ries? - pregunto haciendo pucheritos


- De tu cara - dije riendo mas aun


- ¡Oh! ¡Claro! Si mal no recuerdo te fuiste de viaje al otro mundo mientras yo lloraba como una magdalena a tu lado - repuso chinchuda - ademas tu tampoco tienes un aspecto de pelicula amiga.


Ella tenia razon habia sido muy cruel con todos, pero mi seguridad mental habia sido amenazada o eso pareció percibir mi mente. Respire varias veces y luego tome de la mano a mi amiga, que permanecia cabizbaja.


- Alice, lo siento yo no me di cuenta de lo que decia - estaba angustiada por su dolor.


La misma levato la mirada y vi en ella un brillo maléfico.



 ¡Oh NO! ¿¿y ahora que??


- Pues se de una manera con la cual podrías recompensarme - dijo sonriendo a sus anchas y ahí me perdí ¿que querria esta vez?


- Te escucho amiga -


- Creo que unos días en el spa nos vendrían de maravilla ya lo hable con Rose y esta dispuesta a dejar a Emmett por dos días y Jas no se opuso cuando se lo pedí anoche.


- ¿Anoche? Es que esa cabesita loca no deja de maquinar maldades - comente divertida por la idea al menos me libraría de salir todo el día de compras.


- Si anoche ahora bien ponte este conjunto que papá no tarda en llegar. Saldremos por la tarde así que alcánzame tu maleta para ir llenadola de todo lo necesario. Ah me olividaba Jacob ya esta avisado y aunque no le gusto mucho la idea accedió a pedido de papá.


- Woow!! creo que esta ves te pasaste pero, la verdad, acepto solo porque necesito despejarme ademas unos buenos masajitos no me vendrían nada mal estoy molida de tanta cama


Carlisle llegó tal cual su hija lo había previsto. Me quitó el absurdo suero y creí desmayarme cuando vi la sangre que salio apenas por el pinchazo que dejo la aguja.


- Tranquila pequeña, no respires; aun recuerdo que odias el olor de la sangre. - decia mi doctor mientras reía chistoso - debes de cuidarte Bella sabes que es necesario que descanses y creo que te vendra bien alejarte unos días de todos  si quieres aquí tienes unas gotitas para el sueño - aclaro y lo mire confusa.


- Puedo suponer que estas en conspiracion con tu querida hija


- Fue una idea maravillosa de Alice y Rose ¿no te parece cariño?


- Tienes razon, Carlisle solo el tiempo podrá aclararme la mente


- Y el corazón - contesto antes de salir por la puerta dejandome un beso en la frente y miles de dudas.



- ¿Jake? - hable nerviosa no lo veía desde la noche anterior y por lo que pude percibir hasta su vos me incomodaba.


- Hola amor ¿como estas? - su preocupacion me dejaba nula


- Bien, la verdad es que me siento mucho mejor ya me estoy yendo cariño, solo llamaba para saludarte


- ¿Ya?- un silencio incomodo nos abrumo -; bueno cuidate mucho no podré ir a despedirte preciosa pero sabes que te amo ¿verdad?


- Si Jacob lo se, ahora te dejo amor porque Alice va a terminar empacando todo el placard - repuse divertida


- Esta bien, te llamaré en la noche cuidate


- Ok, nos vemos cariño. Adios.


- Bella. Te amo. Nunca lo olvides.


Trague en seco. Esto era lo peor de todo. Nunca se me dio bien mentir pero que otra opción me quedaba.


- Yo tambien te amo cariño - visualise el rostro de Edward y sonreí - No sabes cuanto.


Al cortar Alice me miraba divertida y con cierto brillo extraño que no pude identificar como bueno o malo.


- Muy enamorada ¿verdad? - pregunto


- Claro como debe ser ¿no?; nos vamos Rose espera - dije saliendo del embrujo que sus ojos provocaban en mi. Debía de andarme con cuidado estos días Alice podía ser demasiado perceptiva cuando lo quería.


Breaking Dawn ese era el nombre del famoso hotel spa al cual nos llevaba Rose. Estaba ubicado en Port Angeles y aunque parezca ilógico jamás había estado allí. Era imponente.De líneas singulares y sobrias diseñado cuidando al máximo los detalles,era lugar elegante para los que quieren disfrutar de una estancia tranquila.


- En definitiva un spa “de placer y salud” que ofrece hospedaje de primer nivel para el pleno descanso. Sus programas están destinados a superar los rigores del estrés y otros desequilibrios que produce la vida urbana, haciendo hincapié en el bienestar, el rejuvenecimiento y el cuidado de la belleza corporal de los huéspedes; metas que se logran recuperando el equilibrio cuerpo-mente y espíritu. - decia Alice con un folleto en su mano cuando ingresabamos.


- Pues a pesar de todo, me encanta- dije sonriendo y ambas me acompañaron


- Esa es la idea Bella, tienes que relajarte estas bajo mucha presión amiga - comento Rose y me pregunte de que diablos estaban hablando


Una ves instaladas bajamos a recorrer el lugar, todo en su interior era maravilloso.


- Bueno chicas empecemos - chillaba Alice dando pequeños saltitos de emoción.


Una mujer de unos treinta y tantos nos acompañó hasta un pequeño salón en donde nos ubicamos cada una en un lugar determinado. El programa decia que lo primero que nos tocaba eran Terapias relajantes y revitalizantes: Masajes como el temascal, shiatsu, thai, sueco, tailandés o el de piedras calientes. Todo absolutamente nuevo para mi por lo que no dude en hacerlos sin dudar.


- Esto es maravilloso ¿a que no Bella? - preguntó Rose apenas con un ronroneo de vos, estaba tan relajada en ese momento


- Lo mejor que me ha pasado en años chicas, gracias - repuse.


- Nada de gracias, todas necesitábamos un poco de espacio y aire estos hombres no nos dan tragua. - comento Alice


- Ni que lo digas cuñada, Emmett es un dios del sexo - dijo Rose y ambas nos partimos de la risa ante tal comentario tan propio de ella.


- Pues Jas no se queda atrás amiga - Alice me guiño un ojo


- ¿Y a ti? ¿que tal te va con tu morocho? - preguntó Rose y trate de parecer sincera pero no me resulto.


- Bien.


Ambas levantaron la cabeza para mirarme y supe que no tena escapatoria hasta aquí llegué.


- Bella... ¿que sucede cariño? - pregunto Alice con el ceño fruncido.


- Si ese chucho te hizo algo juro que... - Rose estaba roja de furia.


- No. No. Jacob no me ha hecho nada chicas solo soy yo.


- ¿Tu? - dijeron al unisono la dos.


- Es que como decirles... - mi cara se transformo en un tomate en un instante - es que no puedo conformarme con lo que Jake me da - solte todo el aire que llevaba en los pulmones


- ¡Oh! pero... ¿es que el no...? - preguntó Rose


- Si ... - le corte- verán... como les explico. Jacob es demasiado rutinario. Siempre quiere ser él. No me toca si yo no lo busco y cuando lo hace apenas si me acaricia y - unas lagrimas se me escaparon de los ojos. No se en que momento las chicas que estaban haciendonos masajes se fueron pero si me percate de que mis dos amigas estaban a mi lado abrasandome.- Creo que ya no me desea como antes - termine.


- No es eso cariño, tu eres hermosa tienes que ser fuerte ademas siempre hay formas de enloquecer a incitar a nuestros maridos amiga - decia Rose


Alice solo me miraba, no hablaba y eso me parecia mas que extraño.


Suspire largamente.


- Estoy bajo mucha presión chicas, esto se me esta yendo de las manos y no se que hacer. - murmure cabizbaja.


- Pues yo si - salto Rose - iremos a comprar una linda lenceria y te enseñare unos truquitos que no fallan.


- Rose yo... no se


- ¿Qué no sabes Bella? - hablo Alice por primera vez


- Yo... es que... ya no le amo. Ya no amo a Jacob - dije apenas con un hilo de vos


Rose se quedo muda mirandome con los ojos como platos. En cambio Alice tenía otra ves ese brillo que le vi antes de salir. La muy perversa ya lo sabia. Pero ¿como?


- Alice... ¿como?... ¿como lo supiste? - pregunte intrigada.


- Hay amiga... Edward me lo confesó - decia sonriendo picaramente.


- ¿Edward? ¡Ok! ¡vamos! ¿que me perdí? - hablaba Rose mientras caminaba de un lado al otro.


- Es verdad, chicas me enamore de Edward y no se que hacer - lloraba desconsoladamente - No quiero hacerle daño a Jacob pero es que... hasta su olor me repugna.


- ¡Rayos! Es más complicado de lo que creí amiga - musito Rose a mi lado


- Pues yo creo que lo mejor sería que te separes de él y listo Edward esta loco por ti y ... - le corte de inmediato cuando el duende se ponía a planear algo no paraba y yo no estaba a ceder con esto.


- No. Ya esta disidido, no engañare a Jake. El no se lo merece. Ademas tal vez es solo una crisis temporal.


- No te engañes Bella al menos disfruta del momento no soy partidaria de tener amantes pero... podrías probar a ver que tal te va. Digo si te gusta. - mi cara se descompuso al escuchar lo que Rosalie me proponía.


- ¿Pretendes que engañe a mi marido?


- No. Lo que nosotras queremos es verte feliz. Ademas no es mala idea. Puedes probar y ver que tal...


- Definitivamente son tal para cual, pero saben una cosa ya lo decidí y no pienso engañar a mi marido, yo ante que nada soy una mujer casada y como tal tendre que aprender a vivir con eso. Lamento que Edward no apareció en otro momento de mi vida pero es bueno saber que el verdadero amor existe aunque no pueda tenerlo a mi lado.


- Pero...


- Pero nada Alice tu me conoces como nadie no es justo hacerle eso a mi marido, no lo es - . Mis lagrimas no paraban de correr por mis mejillas. Rose las secaba con sus manos y Alice me abrasaba con fuerza.



- Tranquila, ahora debes descansar a eso vinimos ¿no?


- Claro


A la mañana siguiente desperté con la vos de Alice a mi oido.


El día transcurrió tan rápidamente entre masajes faciales, aromaterapia, y la piscina que después de una exquisita y abundante cena caí rendida en la cama. Estaba feliz había sido una magnifica idea la de apartarme de todo. Al menos lo estaba disfrutando.


Este era nuestro último día aquí y teníamos programado hidroterapía con un baño de chocolate. Estaba emocionada por ver mi cuerpo todo embadurnado.
Un masaje con este dulce acaba con la tensión, la falta de vitalidad, el cansancio y todos los síntomas del estrés decia el catalogo. Y asi fue al terminar me sentía renovada completamente nueva y con un aroma exquisito. El segundo paso fue pasar por la peluquería. Nos nutrimos, nos cortamos un poco las puntas y salimos hechas unas diosas.


- Te ves genial Bella - comento Rose a mi lado


- Muchas gracias amiga tu también estas hermosa.


- Creo que probaré eso del baño de chocalete con mi osito - dijo divertida


- ¡Rosalie! - chillamos juntas Alice y yo.


- ¿Qué?


- Eres incorregible - reímos a carcajadas.


- ¿Y bien? - preguntó Alice cuando salimos de vuelta por la carretera


- Y bien ¿que? - pregunte desorientada ante su pregunta.


- ¿Has decidido que vas a hacer con Edward?


Su nombre me calo hondo y solo pude respirar para lograr que mi vos saliera clara.


- Creo que ya lo habíamos hablado, ademas hace una semana y días que no lo veo de seguro ya se olvido de mi - repuse enfurruñada.


- Pues al parecer nadie te dijo que él fue a verte el mismo día el cual te enfermaste de no ser por Edward yo ni me hubiese enterado - contraataco Alice.


- ¿¡Qué!? Edward estuvo allí, ¡Oh! ¡¡Dios me vio en ese estado!! - cubrí mi rostro con mis manos, la verguenza me torturaba.


- ¡Eh! ¿que sucede? - amabas reían.


- Es que yo... no queria que él me viera así Alice


- Pues para que sepas le he estado informando cada día de tu estado asi que espero que no te molestes conmigo por eso es que estaba muy preocupado por ti amiga


- ¡Rayos! ¡Ahora ven porque no puedo dejar de amarlo!


Ambas rieron conmigo para luego callar dejandome sumida en mis pensamientos.


¿Dejar de amarlo?


¡No!


Estaba fuera de cualquier discusión.


Pero... que sea mi amante.... sonaba diferente.


Miles de cosas pasaban por mi cabesita loca definitivamente había sido buena idea venir, me sentía mas liberada. Preparada para enfrentar cualquien cosa. Mis amigas me habían dado la dosis justa de valentía que necesitaba para continuar.


Tan solo quedaba mirar hacia el frente y por que no también estar mas cerca de Edward Cullen.


Con Jacob las cosas podían solucionarse fácilmente; apenas si me tocaba asi que no era necesario fingir nada, nuestra relación siempre se baso en nuestra amistad y asi sería de ahora en mas. Yo amaba a Edward y si Alice decia la verdad el tambien a mi. Cerre mis ojos y empese a tejer una a una mis ideas en mi cabesita. Perdido por perdido. Me dije. A la ves que me dormía en el asiento trasero del Mercedez de Rosalie.


Rosali y Alice se miraron y sonrieron a la ves al ver mi rostro completamente relajado y con la semilla de la duda en mi cabesita.


- Definitivamente somos las mejores - comento Rosalie


- Eso es exactamente lo que yo creo. - le contesto Alice con una sonrisa de victoria en los labios.



CONTINUARA.....



UN CAP DIFERENTE PERO MUY PROVECHOSO ESPERO QUE LE AHAYA GUSTADO BESITOS!!

GRACIAS ♥♥♥!!


*Rina*

viernes, 26 de agosto de 2011

♥ de HIELO cap 23

*Edward*


Salí de su casa como alma que lleva el diablo. Mi auto rugió cuando presioné el acelerador en punto muerto y el humo salio por los neumáticos que chirriaban en el asfalto.
No quería pensar no ¡debía pensar!. Estaba absolutamente fuera de si.


¡Maldita!, ¡Maldita! y ¡mil veces maldita mujer!


¡Perversa!


¡Engañadora!


¡Mentirosa! y muchos improperios mas salían por mi boca en ese momento.


Golpee el volante con mis manos, hasta dejarlas doloridas. Hundí la cabeza entre mis brazos aparcando el auto al lado de la carretera. Un dolor profundo me atravesó el pecho y las lagrimas salieron derramadas por mi ojos bañandome el rostro.



¡Isabella! ¿por que diablos tuve que enamorarme de ti? me repetía una y otra vez, ¡diablos! Ella se negaba a decir la verdad. Me mentía. Estaba seguro que lo hacia, ella me amaba. Estaba tan seguro de ello como que me llamó Edward Cullen.


Pero si... me amaba.

¿por que me hacia esto? 

¿qué me ocultaba? 

Traté de calmarme. Me llevó más de media hora lograrlo. Debía volver. Ella me necesitaba y yo sería su esclavo si es que asi lo quería. Poco a poco mi amor lograría derretir ese hielo que inundaba su corazón. Con ese pensamiento di media vuelta y regrese a suplicarle si era necesario que me perdonara.


La casa estaba iluminada completamente. Aparqué mi auto delante de la puerta principal y bajé. Busque mis llaves y abrí la puerta, no había nadie de seguro Bella estaría en el cuarto. Salí disparado hacia arriba corriendo por las escaleras pero cuando llegué y abrí no había nadie allí. No estaba. La busqué por cada rincón y nada. Un auto ilumino la estancia de la sala en donde me encontraba mirando el hermoso piano que ella me habia obsequiado esta mañana. Caminé hacia la puerta y Liam me sorprendió bajando del Mercedez negro de Bella.


- ¿Donde esta Bella? - pregunté molesto.


- Disculpe señor Cullen, no estoy autorizado para darle ese tipo de información - contesto


- Mas te vale que me digas en donde esta Liam, tu sabes que la amo y ella es lo mas importante en mi vida por favor ¡dimelo! - supliqué.


- Lo siento, señor la señorita me obligó no revelar su paradero y asi será. - contestó duro.


- ¡Solo dime si esta bien, por favor! - rogué


- Lo estará, de seguro tarde mas que otras veces pero ella se repondrá. - musito y me quedé helado ante tales palabras.


Salí de allí tirandole las llaves en la cara a Liam. Mi auto me asfixiaba el aire faltaba dentro de mis pulmones;llegué a mi apartamento dejandome caer en el sofá de la sala.


" Lo estará, de seguro tarde mas que otras veces pero ella se repondrá."- habia dicho el imbécil de Liam, ¿acaso ella estaría...? ¡Sí! ella estaba con otro en este momento, ¿como puede hacerme esto? Yo la amaba y ... y ¡ Maldición!


Mis puños se encontraron con la pared y no dudaron en golpearla repetida veces, un llanto ahogado salia por mi pecho y caí de rodillas con las manos ensangrentadas. Tomé una botella de whisky y bebi de ella sin piedad, en pocos minutos estaba vacia a mi lado y caí en el piso hundiendome en un mar de lagrimas. Llorando por ella.


Las luces que se filtraban por la ventana me despertaron provocando un fuerte y no por eso menos agudo dolor de cabeza intente pararme apoyando mi mano en la alfombra pero un grito de dolor salio disparado por mi garganta y caí sin mas. Mire mis manos y estaban a la miseria, todas rotas y de seguro tendría mas de una quebradura. Llegué al baño luego de varios intentos y sumergi mi cuerpo en el agua caliente. Dejando que mis músculos agarrotados se estiraran y volvieran a la normalidad. La cabeza me punzaba, tomé unas cuantas pastillas para la resaca que Alice habia insistido en comprar y me las zampe sin asco. Vestí mi cuerpo desnudo con apenas unos jeans gastados Levi's 305 Sta-Prest, una Camisa gris de manga larga, de TopMan, Jersey gris oscuroy mis Zapatillas negras de cordones, de Fred Perry. Sonreí al mirarme al espejo. Ella diría "Mi chico malo". Dolio darme cuenta de que ella ocupaba mi vida por compleo. La extrañaba a horrores. Que estúpido fui en decirle esas cosas anoche, ella estaría aterrorizada por mis palabras.


Camino a la empresa pasé por la clinica y me recetaron unas pastillas para el dolor, estaba esguinzado dijo un doctor no muy amable y me regaño por ser tan tonto de golpear la pared - la proxima vez muchacho golpea algo que valga la pena- acotó y provoco que mi risa saliera.


Ya en mi auto cambie mi rumbo hacia Swan Corporation. Tenia que aclarar esta situación, Bella era lo mas importante en mi vida. Ella lo sabia pero su corazón permanecía cerrado para mi. La convencería de seguir así como estabamos hasta que ella este segura y ahi si nos casaríamos.


Jessica estaba muy de pierna cruzada sentada sobre el escritorio teléfono al oido apenas me vio su cara se descompuso. Se incorporó con rápidez y me obsequio una sonrisa boba.


- Buenos dias, señor Cullen - se anticipo al saludo


- Buenos dias, ¿Isabella se encuentra? - pregunte desviando la vista de aquella tonta mujer.


- Me temo que no, señor ella no esta - repuso


Aun no había llegado, trate de calmar mis nervios y prosegui

- Esta bien Jessica la esperaré en su oficina - dije caminando hacia su oficina.


- Es que... ella no va a venir señor Cullen - dijo y me gire sorprendido


- ¿No vendrá? Hoy es la reunión previa a la inaguracion del nuevo edificio - dije buscando excusas.


- Si lo se pero el señor Black será el encargado de esta reunión.


- ¿Jacob?, ¿esta él en su oficina?


- Si hace unos minutos llegó - contesto nerviosa


- De acuerdo hablaré con él. - dije dando media vuelta en busca de ese chucho. El debería saber en donde estaba mi amada. Apreté mis puños, iba dispuesto a todo.


Jacob estaba enfrascado en una conversación para nada agradable por telefono.
- Mas te vale Vultuti entregar ese paquete sano y salvo de lo contrario considerate despedido - decia a la vez que colgaba el tubo con fuerza.


No esperé ni un segundo y entre de prisa.


- Me puedes decir ¿donde rayos esta Bella? - pregunté completamente sacado.


- Heyy... ¿no eres tu su novio? - repuso divertido y mis nervios se enervaron.


- Mira Black solo dime donde esta y listo...


- Ya te botó ¿no? - decia sonriente - Ella es así Cullen, nada la entretiene por demasiado tiempo. Te juro que pensé que contigo era serio fuiste record en su lista de amantes más que yo y eso mucho decir, te felicito pero al parecer ya se aburrio de ti - escupio y supe que ese hombre estaba mas que despechado.


- Deja de decir babosadas quieres y solo dime donde puedo encontrarla - musite haciendo uso de toda mi fuerza de voluntad realmente quería partirle la cara a este perro.


- Pues... No tengo la menor idea, de seguro ya ni siquiera esta en Seattle asi que tendrás que resignarte Cullen como yo lo hice - agregó y eso fue mas que suficiente.


Salté sobre él y lo golpee con todas mis fuerza, haciéndole caso al doctor que me vendo la mano por la mañana. Caímos al piso rodando golpeandonos como animales, Jessica llamo a seguridad para que nos separaran pero ni asi lo solté. Estaba seguro que él sabía donde estaba y no me lo decía.


Nuevamente en la clínica, me curaron las heridas esta vez tenía fractura de mano y dedos derechos ¡genial! antes de irme me pase por la habitación en la cual el quedo internado, lo mire y me sonreí para mi mismo, al menos su estado era peor que el mio; tenia que quedarse unos días en observación, le habia roto su bonita cara de perro sarnoso...


- ¿Me dirás donde esta? - pregunte desde el umbral de la puerta


- Vete al diablo maldito, tu no la mereces sanguijuela. - contestó posando su mano en el rostro sus ojos parecia compotas en este momento.


Este era el quinto día que no sabia nada de ella. Esta noche debería abrir Breaking Dawn pero ya no tenia ganas de nada. Jasper y Alice llegaban por la mañana y ansiaba que se ocuparan de todo. Mi único objetivo era ella.
Liam me habia negado por cuarta vez en la semana decirme donde podía hallarla. Se veía muy tranquilo y eso hacia que me tranquilizara un poco nada más, ella debería estar bien. Pero ... ¿donde? y... ¿con quien?


El boliche abrió sus puertas esa noche y me encerré en la oficina de Jasper, no quería estar ahí, no lo soportaba, la simple presencia en este lugar me traía miles de recuerdos de ella.


No había dado ninguna señal de vida. La extrañaba con el alma, sentía que me estaba muriendo poco a poco de tanta agonia. Mi vida era una noche sin luna, muy negra mis ojos estaban ciegos la luz que lo guiaba había desaparecido de golpe, dejando en sumido en la obscuridad.


Debía encontrarla decirle lo mucho que la amaba lo mucho que deseaba abrazarla besarla, hacerla 
mía. 

¡Dios!

Cada segundo sin ella hacía que mi corazón disminuyera sus latidos. La opresión en mi pecho no disminuía al contrario era cada vez mayor, las lagrimas no cesaban de caer por mis ojos.


Bebí más de la cuenta esa noche después de llamarla al movil por mas de un millón de veces y dejar otro millón de mensajes de voz al cual nunca contesto.


La figura de una mujer se plantó frente a mis ojos y la luz volvió a mi vida, la cabeza me dolia y apenas podía divisar quien era, Isabella ella estaba ahí conmigo había vuelto.


- Amor mio volviste - dije abrazando a esa mujer que me besaba el cuello con pasión y acariciaba mi rostro desesperadamente.


- Hazme el amor Edward, no sabes cuanto te he extrañado - dijo y no pude recocer su vos ya que la inconciencia se apodero de mi. Unos brazos fuertes me levantaron y arrastraron mi cuerpo la voz de esa mujer fue lo unico que escuche antes de perder el conocimiento.


- Alec, lo tengo en mis manos como te prometí cariño



HUYYY CHICAS POBRE ED!!! ¿QUIEN SERA ESA MUJER????

ESPERO QUE LES HAYA GUSTADO EL PRÓXIMO SERA MAS LARGO Y TAMBIEN SERA *EPOV* Y AGREGARE UN *Alec* PARA QUE SEPAN DE QUE VIENE LA MANO.

GRACIAS A TODAS POR SUS COMENTARIOS!!

*Rina*

jueves, 25 de agosto de 2011

TRAICION AL ♥ cap 13


*Edward*


Vi a mi padre tomar el maletín y pasar por mi lado a una velocidad que no parecía humana. Mi corazón comenzó a latir de prisa, provocandome un dolor fuerte en el pecho. Tranquilízate Edward. Este no es el momento para que de un patatús me dije mientras salia corriendo tras mi padre.


- Déjame que te llevé - dije subiendo a mi coche rápidamente.


Mi padre me miro unos segundos y luego asintió.


- ¿Sabes que es lo que le pasa? - pregunté sin poder ocultar la angustia que había tras mi palabras.


- Jacob me dijo que se desmayo en el auto y que tiene mucha fiebre, lo sabre cuando este frente a ella. No es habitual en Bella enfermarse. - corto mi padre con el ceño fruncido. Estaba tan o mas preocupado que yo.


- Es una mujer increible, se repondrá - comente de golpe mi padre apenas torcio el gesto de su cara en una sonrisa.


- Lo es Edward, conozco a Bella desde hace años y la verdad es que la quiero como si fuese mi hija.


Aprete el acelerador con mas fuerza. Quería llegar allí y estrecharla entre mis brasos. Sususrrarle al oido que todo iría bien a partir de ahora que yo estaría a su lado y que nunca la dejaría pero eso no era posible... La distancia pronto se acortó y llegamos a la casa de los Black.


Baje sin pensar siquiera que excusa pondría ante mi presencia alli.


La empleada nos resivio y nos llevo hasta una habitación en el segundo piso. Mi padre no dijo nada cuando me vio a su lado frente a la gran puerta de madera.


Al abrirla mis piernas perdieron toda la fuerza que habían acumulado. Tuve que apoyarme contra la pared para no caer desplomado y hacer el ridículo del siglo frente a mi padre y a su marido.


Se la veia tan pálida su piel mortecina me causo escalofríos, unas profundas ojeras comenzaban a formarse bajo sus ojos, el cabello se le pagaba en el rostro. Su semblante en cambio era de pura paz. Increible. Era la priemra vez que veia a una persona enferma estar asi. No habia signo de dolor alguno. Solo el sudor que brillaba en su frente denotaba la gran fiebre que tenia.


- ¡Carlisle! ¡Por favor dime que es lo que tiene. - pedía Black y me dio cierta lastima encontrármelo en ese estado.


- Dime como comenzó todo Jake - decia mi padre mientras examinaba el cuerpo de Bella prácticamente sin un atisbo de vida.


- Es como te conte, veníamos de camino de La Push y de pronto de comenzó a tiritar de frió y se desvanecio después de llamar por ti.


- Has hecho lo correcto en llamarme, ahora lo primordial es bajarle la fiebre de inmediato.


Vi como mi padre sacaba de su maletin unos tubos y mangueras insertandolselos en el braso de la misma. El gotero del mismo empezo a correr rápidamente. Su marido intercambiaba paños de agua fria contantemente.


Moría por ser yo quien estuviese ahí. A su lado.


Al cabo de una larga e intensa hora la fiebre solo habia dismunuido unos grados pero el cuerpo de Bella no parecía percibir nada. Era como todo en él estuviese dormido, deshabitado. Me estremecí al pensar que si no fuese por el subir y bajara penas perceptible de su pecho todo en ella me diría que ya no estaba en este mundo.


Busqué el valor que no tenia y me removí de mi lugar junto a la pared, solo ahí Black se percató de mi presencia. Su rostro se emsombrecio pero luego desvió su mirada de mi para continuar mirando a su mujer.

¡Rayos!

Dolía intensamente pronunciar esas palabras.


- Edward, hijo será mejor que te vallas gracias por traerme dile a tu madre que en cuanto pueda me pasare por casa.


No habia dudas me estaba despachando, mi padre me disculpaba frente a Jacob y ni siquiera le conteste al salir de allí, sentí como si una parte de mi quedase en esa habitación junto a Bella.


Ya en mi auto maneje sin saber ni siquiera donde realmente ir. Mi vida estaba con esa mujer. A su lado y en este momento mas que nunca supe que no quería separarme nunca mas de ella, lucharía para que fuese mía por completo.


La quería completamente y aunque no era de hombres descubrir los engaños de los demás, esta ves lo iba a ser por ella. Black era un maldito,se podía decir que sentía un poco de cariño por ella, sí pero no la amaba como yo.


Estacioné al costado de la ruta. Y golpee mis puños contra el volante con fuerza, con rabia contenida, con desesperación. Las lagrimas comenzaron a descender por mi rostro y no busque controlarlas las deje correr mi angustia no seso en ningun momento pero la descarga estaba hecha.


Saque mi móvil y disque el primer numero que se me vino en mente. La única persona que me podía ayudar.


- Alice - dije controlando mis emociones lo mas que pude pero falle como siempre.


- ¿Edawrd?¿Qué sucede? - pregunto


- Bella esta muy enferma quería que lo supieses - dije sin mas.


- ¿Bella? ¿Como? ¿Dime que paso? - su vos chillona casi me deja sordo.


- Papá la esta atendiendo lo acabo de dejar en su casa y la verdad es que no se ve muy bien hermana. - mi vos se tiño de dolor.


- Edward ahora mismo voy para ahi, quedate tranquilo Bella es fuerte y saldra adelante, por lo pronto no quiero saber el porque de tu dolor pero... no lo dudes que te lo preguntare en cuanto pueda.


- Gracias hermana, de mas esta decirte que... - no me dejo hablar


- No dire nada que tu me avisaste dire que ha sido mamá ¿ella lo sabe?- pregunto inquieta podía imaginarla salir disparando hacia su auto.


- Si lo sabe en cuanto a lo otro...


- Después... estoy saliendo para allá nos vemos.


- Alice... avísame cualquier novedad por favor - dije compunjido


- Claro hermanito - y corto.


Sabia que todo iba mas que rápido. A esta altura ya mi padre y me hermana estaban enterados de mis sentimintos hacia Bella o sospechaban de ello y no me desagrado la idea. Ella iba a ser mía asi me costase la vida lograrlo.


Los días pasaron tan lentamente que creí morir con ellos.


Bella no reaccionaba llevaba más de cinco días en este estado y mi preocupacion cada vez se hacia mas intensa.
No pude volver a verla y eso me desarmaba por completo. Asistir cada día a la empresa era un simple martirio. No tenia cabeza para nada. Apenas si podia dormir unas pocas horas en la noche ya que saberla alli tendida en la cama como ese dia me mataba por dentro.


Mi padre trato de convencerme el día que me pase por mi casa queriendo averiguar algo mas.


- Ella esta bien Edward, estoy seguro que despertara solo necesita tiempo hijo - decia pero en su rostro había mas que preocupación.


- Veo que ni tu te lo crees a eso, dime padre ¿que tiene Bella? - pregunte


- Pues a pescado una gripe muy fuerte en La Push, Jacob me dijo que salieron a caminar y hacia demasiado frio esa tarde.


¡Maldito perro inconsciente!


- Pero... tu le has suministrado muchas drogas ¿por que no reacciona? - mi vos se hacia cada vez mas hostigadora.


- Veras...hijo eso es lo que me preocupa realmente - contesto y me dejo helado. Mi padre no tenia idea de lo que le pasaba a Bella pero si era asi porque no la trasladaban hacia alguna clinica.


Mi hermana me despejo esa duda.


- Jacob quiso llevarla, pero papá no lo dejo dice que Bella despertara de un momento a otro asi que no hay necesidad de llevarla a ningun lugar.


- Pero Alice ella tiene que ser atendida por alguien en especial ¡Por dios! Lleva mas de cinco días asi. - repuse contrariado conmigo mismo.


- Edward... - mi hermana se avalanzo llorando entre mis brazos - la veo tan mal. Apenas si le queda color en su rostro y esta tan débil hermano la fiebre volvió anoche y papá se quedo a cuidarla Jake se enojo mucho con él porque no le permite sacarla de alli. Tenia el jet listo para salir y papá no lo dejo.


- Creo que nuestro padre sabe algo y no nos lo quiere decir hermana, de lo contrario no tendría tanta seguridad al decir que despertara.


Y de eso habían pasado dos dias mas. Hoy era domingo. Una semana desde que mi padre resivio esa llamada.

Una semana en la cual Bella estaba tirada en una cama sin vida aparente. Sin un atisbo de luz en sus ojos.


No habia día en la que no soñase con esos ojos marrones, hermosos que me robaron el corazón desde el primer momento. No había hora en la que mi cuerpo no reaccionara al dolor que sentía mi pecho al saberla tan mal. No había segundo en el cual no quisiera estar a su lado entregandole mi vida para salvarla de ese calvario por el cual estaba pasando.


Estaba en mi departamento acostado en el sofa de la sala, mi cuerpo caía desfallecido y se retorcía de frió, me abrase instintivamente tratando de devolverle el calor que no tenia y que no tendría jamas si ella no estaba conmigo. Mucho más si la perdía para siempre. Tirité de puro miedo al saberla inalcanzable para mí.
El sonido del timbre me sorprendió y salte desesperado. Dude una sola vez en atender, pero algo en mi interior me dijo que nada malo pasaría.


Alice.


- Hermana ¿supiste algo? - pregunté casi en un ahogo.


- Despertó - dijo y me deje caer en el piso con todo el peso de mi cuerpo. Mis rodillas chocaron con la alfombra pero aun asi no sentía nada. Ella había despertado y todo estaba en su lugar nuevamente.


Alice me miraba sin decir nada. Tomo mi mano entre las suyas y me ayudo a levantarme. Caminamos en silencio hacia el sofá y ambos nos dejamos caer en él.


Sabia que ahora vendría la parte más dificil, la mas complicada de todas pero aun así no tuve miedo de nada.
Antes que ella pudiese abrir la boca fui yo quien hablé.


- La amo Alice - no vi sorpresa ni nada parecido en su rosto por lo que continue - y hare todo lo posible porque sea mia.


Sus ojos brillaban intensamente y una sonrisa se dibujo en su pequeño y perfecto rostro, mi hermana me abrazo fuertemente y supe que todo estaría bien.


Lo peor ya habia pasado.


CONTINUARA.......

CHICAS AQUI LES TRAIGO OTRO CAP SE QUE NO ES DÍA PERO SE ME ANTOJO JAJA ESPERO QUE LES GUSTE TANTO COMO A MI

GRACIAS A TODAS!!!

*Rina*