Los personajes de esta historia no me pertenecen. son propiedad de la magnifica Stephenie Meyer autora de la Saga Crepúsculo.
La trama y el desarrollo de los personajes son de mi propiedad.

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domingo, 28 de agosto de 2011

CAPITULO 20

BPOV


Dudas


Hacia un mes que estábamos saliendo y cada día era mejor que el anterior.
Mi novio iba diariamente a recogerme para ir a la Universidad y luego pasaba por mi al trabajo. Desde que le conte que había sido Jake quien me habia llebado al trabajo y traído a casa no dudo en ir él por mi.


La relación con Edward iba viento en popa sin darnos cuenta nos habiamos enamorado el uno del otro aunque a mi aun me parecia un sueño estar con semejante dios Heleno. Saliamos a cenar o simplemente nos quedabamos mirando peliculas en casa. Alice nos acompaño varias veces junto a su amado Jasper, me caia muy bien y en los ojos se le veia lo mucho que la quería.


 En fin la semana culminaba hoy viernes y con ella arrastraba el cansancio de la misma. El papa de Jacob estaba maravillado con mi trabajo no paraba de alagarme y eso solo sacaba de mi enfurecidos sonrojos.
Jacob no atinó a nada más desde ese día mucho más cuando vio a Edward pasar a recogerme. No me había dicho nada al respecto, pero notaba como nuestra amistad se iba enfriando.


Termine mis clases y salí en busca de mi novio. Estaba en la sala de profesores pasé de largo cuando vi esa cabellara color bronce sonreí él me habia visto porque cuando di la vuelta camino a su auto senti sus pasos detras de mi.


- Hola mi vida...- entrelazo sus brazos en mi espalada apoyandome en la pared que daba hacia la salida donde nadie podía vernos y me beso con apremio.


- Edward... - fue lo único que pude decir después de cada beso quedaba demasiado sencible y dispuesta.


- Amor me encanta cuando me llamas asi en ese tono - su boca bajo por mi cuello lamiendo cada rincon de mi cuello, el muy desgraciado sabia lo que me hacia.


- Mmm es tarde cariño debo llegar temprano al trabajo - palabras mágicas me dejo de besar pero no me soltó de su abrazo.


Llegamos al estacionamiento y una rubia despampanante estaba sentada sobre el Volvo de mi novio, vestía una minis demasiado cortas para ser legales y una blusa descotada que no dejaba nada a la imaginación.. Intenté hacerme la desentendida pero no podía dejar de ver como miraba a Edward.


¡Zorra!


- Profesor... - su vos nasal era aun mas repugnante que ella


- ¿Que quieres Tanya? - ¿que? Edward la conocía y si... ¡estúpida acuerdate de quien era antes de conocerte!


- Mmm solo quería recordarle nuestra conversación - dijo sonriendo


Edward se puso tenso a mi lado, sentí como su mandíbula se endureció al igual que todo su glorioso cuerpo.


- Bella sube amor nos vamos es tarde - su vos sonó mas dura de lo normal pero le hice caso no quería enfurecerlo aun mas.


Edward subió a su auto y salimos a toda prisa en todo momento evito mi mirada no dije nada no sabia que decir pero la duda quedo instalada en mi pecho y tarde o temprano mi querido novio debería de hablar.


Esa tarde Billy nos dejo un informe que debíamos hacerlos a dúo con Jacob últimamente eran muy seguido dichos informes pero sabia a ciencia cierta que no era su hijo quien los pedía ya que su trato hacia a mi era muy frió.


- Jake ¿me dirás que te pasa? - pregunte una vez acabado el informe


- No me pasa nada Bella


- Por favor, no soy estúpida


- Pues me hubiese gustado que me contaras que estabas saliendo con el "profesor" Cullen - remarco la palabra con demasiada rabia


- Lo siento es que es demasiado riesgoso que se enteren Jake - me excuse pésimamente


-Eso deberías haberlo sabido antes, ademas sabes que soy tu amigo y puedes confiar en mi ¿no?


- Perdóname


- Esta bien pero tendrás que recompensarme con un trago ¿vale?


Lo mire estupefacta bueno aun era temprano y tal ves un poco de diversión no me haría daño.


- De acuerdo solo tengo una hora


- Conozco un bar aquí cerca que es muy bueno vamos


Salimos a las risas era bueno recuperar a mi amigo


- ¿Que vas a tomar? - pregunto




- Sorprenderme


Su dentadura perfecta quedo a la vista tras una gran sonrisa, era hermoso cada día estaba mas grandote y su piel hacia el contraste perfecto con sus blancos y perfectos dientes. Desvié la vista muy sonrojada.


- De acuerdo - llamo al mozo y le pidió un martini para mi y un whisky seco para él.


Era la primera ves que me tomaba uno de esos y me gustaron así pasaron dos mas y las risas y comentarios de parte de mi amigo eran cada ves mas subido de tono.




- Jake creo que debo ir al baño


Camine hasta donde estaba el dichoso baño de damas, una ves fuera recordé que era demasiado tarde así que seria mejor irme a casa no quería que Edward se enojara conmigo. Ademas los tragos se había subido a la cabeza y no quería cometer ningún error del cual me podría arrepentir después.


Jeke estaba pagando le al mozo en ese momento y me entretuve mirando el bar una cabellera broncínea me descoloco y con ella a su lado la rubia del estacionamiento. Mi corazón se detuvo al verlos allí, sentía que moriría al ver como se tomaban de la mano allí delante de mi. Una rabia se apodero de mi cuerpo y cuando mi amigo llego a mi lado tome su brazo fuertemente y salí a toda prisa de ese lugar. Tenia unas ganas locas de volver y gritarles a ambos en la cara por malditos, pero mi orgullo fue mucho mayor y no dije nada.


Jacob no omitió sonido alguno pero cuando vi que el auto estaba por girar camino hacia la empresa le pedí de favor que me llevara a casa. Me miro extrañado pero asintió con una sonrisa.


- Gracias por ir conmigo Bella - su aliento a alcohol me nublo la vista pero no lo suficiente como para esquivar esa boca carnosa que se me venia encima y solo llego a mi mejilla. Pude notar un bufido de su parte.


- De nada


Con las pocas fuerzas que me quedaban entre al departamento y gracias al cielo Alice no estaba ni cerca. Parecía una muerta mis piernas me llevaron hasta mi cuarto y me desplome encima de la cama. Un grito desgarrador salio por mi garganta mientras las lagrimas corrían por doquier sobre mi rostro.
Me desvanecí hasta perder la conciencia solo el sonido de mi celular sonar una y otra ves me despertó. Mire la pantalla y era él. Edward. Apague mi móvil y me levante a quitarme la ropa aun la llevaba puesta. Como muerta llegue al cuarto de baño y abrí los grifos para que el vapor empañara el espejo y quitara de mi vista mi rostro desgarrado y sin vida. El agua solo hizo que mis sentimientos quedaran a flor de pile a la ves que un mar de lagrimas me cegaba la vista. No se cuanto tiempo estuve así solo se que no paraba de tiritar, vomite todo el exquisito martini y solo así pude seguir y como pude me arrastre hasta la cama desnuda y aun húmeda no tenia fuerzas ni para secarme.
Me perdí en el tiempo y el espacio todo a mi alrededor quedó paralizado y solo el sentimiento de traición de perdida y de dolor me acompañaban.


Sentí voces en la sala y no me moví ni un centímetro. La puerta se abrió lentamente y con ella su esencia me traspaso me quede quieta y después de unos minutos él se fue convencido de que estaba dormida.


¿Como podía ser tan cínico?


¡Lo olvidas es Edward Cullen!


Aggg.


No pegue un ojo en toda la noche me lo imagine con ella besándose con esa furcia,  haciendo el amor.
No pude mas y a las cinco de la mañana decidí que era mejor salir de allí. Busque ropa de gimnasia y me vestí apresuradamente cogí mi Ipod y salí. El clima estaba helado o serian mis huesos los que lo estaban corrí con locura, las lagrimas me empapaban el rostro, no supe cuando me detuve ni donde estaba, caí sentada sobre un banco de madera apoyando mi cabeza en el respaldo dejando que mis ojos se desahogaran aun era temprano pero mas personas corrían a mi alrededor.


Un atleta paso por mi lado apenas si lo vi, pero al instante volvió mientras se quitaba la capucha y dos esmeraldas hermosas me cegaron. Su cabello estaba mas desordenado de lo habitual y las ojeras de su rostro me decían que él tampoco la había pasado buena noche.


- Podemos hablar - dijo con la respiración entrecortada


- Creo que entre nosotros no hay mas nada que hablar - respondí cortante era lo único que podía decirle. Me levante del banco y mis piernas traidoras me delataron haciendo que mis rodillas flaquearan ante el cansancio.


- Necesito saber que ¡demonios te pasa!


- Al parecer tu amiguita no te saco las ganas anoche ¿he? - fui hiriente quería serlo


- ¿ De que ... ?? ¡Oh! Rayos ¿Tanya? - su nombre me escoció aun mas el pecho era demasiado no soportaba un minuto mas.


- Edward déjame si, vale se acabo -


- No, aquí nada se acabo déjame contarte si por favor no es lo que piensas


- ¡A No! y como explicas que estabas en un bar muy sonriente y de la mano de esa zorra, eres un desgraciado mentiroso te odio - mis sollozos no esperaron y grandes lagrimones cayeron despedidos por mi ojos.


Sus manos los atraparon y pude sentir su hálito tibio cerca de mi rostro.


- Amor no es necesario que llores Tanya no es nada para mi, de veras te lo juro. Yo te amo a ti mi Bella. ¿Puedes entenderlo?


- Entonces que carajo hacías con ella allí dímelo! - grite parecía una loca desquiciada pero ya no podía aguantar mas este sufrimiento.


- Tanya me esta chantajeando amor... con nuestra relación - dijo al fin y leí en sus ojos que era verdad


- Pero...¿que vamos a hacer?


 Tras decir esas palabras me di cuenta de que había futuro en ellas, agg que importaba yo amaba a este hombre y a pesar de que las dudas estaban a flor de pile no podía dejarlo. No ahora. Edward era el amor de mi vida, una parte de mi.


- Eso significa que me perdonaste - su sonrisa llego a los ojos y mi boca se estampo en la suya demostrándole mi respuesta.


- Solo si me juras que jamas te eras a mi espalda con esa ni con ninguna mujer ¿entendiste? - repuse con cara de pocos amigos


- Entendido mi vida


Edward me abrazo y me llevo hasta donde estaba su auto, lo mire extrañada.


- Es que estaba seguro que me mataría corriendo por eso lo traje - dijo confirmando mis sospechas él la había pasado tan mal como yo.


- Pues yo estoy molida - sonreí y lo bese tiernamente en los labios.


- Sera mejor que te lleve a tu casa estas muy transpirada y no quiero que te enfermes amor, esta noche quiero que sea maravillosa - mi vientre se contrajo al escuchar sus palabras, Hacia mas de un mes que estábamos de novios y Edward aunque nunca me lo dijo se encontraba deseoso de tenerme.
Respire profundamente.


- También lo espero - dije besando esos labios jugosos y dulces que me hacia perder la razón. Estaba decidido esta noche sellaríamos nuestra relación.


3 comentarios:

cullen dijo...

oh que nervios,por fin van a dar un paso mas en su relacion.
¿como reaccionara bella?
seguro que edward la trata como merece.
me encanto amiga!
sigue asi,besos.

yeye saldarriaga dijo...

En serio amiga, la semana se me hace demasiado larga esperando la conclusion de cada nuevo capitulo, sigue asi esta buenisima.....

Besos!!!!!!!!!!!!

Vampire Angel dijo...

este es el mejor capi de la historia, todos me han gustado pero este wow, espero el proximo...besos