Los personajes de esta historia no me pertenecen. son propiedad de la magnifica Stephenie Meyer autora de la Saga Crepúsculo.
La trama y el desarrollo de los personajes son de mi propiedad.

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domingo, 7 de agosto de 2011

CAPITULO 17

BPOV


Visita inesperada




Muda. Me quede totalmente muda el resto de la mañana. Sabia perfectamente lo que me pasaba pero no fui capaz de decirle nada a Alice cuando me preguntó:


- ¿Qué sucede Bella?


- No es nada. - dije pareciendo lo mas convincente posible. No queria hablar del tema.


- Bueno esta bien solo lo dejare pasar porque tengo que contarte algo muy importante - su vos cantarina me saco de mi ensueño.


- Te escucho


- Bueno Jasper me invito a cenar esta noche con él - comento alborotadisma


- Me parece genial, pero.. ¿que es lo que te preocupa? - pregunte al ver en su rostro cierta preocupacion


- Antes que nada no me gusta que te quedes sola Bella, sabes que me preocupo demaciado, y lo segundo... - decia a la ves que su rostro recuperaba el color que habia perdido hace unos instantes - es ¿que me voy a poner? ¡No tengo nada decente para mi primera cita con mi novio!


Rode mis ojos hasta dejarlos blancos. Alice no tenia remedio.


- ¡Tienes un placar que se cae de ropa y me dices que no tienes nada! - chillé


- Lo se pero... necesito que me acompañes al shopping tengo que lucir fantástica esta noche.


Suspire vencida. Cuando a mi amiga se le cruzaba algo por esa cabesita loca no habia poder humano que se lo sacara.


- Esta bien, te acompaño pero... ¡Yo no quiero nada! ¡Esta bien! - dije haciendo uso de todo mi poder de convencimiento que sin duda no era ni la sombra del que poseia Alice.


Esa tarde quedo demostrado una vez mas que de nada servían mis condiciones Alice siempre se salia con la suya termine con unas cinco bolsas de colores en cada mano minetras ella llevaba unas ¿veinte? ¡Increíble!.


Rosalie se disculpo diciendo que no podía acompañarnos, ya que Emmett le propuso una tarde de "sexo desenfrenado" textuales palabras y ambas lloramos de risa al escucharla, a lo que Rose no pudo decir que no.


Al llegar a casa el torbellino Alice corrio a su cuarto pra salir despues de una ducha de una hora intensa totalmente enfundada en una bata de seda negra. Su rostro totalemente maquillado y su cabello peinado con sumo cuidado.


- ¿Cual crees que me quedara mejor? - decia mostrando dos vestidos hermosisimos


- Mmm creo que ambos pero... - al ver su rostro no pude evitar ponerme seria - el plateado esta bien.


En su cara se formo una sonrisa y salio volando hacia su cuarto.


En unos trienta minutos mas salio completamente vestida y con una sonrisa que le llegaba hasta los ojos.


- Estas maravillosa - dije abrasandola.


- Gracias Bella solo espero que a Jas le guste, en cuanto a ti cierra bien la puerta y llamame ante cualquier eventualidad.


- Claro, Alice ve tranquila creo que me provare alguno de los modelitos que me regalaste - dije unicamente para dejarla tranquila lounico que queria hacer era tirarme en el sofa y ver un par de peliculas.


- Ok. 


- Alice me había olvidado de decirte que Jake me ofreció trabajar con él - dije con cierta timidez


- ¿Trabajar? ¿Donde? - su rostro se ensombrecio de repente.


- Si, es que su padre necesita una nueva asistente y trabajaría mancomunadamente con él ademas me serviría de practica y ganaré algo de dinero al ritmo que vamos me quedare sin un dolar antes de teminar el semestre escolar - repuse; tenia miedo de su reacción hasta ahora no habia sido para nada buena y no queria fastidiarla justo hoy.


- Por lo que veo ya has aceptado, por mi no hay problema Bella, solo recuerda que Jake tiene otras intenciones contigo que al parecer aun no te has dado cuenta.


- ¿Otras intenciones? - pregunté desorientada


- ¿No te has dado cuenta de como te mira? ¡Ja! Ese chico esta loco por vos Bella - mi cara empalidecio - comprendo que tu no te des cuenta amiga tienes ojos para mi hermanito nada más - reia


- No.. no puede ser él sabe que yo no puedo, que yo.. que mi corazón.... - tartamudeaba las palabras de Alice me habian tomado por sorpresa.


- Tranquila Jake sabe que contigo no le va a hacer fácil pero parece que aun asi quiere luchar por tu amor ¡Menudo reto! ¿no te parece? - estaba emocionadisima ante la idea.


- Alice... no quiero saber nada con Jacob tan solo sera por la experiencia y por el dinero sabes que deseo instalarme en Seattle y es la mejor manera de comenzar.


- ¡Me estas abandonando! ¡Eso si que no! - parecia una gata en celo caminaba como posesa por toda la sala


- ¡No! Edward me dijo que puedo quedarme cuanto tiempo lo desee aquí y ademas me gusta estar contigo tonta - la abrase y ella se tranquilizo solo un poco el timbre sonó en ese momento.


- Esta bien mañana hablaremos de eso por lo pronto te comunico que la casa ya no le pertenece a Edawrd sino a mi, al menos hasta que terminemos nuestra carrera por lo pronto quédate tranquila y si lo que deseas es trabajar lo acepto de buena gana me encanta verte feliz - su sonrisa me acaricio el alma como recompensa fui yo quien abrió la puerta en ese momento.




Jasper apareció con un hermoso traje color negro, su cabello peinado hacia atrás le daba un toco enigmático. Se veia tan enamorado que me dio una punzada de dolor cuando ambos se besaron frente a mi.


Yo quería un amor asi pero... nunca lo tendría. Edward jamás me amaria de esa manera y dolia terriblemente.


Salieron despues de una efusiva despedida con miles de recomendaciones y al cerrar la puerta me quede paralizada unos instantes.


Estaba sola. Desde aquel día habia buscado la soledad me sentia cómoda, las paredes me daban ese refugio que tanto añoraba encontrar en mi alma. Pero en este momento sentia que me asfixiaba, estar aquí no me ayudaria para nada. Seria mejor salir a tomar aire puro. Despejar mi mente y pensar en... Edward.


Lo extrañaba a horrores. Sus palabras caloron muy hondo. Queria creer en ellas. Gritarme a mi misma que el era sincero que nada malo me pasaria. Debia saber la verdad.


Corri a mi cuerto y cambie mi ropa rapidamente.
Me puse una pollera negra ajustada que me quedaba un poco mas arriba de la rodilla. Suspire y me decidi por la polera que Alice me habia regalado esa tarde. Era de un azul intenso y me marcaba la cintura perfectamente debia decir que mi amiga era toda una idola. Los tacos fueron una dificil decisión opte por unos negros de Prada de un tacon de 11 cm mis piernas se veian grandiosas. Solte mi cabello y lo peine con mis dedos dejandola un tanto alboratado me daba un toque juvenil. Mi locion de fresas y un poquito de brillo en los labios y listo. Me dije.


Ahora faltaba la parte mas dificil. Llamar a Edward. Camine haciendo que mis tacos sonaron ante el piso de madera y busque en la agenda su numero. Jamas habia abierto la agenda de Alice pero estaba seguro que ella lo comprendería. ¡Claro que lo comprendería!


Mis manos me temblaban no estaba segura de si era lo correcto. Respire varias veces intentando darme animo y fuerzas para lo que iba a ser. El sonido del timbre me descolocó por completo. Mire la hora eran mas de las ocho.


 ¿Qué extraño?


 No esperaba a nadie y sentí miedo de repente. Todo el pasado se me vino encima por unos segundos. El timbre volvió a sonar insistente y camine hacia la puerta. Era absurdo pensar en que ese hombre estuviese tras la puerta. Seque el sudor de mis manos con la tela de la falda y abrí la puerta preparada para cualquier cosa.


Lo primero que vieron mis ojos fueron ese mar de esmeraldas mirandome con ¿¡Fascinacion!? había un brillo especial, me recorrió centímetro a centímetro el cuerpo deleitandose con mi sonroio explosivo que no tardo en aparecer.


- Edward... - dije tragando saliva.


- Ho.. Hola Bella, lamento venir a estas horas pero... tenia ganas de verte. - su vos hizo que mi cuerpo tiritara


- Claro, pasa por favor - conteste cuando reaccioné.


- No es mi intencion molestarte veo que estas por salir yo... - se giro lentamente y esta ves fui yo quien lo tomo del brazo.


- Tienes razon estaba por salir - conteste ruborizandome aun mas. Inspire profundamente - Iba a buscarte a ti. - dije con un hilo de vos.


La puta sonrisa marca registrada no tardo en aparecer y mis muslos se apretaron instintivamente. ¡Este hombre me desarmaba!


- ¿Ibas a buscarme a mi? - pregunto muy desfachatado


- Si estaba por llamarte queria verte - y otra ves mi vos salio tan rapido que parecí desesperada.


- Pues... veo que ambos estábamos pensándonos - se acercó ligeramente cerrando la puerta tras si y estampó un beso en mi boca.


No tarde en abrir mis labios para resivirlo. Su lengua me traspaso sin mayor dificultad. Provocando un gemido de mi garganta. Edward me apretó contra la puerta y su manos me recorrieron el cuerpo sin limitaciones.
Yo estaba totalmente entregada, sus besos eran como una droga para mi, la miel de sus labios me sacaba la poca resistencia que tenia en ese momento. Mis bragas se humedecieron de golpe cuando Edward apreto su descomunal ereccion contra mi vientre.
Tome sus cabellos y lo obligue a pegarse aun mas en mi. Su cuerpo se resfregaba junto al mio y yo no podia frenar mis movimientos. Era la danza mas sensual y mas excitante de todas.
El tiempo se detuvo y solo me deje llevar por la humedad de sus labios en mi cuello, sus manos acariciaban mis senos pelliscando mis pezones por encima de la ropa.
Crei que Edward me haria el amor alli mismo, cuando metio sus manos por debajo de mi falda pero no... él se dedico a acaricierme siempre por encima de la ropa interior. Su mano se frotaba por mi bragas recorriendo mi muslos y gimiendo al compas de sus movientos continuos.


- Estas muy humeda... - dijo en mi oido.


Pero yo no quera pensar yo queria actuar. Levante mis piernas envolviendolo con ellas la cadera. Edward jadeo cuando mi sexo se posiciono a la altura de su polla. Entendio perfectamente mis intenciones pero no busco en ningun momento sacarme la ropa, sus caricias me estaban matando yo queria mas pero el ritmo de las mismas fueron bajando hasta que separo sus labios de los mios bajandome al piso y sosteniendome hasta que mis piernas lograron pisar tierra firme. Las muy malditas temblaban como gelatina. Edward me abraso fuertemente para luego susurrarme en el oido:


- Yo tambien lo deseo cariño pero... sera mejor ir despacio no quiero cometer errores contigo eres demasiado importante - me solto y mi corazón que hace unos minutos crei morir dio un brinco de felicidad. Edward queria tener algo conmigo. No solo una aventura y eso me derretia el alma. Amaba a este hombre y en momentos como este mi amor era mas grande.




- Tienes razón perdoname... yo.. yo no se que me pasó - dije avergonzada bajando ocultando mi rostro en su pecho.
Su abraso me envolvio y el calor del mismo me llegó al alma.


- No hay nada que perdonar cariño somos adultos y es normal que nuestras hormonas se disparen fácilmente- sonreia acariciándome el cabello.- Creo que será mejor salir de aqui de lo contrario mi poca voluntad terminara contigo envuelta en una sábana nena - dijo y mi ya mojada braguita se empapó ¡woow! de verdad que mis hormanas estan como locas!!


- Creo que tienes razón, entonces... - me miro con duda y despues comprendió.




- Esta sería la primer cita ¿verdad? - asentí con la cabeza- De acuerdo vamonos entonces




Salimos tomados de la mano al llegar a su auto Edward me abrió la puerta caballerosamente y me quede de una pieza ante tal gesto el muy maldito se partía de la risa.


- No es gracioso - repuse haciendo un pucherito.


- Pues para mi si, tendrás que acostumbrarte porque conmigo siempre será asi cariño - comento y beso mis labios con una delicadeza que me derritio.


Estaba hiperventilando. Respira. Una. Dos. Tres. Contaba mentalmente.


- Veo que tendré que ir mas despacio de lo que pense contigo - repuso y agradecí que entendiera.


Llegamos a un bonito Restaurant de comida China y me encanto el lugar. Era un alegre y colorido pero elegante agradecí el haberme vestido así.


La comida la pasmos como dos tortolitos. Edward me daba de comer en la boca cuando mis manos temblaban tanto que los palitos terminaban sin nada a mi boca.
No podía creérmelo aun. Era un sueño estar así con él. 




- Entonces... - dijo Edward cuando terminamos de comer.


- ¿Entonces? -pregunté divertida al notar la seriedad de él


- ¿Vas a trabajar para Black? - pregunto serio y vi en sus ojos determinacion y ¡celos!


- Si - conteste completamente segura.


- Pero... no necesitas trabajar, ademas estaras muy atareada ¿cuando podré verte? - parecia un niño al que le habian quitado un dulce.


- Edward... necesito esto, quiero aprender y saber desenvolverme en el campo laboral.


- ¿Y yo? - podía retroceder a todo cuando me ponía esa carita


Suspiré.


- Podemos vernos en las clases o por las noches - comente sabiendo que mi respuesta no era la esperada.


- ¡Rayos Bella! ¡Eres mi novia y no puedo solo verte unos minutos! - dijo furioso y la vena de la sien se le marco en la frente.


- ¿Lo soy? - estaba helada ante tal comentario.


- Pues ves que hago todo mal - parecía avergonzado - ¿Quieres ser mi novia?


Al mirar sus ojos me perdí en ellos pero la paz y la calma que mi corazón ansiaba se encontraba allí.


- Acepto ser tu novia - conteste sin dudarlo


Nos abrasamos y nos acariciamos sin pasarnos de la raya. Ambos sabíamos que nuestros cuerpos eran unos traidores.




- Creo que ha sido una noche favorable señorita Swan - decía cuando llegamos a su departamento


- También lo creo Profesor Cullen - repuse mientras nos besábamos tiernamente bajo el umbral de la puerta.


Edward me abrazo como queriendo alargar el momento para luego despedirse dejándome atontada de tanta felicidad nunca antes concebida.


2 comentarios:

cullen dijo...

amiga,me dejaste ansiando mas!
me a sabido a poco,pero aun asi me a encantado.
solo de pensar que tengo que esperar una semana para leer de nuevo...
menos mal que tus otras historias me hacen mas llevadera la semana.
gracias por escribir tan bien,te adoro.

yeye saldarriaga dijo...

Wow, Amiga, con este capitulo me mataste, casi salto de alegria cuando se juntaron!!!!

pero sabes? hay algo malo en todo esto..... tendre que esperar una larga semana para leer el proximo, no es justo:(...