Los personajes de esta historia no me pertenecen. son propiedad de la magnifica Stephenie Meyer autora de la Saga Crepúsculo.
La trama y el desarrollo de los personajes son de mi propiedad.

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lunes, 24 de octubre de 2011

Amor Prohibido cap 7

EPOV
 Solo mía


La mañana llegó al fin y con ella la realidad me golpeo con mas fuerza.


Hoy seria el día.


 Hoy estaría con Bella. Nada ni nadie podría sacarme esa idea fija de la cabeza. La quería solo una ves no era un estúpido sabia que después de la boda no podría hacerlo. Ella seria la mujer oficial de mi padre y la simple idea de compartir su cama con mi padre no me apetecía en lo mas mínimo.
Me levante con las energías renovadas. No seria fácil de eso no tenia duda tendría que hacer uso de mis años de calavera en la secundaria. Sonreí de lado al pensar en su hermosa carita. Si definitivamente ella lo merecía. Estaba literalmente loco al atreverme hacer semejante bajeza pero no podría seguir así cada ves iba a ser mas difícil estar con ella delante de la gente y mucho mas delante de mi padre. Al menos sacándome las ganas podría continuar y saber que tal era en la cama esa hermosa gatita.


Desayune algo rápido no quería entretenerme en la cocina mi padre podría aparecer en cualquier momento y la poca valentía que me quedaba se iría al traste.
Charlotte estaba levantada preparando un poco de café y al verme tan temprano se sorprendió.


- Buenos días niño, ¿es que te has caído de la cama? - pregunto simpática


- Que mas quisiera, debo llevar a Bella hasta Port Ángeles a buscar su vestido de novia - repuse poniendo cara de fastidio y ella sonrió


- La niña Bella es muy especial me alegro mucho de que tu papa al fin halla encontrado el amor...


- Si claro - repuse mientras tomaba un poco de café y me quemaba la lengua


- ¿Llegaran para el almuerzo?


- No lo creo - si las cosas salían como yo quería hasta mañana no sabrían nada de nosotros - creo que la ultima prueba lleva su tiempo y después tenemos que recoger un par de cosas mas


- Esta bien querido, vallan con Dios y mucho cuidado si están dando alerta meteorológico para esa zona Edward


¡Genial!


Al menos la naturaleza estaba de mi lado.


- Gracias Charlotte nos vemos luego




Salí hacia la casa de Bella en el auto de mi padre me negaba a ir en el Porsche amarillo de mi hermana. Ni bien llegase de Suiza me compraría el mio esto de estar dependiendo de un vehículo ajeno no me agradaba para nada.


Durante el camino hacia su casa puse un poco de música tenia que relajarme pero... 


¿como mierda hacia eso?


Me sentía como un adolescente hormonal en su primera vez.
Suspire varias veces al aparcar el auto en la entrada el hombre de la garita me dejo pasar ni bien me vio al parecer Bella me esperaba.


Llegue hasta la entrada y estaba indeciso si bajar o no. 
¡Ja! 
Menuda broma no tenia miedo de tirármela y me asustaba entrar en su casa.
Salí del auto de mi padre  demasiado apesumbrado no quería ir en él. De solo saber lo que mi mente ideaba un leve remordimiento llegaba a mi conciencia. 
¡Basta!


¡Debes hacerlo!


Pero... y si ella no quería...


Jamás obligue a nadie a tener sexo conmigo no era de esa clase de hombres si se lo pueden llamar así
Toque el timbre y la puerta se abrió ante mi al instante una señora canosa me sonrió muy amablemente.


- Adelante joven Edward soy Sue el ama de llaves, la señorita estará lista en unos minutos


- Muchas gracias - musite y camine con ella hasta la que supuse era la sala


- ¿Algo para tomar?


- No esta bien


La empleada se retiro y me quede allí solo observando la estancia.
El lugar era lujoso pero no rebasaba de lo habitual bien al estilo Bella. Una gran chimenea estaba situada en la esquina de la misma y un par de retratos estaban encima de la misma


Me levante casi por impulso y llegue hasta allí. Una pareja estaba retratada en los mismos. La mujer joven rubia y con una sonrisa especial la misma que llevaba Bella. Era su madre. A su lado un hombre de cabello castaño y ojos color chocolates la abrazaba con devoción en su mirada. Su padre. Ambos habían dejado huellas en su hija. Quite la vista de los mismos. No me hacia bien mirar estas cosas. Eran parte de la vida de ella.Un fotografía de una chiquilla sonriente llamo mi atención. Bella. Se veía hermosa con un vestido color rosa parecía una princesa tendría no mas de quince años, su cabello caía largo por su espalda y su rostro irradiaba felicidad. Lo que mas llamo mi atención fue ver el brillo intenso en su mirada. La Bella que yo conocía no lo poseía y me pregunte cuando lo había perdido.


Unos pasos firmes sonaron y me aleje de allí no quería que me encontrase husmeando en su cosas.


Bella ingreso a la sala vestida con unos jeans negros ajustadisimos y una blusa azul. Su piel resaltaba con ese color. Mi entrepierna palpito de solo verle. ¡Estaba jodido!


- Buenos días Edward... - hablo al fin mientras se acercaba a mi lado y me dejaba un casto beso en la mejilla.
¡Me iba a matar!


- Buenos días Bella - hable con vos ronca estaba putamente excitado. - ¿estas lista? - pregunte con dobles intenciones que ella ni se percato


- Si vamos


Salimos hacia la entrada pero al llegar recordé el auto de mi padre, nunca fui supersticioso pero tampoco esta mal no serlo


- Bella... - dije y ella se dio vuelta y me miro sonriente


- Si


- Es que... mi padre necesitara su auto y estaba pensando si tu...- tartamudeaba-  si tendrías algún auto que pudiéramos usar - la mentira cada ves se me hacia mejor


- Claro, iremos en el mio 


- De acuerdo, llamare a Alice para que mande a buscar el auto


- No yo le diré a mi chófer que lo lleve no te preocupes


Al llagar al garaje Bella me pregunto a mi cual me gustaría manejar y me quede de una pieza al ver dos maravillosos autos un Mercedez rojo y un Audi R8 negro era una belleza y mis manos picaban por conducirlo.


- Este...? - pregunte señalándolo con adoración era una verdadera maquina


- Es todo tuyo .. - sonrió y me lanzo la llaves 


Salimos a toda velocidad manejar este carro me elevaba la adrenalina y mi cuerpo pedía por mas.


- Veo que manejas igual o peor que tu hermana -me sonrió


- Siempre me gusto la velocidad y Alice pareció heredarlo de mi


- Si lo se.. tu padre no maneja así... - decía divertida se la veía radiante concentre mi mirada al frente imágenes de ella con mi padre en la noche me atormentaban


- Así que... ¿que tal tu noche? - pregunte y quise morderme las palabras habían salido sin permiso por mi boca


- Excelente salimos a cenar y luego dimos un paseo por el puerto, de igual forma me acosté temprano hoy tenia que madrugar - culmino y la mire extrañado mi padre vino a altas horas de la madrugada. 




El resto del viaje la pasamos en silencio escuchando solo el sonido del acelerador al incrementar la velocidad al llegar a Port Ángeles efectivamente las nubes se arremolinaban obscureciendo el panorama.


- Creo que tendremos lluvia... - dije para cortar el frío y tajante silencio


- Si es una verdadera lastima quería recorrer esta ciudad para comprarle algún regalito a tu hermana ella a sido tan linda conmigo... - decía Bella mirando por la ventanilla mientras me señalaba que doblase a la izquierda


- No te preocupes te prometo que lo haremos - dije haciendo uso de mi sonrisa felina y ella se ruborizo sacando de mi un gruñido de excitación.


Llegamos frente a un local inmenso en donde se podían ver por las vidrieras los diferentes modelos de vestidos de novia.
Bella bajo y me pidió que la acompañase a lo que accedí.
El lugar esta repleto de vestidos y unas cinco mujeres corrían de aquí para allá con telas en sus manos.


- Buenos días soy Isabella Swan - dijo ella en el mostrador frente a una muchacha morena


- Buenos días señorita Swan la señora Esme la esta esperando - contesto sin sacarme los ojos de encima. Era bonita pero no de mi gusto. 
Bella la miro con su ceño fruncido durante un breve instante y luego tiro de mi mano.


- Edward acompáñame por favor - exigió y el calor de su tacto me quemo internamente


- Como quieras - conteste embelesado con ella


Atravesamos varias oficinas y llegamos a una donde había un gran vestido con un delicado vestido encima con una etiqueta que tenia su nombre


Bella ingreso al vestidor y mi mente me jugo una mala pasada al saber que ella estaría desnuda detrás mi pene rugía dentro de mis pantalones y lo acomode como pude metiendo mis manos en los bolsillos para disimular.
Una mujer muy bonita con unos preciosos ojos verdes y de cabello color caramelo ingreso en ese instante y me saludo cariñosamente


- Buenos días mi nombre es Esme y soy la dueña del local ¿en que le puedo ser útil? - pregunto sonriente


- Buenos días señora yo estoy por que...


- Edward dime que tal me queda.. - decía Bella saliendo del probador vestida de blanco. El corazón se me estrujo y solo pude quedarme así tieso y en perfecto silencio devorandomela con la mirada. Era un hecho la mujer mas hermosa del mundo se casaría con mi padre y ya jamas podría verla de otra forma nunca mas.
Trague en seco y le sonreí encantado


- Perfecta... - dije tan solo y ella se ruborizo


Sin darme cuenta la mujer  frente a mi paso corriendo al lado de Bella y la oculto de mi vista rápidamente


- ¡Oh querida! De haber sabido no lo hubiese dejado entrar, es de muy mala suerte que el novio vea el vestido antes de la boda cariño


Me quede de una pieza por lo que Esme dijo. Pero tampoco se lo rebatí tan solo me disculpe y salí de allí. Me senté en el capot del auto y concentre mi tiempo en calmarme. Los nervios no eran buenos aliados y bien que yo lo sabia.
La sola imagen de Bella vestida así frente a mi había removido muchas cosas inexplicables pero extrañas en mi. 


¡Mierda!


¿Por que con mi padre?


¿Que cagada me había mandado en la otra vida para merecer semejante castigo?


Me escondí en el auto y puse el stereo a toda potencia necesitaba distracción. Necesitaba planear todo calcular cual seria el mejor momento. 
Ideé en mi cabesita posibles escenarios pero cuando la lluvia dio su comienzo el cielo se ilumino dejando ver las estelas de los relámpagos supe que no tenia salida. Bella no se merecía esto. Por mas que mi cuerpo la deseara como a ninguna otra ella era la mujer de mi padre y yo tendría que hacerme a la idea de eso. Asentí rendido. Era lo mejor.


No se cuanto tiempo paso pero cuando vi a Bella entrar en el auto su cara no era la misma de cuando entro. Se la veía extraña diferente y ni bien me vio se sonrojo. 


- Lamento la demora pero es que Esme tuvo que hacerles unos retoques - decía mientras colocaba el vestido en la parte de atrás - disculpa por lo de allí dentro ella pensó que tu... - dijo ruborizada hasta las orejas


- No es nada - dije serio - ¿nos vamos? - pregunte resignado


- Uhhm ¿que te parece si vamos a comprar los regalos primero? 


- Esta bien ya ni lo recordaba - me gustaba que ella quisiera estar un tiempo mas conmigo aunque sea para comprar regalos


Fuimos a una tienda de antigüedades y Bella compro un precioso broche de plata con dos esmeraldas para Alice decía que combinaría con su vestido y yo sonreí ante su gesto.
Vi un collar de oro blanco con pequeños zafiros nada ostentoso y mentalmente se me vino la imagen de Bella con él en su cuello y lo compre sin que ella se percatara andaba comprando algo para su amiga Angella a la cual no conocía. Lo guarde en mi bolsillo y salimos corriendo.


El cielo se venia abajo y nos mojamos hasta llegar al auto.


- Realmente es un diluvio .- comento cuando encendí el auto, aun era temprano a penas las dos de la tarde pero la obscuridad era impresionante - ¿que te parece si vamos a comer algo? - pregunto y nuevamente asentí agradecido ella sin saber me regalaba la oportunidad de volver a mi plan central que ya había relegado hacia al menos un par de horas


- ¿Que prefieres? ¿ Salmón ahumado o una hamburguesa gigante señorita? - pregunte sonriente al ver como ella se retorcía de la risa


- Uhmm creo que una hamburguesa me sentara mejor... y una papas obviamente - dijo mientras nos sentábamos en la mesa de un pequeño bar 


El mozo tomo nuestro pedidos y vi que Bella pidió dos cervezas


- No creo que sea buena idea - dije señalando las dos botellas que descansaban en nuestra mesa


- Vamos Edward... no me digas que una cerveza te domina - decía ella lamiendo sus labios repleto de ketchup


- No es la cerveza quien me pude Bella - sonreí ladinamente


Comimos entre bromas y risas la Bella que estaba frente a mi era otra completamente a la joven que se veía frente a mi padre. Descarte esos pensamientos y me dedique a ligar con ella.
Las cervezas pasaron y se convirtieron en unas siete botellas sobre la mesa.


- Bella sera mejor que nos vallamos linda, mañana es tu boda nena y no quiero que me culpen por tu resaca - dije un poco entonado y alegre pero consciente de mis actos


- Edward no seas aguafiestas ya bastante con lo que Alice nos hizo guapo, ¿recuerdas? - me guiño un ojo y sonrió antes de beber el ultimo trago de su botella.


Mi cuerpo reacciono a sus flirteos y me acerque peligrosamente a sus labios aun humedecidos por la cerveza.


- Claro que lo recuerdo preciosa - dije mientras su aliento chocaba con mi cara, vi que trago en seco y sus dientes atraparon su labio inferior. Mi polla se estremeció mandándome oleadas de deseo a través de todo el cuerpo.


- Por favor no hagas eso.. - dije taladrando su boca con mi ojos


- ¿Que no haga que Edward? - pregunto la muy descarada acercándose mas a mi mordiendo su labio con desesperación


La poca resistencia que ya de por si poseo se fue al carajo y mi boca atrapo la suya liberando su labio de su encierro la bese con pasión. Era tan espectacular el beso que mi cuerpo reacciono ante el contacto me perdí en su boca accediendo a ella sin reparos Bella permitió la entrada a mi lengua y la devore literalmente. Su sabor era tan dulce mezclado con la cerveza me enloquecía aun mas . Ella lamió mi boca con apremio y sentí un pequeño jadeo cuando mis manos se cerraron en su cintura. Mi corazón latía demasiado fuerte mis oídos zumbaban anticipando la locura.
Sentí el roce de sus manos en mi cabello tirando de él desesperadamente y me fui con ella.
Recordé el lugar no quería separarme pero era necesario para poder respirar también.


- Bella... - dije con vos ronca de deseo estaba empalmado duro como una piedra y putamente excitado ante cualquier roce


- Llévame a otro lugar por favor... - pidió mirándome a los ojos. No quería saber si era el alcohol el causante de esto así que obedecí y a saque de allí.


Ya en el auto sus manos no dejaron de tocarme mientras me concentraba en buscar algún lugar decente para poder al fin tenerla conmigo.
Un cartel  luminoso al costado de la ruta señalaba un hotel no parecía desagradable pero igual quería que ella disidiera.


- Bella... - le hable ella se aferraba a mi cuerpo y miro hacia donde yo veía y asintió con su cabeza


La dependienta me entrego las llaves y nos fuimos a uno de los cuartos sin poder creérmelo realmente dude una vez dentro, pero cuando Bella se abalanzo a mis labios besándome como loca eche a la mierda cualquier atisbo de caballerosidad, tomándola de los glúteos la levante en el aire y la apoye sobre un mueble al costado de la cama. Recorrí con mis manos su cuerpo era un diosa en todos los aspectos. Atrape sus senos pellizcando sobre la blusa sus erectos pezones y ella jadeo en mi oído.
Lamí su cuello y metí mis manos a los costados de su cadera atrayendo la aun mas cerca de mi. Instintivamente ella arqueo su espalda para pegarse y sentir así mas las fricción de nuestro sexos calientes a través de los jeans.
Su boca era un caramelo al cual me podía hacer adicto sin ningún problema. Lo saboree hasta el cansancio. Se lo veía hinchado y rojo furioso tentador y sumamente sexi.
Bella tiraba de mi cabello y clavaba sus uñas en mis hombros. La saque de aquel lugar y la deposite en la cama abrupta mente ya no aguantaba mas la quería tener ahora, rápido y duro. Ya después podría gozarla lentamente, besar y lamer cada rincón de su delicado cuerpo.


Mis manos rápidamente bajaron sus pantalones y ella desabrocho el mio con un poco de torpeza. Quite sus manos y yo mismo me los saque en un solo movimiento era tal la excitación que mis bóxer se me apretaban dolorosamente en mis caderas. Ella se sonrojo a verme así pero apenas si fui consciente de ello la mujer que tenia enfrente se había quitado la blusa y estaba solo con su ropa interior azul frente ami. Era la visión mas perfecta que en mis 24 años había disfrutado de una mujer. Su cabello se enredaba entre sus hombros y caía bajo sus espalda como una estela. Lo acaricie unos momentos y poco a poco me abandone a sus pechos. Corrí el sujetador y los chupe con insistencia eran dulces como la miel. Ella en toda su expresión lo era. Una obra de los dioses. Mi perdición en toda su magnificencia.
Podía sentir los espasmos de su cuerpo al tocar su clítoris bajo sus bragas de encaje. Sonreí al verla entregada al placer sus ojos permanecían cerrados y su cara se contraía bajo las sensaciones que mis dedos y mi boca le mandaba a su centro estaba tan húmeda, tan mojada lista para mi. 
Me quite los bóxer liberando mi dolorosa erección y un alivio recorrió mi cuerpo al hacerlo. Me sentí listo para hundirme en su cuerpo. Saque un condón de mis pantalones y ubique mi punta en su entrada. Quería hacerlo fuerte pero no sabia si ella aguantaría mi invagine. Mi polla era impresionante algo de lo cual tenia que sentirme orgulloso.


- Edward... - sus ojos me buscaron y su rostro entero se tenso - por favor... despacio si... - decía y yo asentí poco a poco ella abrió sus caderas y me dejo enterrarme en su cuerpo.
El alcohol estaba en mi sistema sanguíneo lo poco que mi mente podía hilvanar se iba al mismísimo infierno cada ves que metía mi pene en su coño mojado y caliente.


Bella gemía  mientras yo le acariciaba su clítoris dándole mayor placer, sus tetas me tentaban y mientras me movía despacio tal y como ella me lo había pedido los lamí con fervor la cima de su pezones mordiendo y tirando de ellos mandale olas de placer a esta hermosa mujer que me trastorno la vida en dos días.
Podía sentir la presión en su cuerpo y me sacaba de mi eje sentir eso ella era tan pequeña dentro que mi pene apenas si cabía una tercera parte.


Vi que se removió inquieta enfocando sus ojos marrones en los míos.


 - Hazlo mas fuerte... - exigió entregada a placer y así lo hice mis embestidas empezaron a sentirse mas y mas apresuradas la fricción era exquisita pero... no podía disfrutarla al 100% y eso me frustraba. Sus caderas se levantaron y me invitaron a enterrarme mas.
Con un fuerte y preciso movimiento me enterré en todo su ser y sentí como todo mi pene cabía en ella de golpe. Su cuerpo se tenso y abrí mis ojos enfocando los suyos ella me miraba extraña con un rastro de pánico en la mirada.
Un balde de agua fría me cayo en la cabeza y los cubitos de hielo lo siguieron. Mi mente trato de razonar lo que había pasado peo no podía ser... ella no podía ser... ¿virgen?


¡Dios!


¿Que Hice?


- Edward ya esta... ya paso ahora hazme el amor por favor te necesito... - dijo con sus mejillas arreboladas.


La mire un instante y me quite de ella. No me lo podía creer. Esta había sido su primera vez y yo.
¡Agg! 
El odio me corroía las venas. Mi pecho se me oprimía haciéndome dificultosa la respiración.
Tire de mi cabello repugnado conmigo mismo asqueado por la basura en la que me había convertido.
Sentí un calor repentino en mi espalda seguida de besos suaves y caricias deliciosas. Cerré mis ojos. No quería verle a la cara. No podía.


- Edward por favor mírame...


Su vos me obsequio un poco de calma pero ni así hice lo que me pidió.


- Bella yo .. yo no puedo... yo pensé que tu... perdóname


- Yo lo quise así... quería que seas tu el primer hombre en mi vida... - sus ojos encontraron los míos cuando me gire y mi corazón exploto de felicidad al escucharla. Ella también me deseaba y eso fue suficiente para volverme sobre su cuerpo y traerla hacia mi.


- Perdóname por favor... yo no se... te deseo tanto que ya no puedo controlarme - dije hundiendo mi verga en su cuerpo en una sola estocada. 


. Siiiii - ella aferro sus piernas en mis caderas y movió su cuerpo incitándome a seguir con lo que aun no habíamos culminado.


El ritmo esta ves lo impuso ella y yo me dedique a sentirla y a disfrutar de su inocencia ya perdida.


El calor de nuestros cuerpo se hizo insoportable y las embestidas fueron cada ves mas fuertes y constantes. Estaba al limite, sintiendo como su coño me apretaba la polla haciéndome ver estrellas.


- Vamos preciosa dámelo... - dije cuando sentí que ella se oprimía bajo mio la habitación se iluminaba constantemente por los relámpagos que se ganaban por las ventanas.
Mordió sus labios y se dejo llevar por la fuerza del orgasmo que le sobrevino con la fuerza del un tornado.
Dos embestidas mas y fueron suficiente para que explotara dentro suyo. Sintiendo como el deseo salia expulsado por mi cuerpo y se enterraba en el de ella. 
Mi cuerpo convulsionaba encima del suyo pero no podía dejar de moverme quería disfrutar de cada segundo en su interior deleitarme por las miles de sensaciones que revivían en mi cuerpo extrañas desconocidas pero tan reales y autenticas que me perturbaban. Poco a poco fui aminorando el ritmo de mis caderas y me deje caer vencido sobre su frágil y pequeño cuerpo saboreando los vestigios del placer.


- Gracias.. - dijo al fin en mi oído


- No pequeña.. gracias a ti... - conteste cerrando los ojos y dejándome vencer por el sueño sobre su pecho cálido y perfecto sintiendo los latidos de su corazón.

3 comentarios:

ღ ✰ Aqua Marie Cullen ✰ ღ dijo...

OOOOOOO...MMMMM....GGGGG.....
QUE CAPITULO... DIOS BELLA SE ENTREGO A EDWARD, EL FUE SU PRIMER HOMBRE AHORA QUE PASARA CON CARLISLE Y LA BODA¡¡??¡

cullen dijo...

me encanto,me fascino,estuvo increible.
que ardiente,y cuanta pasion.
hermana me dejaste ansiosa de mas.
no podre con la impaciencia de esperar el siguiente.
espero que carlisle encuentre en esme el amor de su vida.
te quiero mucho hermana,cuidate.

Laura dijo...

Uuff q capitulo mas bueno me gusto mucho q pasion se manejan esos 2,casi se arrepiente Edward pero x dicha eso no paso sino se amaron mas y ahora q pasara con la boda eso me deja con la duda...gracias x el capitulo rina!