Los personajes de esta historia no me pertenecen. son propiedad de la magnifica Stephenie Meyer autora de la Saga Crepúsculo.
La trama y el desarrollo de los personajes son de mi propiedad.

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lunes, 10 de octubre de 2011

Amor Prohibido cap 3

EPOV
Distracción


Esa mañana desperté agonizando cuando los rayos sol que filtraban a través de las cortinas chocaron contra mis parpados. Ni siquiera pude abrir mis malditos ojos. Dolían como si mil cuchillos atravesaran mi retina.
Me sentia terrible. Beber de la forma en la que lo hice no era recomendable bajo ningun punto de vista.


- ¡Aggg! - el craneo se me partia hasta podia ver pedacitos de mi cerebro a mi alrededor cuando abri mis ojos, debia llegar al baño cuanto antes. Me arrastre como pude.. El botiquin estaba bien surtido por lo que enceguida encontre mis preciadas pastillas para la resaca. Lo bueno de ser hijo de un medico era que nunca faltaban toda clase de analgésicos en casa.
El agua de la ducha me relajo lo suficiente como para tomar valor y vestirme con unos jeans gastados y una simple sudadera blanca y bajar en busca de una bien merecida botella de agua helada.


Al llegar Charlotte  estaba terminando lo que auguraba ser un magnifico desayuno


- Buenos dias - susurré al entrar mientras me sentaba en la barra tomando de un solo trago una botella que habia sacado del refrigerador


- ¡Oh! Niño Edward, no lo oí llegar en minutos terminare con su desayuno, es my bueno tenerlo de nuevo en la casa - enfatizo con demasiado entusiasmo


Tomé mi cabeza con mis dos manos y enseguida la pobre comprendió mi dolencia.


- Lo siento tanto joven, sabe que no debería beber.... aquí le dejo un juguito de naranja - paso por mi lado y me acaricio el cabello con suavidad.


Charlotte era una persona adorable sin lugar a dudas la había extrañado estos tres años que estuve fuera.


Me concentre en el suculento desayuno mi hambre era voraz por lo que recorde el motivo a penas si habia provado bocado en la cena...
Trate de recordar algo mas acerca de mi calamitoso estado, algo que me indicara semejante estupidez al beber de la forma en que lo hice la noche pasada; era inutil aun estaba atontado por la ingesta de alcohol. Flashes del baile con Bella aparecieron para perturbarme la existencia y no pude evitar pronunciar un par de insultos.


¿Que carajo habia hecho?


Aun podía sentir su aliento a centímetro de mi cara me estremecí con solo recordarlo


- Por lo que veo no estuvo nada mal - repuso mi padre a mi lado y  la verguenza se apodero de mi


- Pa ... Padre no te escuche - musite cabizbajo


- Me di cuenta - contesto tomando un vaso de zumo al parecer el recien se levantaba tambien - Edward se que todo esto te parecerá una locura hasta a veces ni yo mismo me lo creo hijo...pero estoy muy enamorado... - mi padre seguía hablando pero mi mente estaba nula, cerrada, bloqueada totalmente. Podia ver como sus labios se movian al gesticular algun tipo de palabras pero ellas no llegaban con claridad a mi oidos. Cuando me senti capaz de reaccionar tan solo me excusé fingiendo sentirme mal, aunque en este momento nada en mi actur era fingido.


- Disculpame pero creo que bebí demasiado anoche sabes, había olvidado lo que era tomar un vaso de whisky - dije saliendo de allí.
El solo asintió mostrandome una sonrisa comprensiva.


Corri por la escaleras como si en ello se me fuera la vida al llegar arriba me recoste contra la pared y escondí mi cabeza entre mis brazos.


Me sentia la mierda mas grande del mundo.


El hombre mas bajo, mas vil y mas traicionero de todos.


-¿Que mierda hice?


Me repetia una y otra vez golpeando la pared frente a mi.


Completamente indignado, horrorizado por mi actuar.


Ese no era yo.


No me recocía.


Pero... ¿Cómo fue ocurrió semejante estupidez?


Tan solo recordar su hermoso rostro, su sonrisa su olor el calor de su piel bajo mis brazos toda la fuerza de voluntad que habitaba en mi pecho en este momento se esfumo por completo.
Sin saber bien porque mis pies tomaron vida propia en ese instante y no se como me vi frente a la puerta del cuarto de invitados.
Respire varias vices y al fin gire el pomo.


Su esencia estaba impregnada en el aire arremilando alli dentro. Tan exquisitamente poderoso que entre como un drogadicto en busca de su dosis.
La vi dormir placidamente. Su cabello caia como una cascada sobre la almohada. Trague en seco cuando al recorrerla con mis ojos me percate de una de sus piernas desnudas, tan blanca y cremosa. Mis manos picaban queriendo acariciarla y comprobar si esa maldita electricidad aun segui alli pero las contuve. Era demasiado.
Camine de regreso hacia la puerta pero cuando estaba por llegar senti unos pasos en el pasillo y solo atine a esconderme en el baño.
Rogue internamente para que solo fuese Charlotte o Kebi la joven que la ayudaba en la limpieza pero me equivoque.


Mi padre hizo acto de precencia recorrió la estancia con la mirada por lo que pude ver a traves de la endija de la puerta sin cerra del baño.
El se le acerco  lentamente parecía nervioso y con un suave y delicado beso en los labios la desperto.
Quise patearme el culo por ser tan maricon y esconderme en el baño pero si en un acto de valentia salia de alli quedaria mas que ridiculizado.


- Lo siento yo no quería despertarte Isabella - dijo mi padre avergonzado


- Carlisle... - vi que Bella se tapo completamente y que sus mejillas se ruborizaron al instante - ¿que haces aqui? - pegunto confundida


- Yo....he lo lamento solo vine a despedirme me han llamado del hospital y tengo que ir a es urgente querida


- ¡Oh! Esta bien no te preocupes creo que le pedire a Alice que me lleve a casa sabes que aun quedan cosas por terminar


- Esta bien cariño hablaré con ella por lo pronto descansa faltan dos dias para la boda y quiero que luzcas esplendida


- Claro...


- Bueno nos vemos a la noche si quieres salimos a cenar...


- Esta bien por mi


- Isabella nos vemos luego - acoto mi padre besandola otra vez en sus malditos y tentadores labios


- Nos vemos


Senti un largo suspiro cuando mi padre salio y no pude reprimir un deje de dolor en mi pecho.


Ella se levanto lentamente y para agregarle algo mas a mi poco casi inexistente auto control estaba solo con un cullotte de encaje color crudo y una pequeña camiseta ajustada que definia sus pechos redondeados.


¡Maldicion!


¡Estaba desquiciado por una maldita mocosa!


Quise apartaar mis ojos de ella pero me era imposible dejar de mirar sus largas y palidas piernas bien formadas por no decir de su trasero. Bien sabia yo que era firme quise acercarme hasta donde ella estaba aun de pie y pasar la yema de mis dedos por sus nalgas apretarlas levemanete a la vez que mi boca mordia sus pezones sobre la tela de esa preciosa blusita blanca casi transparente.


¡Enfermo!


Mis pantalones estaban a punto de estallar al igual que mis bolas. ¡Santo cielo! Si tan solo era un simple cullotte y una blusita...


Sacudi mi cabeza mis ojos no perdían pisada de ella Bella parecía confundida miraba la cama y luego su ropa al parecer estaba tan o mas impresionada que yo por su extraño vesturio. No recordaba haberla desvestido... Claro Alice ella había sido la ultima en dejar su cuarto en la noche.


Sus manos tiraron fuertemente de su cabello y una sonrisa se dibujo en mis labios ella estaba recordando todo podia ver la confusión y luego el rubor subir por sus mejillas.


- ¡Estupida! - dijo de pronto sacandome de mi ensueño


Estaba recriminandose por lo ocurrido


- ¡Eres la mujer mas tonta del mundo!


- Hayy que verguenza!!! Y ahora ....


- No no... él debe de saber que esto es un error yo amo a Carlisle ¡Santo cielo!


Sus ultimas palabras me atravesaron como flechas.


- Pero si es su hijo ¡ Maldición, Maldición!


¿Quien se crei que era esta mocosa?


¿Acaso pensaba que yo...?


¡Ja! Ni es sus mejores sueños...


Ademas yo solo estaba bailando ella no es que me negara mucho...


¡Deja de decir babosadas!


Tenia que salir de alli me estaba sofocando el baño ya no era un lugar seguro para mi, las paredes se me cerraban y mi pulso se disparaba con rapidez.


Obligue a mi ojos a mirar otra vez en dirección hacia aquella maldita mujer y ella en ese momento miro en direccion al baño. Mi corazón se detuvo. No por favor que no viniese ahora. Suplicaba. El creador escucho mis suplicas y Bella se lanzo de nuevo a la cama tapando su cabeza con la almohada. Este era mi momento no encontraria otra oportunidad mejor.


Sali disparado a toda velocidad pero antes de cerrar la puerta vi como ella golpeaba sus puños en la cama.


Solo me dedique a llegar a mi cuarto y cerrar la puerta tras de mi.


Definitivamente el estar alli habia sido el error mas grande de mi vida.


Tenia que mantenerme lejos de Isabella. Ella era la mujer a la cual mi padre amaba. Con la cual se casaria en dos dias. Dos días.


Mi pelo se quejo de mis tirones y al fin lo solté.


¿Quien era esta chiquilla insolente para dejarme en este estado?


Nadie. Respondió mi conciencia. Deje que mi cuerpo reposara en la cama ya hecha y cerre los ojos en busca de algún tipo de respuesta a mi comportamiento.


No había justificación alguna.


Hacia mas de dos meses que no tenia sexo eso debía ser pero es que ya no me apeticia salir con Irina ella se había vuelto pesada y yo no estaba para ese tipo de relación, para mi desgracias debía verla todos los dias en mis clases ella al igual que yo estaba en el ultimo año del doctorado. 
Pero ni así podía encontrarle sentido amis acciones.


Bella era una mujer hermosa de eso no había duda pero apenas la conocía ademas y como ingrediente extra estaba el simple y o por eso para nada notable hecho que era la prometida de mi padre y en dos malditos y miserables días se casaría con él. Conviertiendose al fin en mi madrastra. ¡Que ironía! ¡Estuve a punto de tirármela!


Maldita la hora en se me ocurrió hacerle caso a mi padre y volver


Deje de pensar en ella o al menos me obligue a hacerlo. En eso estaba cuando mi móvil empezó a sonar como si no hubiese mañana.


- Hola Alice


- Gracias al cielo ...- suspiro - ¿estas en casa? - pregunto


- Si claro ¿donde sino? - exclame divertido


- Es que necesito pedirte un favor no es que seas mi persona mas agradable en este momento pero haré como si nada hubiese pasado y e pediré un pequeño favorcito


- ¡Que mierda! - escupí no soportaba la idea de que mi hermana me hostigase continuamente por mi estupides


- Edward necesito que lleves a Bella hasta su casa....


Solo escuchar su nombre me dejo en jaque. Acaso ¿ había oido mal?


- ¿Llevarla yo? No definitivamente no puedo estaba saliendo...


- Mas te vale que la llevas Edward sino quieres que abra la boca...


- Eres la mujer mas perversa del mundo lo sabes - masculle entre dientes


- Creo haberlo escuchado alguna vez - repuso podía imaginarmela sonreír 


- Esta bien pero... ¿ella lo sabe?


- Edward claro que lo sabe acabo de decircelo te esta esperando en el vestíbulo solo se amable y recuerda lo que te dije..


- Si si. Esta bien ademas te prometo que no volverá a pasar solo fue el alcohol. 


- Esta bien... ¿entonces la llevas?


- He dicho que si - ella se despidió y colgó.


Me quede mirando la pantalla de mi celular.


Mi hermana estaba loca de remate si pensaba que con esto yo me redimiría de mis pecados.


Aspire varias veces y mire mi aspecto en el espejo. Nada mal... 


¿¡Que estas haciendo!? Me recrimine pasando mis manos por alocado cabello.


Efectivamente al bajar las escaleras me encontré con el fruto prohibido. Bella estaba nuevamente vestida con esa sexi ropa que anoche mas de una ves quise arrancársela. Desvié mi vista aun podía verla en ese mini cullotte aggg.  Ella no se había dado cuenta de mi presencia hasta que no me situé a su lado.


- Buenos días - salude cortante aun estaba mas que dolido y no sabia bien ¿por que?


- Hola.. Edward.. yo.. Alice - tartamudeaba estaba nerviosa


- Si lo se ella me llamo no te preocupes ya iba de salida - mentí vi que sus ojos buscaron los míos y al fin levanto su cabeza


- Gracias


- Deberemos usar el Bentley de mi padre aun no dispongo de uno


- ¡Oh! esta bien 


Todo el camino se puede decir que el aire estuvo mas que cargado. Irrespirable. Podía sentir la humedad en las palmas de mis manos. Bella estaba concentrada en algún punto fijo de la ventana privándome de sus ojos. No es que yo me resistiera mucho pero... extrañaba ver ese pozo de chocolate derretido al mirarme.


¿Que coño me importaba si ella no quería ni mirarme, ni hablarme?


Así que esta seria nuestra relación ahora ¿no?


Bien podía ser un gilipollas cuando de ignorar se trataba.


Endurecí mi mandíbula cuando la escuche suspirar. De seguro pensaba en mi padre. Quise gritarle para que se dejara de hacer eso pero...


¿Quien era yo para ella?


Si si. Su hijastro. ¡Santo mierda!


Me concentre en la carretera su casa por lo que me había dicho estaba en el centro de Seattle faltaba poco cuando el sonido de su voz me despertó.


- Edward... quería pedirte disculpas por lo de anoche


¿Ella  se estaba disculpando?


¿Por que?


Ah... si por dejarse ver tan putamente sensual? o por... ¿dejar que la apoyase y refregarse a mi?


¡Era yo el que tenia que suplicarle que me perdonase por estar a punto de besarla!


- Bella yo... creo que ambos estábamos bebidos, lamento lo ocurrido te prometo que no volverá a suceder - expuse y me pareció ver asombro pero luego alivio en su mirada.


- Gracias yo... tu padre él es muy importante para mi - musito y fue como si diesen una bofetada.


¿Que quería decir con que importante?


Mi carrera era importante.


Mi familia era importante


No encontraba sentido a sus palabras


- Lo comprendo - conteste mintiendo otra vez


Llegamos hasta una enorme construcción de estilo moderno con altas rejas en la entrada. El portero eléctrico se abrió apenas el auto quedo a la vista del vigilador de la garita.


¡¡Wooow!! mi hermana no bromeaba cuando dijo que ella poseía su propia fortuna


- Hermosa casa 


- Si lo es... - vi como mordía su labio insistentemente y mi entrepierna sufrió un choque eléctrico - ¿deseas pasar? - pregunto mas como cortesía que por ganas


- No esta bien aun debo hacer algunas cosas


- ¡Claro! Entonces gracias - dijo rápidamente  la duda se apodero de ella pero para mi asombro sus labios se estamparon en mi mejilla dejando un ardor exquisito en el sitio donde me beso - Nos vemos luego Edward


La mire atontado bajo el efecto de su beso y al fin reaccione - Nos vemos Bella - mi vos sonó algo ronca por el deseo y ella sonrió antes de cerrar la puerta y caminar hasta su casa


El auto recobro el movimiento y mientras mas lo aceleraba mas fuerte latía mi corazón.


Esta mujer me iba a matar. Nunca podría tenerla. Pero eso no me dejaba fuera de juego. Necesitaba distracción.


 Eso es.


 Busque en mi celular algún numero conocido y di con el. Me dije a mi mismo que era para una buena causa y pulse el botón de llamar. Sono solo tres veces y esa vos cargada de deseo me hizo estremecer.


- Victoria hermosa ¿como estas? - susurre desviando mi camino.

4 comentarios:

cullen dijo...

haya amiga,no se vale.
con cada capitulo de tus historias me dejas deseando mas,estuvo muy comico Edward encerrado en el baño,como niño pequeño que lo pillan en una travesura.
besitos y abrazos amiga,te quiero.

Laura dijo...

Hola Rina me encanto el capitulo q cosas pasa Edward y el deseo q tiene x Bella y ella vemos q estubo pensando algo de lo q paso la otra noche pero veo q Edward no se va a quedar asi xq llamo a alguien q pasara en el proximo q intriga!

yeye saldarriaga dijo...

Hay no amiga por amor a dios no me dejes asi, como se te ocurre hacerme esto, mira que si sufro un ataque de ansiedad sera unica y exclusivamente por tu culpa.....

Besos y mil abrazos ........

ღ ✰ Aqua Marie Cullen ✰ ღ dijo...

OHHHHH MI DIOS QUE CAPITULO AMO ESTA HISTORIA!! DE ANTEMANO ME DISCULPO CON TIGO RINA NO HABIA PODIDO PASARME A LEER DESDE ANTES LA UNIVERSIDAD ACHH ES UN FIAZGO ... PROMETO QUE CUANDO ESTE DE VACACIONES ME PASARE MAS A SEGUIDO MORDIDITAS NENA NOS ESTAMOS LEYENDO...