Los personajes de esta historia no me pertenecen. son propiedad de la magnifica Stephenie Meyer autora de la Saga Crepúsculo.
La trama y el desarrollo de los personajes son de mi propiedad.

Seguidores

martes, 9 de agosto de 2011

TRAICION AL ♥ cap 8




*Bella*


Con el corazon en un puño, salí con mi auto a toda velocidad. Estaba en las nubes. Sus palabras fueron directo a mi sistema nervioso causando estragos en mi.


" No me disculperé por esto Bella porque me gustas y mucho, se que tu eres casada y no me importa"


¡Que descarado!


¡Que rayos le pasaba!


¡Acaso no se daba cuenta que yo estaba felizmente casada!


Era una idiotez el sentirme tan debil frente a un hombre. Inadmisible. Tal vez mi falta de sexo se estaba conviertiendo en un problema mayor. Hasta este momento no me di cuenta de lo vacia que estaba mi vida de experiensias sexuales, Jacob habia sido el unico hombre al cual me habia entregado, mi unico novio ya que cuando iba a la preparatoria él mismo se encargaba de correrlos.


Mi rostro aun estaba encendido. Edward era peligroso. En grado sumo. Algo en mi me decia que debia alejarme de él, pero era como si fuese iman, una fuerza superior me atraia.

Recorde la cena de esta noche y aprete aun mas el acelerador. En pocos minutos estube en mi casa, Kebi ya estaba enfundada en su uniforme negro con ribetes en blanco esperando por mi.


- Buenas tardes Kebi, disculpa mi demora - salude amablemente


- Buenas tardes señora, no se preocupe todo esta listo tan solo queda por azar la carne de kobe y listo, las guarniciones estan listas y el vino que el señor dispuso esta enfriandose.


- Muy bien, ¿él señor ya esta en la casa?


- No, pero llamó para preguntar por usted y comunicarme eso.


- Esta bien, si me necesita estaré en mi habitación Kebi


Subi las escaleras aun extrañada, Jake jamas llamaba y mucho menos hacia estas reuniones presipitadas. No sin antes avisarme. Siempre se realizaban para festejar algun tipo de negocio cerrado por lo que a mi me resultaba absolutamente tedioso. 


Mi ducha fue mucho mas prolongada de lo planeada el agua hizo el efecto contrario en vez de tranquilizarme excito aun mas mis instintos de mujer. La sueve espuma que cubria mi pecho me enloquecia, los masajee lentamente como si sus manos estuvieran en ellos. Bajé lentamente recorriendo mi vientre hasta el valle de mi sexo. Imaginé el calor de su respiración en mi cuello, mientra me besaba le lamia la nuca y los hombres. Su lengua recorriendole los senos , su boca cerrandose en mi pezón muy duro, un gemido se me escapo y me pregunté ¿que clase de amante sería Edward Cullen?
Me preguntó si me haria algunas de esas cosas que tenia noticia por peliculas torridas y literatura erotica. Mi mente volvio a divagar.


Podia sentirlo deslizando su mano entre mis muslos, mientras la fantasia giraba imparable, el agua caia sobre mi cuerpo permitiendome mayor acceso aun. Un gemido se me escapó y sin saber porque salí de la ducha sequé mi cuerpo excitado y me dirigi hacia la cama completamente desnuda. La necesidad latia en mi cuerpo, pesada caliente. Me recosté en las almohadas mientras me retorcia sobre las sueves sabanas , frotando mi piel hipersencible con la fria y sueve tela.
Generalmente mis fantasias eran de color rosa, pero esta era urgente, explicita, detallada. Tenia voluntad propia y la seguí sin remedio.
Abri mis piernas imaginando que era Edward quien lo hacia por mi, sus dedos se deslizaban en la humedad que habitaba en ellas. Un mar de imagenes sensuales, vi todas las posibilidades, posturas absolutamente todas. Su sexo palpitaba anhelante en mi vientre, su lengua se desplizaba arriba y abajo entre los suaves pliegues de mi sexo y sin más se introducía en mí profundamente. Sentí calor, su peso sobre el mio. Podía verlo dentro mio entrando en mi interior con embestidas veloces, furiosas rápidas.

Podía sentirlo ahi.


Tan cerca.


Tan dentro.


Aww!!! Un orgasmo arrebatador hizo que me arqueara en la cama con un grito agudo, experimentando una cascada de sensaciones.


Al cabo de unos minutos la vos de mi marido sonó fuerte en el pasillo. Salí disparada hacia el vestidor. Me enfundé en una bata de saten negra mientras secaba mi cabello con el secador.


- Bella, ¿aun no estas lista querida? - decia Jake cuando me vio.


- Mmm me quede dormida- mentí 


- ¡Oh! a eso se debe el color tan precioso de tus mejillas - repuso acariciandome con la mano. Su contacto apena si significo algo. Me estremecí al darme cuenta de lo que conllevaba eso. Pero deseche esos pensamientos. - quiero que luzcas espectacular esta noche cariño, ponte ese vestido negro sin breteles tu piel resalta con ese color - dijo besando mi frente al tiempo que se metía en el cuarto de baño.


¡Demonios! Odiaba sentirme como una muñequita la cual visten a su antojo.


Busqué el famoso vestido Channel y al verlo recorde el tajo inmenso que tenía al costado. Una sonrisa cruzo por mi lujurioso pensamiento. Tal vez Jacob esta noche queria guerra y yo pues no podría negarsela... ademas necesitaba de él para olvidar estos sueños locos con ... mejor no nombrarlo


Las bragas eran de encaje negro sensuales sexis al igual que el sujetador ambos de La Perla, un lujo en el cual no reparaba gastos, cualquier cosa para atraer a mi marido a la cama valia la pena.


El espejo me dió el ok cuando termine con unos tacos Prada de 13cm de alto maravillosos.


- Increible - dijo Jake detras mio - esta noche no quiero que lleves ninguna joya más que la alianza de casamiento querida - repuso antes de retirarse listo vestido con uno de los tantos trajes de Armani pero este era gris, le favorecía enormente pero no pude decirselo.


Los invitados fueron llegando a medida que la noche avanzaba. La escultural y siempre tan expresiva Heydi llegó con un vestido color purpúra. Estaba despanpanate. Bellisima. Me sentí intimidada frente a ella. Su seguridad me hacia polvo. A pesar de todo había algo que no me gustaba de ella. Jacob me abrazo fuertemente acercandome mucho más a su cuerpo.


- Buenas noches Isabella, es tan agradable estar aqui - decia dejando un leve saludo en mi mejilla


- Es un placer tenerte en mi casa Heydi, pasa por favor los demas estan en el salon - repuse


- Buenas noche Heydi - dijo mi marido saludandola con una leve inclinacion de cabeza - Mm me temo que hay algo que no te comenté podrías pasar a mi despacho, tan solo será un momento - agrego y lo mire desconcertada. - Me disculpas amor en unos minutitos estaré contigo hazme el favor de atender a las personas que faltan.


- Por supuesto amor - deposite un beso en sus labios y ambos salieron disparados para el despacho.


La puerta volvio a abrirse y Paul llegó.


- ¡Oh! querida Isabella siempre tan hermosa - dijo galantemente su vos me causaba repugnancia.


- Buenas noches, Paul pasa por favor 


Me quedé un momento allí parada esperando algo no se qué. En ese instante apareció. Su imagen perfecta en el umbral de la puerta me congeló. Era tan endemoniadamente sexi. Un traje de Armani negro, imponente camisa blanca y corbata. Todo un hombre fatal. ¡Dios! Mis mejillas se encendieron al recordar el orgasmo que hacia apenas una hora me habia provocado su recuerdo.


Sus ojos me miraban detenidamente habia en ellos ese brillo increible que me desarmaba. Una sonrisa torcida se dibujo en sus labios y trague en seco al verla. Me obligué a respirar o de lo contrario sufiria un colapso allí mismo.


- Buenas noches Bella - dijo suavemente acercandose con ese andar felino caracteristico en el.


- Bienvenido Edward - dije sonriendo con demaciada alegria.


- Parece ser que el destino nos quiere ver juntos querida - su mano rozo nuevamente mi mejilla y la muy traidora se encendió con su leve contacto. Ms braguitas empapadas me dejaron en evidencia. ¡Este hombre no se acorbada ni en mi casa!


- Mmm será mejor que pases los demas estan en el salon - contesté aun abrumada por su caricia.


- Luces increible esta noche. Pefecta - dijo acariciandome con su aliento dulce embriagador en mi cuello.


- Gracias - trate de apartarme pero el no me lo permitio me acarroló.


- Bella, tan solo quiero que sepas que lo que te dije hoy es verdad recuerdalo - se aparto de mi estaba hiperventilando por su culpa, me deslumbraba era terriblemnete humillante reaccionar asi en mi casa con mi marido a unos pasos. 


¿Que demonios estaba haciendo?


Pasamos al salon y Jacob llegaba justo con Heydi detras de él. Su rostro era inescrutable, apenas si miro a Edward y luego todos pasamos al gran comedor.


La cena estuvo exquicita todos lo dijieron, yo apenas picotee unos bocados. Mi estomago estaba retorcido de tantos nervios, mi mirada mas de una vez se encontraba con esas esmeraldas que me desnudaban continuamente. 


- Como sabran, esta noche tiene un motivo muy especial quiero que todos conozcan a Edward Cullen el nuevo abogado genio de la empresa - dijo Jacob levantando la vos.


El aludido apenas si le presto atención.


- Gracias, realmente ha sido un honor estar en su casa señor Black - repuso sin mas nada Edward.


- ¡Oh! por favor no seas tan modesto, el contrato con los irlandeses esta listo ¿pueden creerlo?, a cualquier otro le huviese llevado mas de dos semanas y tu lo hiciste en que dos dias esto es para festejar. Mi amor este hombre es brillante - dijo besandome delante de todos.


Brindamos más de una vez. Luego los hombres pasaron al la sala quedandome sola con Heydi por unos momentos


- Isabella tienes que darme tu secreto para conseguir un marido tan increible como el señor Black - decia


- Pues la verdad no lo tengo, él fue quien me eligio querida, y la verdad aun no lo puedo creer.


- Pues te envidio, es tan dificil encontrar un hombre tan de su casa como Jacob, tan solo con mirarlo se ve cuanto te ama querida - repuso tomando un sovo de su licor.


- Gracias Heydi, ya veras que pronto encontraras al hombre indicado eres hermosa y no te deben faltar pretendientes - contesté.


- La verdad tienes razón, pero... ¿viste que guspo que es Edward? Maravilloso, le eche el ojo apenas lo vi pero es muy reservado, tal vez es solo una mascara espero poder acercarmele esta noche.


Una rabia descomunal se apodero de mi al escucharla hablar de Edward, me quemaba el pecho y apenas si podia respirar


- No lo he notado, querida mis ojos tienen dueño - repuse cortante


- Claro, disculpame


Kebi apareció en ese momento salvandome de este harpia y dijo que el señor Black llamaba a Heydi nuevamente pero esta vez en a la sala.


Deje que se fuera sola. Su comentario me habia dejado inquieta perturbada. No sabia cual era la razon para sentir todas esas clases de sensaciones encontradas. Camine hacia la terraza. El frio caló mis huesos pero aun asi me resistí a moverme de allí. Cerré los ojos y comense a divagar disfrutando de la obscuridad de la noche. Una gran luna nueva dominaba el cielo, logrando sacar destellos de mi blanquecina piel.


La brisa me golpeaba con toda su frialdad, erizando mi piel por completo.


Una leve ventisca hizo que mis ojos se abrieran y me encontre con esas dos esmeraldas allí, a mi lado observandome en silencio.


- ¿Llevas mucho aqui? -pregunté


- Lo sufiente para deleitarme contigo.


Mi vos estaba cargada de deseo contenido. Mi vientre se contraia de pura anticipacion. Edward se acercó aun más por detrás quedando a centimentros de mi. Su brazo se deslizó por mi espalda recorriendola lentamente, cada centimentro recorrido dejaba una huella en mi piel imposible de borrar.


Me estaba marcando a fuego y yo... lo deseaba.


Su cuerpo se pego al mio envolviendome con el suyo. Su erección me golpeo el trasero desatando todas las cuerdas de la poca cordura que me quedaba. El calor de su piel, enloquecio a mis ya alboratadas hormonas disparandolas en miles de direcciones diferentes.
Su aliento me quemaba en la nuca por ultimo su rostro se acerco al mio, mis ojos permanecian abiertos viviendo mi fantasia en ese momento.


Sus labios fueron un balsamo para mis labios, su sabor me lleno hasta las ultimas terminaciones nerviosa rompiendo todo a su paso, derrumbando cada una de mis barreras preconcebidas. Me estrecho profundamente contra su cuerpo sus manos viajaron hasta el tajo que me llegaba casi al muslo introduciendose allí, mi senos erectos eran atendidos por su habil mano, el rose era exquicito pero no tanto como el contacto de su otra mano en piel, Poco a poco la acerco más y más a mi indefensa y empapada braguita. Edawrd sintio la humedad en ella y su mienbro palpito aun mas detras mio. 


- Bella, tu aroma me enloquese. Por favor dejame tenerte esta noche - susurro en mi oido mientras lo lamia sensualmente.


- Edward... - awww dos de sus dedos se sumergieron en mi interior sin piedad sin permiso alguno. El movimiento era acompasado Edward se movia detras mio yo buscaba desesperadamente con mis manos tocar su pene y cuando lo logre lo acaricie con rudeza por encima del pantalon. Era una danza prohibida, alli en la obscuridad de la noche, ambos nos resfregabamos el uno contra el otro sin un apice de remordimiento eso vendria despues pero ahora queria sentir su calor.


Su boca me devoraba el cuello, su mano me exprimia los senos y sus dedos se derretian en mi interior. 
Cuando el calor fue demaciado el me giro rapidamente besando mis labios con urgencia con desesperación abrio el tajo de mi vestido y se agacho atrapando mi sexo con sus dientes, mis labios vaginales estaban tan sencibles que apenas si pude agarrarme de su cabello y tirar de él con fuerza. Edward metio su lengua resvaladiza en mi vagina la hundio ligeramente en lo mas profundo lamio mi clitoris jugo con él para despues succionarlo y provocarme el orgasmo mas intenso en mi vida sexual mucho mas que el de esta tarde. Su lengua absorvio mis jugos ligeramente savoreandolos con pasion. 
Se incorporo rapidamente con una sonrisa en los labios y me beso con ternura.


- Edward yo... - dije volviendo ala realidad de lo que habia pasado aun los espasmos controlaban mi cuerpo


- Shhh no digas nada, eres exquicita Bella. Ambos lo deseabamos y ... no pude resistirme querida - dijo besando mis mejillas enrojecidas, gracias a dios la obscuridad las escondia de sus ojos.


- Fue.. maravilloso pero... creo que tu no pudiste gozar - dije más valiente que nunca


- ¡Oh! Si claro que goze cariño, no te preocupes - dijo tomando mi mano llevandola hacia su bulto, percibi cierta humendad y ahi recien cai en la cuenta de que él tambien habia disfrutado de lo lindo. - sera mejor que me valla a despedir cariño todos creen que estoy en el baño - repuso acariciando mi brazo con sus dedos - pero... no podia irme sin demostrarte lo mucho que te necesito Bella.


Sus labios jugaron con los mios podia sentir un gusto salado en su boca algo estraño pero excitante.
Mis manos apretaron las solapas de su saco y lo atreje mas hacia mi.


- Edward esto fue un error... pero debo decirte que me encanto - su rostro que apenas se habia ensombrecido se abrio en una sonrisa maravillosa.


- Eres sencillamente adorable gracias por dejarme demostrarte lo mucho que te deseo Bella - dijo y salió caminando a mi lado. Estire mi vestido lo mejor posible y me arreglé frente a un espejo que habia en holt continuo a la terraza.


- Estas deliciosa con ese sonrojo - dijo edward antes de alejarse un metro de mi lado estabamos llegando al salón.


- ¿Querida donde estabas? - preguntó Jacob abrazandome posesivamente - ¡Estas helada!


- Estaba en la terraza, disculpame pero me sentia un poco mareada. - Camino hacia aqui me encontre con el señor Cullen estaba perdido.


- Es que esta casa es enorme, espero que haya ncontrado el baño - repuso mi marido


- Claro que lo encontre, ahora si me disculpan debo retirarme ha sido una velada exquicita, déjeme felicitar a su mujer señor Black todo ha estado maravilloso - comeno Edward y mis mejillas se encendieron


- Muchas Gracias - respondí.


Al cabo de una hora todos se retiraron. 


- Estoy exausta querido, mejor me retiro - dije besando la comisura de sus labios.


- Bella gracias por todo querida.


- De nada cariño - contesté mientras subia las escaleras - sin un poquito de remordimiento.
Ya en el cuarto me desnude y me puse un camson liviano pero para nada sexi. El sueño me sorprendió y con ello el rostro de Edward sonriendo a mi lado.



CONTINUARA.....


QUIEN PUDIERA SER BELLA!!! 

GRACIAS POR SUS COMENTARIOS Y CARIÑOS!!♥♥♥

*Rina*

1 comentario:

cullen dijo...

oh,yo quiero a este edward!
que ardiente!
bella disfruto de lo lindo,espero con ansias el proximo,no te tardes amiga,esta es mi historia favorita.