Los personajes de esta historia no me pertenecen. son propiedad de la magnifica Stephenie Meyer autora de la Saga Crepúsculo.
La trama y el desarrollo de los personajes son de mi propiedad.

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viernes, 12 de agosto de 2011

♥ de HIELO cap 19


*Bella*


Sin duda alguna fueron los minutos más largos de mi vida. 

Edward estaba completamente mudo; su vista perdida en algun punto del infinito. No me atrevía a decir nada. No me correspondía hacerlo. Me sentí la estupida más grande del mundo. Si apenas esta mañana me parecía que era muy pronto. ¡Rayos este tipo me transtornaba el cerebro! Definitivamente algo andaba mal en mi. Mi mente no funcionaba bien estos días. Es que tan solo su preciencia me reducía a nada. Era absolutamente frustrante dejar de ser yo misma con él; bueno de igual forma no era yo sino la burda creación de seis años atrás. Miré por la ventanilla, ibamos rápido algo más en lo que conjeniabamos. ¡Estúpida Bella! me dije y evite darme un golpe en la cabeza delante de él.

Edward seguía tieso. Traté de comprender el significado de mis palbras. Tal vez se asustó y creyó que esto daba pie a otra cosa debería aclararselo pronto.

- Lo dices en serio - musitó él rompiendo el frío silencio que nos asolaba.


Mi mirada salió disparada haciía él. ¿Se atrevía a dudar de mi petición?

- Creeme que nunca hablé más en serio en toda mi vida - dije sintiendome dolida.


- Me parece extraño que me lo pidas - repusó.

- No debería te aclaré que quiero tenerte cuando se me plazca y esta es la mejor forma ¿no te parece?

- Si tu lo dices.

- ¿Entonces? - pregunté estrujando los botones de mi chaqueta Giorgio Armani.

- Creo que tienes razón - sonrío - será la única forma de serciorarme que cumples con tu parte de nuestro trto - contestó entusiamado

Un frío intenso me recorrío la espalda. 

¡El muy maldito lo hacia solo para controlarme!

- Veo que tienes un modo extraño de ver las cosas. Te dí mi palabra y eso debería contar. - dije enojada con él.

- Cuenta, claro que cuenta Bella, pero... como verás hoy ví algo que me hizo dudar de ellas.

- Te refieres aJacob, ¡Por favor!; es un amogo nada más - dije mintiendo a medias, nunca me gustó revelar mis amantes delante d nadie y Edward sin duda no era la mejor opcion para hacerlo.

- ¿Amigos?. Esta bien lo dejaré pasar por ahora. Vamos a mi apartamento.

- ¿Para qué?

- Deseo mudarme en este instante. - contestó y sin saber porque lo abrasé con todas mis fuerzas.

- Heyy ... ¿Por qué fue eso? - preguntó contento

- No eres él único al cual le gusta que lo obedezcan- contesté risueña.



Llegamos a su apartamento. ESta era la segunda vez que entraba reparé en cada detalle de aquel lugar. Era amplió. Bonito. Limpio. Ordenado. Muy masculino. Definitivamente aquel sitio representaba a Edward tal cual era. Un sofisticado sistema de sonido estaba en la esquina de la sala, pero eso no fue lo que llamó mi atención sino la variedad de musica que había detrás de este. La pared estaba totalmete cubierta por una sucesion de estantes repletos de Cd, clasificados por años y gustos dentro de los mismo. Era un apasionado de la música. Tomé nota de ello.

Él regresó con una hermosa maleta en su mano. 

- ¿Ya? - pregunté por la rápidez con la que había empacado su ropa.

- Sí. Es que apenas si había desemapacado tan solo tube que poner unas pocas prendas.

- Edward sabes que esto no es necesario. Yo podría...

- ¡No Isabella! - gritó - JKamás permitiré que me compres nada, ¿entiendes? No soy uno de tus muñecos, no soy mantenido y no deseo tu dinero. Con lo que tengo me basta y me sobra. - contestó molesto 

-Lo siento no quise que sonará de esa forma.- contesté avergonzada solo quería devolverle un poco de todo lo que me daba.

- Esta bien, vamos - dijo tironeando de mi.



Llegamos a casa sonrientes. Pedí a la servidumbre que instalara las cosas de Edward en mi cuartoy que en cinco minutos los quería a todos en la sala. Él solo observó mi desempeño.

Una vez reunido empezé mi discurso.

- Edward estos son Tía, Kebi y Charlotte las tres trabajan en el haceo de la casa. Liam es mi jefe de seguridad y Stefan y Charles son mis guardaespaldas. Cualquier cosa que te apetezca puedes pedirsela a ellos.
Me dirigi a mis empleados. - Él es Edward y vivirá en esta casa el tiempo que lo desee. Espero que respondan a él tanto como a mi. Muchas gracias. - terminé diciendo cuando todos se retiraban.

- Bella no es necesario todo esto y lo sabes ¿verdad?

- Lo sé pero quiero que te sientas como en tu casa a partir de ahora lo será.- contesté fascinada por la idea de tenerlo las veinticuatro horas del día conmigo.

- Como quieras, solo te diré que no quiero a esos monos detrás de mí ¿vale?

Una sonrisa salió disparada por mis labios al ver la cara de horror que pusío al referirse a Stefan y Charles.

- No te preocupes es una medida provisoria, de igual forma me siguen exclusivamete a mí por orden de Liam

- ¿Algún motivo en especial? - preguntó y me quedé de una pieza él no tenía porque saber siquiera de todo aquello.

- Solo una medida preventiva - dije evadiendo 

- Me parece lógico, ¿que te parece si salimos a cenar esta noche? - preguntó y me sorprendió nuevamente.

- Estupendo. - contesté; esta iba a ser la primera vez en que saldríamos juntos. Sin saber porque me sentí emocionada.


Me di una ducha rápida peiné mi cabello de manera tal que pareciese lacio Edward estaba en el baño en ese momento bañandose. Apliqué mi loción y una generosa cantidad de crema en todo mi cuerpo. maquillé mi rostro solo con carmin en mis labios.

Elegí un delicado vestido Gucci de satén sin mangas color beige, con cierre de cremallera en oro por detrás, los zapatos Prada negros de gamuza con abertura para el dedo y cintas en los tobillos y accesorios dorados de tacón de 14 cm.

Fuí a mi caja fuerte y busqué unos hermosos pendientes de oro en forma de lluvia con pequeños cristales junto con una reloj de oro a juego; un anillo tambien de oro 18kilates pero con un enorme diamante en el centro. Reí de mi falta de modestía. la cartera Prada negra y listo.

Edward me sorprendió cuando salió vestido en un precioso taje negro de Giorgio Armani sin corbata y camisa blanca se ceía imponente. El cabello totalmente despeinado como de costumbre pero estaba increiblemente sexi. Se me quedó mirando un buen rato, creí que no estaba a la altura de las circunstacias y le ofrecí cambiarme.

-¿ Deseas que me cambie? Lamentó no haberte preguntado pero... - el se adelantó con su paso felino y me devoró con la mirada.

- Te ves maravillosa esta noche querida - comentó dandomé un casto beso en la mejilla.

Mi piel se erizo frente a su contacto, esta deseasa de él nuevamente. 

- ¿Nos vamos? - preguntó - O de lo contario no creo que tu vestido resista Bella.

Salímos de allí a las risas.

- Espera -dije y lo llevé al garage de la casa. - te gustaria conducir este bebé - dije señalando el Aston Martin aparcado en la primera fila mientras acariciaba su pecho con ¿ternura?

- ¡Wooow!, veo que tu gusto es exquisito Bella y si me lo pides así - dijo y salimos sonrientes los dos seguidos de cerca por Charles y Stefan.


Fuimos a un restaurant elegante situado en la avenida principal de Seattle. Comimos Filet relleno con champiñon y queso de cabra con un exquisito vino Tinto que Edward pidió, reconocí la marca y snreí él era igual de modesto que yo.

La noche estubo esplendida. El lugar era muy agradable y disfruté al maximo cada momento con él. Le pregunté miles de cosas y no dudó en responder a cada una de mis inquietudes. No me atreví a preguntar por su relación en Italia era demaciado pronto pero aun así lo haría.

salimos tomados del brazo y un flash nos encegueció. Un fotografo salió corriendo a toda prisa y Edward hizo el amague de seguirlo. 

- No déjalo - contesté

- Esa foto saldrá mañana en la portada de todas las revistas Bella. 

- ¿No es acaso lo que tu deseabas? - pregunté

- No es a eso a lo que me refería - contestó algo enojado.

- Lo sé, lo sé pero ¿que más da... ? ¿acaso no estamos juntos? - dije divertida

- Si

- Entonces dejalos esto es solo el comienzo querido, porque pienso conservarte mucho tiempo más - dije besandolo en los labios con delicadeza

- Eso espero - contestó y sus palabras sonaron a promesa.



CONTINUARA.......




HUYYYY QUE LES PARECIÓ , CREO QUE BELLA ESTA PERDIDA JAJAJA

GRACIAS Y CARIÑOS!!

*Rina*

1 comentario:

cullen dijo...

huy,parece que sin darse cuenta,bella empieza a sentir cosas por el.
espero que cuando se de cuenta de sus sentimientos,no huya y lo aleje de ella.
estuvo magnifico amiga,eres una escritora nata,me encantan todas y cada una de tus historias.
te quiero mucho,un beso.