Los personajes de esta historia no me pertenecen. son propiedad de la magnifica Stephenie Meyer autora de la Saga Crepúsculo.
La trama y el desarrollo de los personajes son de mi propiedad.

Seguidores

sábado, 27 de agosto de 2011

TRAICIÓN AL ♥ cap 14



 *Bella*


La mañana siguiente a mi despertar; es decir el día lunes me levante sin esperar siquiera que alguien me dijera si estaba bien o no. Yo me sentía totalmente repuesta, solo un pequeño escozor en mi garganta y un picoteo constante en mi nariz me detenia a quedarme un dia mas en casa. Suficiente con que haya pasado ¡una semana! escondiéndome de mis problemas.


Menuda farsa.


Nadie mas que yo sabia que él seguiria existiendo. Nadie mas que yo sabia que Edward Cullen estaba aquí tan dentro tan hondo en mi pecho que ni miles de Jacob Black podrían arrancarmelo. Pero también sabia que ya no podría volver a engañarlo. Eso estaba fuera de discusión. Debía de comportarme como una dama.Yo era una mujer casada. Con miles de problemas como cualquier pareja y eso no significaba que a la primera saltase en brasos de otro.


No de otro. Grito una vos en mi cabeza.

¡El amor de tu vida!


¡Callate! grite estrepitosamente mirandome al espejo en el baño.


Casi caigo desmayada cuando vi mi semblante, la imagen que el espejo me devolvía era deplorable. El huracán Cullen había dejado solo despojos de lo que un día fui. Bufe varias veces y una mueca de dolor me recorrió cuando tire de mi brazo sin recordar el molesto suero colgando de él.


Carlisle.


Me las pagaría odiaba las agujas casi tanto como a mi misma después de salir de este transe absurdo.
Había dicho que hoy vendría asi que debía darme prisa para verme muy bien.Mi cabello parecía un nido de pájaros. Menudo reto repuso mi vos mental nuevamente. Sacudí mi cabeza para despejarla. De seguir asi un psiquiátrico seria lo indicado.


Deje que el agua lavara mis pecados. Solo los recuerdos de algo que no pudo ser me invadían constantemente. El shampoo se gano en mis ojos dejándome parcialemente ciega durante unos segundos. Las lagrimas caían una tras otra. Aww!! si tan solo ... ¡No! Déjate de maquinar cosas en contra de mi voluntad. Estaba poseída por algun demonio de las tinieblas de lo contrario no estaria pensando en...

- ¡Isabella Marie Sawn!
Mas te vale que termines lo que estes haciendo allí porque he venido toda una semana y la verdad no me conformo con hablarle a alguien en estado de inconsciencia asi que sales rápido del baño o me meto y te traigo a la rastra - chillaba Alice desde el vestidor contiguo al baño.


- Claro. Pero en vez de gritar podrías buscar algo decente para ponerme!!! - subí la vos solo para hacerle ver que estaba totalmente repuesta, aunque me ardió un poquito.


Seque mi cabello con una toalla, ya luego mi amiga lo secaría con el secador por mi mientras me peinaba, era terrible tener un brazo inutilizado.


Me enfunde con un albornoz blanco de algodón bien grueso, no estaba para batas de seda.


Antes de salir mire mi rostro y los ojos aun estaban enrojecidos producto del shampo, demoraría un buen rato en desapararecer la irritación.


- ¡Bella! - un torbellino con nombre y apellido me abraso y no pude evitar sonreír al ver sus lagrimas asomar. - ¿de que ries? - pregunto haciendo pucheritos


- De tu cara - dije riendo mas aun


- ¡Oh! ¡Claro! Si mal no recuerdo te fuiste de viaje al otro mundo mientras yo lloraba como una magdalena a tu lado - repuso chinchuda - ademas tu tampoco tienes un aspecto de pelicula amiga.


Ella tenia razon habia sido muy cruel con todos, pero mi seguridad mental habia sido amenazada o eso pareció percibir mi mente. Respire varias veces y luego tome de la mano a mi amiga, que permanecia cabizbaja.


- Alice, lo siento yo no me di cuenta de lo que decia - estaba angustiada por su dolor.


La misma levato la mirada y vi en ella un brillo maléfico.



 ¡Oh NO! ¿¿y ahora que??


- Pues se de una manera con la cual podrías recompensarme - dijo sonriendo a sus anchas y ahí me perdí ¿que querria esta vez?


- Te escucho amiga -


- Creo que unos días en el spa nos vendrían de maravilla ya lo hable con Rose y esta dispuesta a dejar a Emmett por dos días y Jas no se opuso cuando se lo pedí anoche.


- ¿Anoche? Es que esa cabesita loca no deja de maquinar maldades - comente divertida por la idea al menos me libraría de salir todo el día de compras.


- Si anoche ahora bien ponte este conjunto que papá no tarda en llegar. Saldremos por la tarde así que alcánzame tu maleta para ir llenadola de todo lo necesario. Ah me olividaba Jacob ya esta avisado y aunque no le gusto mucho la idea accedió a pedido de papá.


- Woow!! creo que esta ves te pasaste pero, la verdad, acepto solo porque necesito despejarme ademas unos buenos masajitos no me vendrían nada mal estoy molida de tanta cama


Carlisle llegó tal cual su hija lo había previsto. Me quitó el absurdo suero y creí desmayarme cuando vi la sangre que salio apenas por el pinchazo que dejo la aguja.


- Tranquila pequeña, no respires; aun recuerdo que odias el olor de la sangre. - decia mi doctor mientras reía chistoso - debes de cuidarte Bella sabes que es necesario que descanses y creo que te vendra bien alejarte unos días de todos  si quieres aquí tienes unas gotitas para el sueño - aclaro y lo mire confusa.


- Puedo suponer que estas en conspiracion con tu querida hija


- Fue una idea maravillosa de Alice y Rose ¿no te parece cariño?


- Tienes razon, Carlisle solo el tiempo podrá aclararme la mente


- Y el corazón - contesto antes de salir por la puerta dejandome un beso en la frente y miles de dudas.



- ¿Jake? - hable nerviosa no lo veía desde la noche anterior y por lo que pude percibir hasta su vos me incomodaba.


- Hola amor ¿como estas? - su preocupacion me dejaba nula


- Bien, la verdad es que me siento mucho mejor ya me estoy yendo cariño, solo llamaba para saludarte


- ¿Ya?- un silencio incomodo nos abrumo -; bueno cuidate mucho no podré ir a despedirte preciosa pero sabes que te amo ¿verdad?


- Si Jacob lo se, ahora te dejo amor porque Alice va a terminar empacando todo el placard - repuse divertida


- Esta bien, te llamaré en la noche cuidate


- Ok, nos vemos cariño. Adios.


- Bella. Te amo. Nunca lo olvides.


Trague en seco. Esto era lo peor de todo. Nunca se me dio bien mentir pero que otra opción me quedaba.


- Yo tambien te amo cariño - visualise el rostro de Edward y sonreí - No sabes cuanto.


Al cortar Alice me miraba divertida y con cierto brillo extraño que no pude identificar como bueno o malo.


- Muy enamorada ¿verdad? - pregunto


- Claro como debe ser ¿no?; nos vamos Rose espera - dije saliendo del embrujo que sus ojos provocaban en mi. Debía de andarme con cuidado estos días Alice podía ser demasiado perceptiva cuando lo quería.


Breaking Dawn ese era el nombre del famoso hotel spa al cual nos llevaba Rose. Estaba ubicado en Port Angeles y aunque parezca ilógico jamás había estado allí. Era imponente.De líneas singulares y sobrias diseñado cuidando al máximo los detalles,era lugar elegante para los que quieren disfrutar de una estancia tranquila.


- En definitiva un spa “de placer y salud” que ofrece hospedaje de primer nivel para el pleno descanso. Sus programas están destinados a superar los rigores del estrés y otros desequilibrios que produce la vida urbana, haciendo hincapié en el bienestar, el rejuvenecimiento y el cuidado de la belleza corporal de los huéspedes; metas que se logran recuperando el equilibrio cuerpo-mente y espíritu. - decia Alice con un folleto en su mano cuando ingresabamos.


- Pues a pesar de todo, me encanta- dije sonriendo y ambas me acompañaron


- Esa es la idea Bella, tienes que relajarte estas bajo mucha presión amiga - comento Rose y me pregunte de que diablos estaban hablando


Una ves instaladas bajamos a recorrer el lugar, todo en su interior era maravilloso.


- Bueno chicas empecemos - chillaba Alice dando pequeños saltitos de emoción.


Una mujer de unos treinta y tantos nos acompañó hasta un pequeño salón en donde nos ubicamos cada una en un lugar determinado. El programa decia que lo primero que nos tocaba eran Terapias relajantes y revitalizantes: Masajes como el temascal, shiatsu, thai, sueco, tailandés o el de piedras calientes. Todo absolutamente nuevo para mi por lo que no dude en hacerlos sin dudar.


- Esto es maravilloso ¿a que no Bella? - preguntó Rose apenas con un ronroneo de vos, estaba tan relajada en ese momento


- Lo mejor que me ha pasado en años chicas, gracias - repuse.


- Nada de gracias, todas necesitábamos un poco de espacio y aire estos hombres no nos dan tragua. - comento Alice


- Ni que lo digas cuñada, Emmett es un dios del sexo - dijo Rose y ambas nos partimos de la risa ante tal comentario tan propio de ella.


- Pues Jas no se queda atrás amiga - Alice me guiño un ojo


- ¿Y a ti? ¿que tal te va con tu morocho? - preguntó Rose y trate de parecer sincera pero no me resulto.


- Bien.


Ambas levantaron la cabeza para mirarme y supe que no tena escapatoria hasta aquí llegué.


- Bella... ¿que sucede cariño? - pregunto Alice con el ceño fruncido.


- Si ese chucho te hizo algo juro que... - Rose estaba roja de furia.


- No. No. Jacob no me ha hecho nada chicas solo soy yo.


- ¿Tu? - dijeron al unisono la dos.


- Es que como decirles... - mi cara se transformo en un tomate en un instante - es que no puedo conformarme con lo que Jake me da - solte todo el aire que llevaba en los pulmones


- ¡Oh! pero... ¿es que el no...? - preguntó Rose


- Si ... - le corte- verán... como les explico. Jacob es demasiado rutinario. Siempre quiere ser él. No me toca si yo no lo busco y cuando lo hace apenas si me acaricia y - unas lagrimas se me escaparon de los ojos. No se en que momento las chicas que estaban haciendonos masajes se fueron pero si me percate de que mis dos amigas estaban a mi lado abrasandome.- Creo que ya no me desea como antes - termine.


- No es eso cariño, tu eres hermosa tienes que ser fuerte ademas siempre hay formas de enloquecer a incitar a nuestros maridos amiga - decia Rose


Alice solo me miraba, no hablaba y eso me parecia mas que extraño.


Suspire largamente.


- Estoy bajo mucha presión chicas, esto se me esta yendo de las manos y no se que hacer. - murmure cabizbaja.


- Pues yo si - salto Rose - iremos a comprar una linda lenceria y te enseñare unos truquitos que no fallan.


- Rose yo... no se


- ¿Qué no sabes Bella? - hablo Alice por primera vez


- Yo... es que... ya no le amo. Ya no amo a Jacob - dije apenas con un hilo de vos


Rose se quedo muda mirandome con los ojos como platos. En cambio Alice tenía otra ves ese brillo que le vi antes de salir. La muy perversa ya lo sabia. Pero ¿como?


- Alice... ¿como?... ¿como lo supiste? - pregunte intrigada.


- Hay amiga... Edward me lo confesó - decia sonriendo picaramente.


- ¿Edward? ¡Ok! ¡vamos! ¿que me perdí? - hablaba Rose mientras caminaba de un lado al otro.


- Es verdad, chicas me enamore de Edward y no se que hacer - lloraba desconsoladamente - No quiero hacerle daño a Jacob pero es que... hasta su olor me repugna.


- ¡Rayos! Es más complicado de lo que creí amiga - musito Rose a mi lado


- Pues yo creo que lo mejor sería que te separes de él y listo Edward esta loco por ti y ... - le corte de inmediato cuando el duende se ponía a planear algo no paraba y yo no estaba a ceder con esto.


- No. Ya esta disidido, no engañare a Jake. El no se lo merece. Ademas tal vez es solo una crisis temporal.


- No te engañes Bella al menos disfruta del momento no soy partidaria de tener amantes pero... podrías probar a ver que tal te va. Digo si te gusta. - mi cara se descompuso al escuchar lo que Rosalie me proponía.


- ¿Pretendes que engañe a mi marido?


- No. Lo que nosotras queremos es verte feliz. Ademas no es mala idea. Puedes probar y ver que tal...


- Definitivamente son tal para cual, pero saben una cosa ya lo decidí y no pienso engañar a mi marido, yo ante que nada soy una mujer casada y como tal tendre que aprender a vivir con eso. Lamento que Edward no apareció en otro momento de mi vida pero es bueno saber que el verdadero amor existe aunque no pueda tenerlo a mi lado.


- Pero...


- Pero nada Alice tu me conoces como nadie no es justo hacerle eso a mi marido, no lo es - . Mis lagrimas no paraban de correr por mis mejillas. Rose las secaba con sus manos y Alice me abrasaba con fuerza.



- Tranquila, ahora debes descansar a eso vinimos ¿no?


- Claro


A la mañana siguiente desperté con la vos de Alice a mi oido.


El día transcurrió tan rápidamente entre masajes faciales, aromaterapia, y la piscina que después de una exquisita y abundante cena caí rendida en la cama. Estaba feliz había sido una magnifica idea la de apartarme de todo. Al menos lo estaba disfrutando.


Este era nuestro último día aquí y teníamos programado hidroterapía con un baño de chocolate. Estaba emocionada por ver mi cuerpo todo embadurnado.
Un masaje con este dulce acaba con la tensión, la falta de vitalidad, el cansancio y todos los síntomas del estrés decia el catalogo. Y asi fue al terminar me sentía renovada completamente nueva y con un aroma exquisito. El segundo paso fue pasar por la peluquería. Nos nutrimos, nos cortamos un poco las puntas y salimos hechas unas diosas.


- Te ves genial Bella - comento Rose a mi lado


- Muchas gracias amiga tu también estas hermosa.


- Creo que probaré eso del baño de chocalete con mi osito - dijo divertida


- ¡Rosalie! - chillamos juntas Alice y yo.


- ¿Qué?


- Eres incorregible - reímos a carcajadas.


- ¿Y bien? - preguntó Alice cuando salimos de vuelta por la carretera


- Y bien ¿que? - pregunte desorientada ante su pregunta.


- ¿Has decidido que vas a hacer con Edward?


Su nombre me calo hondo y solo pude respirar para lograr que mi vos saliera clara.


- Creo que ya lo habíamos hablado, ademas hace una semana y días que no lo veo de seguro ya se olvido de mi - repuse enfurruñada.


- Pues al parecer nadie te dijo que él fue a verte el mismo día el cual te enfermaste de no ser por Edward yo ni me hubiese enterado - contraataco Alice.


- ¿¡Qué!? Edward estuvo allí, ¡Oh! ¡¡Dios me vio en ese estado!! - cubrí mi rostro con mis manos, la verguenza me torturaba.


- ¡Eh! ¿que sucede? - amabas reían.


- Es que yo... no queria que él me viera así Alice


- Pues para que sepas le he estado informando cada día de tu estado asi que espero que no te molestes conmigo por eso es que estaba muy preocupado por ti amiga


- ¡Rayos! ¡Ahora ven porque no puedo dejar de amarlo!


Ambas rieron conmigo para luego callar dejandome sumida en mis pensamientos.


¿Dejar de amarlo?


¡No!


Estaba fuera de cualquier discusión.


Pero... que sea mi amante.... sonaba diferente.


Miles de cosas pasaban por mi cabesita loca definitivamente había sido buena idea venir, me sentía mas liberada. Preparada para enfrentar cualquien cosa. Mis amigas me habían dado la dosis justa de valentía que necesitaba para continuar.


Tan solo quedaba mirar hacia el frente y por que no también estar mas cerca de Edward Cullen.


Con Jacob las cosas podían solucionarse fácilmente; apenas si me tocaba asi que no era necesario fingir nada, nuestra relación siempre se baso en nuestra amistad y asi sería de ahora en mas. Yo amaba a Edward y si Alice decia la verdad el tambien a mi. Cerre mis ojos y empese a tejer una a una mis ideas en mi cabesita. Perdido por perdido. Me dije. A la ves que me dormía en el asiento trasero del Mercedez de Rosalie.


Rosali y Alice se miraron y sonrieron a la ves al ver mi rostro completamente relajado y con la semilla de la duda en mi cabesita.


- Definitivamente somos las mejores - comento Rosalie


- Eso es exactamente lo que yo creo. - le contesto Alice con una sonrisa de victoria en los labios.



CONTINUARA.....



UN CAP DIFERENTE PERO MUY PROVECHOSO ESPERO QUE LE AHAYA GUSTADO BESITOS!!

GRACIAS ♥♥♥!!


*Rina*

1 comentario:

cullen dijo...

omg!me encanto!
me fascino!
ya quiero mas!
que decirte que ya no sepas amiga,te quiero mucho y lo sabes.
ojala pueda hablar contigo pronto,te adoro.
muchos besos y un abrazo.