Los personajes de esta historia no me pertenecen. son propiedad de la magnifica Stephenie Meyer autora de la Saga Crepúsculo.
La trama y el desarrollo de los personajes son de mi propiedad.

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martes, 13 de septiembre de 2011

TRAICIÓN AL ♥ cap 18



*Bella*


Edward aparco el auto en bajo un gran arbol la vegetacion en este parque era increible. Hacia muchos años que no me pasaba por aqui exactamente desde mis quince y fue en un campamento super aburrido. Lo único bueno de todo eso fue que Jake estuvo conmigo y me salvo de que casi me ahogue despues de que la maldita de Lauren me aventara al lago.
Ufff. Mejor ni recordar nada de eso.



Esto prometia y mucho.



Lo vi bajar de su Volvo y se apoyo sobre un costado.
Mi pulso se acelero y podría jurar que tenia la presion por las nubes. Trague la saliva que se habia acumulado en mi boca mientras salia del coche. Camine lentamente temiendo que mis tacos provocaran una caida involuntaria. Me esforze para no parecer nerviosa pero es que ¡Como no estar nerviosa! Edward Cullen me miraba como si fuese algo comenstible y la verdad que en este momento me gustaria ser gelatina para derretirme en sus labios tan perfectos, tan... huy!!


Era demaciado.


Recordar esa boca en mi... awww!!!


¡Calmate!


¡Pareces una adolescente hormonal desesperada! me gritaba internamente a medida que me acercaba a mi hombre


¿mi hombre?


Definitivamente una hora con algun Psicologo no me vendría nada mal.


- Se que no es buen lugar pero... es lo unico que se ocurrio cuando estaba en la carretera - dijo algo avergonzado


- Es perfecto Edward ademas aqui nadie podra molestarnos - conteste con desfachatadez que luego me arrepenti


La puta sonrisa marca registrada hizo acto de precencia y mis bragas ¡pedian a gritos ser arrancadas por ese hombre!


Ninguno se atrevía a decir nada solo nos mirabamos con deseo con impaciencia. Respire varias veces pude ver como Edward miraba el subir y bajar de mi busto a causa de mi agitada respiracion. Carraspee y él me miro con cara de yo no fui.


¡Rayos me estaba volviendo loca!


- He pensado mucho en lo que me dijiste el otro día Edward - repuse y clavo sus esmeraldas en mis ojos. - Pensaras que soy una cualquiera o millones de cosas mas pero es que la verdad ya no puedo seguir resistiendome - termine mi vos apenas era audible y mi pecho trataba de recuperar un poco de aire.


Edward me miraba sin decir nada parecia que le habia dado una apoplejia. Trate de serenarme sabia que él podia simplemente rechazarme. Ese era mi mayor miedo.


- Bella... yo..


No lo deje hablar levante mi mano invitandole a que se calle y continue:


- Edward lamento todo esto yo... - me di media vuelta y él me tiro dl brazo para girarme y dejar un beso en mis labios, nada pasional pero estaba cargado de ternura.


- Como te decia Bella jamas he pensado ni pensare que eres una culquiera cariño - su mano me acariciaba el rostro- para mi lo eres todo y no te imaginas la felicidad que me has dado al decirme todo esto.


- Yo pense que tu.. que no .. que no querias estar conmigo - sollose en sus brazos


- ¡Oh! Pequeña tu eres mi vida, eres mi todo jamás podría alejarme de ti, solo tu puedes hacer eso


- Sabes que mi vida es muy compicada Edward yo.. no puedo... yo... - lloraba a moco tendido y mi hombre no tenia reparos en estrecharme a su pecho


- Shh calla... lo importante es que estemos juntos cariño, ya ya calmate por favor no resisto verte asi bebe - su vos me daba la calma que no tenia pero a pesar de todo sabia que hacia lo correcto Edward era el amor de mi vida y yo haria lo que fuese por estar con él.


- Te prometo.. - su boca lleno la mia en un beso desesperado enredando su lengua a la mia.


- Nada de promesas hoy solo quiero hechos - contesto con esa vos ronca cada vez mas familiar para mi


Nos abrasamos a la ves que nos fundiamos en un beso sin retorno. Sus manos viajaban alrededor de todo mi cuerpo parecian tener vida propia a la ves que mis caderas exigian mas contacto él lo interpreto maravillosamente y me apreto aun mas. Mi cuerpo era moldeado parecia arcilla en sus manos me deje hacer por él, al fin de cuentas esto era lo que mas anhelaba.


Su boca descendio lenta y tortuosamente por mi cuello deteniendose en mi garganta la electricidad era palapable, podia sentirse en el aire. Su cuerpo emanaba un calor que me trasportaba a otro mundo a la vez que su lengua no le daba tregua al hueco detras de mi oreja. Busque mis manos en mi cuerpo desde que él me habia acercado estaban muertas shockeadas de tanto placer. Recorrí sus brazos deteniendome en los musculos firmes. Edawrd se percato de mis intenciones y se deshizo de la chaqueta de su traje. Quedandose en camisa y mucho mas accesible para mi. Continuo su escrutinio y por primera vez desde que soy completamente mujer me senti amada bajo la vista de un hombre me senti entera, deseada y sobre todo me senti feliz de estar haciendolo con él.


Sus manos viajaron a mi trasero la tela de mi vestido apenas si era impedimento para ellas pero Edward estaba disfrutando del momento al igual que yo. Sentia su polla perforandome por debajo y no pude evitar que un ronroneo saliera de mi garganta.


En un segundo estaba en sus brazos volando y no se adonde. Abri los ojos cuando senti un calror extraño en mi trasero sobre una superficie dura y estaba sobre el capot de su Volvo. Mis mejillas se tiñeron de rojo al instante al ver en sus la determinacion.


- Espero que estes cómoda quiero hacerte el amor bajo el crepusculo - hayy dios este era un sueño hecho realidad.


Edawrd empezo a besar mis labios con deleite con ternura con amor, si amor podia sentir que él sentia exactamente lo mismo que yo.


¿Donde estaba lo malo en amarse?


No lo veia en ningun lado, asi que mejor me dejaba llevar por mi dios griego.


Baje mi vista codiciosa de él, la tremenda erección me hizo sonreir.


Él me deseaba tanto o mas que yo y eso era grandioso.


Edward continuo su beso bajando por mis pechos pozandose en mis pezones y ese fue mi fin. Crei morir cuando bajo mi vestido por mis hombros delicadamente dejandolo bajo mis pechos, su mirada me transporto a otra dimension. No bajo mi corpiño solo se dedico a besar mis pezones y a pelliscarlos por encima del encaje. Era una tortura lo que me hacia pero no podia articular palabra alguna Edward no me daba tregua sus mano bajo hasta mi sexo y como en mis fantasias el rompio la pequeña e insulsa braguita dejandome expuesta para él. Su mano no tardo en atacar mi vagina. Sus toques eran precisos y enloquecedores gemi de tanto placer y arque aun mas mi columna buscando mas penetracion mis caderas temblaban al igual que mis piernas, Edward bajo su boca mordiendo la tela del vestido por donde pasaba y enterro su cabeza en mi sexo. Podia sentir su lengua explorar cada rincon mordiendo mis labios con pasion desenfrenada, lamio una y otra vez mi clitoris, dejandome un orgasmo increible al cabo de unos pocos segundos, mis piernas se rebatian aun tenia los tacos puestos y era la pose mas erotica que jamas haya imaginado.


Tirada sobre el capot del Volvo con el vestido a medio bajar y Edward perdido en mis piernas era mas de lo que nunca soñé.


Mi cuerpo convulsionaba, mi sexo latia para él sabia que estaba lista para resivirlo, húmeda, caliente mi boca estaba seca de tanto gritar y fue la primera vez que repare en el sitio en el que nos encontrabamos la tarde caia a nuestro alrededor haciendo del paisaje mas pasional todavia. Una tarde de amantes. Me dije y sonrei ante mis pensamientos. Edward era mi amnte mi vida mi todo.


Con un suspiro desgarrador Edward me soltó pero su lengua subio por entre mis piernas humedeciendome mas todavia, mi piel se erizo al intante y mis caderas se levantaron invitandolo a sumergirse en ellas. No lo penso dos veces y antes de que mis ojos terminaran de perder su orbita la mitad de su pene estaba en mi sexo; temí perder lo que él tenía para
darme y lo ayudé en sus brutales esfuerzos de penetración... poco a poco se deslizó en mi interior; sentí el empalamiento con hambriento deleite y luego, acercando su cintura a mi envolviendome la piernas en sus caderas, se dedicó de lleno a lo que estaba haciendo. Me penetró hasta que me sentí atiborrada con su miembro viril. Luego me sacudió terriblemente y empujó en mi interior el resto de su polla; así, completa la penetración, comenzó su arrebato. Las estocadas eran deliciosas y, pese a su tamaño y su vigor, empecé a secundarlo. Los empellones iban acompañados de bajos gritos guturales. Me aferré a él y lo recibí con inefable deleite. Sus manos me tocaban los pechos y su boca me lamia el vientre.


Levanté las piernas y las apoyé en su baja espalda, mis tacos lo rozaron y se encendio aun mas. El se apretó contra mí y enterró su pene mas a fondo en mi cuerpo, que respondía maravillosamente. Nuestras caras se tocaron, nuestras
lenguas se retorcían juntas, nuestros alientos iban y venían en un largo desborde de placer, cerré los ojos en un éxtasis convulsivo. Nuestros cuerpos estaban firmemente unidos, la comunión era tal que sentí hasta el último espasmo, hasta la última palpitación de la potencia viril. El cayó sobre mí, en mí, su ser se confundió con el mío. Edward parecía identificarse en su carne ferviente con la mía. Su miembro, empujado hacia delante con indescriptibles esfuerzos, no podía penetrarme más. Mis manantiales se abrieron y ayudaron a sustentar sus movimientos rápidos y profundos;
las exhalaciones de él entrando en mi cuerpo. Ambos llegamos juntos a la cima del mundo y bajamos abrazados sudorosos felices, enamorados, y ambrientos otra ves.


Edward demoro su salida haciendo que mis ojos se descompusieran al ver semejante verga delante de mi.


Él rio de lo lindo y me abrazo no sin antes besarme y decirme al oido lo que toda mujer sueña.


- Te amo Bella


Mis ojos se inundaron de lagrimas pero de felicidad y me estreche aun mas a su cuerpo.


- Yo tambien te amo Edward - el abrazo duro el tiempo justo para que mi piel reaccionara al frio del ambiente. Edward me ayudo a bajar de mi preciado lugar y me vio morderme el labio al mirar el sitio donde segundos antes habaimos hecho el amor.

- Te prometo que disfrutaremos de cada riincon de este auto como asi tambien de cada sitio en el cual nos amemos mi amor - dijo en mi oido y me sonroje sus brazos me estrecharon con fuerzas, podía sentir que nuestro tiempo se acababa y dolia saberlo.


- Edward...


- Ahora iras a tu auto, llamaras a tu marido y le diras que estas en casa de Alice que te invito a comer y listo - me contesto y lo mire extrañada


- Jacob tiene una cena esta noche - torcio el gesto pero no le di importancia - es por eso que estoy tan seguro que no vendra hasta muy tarde


Mi sonrisa completo el cuadro y en segundos sali corriendo hacia mi auto, efectivamente Jacob lo tenia apagado asi que le deje un mensaje de voz esperando que no se enojara conmigo.


- Listo - chille en sus brazos como una niña


- Ok pequeña ahora me seguiras ya hable con Alice y esta al tanto de todo - vio que frunci el ceño y lo suavizo pasando su mano por él - sabes que ella sabe todo amor no hay de que preocuparse


- Es que me es dificil ventilar lo nuestro - conteste avergonzada


- Pues sabes que nadie mas debe saberlo por ahora estamos bien con Alice - dijo


- Y con Carlisle - confese el me miro y solo asintio con la cabeza.


- Bueno ahora siguemei- decia mientras me besaba con pasion y con amor


- ¿A donde vamos? - estaba emocionada.


- A mi casa - respondio como si nada y me acompaño hasta mi auto cerrando la puerta tras dejarme sentada en el volante.


Me sonrio de lado y no pude evitar que toda la alegria que sentia mi corazon saliera despedida en una carcajada.


Con Edward era todo tan facil era tan simple ser yo misma.


El camino fue mucho mas largo que el anterior pero apenas si lo senti. Mi cuerpo conservaba su calor, sus besos, sus caricias, su... dios podia sentir el calor en mis entrañas.


¡Edward Cullen me amaba a mi!


¡Y eso era todo y cuanto soñé!

1 comentario:

cullen dijo...

uff,que par de dos mas ardientes.
yo quiero un edward cullen!