Los personajes de esta historia no me pertenecen. son propiedad de la magnifica Stephenie Meyer autora de la Saga Crepúsculo.
La trama y el desarrollo de los personajes son de mi propiedad.

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lunes, 8 de agosto de 2011

♥ de HIELO cap 18


*Edward*


Salí de su casa con el corazón encogido. No me atreví a pedirle que me dejara quedar más. Había sido el fin de semana más marvilloso de toda mi vida. Sin dudas ella era la indicada. La mujer a la cual amaría el resto de mi vida y aún más en la eternidad.


Antes de salir le dí un calido beso de despedida. No sabía como iba a continuar esto. Ella no quizo decir nada más sobre nuestro acuerdo. ¡Diablos! era realmente una mujer con el corazón de piedra, no más bien de hielo. Si tenía el corazón congelado; Nunca sabría cual fue la razón de aquello pero la descubriría. Alice tendría que ayudarme. Lo veía bastante complicado, mi hermana podía ser la peor de las tumbas cuando de secretos se trata.


Llegué a mi departamento y encendí el celular. Tenía veinte llamadas perdidas de mi hermana y otro tanto de Jasper. 
Dejé a mi hermana para después y llamé a Jasper.


- ¿Que sucede? - pregunté poniendo el alta voz mientras me cambiaba.


- ¿Existes? - repuso divertido - creí que nunca saldrías de la madriguera.


-Pues como verás aqui estoy, ¿que deseas? - 


- Mmm mejor te lo cuento cuando llegues a la oficina, estoy llegando Emmett me citó. Parece que quiere que lo ayude con algunos contratos. - contestó algo nervioso.


- Esta bien en quince estoy por ahí.


Cambié mi ropa por algo más presentable y salí nuevamente. Mi cabeza daba vueltas. No podía creer aún lo que Bella me había propuesto, ¡quiero que seas mi amante de momento!, ¡Ja! como si fuese posible ser solo eso. Bueno por algo se empieza me contestó mi conciencia. 


¿Qué estaría haciendo ahora?


¿Pensaría en mí?


¡Cielos! como la extrañaba, era demaciado para mi. Bella se había ganado hasta en la última fibra de mi cuerpo, dejandome como un idiota. 


¿Cumpliría ella la parte del trato? ¿Estaría con otro en este momento? Miles de preguntas me rondaban la cabeza pero no las deje ir más allá. 


Entré a la oficina y mi hermano y Jasper estaban debatiendo algo sobre un casamiento.


- Veo que lo lograste al fin, Emm - repusé sonriente.


- Claro que si, Rose aceptó y estoy que no quepo de tanta felicidad. Pero en todo caso deberías decir lo logramos - acotó.


-¿A qué te refieres? - pregunté confundido.


- Edward, yo tambien me caso - me soltó Jasper y me quedé atónito. 


- No sabía que tenías novia amigo, pero aún los felicito a los dos. - dije abrazandolos estaba emocionado. Mi hermano y mi mejor amigo se casaban esto era algo gradioso. Sin querer pensé en que yo también lo hubiese estado sino fuese por, obligué a mi memoria a borrar aquella época de mi vida.


- La conocí el viernes - dijo dubitativo


- ¿El viernes? ¡Y te casas así como asi y yo creí que Emmett estaba loco! - terminé dandome cuenta de lo absurdo de mis palabras yo daría lo que fuera por casarme con mi Bella. Un dolor atravesó mi pecho dejandome sin habla por unos segundos.


- Ella es... es Alice. Edward. - me soltó de golpe y tube que sentarme.


- ¿Qué qué? - grité sin poder creermelo


- Si nos conocimos y nos enamoramos, te juro que desde que la ví supe que era ella - decia Jasper a toda prisa.


- No te excuses conmigo, amigo. Entiendo perfectamente lo que sientes y tambien entiendo al cabezota de mi hermano porque a mi chicos me pasa lo mismo. - solo que ni soy correspondido quise agregar pero me quede en el molde.


- Isabella Swan - dijeron a coro los dos.


- Si. Estoy con ella, auque les parezca ilogico, no puedo mantenerla lejos estoy absolutamente enamorado de esa mujer.- contesté levantando aún más el rostro.


- Pues suerte con eso, hermano sabés que ella no es una mujer "normal", por asi decirlo pero si le pones garras lo lograras - dijo Emmett dandome un furte puñetazo en el brazo.


- Lo mismo digo - repitió Jasper.


- ¿Y para cuando son las bodas? - pregunté cambiando de tema. Cada vez me dolia más tenerla lejos.


- En un mes, las festejaremos juntas - dijo Emmett lanzando una risota.




El resto de la mañana la pasamos revisando contratos, Jasper nos ayudo mucho. Yo estaba con la cabeza en otra parte.


- ¿Estas listo? - preguntó Emmett de golpé sacandome de mis ensoñaciones


- ¿Listo? ¿Para qué? - 


- No me digas que lo olvidaste, hoy es la reunión en Swan Corporation para ultimar detalles y asi poder empezar con las obras de remodelación.


Mi corazón se agitó al escucharlo. La vería nuevamente. No podía creer que me había olvidado de eso.


- Vamos dije saliendo a toda prisa y na estruendosa carcajada salió disparada por la boca de mi hermano.


Llegamos y nos recibió la querida novia de mi hermano.


- Hola Edward - decia al tiempo que le dava un beso impresionante a Emmett en el medio del pasillo. Carraspeé y ambos se separaron.


- Isabella esta desocupada, ahora pasen ella los esta esperando. - dijo señalando la puerta de su oficina.



Emmett se me adelantó y interpuso su cuerpo para abrir la puerta.



- ¡Woow!, disculpen creo que llegamos en mal momento. - dijo Emmett 


Mis ojos no podían creer lo que veían, cerré los puños con tanta fuerza que creí que mis manos sangrarian en cualquier momento. La muy zorra estaba muy abrazada con el bastardo de Black. 
El gruñido irrumpió a través de mis labios antes de que sus palabras hubieran sido incluso registradas, una respuesta automática.


Quise su muerte tan ferozmente que la necesidad de ello sonó en mis oídos, nubló mi vista y lleno de sabor mi lengua. Mis músculos se contrajeron con la urgencia, el ansia, la necesidad de ello. Tenia que matarlo. Yo pelaría de una manera lenta, arrancándole pedazo por pedazo, la piel del músculo, el músculo del hueso…

Estaba tan furioso que mi cuerpo se congeló en aquel lugar, completamente inmóvil. Hecho hielo - Mis manos
cerradas ansiaron aplastar al otro, molerlo en pedazos tan destrozados que su cuerpo nunca podía ser identificado. Solo por ozarse a acariciar lo que es mió. Los miré con furia con odio que no sentía por ella pero que aun afloraba por salir por mis poros.

Ella lo percibió y se separó de él en aquel instante.


- Disculpen la intromicion Isabella, es que Rose me dijo que estabas sola. - decia Emmett disculpandose. Lo odié por eso.


- Esta bién Emmett no pasa nada; empezamos - constestó dando por zanjado aquello, ¡Ja! como si fuese posible para mi dejarlo pasar. Mi sangre hervia, las ansias de matar a ese perro estaban a la espectativa del momento mas adecuado. 


Black no se separó de ella en ningún momento, yo lo miraba con todo el odio que jamas pense que sentiria por alguien. Nunca fui rencorozo, nunca ni siquiera con Tanya, solo lo habia dejado pasar pero esto... me superaba. Bella me miraba inquieta. Sabía que algo estaba mas que mal.


Al finalizar, Emmett salió del brazo de Rosalie. El perro se fué arrastrando el rabo de muy mala gana. Juraría que no queria que yo me quedara. Y tampoco lo hariá. No soportaba tenerla en frente. Bella era una bruja y de seguro me hechizaría para que yo accediera a sus caprichos.


Caminé hacia la puerta. Antes de llegar sentí sus manos sujetandome y tironeando de mi con todas sus fuerzas.


- Edward ¿me puedes explicar que demonios te pasa? - dijo algo ofuzcada.


La miré sin decir nada. Me creía un idiota, si pensaba que aguantaría sus amorios con otros frente a mis narices. Apreté mi mandibula con fuerza.


- ¿Necesitas explicacion Bella? - pregunté con la voz dura y fria.


- ¿De qué rayos hablas? - dijo haciendose la desentendida


- Te lo advertí. Bella. Te quiero para mi exclusivamente, de igual forma en la que tu me lo pides a mi. ¡Que facil te olvidas de las cosas! - ¡diablos me estaba sacando con ella!


- ¡Por favor si me tienes aquí!. A tu lado ¿qué pretendes de mí?. - pregunto y percibí angustía y rabía en su voz.


No lo pensé siquiera. La levanté en el aire entre mis brazos, cerrando la puerta con llave. La llevé alzada hacia el amplio escritorio y la senté sin ningun cuidado.. Levanté su hermosa falda escosesa, mi erección amenazaba con salir en cualquier momento y sin más la besé. Metí mi mano en sus braguita y la rompí de un tirón arrojandola lejos. Estaba desesperado. Ella tiró de mi cabello fuertemente y eso me exito aun mas, provocando que un gemido saliera disparado por mi boca.


La besé profundamente, sujetándo su rostro con las manos, metiendo la lengua despacio, dulce y a la vez exigente.
Lami su cuello delgado y chupe su hermoso collar de diamantes, mojandolo completamente con mi saliva, baje más le mordí los pezones a traves de la buza de seda banca, estaban duros y erectos no tardaron en asomarse dejandola expuesta a mi.


Noté un cabio en ella y me posicioné entre sus piernas abiertas, desabroché a toda prisa los botones de mi pantalon. Recorri con las manos su cuerpo detubiendome en su vagina abriendo los labios con los dedos. Estaba tan húmeda, siempre lista.


Bella temblaba para mi. 


- Tendré que demostrarte que eres solo para mi, Isabella - dije usando su nombre completo


Y sin más la penetré con un potente y fluido movimiento, ella arqueó la espalda como respuesta al placer.


Comenzé a moverme dentro y fuera, imponiendo un ritmo constante y fuerte. Enroscó las piernas en mi cadera metiendose más adentro la poseí con furia con rabía pero tambien con deseo con pasion con amor. Ella Jadeaba, luchaba, por apretar sus piernas a mi alrededor.


Sentí una leve presión en mi pene, ella estaba llegando.


-Eres mía Bella solo mía ¿entiendes?. – Gruñí a través de los dientes cerrados. Ella se entregó al orgasmo enloquecedor que la abrumaba.


Incrementé el ritmo, necesitaba sentirla quería que ella sintiera toda mi amor dentro suyo. Con una última brutal embestida, alcanzé el orgasmo, rugiendo como un animal, y dejándome caer sobre sui cuerpo con todo mi peso


Nos abrazamos jadeando, temblando por el placer y nos besamos con fuerza, con toda la boca, labios, dientes, lengua, aliento, con ganas y hambre.


¡Dios mío! 


- Creo que entiendo perfectamente querido, de que me hablabas... - susurró en su oido provocandome y me metí dentro suyo de un tirón.


Su espalda se arqueó y ella clavó sus tacos inmensos en mis nalgas.


- Auch!!! - dije soltandola no sin antes besarla.



La ayudé a ponerse su abrigo, no hacía frío pero su blusa estaba empapada con mi saliva. Salimos juntos de la oficina. Tomados del brazo. Mi sorpresa fue ver a muchos de sus empleados vernos con un deje de curiosidad y ¿asobro?; esto era dificil para ella pero yo lo quería asi, queria que todos nos vieran juntos y supieran que era mía.


Un joven de mediana aestatura, tez blanca, cabello obscuro y ojos siniestros no miró detenidamente a ambos, saludó con una inclinacion de cabeza; no me gustó para nada la forma en que miraba a Bella. Le preguntaría luego quien era ese tipo. Salimos juntos en mi auto. Él suyo lo dejó en la cochera de la empresa explicó.


Estaba feliz, saciado, no me sentía culpable por lo que había echo, ella era mia y siempre lo sería. Tendría que asumirlo a las buenas o a las malas. 


- Tengo que pedirte algo - habló de golpé y me estremecí.


¡Dios me dejaría!, me diría que despues de esto no queria verme más, mi respiracion se agitó.


- Pidemé lo que quieras y lo tendrás - dijé repitiendo las mismas palabras que ella habia empleado al ofrecerme el trato, queria parecer duro, pero estaba que me moría.


- Quiero que te mudes a mi casa - soltó de golpé dejandome mudo y con el corazón saltando de felicidad dentro de mi pecho.




CONTINUARA.....




SIN DUDA EDWARD ES MARAVILLOSO ME ENCANTÓ ESCRIBIR ESTE CAPITULO!!!


ACLARO QUE SIEMPRE ENCONTRARAN ORACIONES, FRASES Y HASTA PARRAFOS DE NUESTRA SAGA!!! ES QUE SIN ELLOS SE PIERDE LA ESENCIA DE LA HISTORIA!!!

GRACIAS Y CARIÑOS!!!♥♥♥


1 comentario:

cullen dijo...

esplendido,maravilloso,ardiente,unico,bello.
este capitulo fue eso y mucho mas,amiga,tienes un don para escribir,me encanta como lo haces.
creo que la respuesta de eddie esta mas que clara,y yo feliz de que vivan juntos.
besos guapa,espero el proximo.