Los personajes de esta historia no me pertenecen. son propiedad de la magnifica Stephenie Meyer autora de la Saga Crepúsculo.
La trama y el desarrollo de los personajes son de mi propiedad.

Seguidores

martes, 23 de agosto de 2011

TRAICION AL ♥ cap 12


*Bella*

Frío.

Mucho frió. Demasiado.

Mi cuerpo convulsionaba a causa de la fiebre. Mi cabeza ardía pero en mi interior sentía que me estaba congelando.

Vacío.

Dolor.

Soledad.

Y más Dolor.


Sensaciones que poco a poco me invadían. Parecía ser imposible sentir todo eso mientras permanecía en inconsciencia pero cada vez estaban más arraigadas en mi ser. ¿Es que eso era posible?. Una punzada de dolor me atraveso la espalda cuando inspire profundamente provocando que el aire que inhalaba causara un escozor en mis pulmones. Mi garganta estaba que explotaba. Los brazos y las piernas me pesaban toneladas. Podía decir que tanto como mis parpados pero es que ni siquiera quería hacer el intento.


Moverme un centímetro acontecía mucho esfurzo en mi estado y la verdad es que no quería conocer cuales serian las consecuencias de tal decisión. Suficiente que con lo que ya me tocaba sentir.


En el fondo de mi ser. Sabia que podía luchar contra cualquier cosa. Todos los achaques físicos  enfermedades o lo que sea que me este pasando eran solo banalidades. Cualquiera de ellas se convatirian con buena medicación.


Pero... había algo más que me dejaba sin fuerzas de nada.


Parecia ilógico saber que tal sentimineto me produjera este dolor tan profundo en mi pecho. Esta sensación de perdida, de traición, de angustía, de tortura. Contra esto no sabia como defenderme.

No existía droga en el mundo que me quitara este suplicio por el cual estaba pasando.


Me sentía la peor de todas, la mujer más vil y cruel del mundo. Tenía ganas de gritar, de llorar, de correr tan rápido sin mirar atrás pero... no podía.


Sería mi castigo vivir asi. Sabiendo que la única felicidad que conocería sería la que mi querido esposo pudiese darme. Me odie por ser tan débil, tan ilusa, tan... aww tan lujuriosa, ese era mi pecado.


¿Por que no me pude conformar con lo que Jacob tenía para ofrecerme?


¿Como fue que mi vida dio un giro tan inesperado?


¿En que momento me convertí en una insaciable del sexo?


Y lo peor de todo


¿Cuando fue que deje de amar a mi marido?


Ninguna repuesta podría llegar a satisfacer mi dolor.

Nada.


No existía nada en el mundo que me dijiese que yo no era una mala mujer. Tendría que vivir con eso. Conformarme con lo poco y escaso que mi marido me diera. Jamás lo volvería a engañar. Me estremecí cuando recorde los dedos de Edward dentro mio. Era tan real. Tan nuestro ese momento que lo guardaría el resto de mi existencia. Ahora solo me quedaba vivir la cruel realidad de una vida fingida, sin amor.


Inspire lo mas profundo que mis pulmones me permitieron. Aww ardía como la puta, pero aun así quise hacer el intento de nada servía esconderme bajo mi escudo mental. De niña se daba muy bien ocultar cosas en mi cabesita hasta recuerdo una ves cuando mis padres estuvieron a punto de separarse lograr que mi mente se bloqueara y mi cuerpo perdiera conciencia de si mismo.

Esa ves funciono bien.

Mis padres al verme asi casi muerta por dos días reaccionaron y lograron limar sus asperezas al igual que yo logre mi cometido, había sido muy egoista de mi parte pero con el tiempo ambos me lo agradecieron diciendo que tal momento de angustia los unió mas que nunca.


Pero esta ves había sido diferente.


Mi autoencierro habia sido a causa de la gran carga de estrés en mi sistema nervioso pero había algo mas y eso lo podia confirmar un medico. Las convulsiones, el frio, la fiebre y los dolores eran otra cosa, nada que tuviese mucha importancia al menos para mi.


Obligue a mis pápados a que se abrieran de una buena ves. La mejor forma de enfrentar todo esto era empezando por reaccionar. Mi mente libero mi escudo mental y solo recien ahi pude percibir la precencia de alguien más en la habitación.
Su olor a menta mezclado con madera se inundo en mi fosas nasales no pude evitar repeler de inmediato tal aroma.


¡Demonios!


Si esto acacionaba en mi tan solo su esencia que me quedaba para lo demás. En un intento de supervivencia mi mente quizo retroceder envolviendome parcialmente con esa tela elástica tan característica que rara vez usaba. Por años enteros la tuve dormida dentro de mi.

Solo una persona conocía mi secreto.


Desde aquella primera y única ves en la cual puse en practica mi arma defensiva él lo supo. Fue por eso que antes de caer en la obscuridad logre pedirle a mi esposo que lo llamara.

Carlisle.


La única persona que podía ayudarme a salir de esto.


Era fisicamente doloroso hacerlo pero de mala gana aparte mi escudo nuevamente. La tela elástica cedió lentamente y solo despues de lograr hacer esto abrí mis ojos.


La luz me cegó por unos momentos, al cabo de unos segundos un par de ojos negros penetrantes que alguna vez me parecieron hermosos me taparon la visión del techo.


- ¡Bella! - dijo abrasando mi adolorido cuerpo. Su calor me resultó molesto.


La culpa nuevamente se apodero de mi pecho y las lagrimas no dudaron en salir de mis ojos.


- Amor al fin despiertas. No llores. ¿Te duele algo?. Por dios he estado a punto de morir al ver que no despertabas.


- Sera mejor que no la hostigues con preguntas Jacob, Bella recién se esta recuperando - la voz de Carlisle me envolvió.


Lo mire unos segundos y el supo interpretar bien mi mirada.


- Jacob, si me permites quisiera revisarla detenidamente - dijo acercandose, no era una petición era una orden.


Jake gruñó pero aun así se retiro de la habitación.


- ¿Cuántos? - pregunté y la vos me salio apagada apenas audible; el sabría reponderme.


- Una semana querida - dijo y me quede helada.


¿Una semana?


¡Santo cielo!


Al ver mi rostro de confusión mi doctor habló


-Ha sido más que eso. Haz pescado una gripe muy fuerte. Apenas he logrado impedir que Jake te sacara de la cuidad en un jet con destino a Chicago. Nos has dado un susto de muerte Bella.


- Lo... siento.


- ¡Oh! no cariño, sabes bien que estas cosas con un poco de medicación enseguida se resuelven pero recién anoche logre disminuir la fiebre. Jacob dice que tomaste frió en La Push pero... esta ves no colaboraste en nada Bella. ¿Me diras que te paso para aislar tu mente de tal manera? - pregunto con el ceño fruncido. Había mucha desazón en su mirada. Él sufría por mi dolor. A veces creia que dios me lo dejo en remplazo de mi padre.


- Yo... no puedo hablar Carlisle, es... es complicado y antes que nada te prometo no hacer más este tipo de cosas.


- ¿Sabes que puedes confiar en mi?. Nadie sabe nada de esto y has hecho bien en pedirle a Jake que me llamara en cuanto sentiste que te desmayabas pero... no quiero no pensar cual es la razón para tal encierro mental Bella, solo te pido que no lo vuelvas a hacer - su rostro estaba compunjido de dolor.


- Te lo prometo - respondi y mi doctor amigo y segundo papá me abraso


- Ahora debes recuperarte, la gripe durara unos dias más, por el trabajo no te preocupes Edward esta a cargo de todo junto con Esme.


Escuchar su nombre fue el mejor de los regalos mi rotro se cubrió de rubor y mi doctor no dijo nada al respecto.


- Gracias.


- Toma la medicación tal cual esta inscripta y... ¿que sucede?


Mi rostro perdió todo el color cuando visualice unos tubos saliendo de mis brasos por los cuales corría un liquido amarillo.


-¿Qué... qué pasa Bella? - preguntó Carlisle preocupado


- Agujas - dije mirando hacia su dirección.


Carlisle rió tan estrepitosamente que Jacob entró como un torbellino.


- Veo que sigues siendo la misma niña miedosa - dijo dejandome un beso en la frente antes de salir y palmear el hombro de mi marido. - son antibióticos Bella, tu garganta mejorara para mañana veras, solo descansa y... - reía - ni sueñes en quitarte el suero - exigió y solo bufe.


- ¿Estas bien? - preguntó Jake cuando la puerta se cerro.


- Si. Solo algo cansada. - dije evitando su mirada.


El calor de su mano en mi rostro me causo repulsión pero no evite su contacto solo lo deje así  Era algo a lo cual debería resignarme.


- No puedo vivir sin ti Bella. Yo... yo no puedo - decia y vi caer por sus ojos un par de lagrimas. Mi corazón se estrujaba de dolor y al parecer mi rostro también lo demostro. - ¡No! tranquila. Descansa. Ha sido demasiado para ti amor. - culminó dejando un beso en mis labios antes de salir de la habitación.


Mire el camino que había recorrido y me quede estática allí en la cama. Mirando la puerta que se habia cerrado. Definitivamente mi corazón también se habia cerrado para Jacob.


- "Intentar luchar contra un enemigo invisible, es como intentar evadir su existencia" - me dije desviando la mirada.


Un par de lagrimas corrieron por mis mejillas y me dije que serian las ultimas. La decisión estaba tomada.


Exhalé todo el aire que quedaba en mis pulmones.


Estaba completamente segura de tres cosas:


La primera Edward era un imposible.


La segunda, una parte de mi y no sabia lo potente que podia llegar a ser ansiaba estar con el.


La tercera estaba incondicional e irrevocablemente enamorada de él y aunque me pese nunca podría decirselo ni mucho menos terminar con mi matrimonio.



ESTE CAP LO HICE CON TODO LO QUE MI CORAZON SIENTE EN ESTE MOMENTO, DICEN QUE ESCRIBIR HACE BIEN Y AQUI ME DESCARGUE PARCIALMENTE.
GRACIAS A TODAS ...

*Rina*

1 comentario:

cullen dijo...

oh,cada capitulo me atrapa mas!
sabes que me encanta este fic,te lo dije como mil veces.
ya quiero leer el siguiente!
gracias por compartirlo y darnos el regalo de poder leerlo,te adoro amiga,lo sabes.
muchos besos