Los personajes de esta historia no me pertenecen. son propiedad de la magnifica Stephenie Meyer autora de la Saga Crepúsculo.
La trama y el desarrollo de los personajes son de mi propiedad.

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martes, 16 de agosto de 2011

TRAICION AL ♥ cap 10





 *Bella*


Un calor arrebatador me encendía por dentro, podi sentir las caricias de sus manos en mi cuerpo bajando lentamente recorriendome completamente. Mi camison de algodon se levantaba delicadamente por encima de mis piernas. El aliento tibio de su boca tironeaba de mi pezon jugando con él. Gemi ante tal caricia y arquee mi espalda buscando mayor contacto.


El peso de su cuerpo me dijo que esto no era solo un sueño era real, estaba ocurriendo.


Edward estaba encima mio. Tocandome con suma delicadeza disfrutando de mi piel, besandola. Sonreí de pura felicidad. Los parpados me pesaban aun debia ser el efecto del vino aun asi me negué a abrirlos se estaba tan bien alli en la cama en los brazos de él. Mi vientre se contrajo cuando su miembro se deslizo de un seco en mi ya humeda vagina. Lo sentia tan caliente tan duro.Sus manos se agarraron de mis hombros y sus envestidas cada vez se hacia mas fieras, mas rapidas. Era maravilloso sentirse asi. Sus jadeos cada vez mas entrecortados me excitaban en grado sumo. Busque mayor acceso acercando aun mas mi pelvis él lo sintió asi y se dejo llevar poseyendome con toda la brutalidad que yo tanto ansiaba, que tanto habia soñado tener de mi marido y nunca antes habia conseguido.


Las sacudidas eran cada vez mas intensas mas profundas el fuego me dejo aniquilada y llegué segundos antes que él. Su grito desgarrador y la explocion dentro de mi sexo me confirmo que habia llegado a la cúspide al igual que yo.
Se apartó de mi y dejandome un beso cálido en los labios, su sabor era diferente, menta, madera.


¡Jacob! - grite cuando abri los ojos asombrada.


Sus ojos negros chocaron con los mios. Un frio me recorrió el cuerpo. No sabia como interpretar esto. Jamás hubiese imaginado que mi marido me hiciera sentir asi. Vi en su mirada confusion, culpa arrepentimiento.


- Lo siento cariño - dijo abrasando su cuerpo al mio.


El sueño nos vencio nuevamente y ambos nos dormimos.


Desperté con la duda de lo que habia pasado en la noche. No podia ser real. Aunque lo senti real. Era absurdo. Mis fantasias con Edawrd me estaba haciendo delirar. Estaba cegada de tanta lujuria.


Mi marido entro en la habitacion cargando una bandeja con el desayuno servido para ambos. Cuando lo mire supe que habia sido él. Sin lugar a dudas Jacob me habia follado duro y fuerte en la noche pero...


- Buenos dias dormilona - dijo su vos sonaba sueve pero habia algo en su tono que me dijo que estaba nervioso.


- ¡Oh! Amor buenos días pero ¿ y esto? - dije señalando la bandeja.


- Pues... es una de mis tantas formas de disculparme por lo que pasó anoche, cariño. Se que estuvo mal te prometo no volver a hacerlo pero es que... el vino me dejo mal.


Sus disculpas eran tan sinceras, tan verdaderas que no me atreví a decirle nada. Mi marido se lamentaba por hacerme todo aquello que yo imagine que me hiciera desde un primer momento. Era el colmo.


Un nudo en mi garganta me dijo que huviese querido que fuese otro quien lo hacia en lu lugar. Trague en seco. Era demaciado. El dolor me invadió con tanta fuerza que mis ojos se anegaron de lagrimas. Jacob malinterpreto mi rostro y siguio disculpandose y maldiciendose por lo ocurrido. Yo no podia hablar. Estaba tan confundida. Arrepentida. Me sentia sucia. Él siempre habia confiado en mi, me amaba con todo su ser y yo... parecia una perra lasciva corriendo por cualquier hombre. Bueno cualquiera no, solo por Edward. Su nombre hizo que el dolor fuese mas profundo todavia. Mas desgarrador. Era cuestion de lógica, nada más. Esto terminaria aqui sin haber empezado siquiera. Estaba mal. Era Prohibido. Nunca fui partidaria de la infidelidad y no lo seria ahora. Mi marido no se merecia tal cosa.


Nos abrazamos por largos segundos hasta que él habló.


- Lo lamento, jamás he querido hacerte daño amor... - puse mis dedos en sus labios impidiendole continuar.


- Shhh ya pasó, si. - dije apenas, no se porque no le dije que estuvo genial, que queria eso todas las noches. Si. Lo sabia, solo que me negaba a decirlo en vos alta. ¡No quieres que sea él! me grito una vos en mi mente, sacudi mi cabeza alejando esos malos pensamientos.


- Tal vez... te gustaría ir a La Push nos quedaremos hasta mañana, hace mucho que no salimos a ningun lado y sera bueno pasar un tiempo juntos. ¿Qué te parece? - preguntó.


Mis ojos brillaron de emocion. Era lo que tanto deseaba y justo ahora me lo proponía.


- Acepto, ¿cuando salimos? - pregunté casi tirandome de la cama. Queria alejarme de esta ciudad, al menos durante el fin de semana. La distancia me aclararia la mente.


- Ahora mismo si lo deseas - dijo sonriente al ver mi actitud.


El viaje a la reservación fue más corto de lo que recordaba, Jacob estaba feliz y un tanto arrepentido por su experiencia de anoche, yo solo disfrutaba del paisaje. Hacia años que no venia, las casas estaba tal cual las recordaba, la gente era muy amable y cálida. En este lugar habia nacido Jake.


La vista era hermosa. Jacob tenía una cabaña allí, modesta pero hermosa de troncos macizos de pino entrelazados entre si. La muebleria era tambien de madera. Un mesa rusrica estaba ubicada en el cento del living, donde un hogar de leños situado en el centro de un ambiente era quien se imponia, construída en piedra rustica. La decoracion no variaba de tonos pasteles. Jake dejo las maletas en el cuarto y despues de darme un tierno beso me dejo alli sola excusandose que tenia que comprar comida, la alacena estaba vacia y estaba fámelico.
Mi vista recorrió aquel precioso lugar, años atras cuando eran amigos habian venido con Alice y Jasper tambien a pasar una temporada alli. Me costaba creer que Jas y Jake ya ni siquiera se hablaban.


Deje mi mente vagar, tratando de encontrar una explicacion lógica para lo sucedido con Edward en la terraza pero solo me confundi aun más.


Esa noche despues comer nos acostamos y Jacob ni siquera me toco. Eso me dolio. Sabia que pel se sentia culpable por lo ocurrido pero aun asi yo no queria decirle disculparme.


Al otro día salimos a caminar por los espesos bosques que crecen junto a la arena, lo que provoca que haya troncos caídos en la playa reimos y hablamos de cosas sin sentido. Hacia frio y mi cuerpo tiritaba pero no le di importancia. Era gratificante estar asi. Queria que ese momento perdurara para siempre pero sabia que hoy terminaria. La realidad volveria y con ello el encuentro con Edward.


- ¿Sucede algo Bella? - preguntó Jake al volver a casa


- No es solo que desearia no tener que volver a Seattle - dije cabizbaja.


- Yo tambien pero... es imposible y lo sabes ademas tienes tu trabajo alli ¿es que ya no quieres hacerlo?


- ¡No! No es eso amor, solo lo digo por lo bien que se siente estar aqui contigo - me acerque para abrazarlo y el no se retiro como siempre. - Jake...


- ¿Si?


- Quiero que me hagas el amor por favor aquí y ahora - dije con un hilo de vos.


Mi marido me miro unos segundos sin pode creerlo y me tomo en sus brazos, depositandome alli mismo en la alfombra junto al hogar.
Me desvistió con una hagilidad envidiable yo apenas si pude desprender su camisa. Esta vez fue tierno, suave tal cual lo recordaba. No hubo desenfreno, ni arrebatos yo me deje amar. Tan solo eso. Cerré mis ojos fuertemente cuando alcanse el climax y dos grandes esmeraldas aparecieron dibujadas en mis retinas provocandome un orgasmo increible.


- Cariño es hora de volver a casa - decia Jacob a mi oido despertandome.


- Mmm esta bien pero cargame hasta el auto estoy desarmada, me duele todo - su risa me inudó el alma y la culpa afloró mucho más esta vez.


Ya nunca más podría estar con Jake sin soñar con Edward en su lugar.


Esa era mi unica verdad.


Mi corazón y mi cuerpo podrían engañarse de ahora en más pero mi mente sabia que el dueño de mis pensamientos era Edawrd. Solo él.


Los kilometros avanzaba tras las ruedas del Mercedez, dejando esa pequeña porcion de felicidad que una vez tuve. La realidad me golpeeo con tanta fuerza que tuve que apretar mis costillas para contener la convulsion que mi cuerpo estaba sintiendo. Los temblores eran cada vez más constantes, el frio me helaba la piel.
Jacob se dio cuenta y aparco el auto al costado de la carrtera.


- Bella, cariño ¿que te pasa? - dijo tocandome la frente - Estas ardiendo, ¡Rayos! recuestaté ya casi llegamos tranquilizate llamare al doctor para que este en casa cuando lleguemos. - me cubrio con su chaqueta y su aroma provoco otra oleada de dolor aun máss profundo dentro de mi pecho.


- No. No. Estoy bien - mis dientes castañeban de frio mi cuerpo parecia desvaneserse - llama a Carlisle Jacob - dije antes de caer en un profundo pozo.



CONTINUARA.....


BUENO CHICAS AQUI CONTINUAMOS CON LA ESTA FIC QUE ME TRAE LOCA JEJEJE

GRACIAS A TODAS POR SUS COMENTARIOS ME LLENAN EL ALMA!!!

*Rina*

2 comentarios:

cullen dijo...

pobre bella,se siente tan culpable y arrepentida.por un lado ama a su marido,por el otro desea a edward.
si supiera lo que su marido hace frente a sus narices...
ah!me tienes loca con esta historia,tienes un talento impresionante.
ya deseo leer el siguiente,eres mala dejandome con las ganas hasta el sabado.
muchos besos guapa,te quiero y te adoro.

Vampire Angel dijo...

oye!! eso fue muy poquiiitiito, no es justo. ese maldito de jake va a pagar ;-) el proximo mas largo, si?? lo espero ...besos