Los personajes de esta historia no me pertenecen. son propiedad de la magnifica Stephenie Meyer autora de la Saga Crepúsculo.
La trama y el desarrollo de los personajes son de mi propiedad.

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martes, 2 de agosto de 2011

TRAICION AL ♥ cap 6


*Bella*

Por la mañana desperté muy temprano. Algo nada habitual en mi. Pero el deber se imponia.
La cama ya estaba vacia a mi lado. Jacob de seguro ya se habría ido.


Estaba feliz, sabia que mi vida cambiaria por completo a partir de hoy y la emocion embargaba mi cuerpo.


Me di una ducha rápida, seque mi cabello y revolvi mi closet ern busca de algo cómodo pero formal.
Un pantalón negro que me calzaba perfecto junto con una blusa color biege de seda con un chaleco negro de Jean Paul Gaultier, unos tacos moderados de 9cm de alto Dior negros tambien. Por ultimo mi locion de fresas y un poquito de brillo en mis labios.


Baje a desayunar cuando me encontre con la mirada ceñuda de mi marido. 


- Pensé que ya no estabas cariño - dije besando sus labios.


-Veo que aun sigues con esa estupides de trabajar Bella - contestó friamente

- No es nunguna estúpides y lo sabes, Jake. - no me gustaba el tono de su vos


- Pues dejame decirte que no lo necesitas, tienes todo lo que una muejr desearia tener y más, dime ¿que deseas? y lo tendras - repuso sorviendo un poco de su café.


Era increible, cada día que pasaba no lo reconocía.


- Deseo hacer algo por el projimo Jacob, deseo sentirme viva y no prisionera en estas cuatro paredes - contesté sabiendo lo mucho que mis palabras lo golpearían.


Su rostro cambio varias veces la tonalidad hasta volver a la normalidad. Me miró incredulo por unos momentos y despues agregó.


- No eres mi prisionera, Bella. Siempre haz hecho lo que has querido amor no se a que vienen estos reproches ahora - su mirada era fria, calculadora pero aun asi no me deje acobardar.


- Lo sé, cariño. Pero me gustaríia que respetaras mis desiciones tambien. Tu no sabes lo dificil que es ver que la vida pasa delante de tus ojos y no hacer nada para cambiarla, al menos haciendo esto podré colaborar con esos pequeños amor - mi vos iba perdiendo intencidad, un nudo gigantesco se formó en mi garganta y la felidad se esfumaba a cada minuto que pasaba.


Esta bien, cariño - suspiró vencido - haz lo que desees solo aseguraté de estar a tiempo para cenar conmigo esta noche tendremos invitados y no me gustaría tener que encontrarme con la casa hecha un lio 


- Claro, cariño ¿quienes vendran a comer? - pregunté a punto de saltar de la emocion al fin habia cedido.


- Algunos de mis empleados, por cierto ayer conocí al hermano de Alice es algo soberbio por el momento me reservo cualquier otra acotacion, aun no lo conozco y hasta que no veo resultados me guardare mis opiniones.


La simple mension de él me dejó estática, mi piel sufrio un leve estremecimiento al recordar mi sensación de placer de la noche, respiré profundamente y al fin hablé.


- Lo conoci ayer, parece simpatico - repusé no diria nada más sabia lo celoso que era mi marido en estos casos.


- ¿Como es que lo conociste?- dijo de repente


- En el ascensor cuando salia de tu ofina me lo encontre y se presentó.


- ¿Y? - preguntó ahora sus ojos no me daban respiro


- ¿Y qué?


- ¿Que te pareció? ¿De que hablaron?


- Nada. Solo me saludo y se presentó.


- ¿Y tu que le dijiste? - ahi estaba otra ves el macho dominante en su puta potencia.


- Que era tu señora nada más. Acaso debia decirle otra cosa. - respondí esceptica


Vi un brillo de satisfaccion en su mirada y una sonrisa escapo de sus labios.


- Tienes razon, querida ¿sabes que te amo?


- No más que yo Jacob - repusé un tanto inquieta no me gustaba que me precionaran con estas cosas habia algo en el hermano de Alice que me ponia nerviosa bueno era mas que nerviosa y yo bien lo sabia, podia sentir su recuerdo a flor de piel. Sus ojos traspasandome el alma. Me dejaban desnuda. Minusvalida. Sin posobilidad de hacer o decir nada. Este hombre me desarmaba y eso no era para nada bueno.


Jacob se levantó. Acercandose de repente. Sus labios buscaron los mios y los besaron como nunca antes con ardor, con pasion. Parecia ilogico que despues de lo que habia estado pensando de Edward mi marido me besara de esta forma. La culpa se apodero de mi y esta vez fui yo quien se alejo lentamente.


- Discupa cariño, es que... llego tarde - repuse y el me miro tan solo.


- Luces hermosa esta mañana, no te lo habia dicho. Recuerda la cena esta noche.


- Claro. - ambos salimos al mismo tiempo yo hacia mi Bentley y Jacob en su Mercedez. 


Las piernas me temblaban. Nunca habia sentido a Jacob tan entregado como hoy.

¿A que se debia tal reacción? Solo cuando eramos novios me besaba de esta forma. 


Sonrei mientras ponia en marcha mi auto. Tal vez las cosas cambiarian para bien a partir de ahora y yo no dependería de mis juguetitos para darme placer.


Recordé a Edward Cullen nuevamente era un hombre maravilloso, sin lugar a dudas sería el amante perfecto para cualquier mujer. No para mi.


Si Jacob no cambiaba su postura pronto entonces yo miraria con mayor interes a los hombres. Lo miraria a él especialmente. Mi primer orgasmo infiel habia sido dedicado a él. Aunque nunca me atrevería a más.
Sacudi estos perturvadores pensamientos de mi cabeza y estacioné el auto. Habia llegado a la Fundacion.


Mi alegria fue mucho mayor cuando vi un Porsche amarillo chillon estaba aparcado junto a un Mercedez rojo. Alice Y Rosalie. . Ellas eran mis mejores amigas, aunque a Rosalie hacia poco que la conocia su simpatía particularmente no era signo para destacar si su sinceridad me habian llegado muy dentro. La quería demaciado.


Ambas saltaron de la emocion al verme allí.


- Bella!! - gritaron al unisono.


- Hola, amigas 


- ¿Como estas? Tienes que contarnos todo sobre la cena con Jacob


- Lo haré pero cuentenme por donde empiezo, estaba deseosa por trabajar.


- Hola, querida llegas temprano - contestó Esme detras mío.


- Estaba ansiosa por empezar Esme gracias, por esta maravillosa oportunidad.


- No tienes nada que agradecer al menos a mí, te presentaré a tu equipo de trabajo más tarde llegará un abogado para interiorizarte en todo lo referente a la adopción.


Caminamos por un largo pasillo hasta llegar a una amplia sala en donde estaban ubicados unas seis personas aparte de nosotros cuatro.


- Mis queridos amigos, dejenme presentarles a nuestra nueva amiga Bella Swan, ella será la encargada de buscar los hogares para nuestro pequeños - todos asintieron con la cabeza y me miraban con una gran sonrisa. Reconocí al hombre rubio sentado en la punta de la mesa.


- Querida estos son Angela nuestra asistente social tu trabajaras directamente con ella, Mike tambien es asistente social pero domiciliario cuando logras tener tu primer niño en adopcion será con él con quien deberas ir a comprovar en las condiciones en la que se encuentra. Jessica y Lauren son terapeutas, Carlisle nuestro doctor y por último Eric auxiliar en enfermeria. - Uno a uno se fueron acercando hasta mi para saludarme Carlisle me dio un abrazo muy cálido para luego decirme:

- Bienvenida a nuestra Fundación Bella, Estoy my contento de tenerte aquí -


- Gracias, Carlisle estoy feliz de poder colaborar con esta hermosa tarea.


Poco a poco todo fue volviendo a la normalidad al menos para ellos. Cada uno se dirigió a su lugar de trabajo y la joven Angela se me acercó.


- Entonces, ¿comenzamos? - preguntó sonriente. Ya me caia bien.


- Lo que tu digas 


Angela me llevó a conocer a los pequeños a los cuales deberiamos buscarles un hogar la mayoria no pasaba los cinco añitos de edad.


El corazón se me contrajo al verlos tan indefensos, tan necesitados de amor. Angela me presentó y no dudaon en correr hacia mi sus brasitos me aferraron fuertemente haciendo que unas lagriamas se escaparan por mis ojos. Ellos al igual que yo eran huerfanos, con la diferencia que mis padres me acompañaron durante 18 años en cambio estos pequeños no tenian a nadie más que a nosotros. Era la tarea más noble que habia visto jamás.


Esme y Carlisle aparecieron situandose a mi lado, los pequeños al verlos salieron disparados en su direccion. 
Tosos reimos y despues de una intensa secion de preguntas me dejaron salir de allí, no sin antes prometerles que volvería el lunes a verles.


- Niños por favor, no se preocupen Bella trabajara aqui a partir de ahora la veran muy seguido ahora continuen con sus juegos. - comento Esme.


- Son maravillosos, gracias por esta gran oportunidad-


- Gracias a ti, por estar querida.- decian mientras se abrazaban el amor era mas que evidente entre ellos. Me pregunté si mi matrimonio sería asi al cabo de veinte años.


Mi oficina era muy agradable, un lugar amplio, luminoso y lleno de vida. Habia dos escritorios dentro supuse que uno era para el abogado que Esme dijo. Habia fotos de los pequeños en la pared y eso me dio mucho mas animo para continuar.
El dia pasó volando hasta que alguien tocó en la puerta de nueva oficina.


Era muy guapo, de rostro aniñado y el pelo rubio en punta cuidadosamente arreglado con gel. Me dirigió una sonrisa amable. Me trajo un sandwich de pollo y recien ahi me di cuenta de la hora que era.


- ¡Oh! gracias no te hubieses molestado. - contesté - La hora pasó volando


- No es molestía aqui todos somos muy buenos compañeros y creeme que me pelee con Eric para ver quien te lo traia - comento riendo sipaticamente


- Veo que conoces a Esme y a Carlisle - repuso


- ¡Claro!, ellos son adorables son muy amigos mios.


- Pienso lo mismo aunque tu tambien eres adorable Bella - dijo de pronto y casi me atraganté.


- Mike - creo que ese era su nombre - gracias tambien me caes bien pero... - no fue nesesario que dijera más el vio mi alianza en el dedo y se disculpo para seguir con su tarea.


¡Uff! Apenas me conocia y ya se me tiraba tendría que tener cuidado los hombres parecían olfatear carne fresca y deseosa de placer. Esa era yo. Rei ante mis pensamientos.


El telefono sonó de repenté y me tomó desprevenida.


- ¿Hola? - contesté.


- Bella, podrías pasarte por mi oficina querida es que debo presentarte a tu nuevo compañero de trabajo - contestó Esme


- Claro en unos minutos estoy por ahi -


¿Compañero? Uff. Deseaba que no fuese tan pesado como Mike. Coloqué un poco de brillo en mis labios y salí caminando por el gran pasillo.


Al llegar Esme sonreia amablemente con aquel hombre. Visto de atras solo su cabello llamó mi atención.


- ¡Bella! Pasa querida. Dejame presentarte a tu nuevo compañero. - El joven se paró de repente sin girarse hacia mi. - Él es Edward Cullen, mi hijo. Es el abogado de quien te hablé.


Mis piernas me flaquearon, la respiración se me cortó, y el corazón palpitaba con mas fuerza que la vez anterior. Sus ojos se encontraron con los mios y un mar de sensaciones me recorrio el cuerpo. Era un sueño tenerlo allí frnte a mi. Aun no caia en la cuenta de lo que estaba pasando a mi alrededor hasta que su mano tomo la mia y la beso. Su contacto causo una corriente electrica por mi espina dorsal dejandome sin posibilidades de nada. 


- Hola, señorita. Un gusto volver a verla - comento con esa sonrisa tan encanadora.


- Lo mismo digo, Edward - apenas si me creia lo que estaba pasando.


Esme hablo en ese momento y me libero del embrujo de sus ojos.


- Veo que ya se conocian - murmuro algo contrariada pero con una sonrisa en los labios


- Si, ayer nos conocimos madre en la empresa - contesto el rapidamente.


- Me alegro. Juntos haran un buen trabajo queridos, ahora si me disculpan debo ir por Carlisle.


Esme salió muy sonriente dejandome sola con su hijo.


Su mirada parecía mucho mas ardiente que ayer, y algo se contrajo en mi vientre.


- Será mejor que nos pongamos a trabajar - dijo de golpe.


- Si, lo mejor.


Caminamos hacia mi oficina sin decir ninguna palabra.


Edward instaló sus cosas en su escritorio mientras no dejaba de mirarme.


- Por lo que sé no tienes experiencia en esto -dijo 


- No, pero las ganas de aprender me sobran asi que por favor ¿podrías ayudarme? - pregunté con un hilo de vos


- Para eso he venido Bella, estoy a tu entera disposicion - contestó y mi puto rubor me traicionó. 


Edward me explicó todo lo referente al derecho de familia, al igual que yo tambien era un tanto nuevo para el ya que esa rama del derecho nunca la habia utilizado. Me alegró saber que no era solo yo la única nueva. Entre tantas cosas que dijo solo rescate las principles, su vos provocaba que me distrajera con suma facilidad, algo extraño me ocurría con él pero para nada desagradable. En sus ojos podia percibir que tambien le ocurria algo conmigo. Mi vientre se contraía alocadamente.


Cerca de las cuatro de la tarde ambos decidimos que era demaciado por hoy. 


- Espero que hayas entendido algo - comentó cuando saliamos hacia afuera.


- Claro, que si fue de gran ayuda tenerte hoy - dije sin poder creer que esas palabras salieran de mi.


- Encantado, preciosa - contestó acariciando mi mejilla con sus dedos.


El roce me causó una sensacion de calidez extrema nunca antes sentida, sabia que estaba mal dejarme acariciar por un extraño pero era tan placentero.


- Edward... - dije de pronto sin saber ni que decir su caricia estaba derriendome.


- No me disculperé por esto Bella porque me gustas y mucho, se que tu eres casada y no me importa -respondió seguro de si mismo.


- Yo.. yo debo irme. Nos vemos el lunes y gracias por todo - respondí mientras caminaba de prisa hacia mi auto.
Sin poder creer lo que me habia pasado.


CONTINUARA......



BUENO AQUI ESTA EL CAP JAJAJA POCO A POCO AMBOS SE ESTAN ACERCANDO HUYY ESTOY ANSIOSA POR SABBER QUE PASARA JAJAJA..

GRACIAS POR SUS PALABRAS DE ALIENTO!!!

*Rina*

1 comentario:

cullen dijo...

oh estuvo increible,quiero otro!
en serio necesito otro para no morir de ansiedad,tus escritos me fascinan.
¿he dicho ya que quiero otro?
espero leerte pronto,besos.