Los personajes de esta historia no me pertenecen. son propiedad de la magnifica Stephenie Meyer autora de la Saga Crepúsculo.
La trama y el desarrollo de los personajes son de mi propiedad.

Seguidores

miércoles, 21 de septiembre de 2011

♥ de HIELO EPILOGO


*Bella*


El sabor de sus besos era absolutamente arrebatador, la miel de sus labios me derretía, su cuerpo palpitaba contra el mio, jadeaba de anticiapcion sabia lo que se venia, y yo no podia resistirme a hacerlo.


Bajé lentamente mordiendo su cuerpo victorino, hermoso. Era un hombre fuerte como a mi me gustaban, su respiracion se hacia más entrecortada a medida que mi boca bajaba lentamente por su vientre dejando un largo camino húmedo de saliva con mi lengua.


Desabroché el pantalon, haciendo que poco a poco perdiera la razón, su polla estaba que explotaba pero no le daría el gusto, no aun. El era mi amante y como tal debería esperar a ver que desicion tomaba yo.


Su pantalón apenas se movió cuando desabroche la pretina, quedo trabado en sus muslos generosos y firmes.


¡Dios este si que era un hombre! me repetía una y otra vez.


La perra lasciva no me dejaba pensar en otra cosa, que en satisfacer sus deseos más obscuros de él que luego serían los mios.


Sus manos jalaban mi cabello con fuerza provocando que el dolor sea solo un pequeño detalle más, la excitacion era tan fuerte que no lo dude y bañe con mi aliente su pene. Él se contrajo al sentir mi aliento alla abajo, inclinando su cuerpo aun más acercando su miembro a mi cara, lo excivia para mi. Era por eso que me gustaba era un descarado. No le importaba nada en este momento debia de estar trabajando y no aqui etabamos encerrados en el baño de mi oficina arriesgando ser descubiertos en cualquier momento.


- Por favor, metelo en tu boca - pidio y obedecí siempre me gustaba complacer a mis amantes y este sin duda el mejorcito de todos.


Lami la base de su mienbro con mi lengua, recorrí centimentro a centimentro su enorme polla que se movia compulsivamente embestiendome una y otra vez sin piedad. Aprete aun más mi agarre chupe haciendo presion con mis labios y el liquido presimanal ya podia sentirse dentro de mi, su gusto salado era algo que solo con Edward descubri y ahora lo practicaba con él, con mi amante.


La puerta del baño se abrio de pronto y unos tacos se sintiron al entrar saque mi bca de donde estaba y espere con el corazon latiendo a mil por horas, ¡Rayos! justo ahora no podian descubrirnos.
Él gruñó ante mi retirada pero lo complaci con mi mano masajeando su polla de arriba hacia abajo.


- ¿Bella? ¿Estas aqui? - la vos de Rosalie me enervó pero no deje de dezlizar mi mano por su pene.
Sus ojos brillaban de puro placer.


- Si .. si Rose aqui estoy es que no me siento muy bien eso es todo - dije aclarando mi vos lo más que pude


- ¿Sucede algo? - preguntó inquieta.


- No. No solo son las nauseas tu ya sabes... Pero ¿que deseabas? - pregunté restandole importancia él me miro con una sonrisa en los ojos era muy buena mentirosa, en estos últimos meses habia perfeccionado muy bien el arte de mentir.


- ¡Oh! si son realmentes molestas por lo menos yo las superé ya - decia podía imaginarla abrazando su gran vientre abultado de 7 meses ya.


- Suerte por ti amiga - dije con sorna tratando de que se fuera y me dejase terminar con idilio en paz.


-Por cierto sabes si Edward se fue, es que Jacob lo presisa para preguntarles algunos detalles de un nuevo contrato.


La simple mension de su nombre me hizo estremecer, mi amante se percato de mi reacción y acaricio mi rostro con ternura como lo haria mi marido tal vez.


- Si Rose salío hace mas de media hora, debía ir por Jasper a ver una nueva sede para otro club, tu ya sabes...


- Esta bien, Bella cualquier cosa me avisas estoy en mi despacho.


- Claro - repuse suspirando por que al fin se fue.


- Seguimos... - dijo mi querido amante mirandome con esos ojitos que me desarmaban.


Esta vez no fui suave podía ver la urgencia que él tenía de mi y yo ¿que decir? estaba como loca, sabia que estaba mal lo que hacia era una mujer casada con un hermoso hijo de tres años y una princesa en camino, bueno al menos yo crei que seria mujer apenas tenia tres meses de embarazo.



Flash Back


- Respira profundo mi cielo, vamos una... dos... tres... ¡Puja! ¡Puja! asi es mi cielo, vas muy bien - decia Edward en mi oido dandome fuerzas pero es que apenas si las tenia.

Los medicos se miraron entre si y el panico se apoderó de mi. ¿algo malo ocurria con mi bebe? ¡No!. ¡No!. Me dije y seguí las intrucciones mi marido que tomaba mi mano con fuerza.


- ¡Vamos, Amor tu pedes solo un poco más si! - su rostro estaba bañado en sudor


- ¡Ahhh......!! No puedo Edwad no puedo - gritaba con todas la fuerzas que me quedaban el dolor cada vez se hacía más terrible y no crerí poder soportarlo más.


- ¡Puja!, ¡Puja! Cariño tu puedes te amo mi amor hazlo por nuestro bebe por mi solo una vez más.


Sus plabras hicieron mecha en mi corazón y empuje con fuerza algo se movio dentro de mi y el llanto de un bebe lleno mis oidos. El cansancio me abrumaba pero aun asi las ansias por conocer a mi hijo era superiores a cualquier cosa.


Edward acerco nuestro bebe y su sonrisa era el mejor de los regalos. Pude ver que era mi Edward en miniatura una copia pefecta de su padre que se erguia de orgullo ante todos.


- Edward Anthony Cullen Junior - dije con una sonrisa en mis labios.

Fin Flash Back



-¡Oh! si asi asi, eres una perra Isabella me encanta awww!! - su vos era cada vez mas entracortada y ronca a causa del estado de éxtasis que vivia.


- ¡No! - grite- ¡Detente! Esto esta mal y lo sabes... - él me miro con sus ojos suplicantes y a pesar de todo me rendí a sus encantos.


Siempre sería asi a pesar de estar casada con el hombre más espectacular del mundo la zorra habitaba en mi y no podía desarrigarla de mi cuerpo.


Me levanté de golpe soltando su pene a punto de estallar. Me giró dejando mi espalda contra su cuerpo, contra su ereccion descomunal. Sus manos subieron con fuerza la falda estrecha que llevaba haciendome maldecir por mi eleccion al ponermela.. Su miembro se abrio paso entre mis piernas apenas abiertas por la incomodidad en la que estabamos. El baño era pequeño, nuestros cuerpos entraban apretados y los movimientos eran de lo más presionados lo que aumentaba la penetración.


Metió de una solo estocada su pene en mi sexo que estaba empapado para él, ni siquiera se molestó en quitarme la braguita que llevaba puesta haciendo que el roce su polla con el encaje fuese una friccion exquisitamente dolorosa pero placentera a la vez.


- Asi, asi te gusta... - decia en mi oido moviendose como un poseso.


- Si.. Si más ..más... - pedía mi estado era de inconciencia estaba segura de que si alguien entraba en este momento todo terminaria para mi pues no pensaba soltarlo.


Su miembro me quemaba como un hierro caliente empujado hacia delante con indescriptibles esfuerzos, no podía penetrarme más. Mis manantiales se abrieron y ayudaron a sustentar sus movimientos rápidos y profundos;
las exhalaciones de él entraron en mi bajo vientre y embriagaron mis ansiosos sentidos.


Su cuerpo se estremeció de golpe supe que el final estaba cerca queria alargarlo mas pero el deseo era superior, su mano se drigio a mi sexo acariciandolo aun más de golpe un dedo se sumergió tambien allí junto con su pene que no me dava tregua la sensacion era terrible, dolorosa pero... de lo más excitante que había hecho en toda mi vida.


Me penetraba con su dedo y con se polla ambos se movían descontroladamente mientras yo pegaba mis caderas a él.
Un calor tibio se fue apoderando de mi cuerpo el lo percibio y saco su dedo dejandome vacia por unos segndos para luego arremeter con mayor fieresa su estampida.

El fuego se hizo insoportable y ambos estallamos a la vez.


Sentí que se endurecía y agrandaba más aún. El hizo una breve pausa, como si quisiera reunir todas sus energías en un
único esfuerzo, y entonces me entregó aquello por lo que yo estaba ardiendo; me estrechó el cuerpo contra el suyo y, con su enorme polla enterrada hasta el fondo en mi interior, sentí que me llenaba con torrentes de esperma.


Los espasmos hacían que mis piernas fueran gelatina ante tal acto de pasion y desenfreno. Él me sujeto hasta que recobre la compustura.


Ninguno dijo nada más las palabras sobraban. Suavemente se retiro de mi. Bajé mi falda tratando de parecer indiferente mientras estuviese de espaldas lo haria, no podría verle la cara no ahora, la verguenza me mataría.


La primera en salir del baño fui yo arreglando mi pelo fente al espejo. Miles de miedos me llenaron en ese momento. ¿Qué le diria ahora? De seguro se vurlariá de mí por mi arrevato pero es que... no podía negar lo que era.


Ingresé en mi oficina revolví unos papeles y saqué mi cartera de su lugar, estaba lista para irme a casa mi marido esperaba por mi.


Su cuerpo me seguía de cerca podía sentir el calor que emanaba detras de mi, temía mirarlo a los ojos. ¡Dios! estaba loca por él pero...


- No digas nada Isabella, no digas nada - respondió él ante mi pregunta inexistente. - Se qué lo disfrutaste y eso me basta.


Podía decirle miles de cosas en este momento pero era mejor callar demaciado me habia arriesgado hoy.


Inflé mis pulmones con la mayor cantidad de oxigeno posible y relaje mis músculos adoloridos por la posicion incómoda.


Giré mi cuerpo instintivamente ya no podía retener aquel momento.


Sus hermosas orbes color esmeraldas me iluminaron la cara y una carcajada salió disparada por mi garganta.


- Creo que esto no es para risas Isabella. - dijo burlon.


- Pues para mi lo es, Edward tan solo miraté pareces un joven llenó de culpas y quien deberia tenerlas tendría que ser yo amor... - dije besando la comisura de sus labios. - estamos teniendo sexo en medio de esta oficina y sabes bien que muchas personas pasan por aqui a diario, esta vez por suerte fue solo Rosalie pero... te imaginas la cara de Jacob si nos encuentra - reía escandalosamente las lagrimas afloraban en mis ojos de tanta felicidad. - nos encantaba jugar de esta manera mucho más en mi oficina, el disfrutaba haciendose pasar por mi amante mientras yo me recreaba culpas falsas por mi amado marido. Eramos unos pervertidos sin remedio.


- Eres una desvergonzada, mi pequeña golfa te amo- susurró besando mis labios con suavidad. - solo espero que mi princesa Renesme no tenga tu caracter ¡por dios! - hizo una cara de impresión.


- Mmm lo dudo querido mi principe lo tiene, haz visto como piropea a la pequeña Marie, Jasper se pone de los pelos cuando lo encuentra en su cuna mirandola embobado, tendrás que enseñarle que es su primita nada más...
Ambos reimos al unisono.


- Y pensar - dijo Edward - que cuando te conocí creí que eras una mujer con el Corazón de Hielo cariño - sus labios se encontaban en mi cuello lamiendo la cadena de mi collar favorito, el corazón de zafiro.


Mis pezones instintivamente se endurecerieron de excitación.


Yo ardía en deseos de gozar y ser gozada otra vez eramos insaciables, queria ser arrasada otra vez por este espectacular hombre, cuyos instintos bajos y brutales me proporcionaban tanto placer sentí que apretaba su cuerpo caliente contra mis nalgas, su aliento me quemaba el cuello, su pene estaba erecto para mi siempre ya se arrojaba entre mis piernas, buscando en vano una entrada.

- Lo soy cariño, lo soy solo que... aww - sus dedos pellizcaban mi pezón dejandome fuera de juego nuevamente - solo que tu logras derretirme amor... - dije mientras Edward me llevaba nuevamente a nuestro nuevo lugar de encuentro.


- Creo que tu baño me gusta demaciado señora Cullen - mientras me cargaba en sus brasos

- Tenemos todo el tiempo del mundo para provarlo querido - le recordé.

- Por siempre y para siempre jamás.

- Eso me suena a gloria - musité. Mientras continuamos apurando con alegría esa pequeña pero perfecta fracción de nuestra eternidad.


FIN!!!!


ESTE SI ES EL FINAL ESPERO QUE LO HAYAN GOZADO TAMBIEN JEJEJE NO PODIA DESPEDIRME SIN UN POCO DE INTRIGA Y DE ACCION DE LO CONTRARIO DEJARIA DE SER YO.

MIL GRACIAS A TODAS POR SU APOYO INCONDICIONAL CADA CAP ME DEJAN EL CORAZON REBOZANDO DE FELICIDAD ROCIO TU ME DISTE EL TOQUE ME FALTABA, CULLEN MI FIEL AMIGA SIN TI NADA HUBIESE RESULTADO!!


*Rina*

1 comentario:

cullen dijo...

wooooooooooouuuuuuuuu!!!!!!!!
me dejaste sin palabras....
amiga estuvo espectacular!
vaya si entiendo a bella,tiene un marido que no tiene desperdicio,mira que nos resultaron ardientes esos dos,jeje.
fue una historia maravillosa,y hubiera resultado sin mi,porque tienes un talento increible,escribes genial y lo sabes,algun dia seras una reconocida escritora,y yo estare ahi,esperando por un libro tuyo espero que firmado.jeje
te quiero mucho linda,ya tengo ganas de ver con que nos sorprendes,por que se que vendas historias igual,o mejores que esta.
un beso y abrazo muy grandes,te adoro.