Los personajes de esta historia no me pertenecen. son propiedad de la magnifica Stephenie Meyer autora de la Saga Crepúsculo.
La trama y el desarrollo de los personajes son de mi propiedad.

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viernes, 21 de octubre de 2011

Amor Prohibido cap 6

BPOV
Un Ángel
Los 3 meses siguientes continuamos con incansables ejercicios a pasar de que por las noches caía molida, dolorida y agotada mentalmente la satisfacción era mucho mayor.

Logre empezar a desplazarme no sin esfuerzo de a poco di unos pequeños pasos mas y sin saber como empece a utilizar un andador.

Carlisle estaba feliz por mi avance y yo no podía en mi de tanta felicidad.

Empece mi ultimo año en el Instituto esta vez asistía periódicamente ya que mi doctor me exigía hacerlo con la condición de que él me llevaba y me traía cada ves que podía.

Conocí a un chico durante estos meses su nombre Peter y a pesar de mi discapacidad para caminar el me invito varias veces a salir. No le importaba al parecer que lo vieran con un a persona en mis condiciones y fue por eso que accedí a ser su novia cuando me lo pidio. No pasamos de un par de besos, me divertia bastante y la pasábamos bien pero cuando Carlisle noto que falte varias veces a mis seciones de rehabilitación se enojo bastante y solo me dijo que no era momento para andar por ahí a los besos que debia centrarme en mi tratamiento sino quería retroceder lo mucho que había avanzado. A lo cual no pude rebatir.


Peter me caía bien pero no estaba enamorada de él asi que solo le dije que no queria seguir saliendo con él.

Carlisle estuvo distante conmigo hasta que le confesé que había terminado con mi novio y el volvió a ser el de siempre.

Mi fobia fue superada después de asistir a una psicóloga por prescripción medica y al fin volví a vivir en mi casa.

Podía sentir la presencia de mis padres en cada rincón pero no me amedrento tanta soledad sino que me dio mas fuerza para salir adelante.

Contrate un chófer hasta que pudiera valerme por sola para manejar aunque Carlisle decia que él podía llevarme. Yo sabia que en sus días de guardias nocturnas lo dejaban agotado y no quería abusar.

Mi relación con él se había solidificado a tal punto que la creia superior a todo. Había tanta devoción tanto cariño en su mirada que mas de una ves me encontré suspirando ante el azul intenso de esos ojos. Podía percibir que él callaba muchas cosas pero no quería presionarlo.

Siempre salíamos a cenar, a pasear por el parque y a finales de Mayo solamente dependía de un bastón tripodi para afirmarme por si acaso me cansaba.

Carlisle me sugirió que empesase a hacer algun tipo de gimnasia que me ayudara a mejorar mi elongación para así poder facilitar mi recuperación. Como buena paciente inicie mis clases de Yoga y me redescubri a mi misma. Era gratificante sentir esa paz interior al salir de cada clase.

A 9 meses del día en que movi mis pies pude caminar completamente sin ayuda, por mis propias piernas. Al principio lo hacia lento pero cuando vi que podía hacerlo no dude en demostrárselo a mi doctor corriendo hacia él y abrazarlo a mi cuerpo.

Él era mi salvador, mi único apoyo, mi doctor, mi compañero, mi amigo, mi todo.

Esa noche salimos a cenar. Carlisle estaba nervioso desde mi cumpleaños numero 18 la semana anterior él que habíamos festejado con Angella y Ben su novio. Billy no pudo venir ya que su hijo Jacob al cual no conocía lo necesitaba urgente en Londres.

Esa noche cenamos exquisitamente y luego salimos a caminar a través del puerto.

La noche estaba perfecta el clima era delicioso y sonreí mas de una ves al poder disfrutar de este momento a su lado.

Las manos de Carlisle sudaban y me extraño ya que él jamas se ponía así.

- ¿Sucede algo? - pregunte cuando nos sentamos en un banco.

- Isabella... yo...

- Dime Carlisle - le hable en vos neutral buscando la calma en mi que ya no existía.

- Es que yo... mi niña... me enamoré - me dijo y un hueco muy profundo se instalo en el centro de mi pecho. Deje de respirar en ese mismo instante. Mis ojos se nublaron y sentí como si una parte de mi se rompía, se desgarraba. No lograba ver con claridad, las lagrimas bañaban mis mejillas. Al fin encontré mi vos, había desviado la vista desde que el hablo y no la volví hacia él. No queria que sintiese lastima por mi.

- Yo... estoy feliz por ti... - dije antes de empezar a sollozar y emprender mi camino de regreso al auto.

- Isabella ¿que sucede cariño? - pregunto preocupado abrasándome fuertemente contra su pecho.

- Tu... tu dijiste que... - hipaba

- Isabella cariño estoy enamorado de ti pequeña - dijo avergonzado y mis ojos encontraron el azul cielo en los suyos confirmando la veracidad de sus palabras

- Tu... ¿me amas.... a mi? - pregunte aun incrédula y feliz esto era mas de lo que siempre soñé.

- Se que soy mucho mayor que tu mi niña, ¡Hasta podrías ser mi hija! ¡Por dios!, pero te amo Isabella, tal ves tu no me ames entenderé eso pero no podía seguir negando lo que siento por ti.

Su vos cada ves se iba apagando mas y mas. Vi su postura lejos estaba de ser él Carlisle Cullen que conocí. Él se estaba derrumbando delante mio. Desnudando su alma frente a mi.

Sin saber como ni por que lo estreche en mis brazos y lo bese en los labios con anhelo contenido. Sabían deliciosos dulces y firmes sus brazos me rodearon ala cintura y sentí su cuerpo maduro sostenerme con firmeza.

No quería soltarlo él era mi todo y a mi manera tambien lo amaba estaba segura de ello. Nos besamos durante un tiempo indefinido y luego decidimos volver a casa. Sus ojos brillaban intesamente esa noche antes de irse y a penas si pude conciliar el sueño. Era todo tan irreal.

¡Carlisle me amaba!

Y yo... yo también lo amaba estaba segura de ello. Él era tan... hombre tan bueno tan comprensivo tan diferente a todos los jóvenes precoces que conocía en el colegio.

Las semanas siguientes a nuestra confesión empezamos a mostrarnos como novios saliamos a todos lados juntos. Carlisle parecía mas joven su aspecto de hombre enamorado lo había rejuvenecido unos diez años y me hacia feliz saberlo tan bien.

El trimestre estaba terminando los finales estaban cerca y pase muchos días encerrada estudiando para poder graduarme con buenas calificaciones. Había decidido estudiar Literatura y mi novio parecio encantado de mi elección Siempre me había gustado los libros.

Le conté a mi única y verdadera amiga lo mio con mi doctor y ella no se extraño en lo mas mínimo, decia que siempre me miraba con demasiado cariño y que única boba en no darme cuanta había sido yo.


Una tarde en la que salimos a correr por el parque Carlisle me pidió que sea su esposa y yo acepte con gusto. A penas si teníamos dos meses de novios pero en realidad ninguno estaba cómodo al separarse cada noche del otro y considerando que mis hormonas estaban algo desequilibradas por estos día sera mejor casarnos.

Él era un hombre muy respetuoso pero ni así podía ocultar lo que mis besos sacaban de él cada ves que se nos subía un poco la libido.

La boda fue programada para finales de este mes ya que su hija Alice estaría de regreso en una semana y su hijo Edward podría venir de Suiza unos días antes de rendir sus finales.

Según su padre Alice soñanba con ser diseñadora y rogaba con que me pudiese ayudar con los preparativos y hasta con el vestido.

Quedamos en conocerla ese fin de semana y solo esperaba que ella no se impusiera a nuestra boda.

Esa tarde la conocí.

Alice Cullen resulto ser una chica adorable tenia unos preciosos ojos verdes según ella los saco de su madre Elizabeth y una sonrisa encantadora como la de su padre. Nos hicimos amigas al instante en que nos vimos.

Cada tarde salíamos de compras al parecer ella era una viviciosa de los compras. A lo cual yo no tenia porque imponerme el dinero me sobraba y me encantaba poder darme el lujo de gastar en ropa sexi para mi novio. Poder disfrutar de mi adolescencia perdida durante estos casi dos años.

Con Carlisle habíamos quedado en no decirle al menos por ahora la forma en que nos conocimos.

Los días pasaron y cuando menos me di cuenta ya estabamos a una semana de mi boda. Carlisle llamo a su hijo sabia que era duro para él contarle lo de nuestra boda pero era necesario. Edward seria mi padrino ya que Billy estaba fuera del país.

Mi vestido de boda fue encargado a una diseñadora de Port Ángeles que segun Alice era la mejor en esas cosas. Una asistente de ella llego y me tomo las medidas el jueves estaría listo.

- Hay Bella se que a Edward le vas a caer muy bien, él es muy simpático veras...- decia Alice mientras salíamos de la floreria donde habiamos encargado mi ramo.

- Eso espero Alice no me gustaría que mi padrino de bodas me dejase plantada en el altar - bromee y ella rio conmigo.

Carlisle tuvo guardia por lo que no salí esa noche Angella me había invitado al cine pero no me gustaba ser un mal tercio quería descansar mañana seria la cena con toda la familia y estaba demasiado nerviosa por la llegada de su hijo.

Con Alice quedamos en vernos por la tarde al otro día pero se excuso diciendo que su hermano tenia ganas de salir y ella accedió a llevarlo en su coche.

Me pase toda la tarde eligiendo la ropa que me pondría queria verme bien. Formal pero no antcuada a demas solo tenia 18 precoces años. Eso ni con una burka podia ocultar.

Al fin me decidí por una falda dorada con brillos y una bluza de un tono mas claro tambien en dorado. Deje mi cabello suelto y me calse mis nuevas armas mortales Jimmy Choo regalo exclusivo de mi nueva amiga y futura hijastra Alice Cullen. Un par de lagrimas rodaron por mis ojos al verme allí frente al gran espejo que dominaba gran parte de mi vestidor, de solo pensar que en un año atrás todo era diferente mi corazon se oprimía.

¡Calma!

Bella tu puedes. Me gustaba que me dijeran así. Alice me lo decia y me gustaba.

Carlisle llego a buscarme a pesar de que le pedí que no lo hiciera tenia mi propio auto y hasta chofer pero el como siempre se negó.

- Estas esplendida querida - susurro en mi oreja al entrar al auto cada ves me asustaban mas las reacciones de mi cuerpo para con él

Al llegar me ayudo a bajar como todo un caballero y entramos juntos al vestíbulo. Alli Carlisle me beso tiernamente y me recordó lo mucho que me amaba.

- Solo espero que mi hijo no se enamore de ti, bebe estas hermosa esta noche... - musito haciéndome reír con él. - aunque no podria decirle nada mi amor cualquier hombre en su sano juicio lo haría

Bese su boca una ves mas y avanzamos abrasados hasta el comedor.

La pequeña Alice corrió a mi encuentro y salto en mis brazos aferrandose de mi con fuerza.

- ¡Oh! Bella luces fantástica - musito emocionada y agradeci mi eleccion de vestuario

¡¿Cuanta fuerza podía tener alguien tan pequeño?!

Vi en la mesa una cabellera cobriza allí estaba el hijo de mi novio. Trague en seco y avance

- Hola Alice que bueno verte de nuevo, y gracias... - dije sin poder despegar mis ojos de aquella figura de espaldas a mi.

- Isabella, querida déjame presentarte a mi hijo Edward - hablo Carlisle acercándome con él hasta su hijo en ese momento el joven pareció sentir mi presencia y se giro ante. 

Mis ojos no daban crédito a lo que veían. Un ángel estaba parado frente a mi sus ojos verdes esmeraldas como los de su hermana me miraban intensamente trate de recomponerme a la presencia de Edward frente a mi recordándome quien era él me sonrió tiernamente y mi pulso definitivamente se negaba a calmarse después de esto. 

- Mucho gusto Edward... - logre hallar mi vos y me ruborice al instante como una vil adolescente hormonal.

Sus ojos no se separaban de los míos podria jurar que él estaba sacando cuentas.

¡Dios! por primera vez en mi relación con su padre senti que la diferencia de edad era enorme.

- El gusto es mio - contesto haciendo lo que jamas en mi vida soñé me di un sutil beso en la mejilla y mi cara exploto literalmente. sus labios se sintieron como seda y mi piel lo reclamaba nuevamente.

- Siéntate Bella - dijo Alice y Carlisle me llevo hasta mi asiento a su lado no me gusto la forma en puso su mano en mi espalada era como si quisiera marcar territorio, era ridículo yo era su novia y su futura esposa jamas podría fijarme en alguien ¡menos en su hijo!. 

Trate de no mirarlo a los ojos Edward me ponía nerviosa gracias a Alice la cena transcurrió sin problemas.

Casi me atragante cuando a mi amiga se le ocurrió salir a bailar 

- Creo que seria un muy buena idea Isabella eres joven cariño disfruta ademas Edward también querrá salir esta noche. ¡Santo cielo! Que diga que no por favor. Estar en un antro con él no era la mejor de las formas de evitar esos ojos.

- Edward... - hablo Carlisle

- Si padre

- ¿Estas de acuerdo con lo que dijo Alice?

- Claro - contesto sonriente y Alice festejo abrasándome

- Pues la boda será este sábado y como yo trabajo esta noche creo que es hora que me valla a alistar, si me disculpan - acoto mi novio mientras me besaba allí delante de sus dos hijos. Realemente me sentí incomoda por la situación.

Escuche como mi amiga lo llamaba y puse especial atención a su conversación

- ¿A donde vas? - dijo - Recuerda que saldremos a bailar hermanito- repuso demasiado efusiva para mi gusto arrastrándome por las escaleras hasta su cuarto.

Al entrar Alice corrio hasta su closet y saco miles de vestido y empezo a cambiarse a toda velocidad. Me disculpe y fui al baño. 

Una ves dentro deje mi frente descansar en el espejo. No sabia que me pasaba la presencia de Edward me desequilibraba. Tal ves eran sus ojos o la forma en que ellos me miraban. Sabia a ciencia cierta que esto iba a se difícil pero jamas imagine que tanto. Él se esperaba otra cosa tal ves una muje mayor mas acorde a su padre pero yo no podria ser nunca esa mujer. Respire varias veces. Mi amor por Carlisle seguia ahi intacto y era lo único que importaba para mi.

Salimos con Alice y nos detuvimos frente a una puerta supuse seria la de él jamas había entrado allí.

- Estamos listas - chillo Alice emocionada y él apenas se percato de nuestra precensia alli. PArecia contrariado podía facilmente leer la confucion en sus ojos pero lo ignore durtante todo el camino a pesar de que podía sentir sus ojos clavados en mi espalda. 

Al llegar vi que todos se había puesto de acuerdo en salir esta noche. Alice desaparecio de pronto y me vi alli sola con Edward en medio de la aquella discoteca minada de gente.

- Así que ...¿que vas a estudiar? - pregunto de repente y me sorprendí no esperaba que él quisiese hablar conmigo.

- He... Literatura - dij mordiéndome el labio

- Aquí estoy...!! - grito mi amiga que venia con tres vasos uno de whisky para su hermano y un daiquiri para mi el cual negue de inmediato. Esta noche queria estar en mis plenos sentidos ya bastante tenia con querer hiperventilar cuando el me miraba incluso cuando me hablaba. - Oh vamos Bella haz de cuenta que esta es tu despedida de soltera ¡así que ha disfrutar!- dijo y al decir esto caí en la cuenta de que pasado mañana me casaba. Respire hondo y lo acepte. Era un trago dulce pero sabia bien de frutilla. 


- Si me disculpan iré al baño - repuso Edward escapando de mi presencia al parecer no me soportaba. 

Alice solo asintió con su cabeza y corrio en busca de otro trago cuando vio que me lo habia acabado. Estaba rabiosa. ¿Por que él no podía respetar la decisión de su padre? ¿Yo no era tan mala o si? Bueno no era la señora mayor que seguro él esperaba.

Termine mi segundo trago y el alcohol me estaba pegando un poco pero fui en busca de otro y lo bebi sin respirar

- Heyy... Bella con cuidado.. - decia Alice riendo de mi

- Esta rico - conteste cerrando los ojos para disfurtar de la musica explosiva y pegadisa mi cuerpo ansiaba moverse al compás de esa musica tan sensual.

- ¿Quieres bailar? - oí que Edward susurro en mi cuello y mi piel reacciono al instante. 
¿Por que no? me dije al fin él estaba siendo amable y yo podría bailar con él... 

- Esta bien - dije sonriente hipando - vamos Edward - le tome su mano y lo lleve conmigo a la pista

Deje que la música me envolviera y disfrute del momento esto era nuevo para mi nunca habia estado en lugar de estos y me gustaba demasiado. Con su padre siempre bailábamos música lenta lejos de esta que ahora sonaba que me enloquecía mis hormanas estaban felices del contacto de él en mi cintura nada malo pasaria solo bailábamos como dos jovenes me dije ademas era mi despedida de soltera... Me puse frenética cuando sentí una dureza característica en el hombre en mi trasero y me resfregue en ella. Se sentía tan bien. Sus manos me aferraron mas firmemente y Edward apoyo su miembro en mi haciendo jadear de excitación sentí mis bragas húmedas como nunca antes pero no podía reaccionar todo era tan extraño y agradable.

Un movimiento brusco me saco de mi nube de locura y vi allí parada frente a nosotros a su hermana hecha u fuego vi en el rostro de Edward desfigurado y caí enla cuenta de lo que pasaba. 

Tragame tierra. 

- Creo que sera mejor que nos vallamos - dije demasiado confundida ambos asintieron y al fin nos fuimos de allí. 


Nada de lo que se supone que paso después recuerdo solo un cosquilleo en mis labios me despertó.

- Lo siento yo no quería despertarte Isabella - dijo Carlisle a mi lado y la confucion me abrumo.

- Carlisle... - note mi desnudes y me cubrí rapidamente una cosa era mostrar mi cuerpo con ropa sexi otra era mostrar mi piel desnuda frente a él. - ¿que haces aquí? - 

- Yo....he lo lamento solo vine a despedirme me han llamado del hospital y tengo que ir a es urgente querida - vi en sus ojos culpa y solo quise calmar su dolor cada ves se le hacia mas difícil dejarme.

- ¡Oh! Esta bien no te preocupes creo que le pediré a Alice que me lleve a casa sabes que aun quedan cosas por terminar

- Esta bien cariño hablaré con ella por lo pronto descansa faltan dos días para la boda y quiero que luzcas esplendida

- Claro... - respondí ¡dos días! Era tan pronto...

- Bueno nos vemos a la noche si quieres salimos a cenar...

- Esta bien por mi

- Isabella nos vemos luego - me beso esta ve mas intensamente y le correspondí en definitiva él seria mi esposo.

- Nos vemos

Me levante de un salto tenia que salir de allí mire la ropa que llevaba puesta y no la recocí como mia un culotte de encaje si pero y la camiseta pequeña. Alice seguro ella me cambio pero... ¿como llegue hasta aqui? Solo esperaba no haber hecho un papelón... y una a una las fichas calleron en el tablero y sentí su ereccion en mi trasero su aliento a centímetros de mi rostro y me desquicie. Mi cabello fue lo unco que me trajo a realidad tire de él y el dolor solo era un alivio, había estado a punto de besarlo...a ... él...a ¡Dios!

- ¡Estúpida! - me grite

- ¡Eres la mujer mas tonta del mundo!

- Hayy que verguenza!!! Y ahora ....

- No no... él debe de saber que esto es un error yo amo a Carlisle ¡Santo cielo! - la desesperación me ganaba pero a si mismo me habia gustado sus toques y hasta ansiaba probar esa boca.

- Pero si es su hijo ¡ Maldición, Maldición!

Era tan guapo... tan sexi....tan duro... ¡¡¡Hay!!!

Tenia que salir de allí escapar no podria verle a la cara no sin recordar lo que paso...

Me tire en la cama indignada por mis estúpidos pensamientos de lo que no fue. Sujete la almohada en mi cabeza no podía salir de alli quería esconderme de él porque cuando lo viera mi cara no podria ocultar mis deseos mas ocultos así como también mi vergüenza.

Miles de imágenes junto a Edward me torturaban. Edward bailando Edward riendo edward apoyandome Edward a punto de besarme... Edward!!! Hay por favor!!

Mi móvil sono y mi cabeza dolio al sentir ese tono tan chillon solo ¿podia ser Alice.

- Bella amiga disculpame pero no podre llevarte Edward lo hara espero no te enojes siii!! - repuso ellla sin respirar

- Esta bien Alice nos vemos luego

Edward. Otra ves él.

Fortaleza antes que nada ti eres la mujer de su padre o lo seras muy pronto...

Me vestí y sali de alli a toda prisa no queria retrasarme mas tenia que enfrentarlo recorde que él tambien había tomado asi que seguro ni se acordaría.

Definitivamente estas soñando me dije, tal ves todo fue fruto de mi imaginación y...

Lo sentí a mi lado pero no se lo hice notar su aroma era mbriagador a lilas... mis preferidas 

Era mas hermoso aun durante el día. Su camiseta se le pegaba en el pecho haciéndolo ver demasiado follable para mi gusto. Desvié la vista. Deja de pensar en como seria follarlo y piensa!

- Buenos días - saludo demasiado frió para mi gusto supuse que él estaba volviendo a ser el ogro que conocí. Mejor aun yo no podia darme el lujo de enfrentarme con él.

- Hola.. Edward.. yo.. Alice - tartamudeaba nerviosa

- Si lo se ella me llamo no te preocupes ya iba de salida - dijo y dolió saber que él me ignoraba por completo mire sus ojos y fueron mi perdición

¿¡Que me hacia este muchacho!?

- Gracias

- Deberemos usar el Bentley de mi padre aun no dispongo de uno - dijo saliendo camino hacia la cochera

- ¡Oh! esta bien 

Durante el camino nadie hablo. Podía sentir mi pulso en la sien golpear frentecimante y Edward ni se percataba de mi. Era como si yo no existiera. Suspire vencida ¿desde cuando aquí me importaba si Edward quería mirame hablarme o ...besarmne? ¡Que! Basta Isabella concéntrate.

Logre hablar sabia que no era su persona favorita en el mundo pero no quería que cuando me casara con su padre existieras malos entendidos era mejor aclarar todo.

- Edward... quería pedirte disculpas por lo de anoche - dije y vi asombro en su mirada

- Bella yo... creo que ambos estábamos bebidos, lamento lo ocurrido te prometo que no volverá a suceder - dijo claro el alcohol mejor si pensaba así sentí mis pulmones respirar tranquilos.

- Gracias yo... tu padre él es muy importante para mi - dije era la verdad no quería perder a Carlisle por una boberia, ademas él era su hijo ¡Santa Mierda! ¡Mi hijastro! ¿Por que dije eso?

- Lo comprendo - contesto

Al fin llegamos a mi casa pasamos a través de la garita y Edward me dejo justo en la puerta.

- Hermosa casa - hablo 

- Si lo es... - estaba un dilema si lo invitaba o no. Decidí que era mejor ofrecérselo de lo contrario ¿que clase de madrastra seria? - ¿deseas pasar? - pregunte

- No esta bien aun debo hacer algunas cosas - me rechazo y otra ves esa maldita rabia creciendo en mi.

- ¡Claro! Entonces gracias - dije pero recordé su beso en mi mejilla y también hice lo mismo viendo la sorpresa en su mirada cuando me le acerque y lo bese suavemente - Nos vemos luego Edward - baje del auto y camine tratando de no mirar hacia atrás.

¿Que mierda me pasaba?

¿Desde cuando aquí me importaban lo que los demás pensaran de mi?


Cerré la puerta de mi casa cuando sentí las ruedas del auto chirriar bajo el asfalto. 

Edward se iba y yo aquí como una estúpida pendeja que era deseando haber probado aunque sea una ves esos labios solo para saber que se sentía ser besada por ese ángel.


Chicas en este capitulo me pongo mas o menos al día con Bella de ahora en mas serán EPOV así que espero no me odien pero saben que esta historia es mas él... ahora si espero saber que les pareció?

4 comentarios:

yeye saldarriaga dijo...

Wow amiga, simplemente fantastico, jajaj ami tambn me encantaria ser besada por esa ANGEl!!!! Dios de solo imaginarlo hiperventilo... Gracias por tus maravillosas historias

Besos y abrazos ;)

Laura dijo...

Q capitulo mas bueno me encanto!
ya vimos la historia de Bella y como fue como empeso su relacion con Carlisle se ve q lo quiere pero ahora esta confundida x Edward me imagino q ahora vienen las cosas mas buenas con ellos,gracias rina x el capi te cuidas mucho!

cullen dijo...

pobre bella,tan enamorada que se cree de carlisle y ahora aparece ese dios griego para voltear su mundo patas arriba.
veremos que sucede entre ellos.
hermana!ya me dejaste deseando mas!
te adoro hermana,no lo olvides.

ღ ✰ Aqua Marie Cullen ✰ ღ dijo...

QUE CQPITULO QUIERO MAS DIOS!! SIGO LEYENDO LINDA AMO COMO ESCRIBES ERES INCREIBLE.... MORDIDITTAS...