Los personajes de esta historia no me pertenecen. son propiedad de la magnifica Stephenie Meyer autora de la Saga Crepúsculo.
La trama y el desarrollo de los personajes son de mi propiedad.

Seguidores

lunes, 31 de octubre de 2011

CAPITULO 24

EPOV


Soltando tu mano


Estar con Bella era como estar unido a mi otra mitad. Cada encuentro a su lado me dejaba extasiado y al borde del abismo. Era una delicia su cuerpo me daba todo y mas. Me trasportaba a una nueva galaxia donde las únicas estrellas que alumbraban eran sus dos enormes luceros color chocolate. Esos luceros que me cambiaron la vida.
Su amor me derretía el alma.
Ya no quedaba ni huellas del Edward de antaño que alguna ves unos meses anteriores fui.
Si me preguntaban quien era este  nuevo Edward respondería  sin dudar que era la persona mas cursi, mas loca feliz y mas enamorada que existe sobre la fas de la tierra. Si no es quedarse corto.


Mi vida al fin había encontrado el camino por el cual transitaría los próximos cincuenta años mas o menos. No quería otro mundo que no fuese el que giraba alrededor de Bella. Y para mi satisfacción a ella le pasaba exactamente lo mismo.
Cada día la veia mas radiante y segura. Una chica completa y feliz. Eso me enorgullecía nunca supe cuales eran sus miedos ella se negaba a hablarme de su pasado sabia que allí existía algo turbio pero al ver lo mal que se ponía cuando le preguntaba dejaba el tema y no la volvía a presionar.


Nos habíamos mimetizado de tal forma íbamos juntos a la Universidad salíamos juntos de allí hacíamos las compras y dormíamos juntos no menos de cinco de los siete días en la semana eramos claramente una pareja en todos los aspectos.
Mis hermanos pasaron a formar parte de esta nueva etapa. Saliamos los seis a todas partes Jasper era mi espejo estaba loco por Alice y agradecía poder comprobarlo con mis propios ojos.
Rosalie y Bella formaban un equipo explosivo por no sumarle a mi hermanita las tres eran dinamita en estado puro.


- Sin lugar a  dudas estamos fregados cuñado - comentaba Jasper esa tarde mientras pasaba en su laptop un par de apuntes


- No puedo decir nada frente a eso amigo, estoy muriendo por verla - respondí sacando por décimo tercera ves el celular para comprobar sino había algun msj de texto de Bella


- Edward... se fue hace quince minutos


- Pues a mi me parece que fue hace mil horas - camine hasta la puerta


- Tienes que dejarla trabajar Bella se siente bien con lo que hace y tu deberías terminar con eso antes de que Emmett llame y te patee las bolas.


Mire los informes encima de la mesa y los tome con pocas ganas. No es que no me gustara hacerlo si en definitiva era mi trabajo de todos los días pero... le extrañaba cada segundo que estuviese lejos de mi.
Al final fue una buena idea eso logro distrerme bastante.


- ¿Crees que a Alice le gustara viajar a San Francisco para las vacaciones? - pregunto


- No creo que se oponga mi hermana esta trasntornada por tu causa - sonreí pensando en el encuentro con Bella en el baño de la Universidad


- ¿Tu que harás?


- Umhh la verdad es que con Bella apenas hemos hablado de eso -pensándolo bien creo que ni siquiera lo pensamos - Dime ¿en que puto mes estamos? - pregunte y Jasper me miro como si me hubiese salido un tercer ojo


- ¡Edward! ¿Donde tenes la cabeza?. No me respondas - hablo rápidamente ahogandose con la risa. - estamos a finales de Agosto cuñadito - me pincho el brazo con su bolígrafo


- ¡¡Auch!! eso dolió. ¡Agosto! - lo mire horrorizado el tiempo había pasado tan rápido que apenas si era conciente de ello


- Pues si, ¿no lo sabias?


- Nunca viví una experiencia como esta soy nuevo en el asunto del amor... ya sabes el tiempo no cuenta cuando tu cabeza esta enfocada en tu mujer - respondí mecánicamente mi cabeza estaba dañada de eso no había dudas.


- Creo entender tu punto, pasaron tres largos meses desde que estoy con tu hermana y apenas si logro percatarme


Tres meses. Increible. Ese también era casi el tiempo que llevaba con Bella. Tenia contabilizado hasta el primer mes pero... ¡Tres meses! 




Mi celular al fin sonó y corrí del apartamento a toda velocidad. No aguantaba mas para verla. Necesitaba ver su ojos y comprobar que ella seguía ahí que era real que su amor por mi no habia disminuido ni una milésima al contrario que había crecido. Desde que estaba con Bella mis inseguridades habían crecido al mil por ciento era absurdo de mi parte pero...mis años de cabrón me habían dejado secuelas. 
Pare en una floreria y compre un ramo de lilas sus preferidas. Quería sorprenderla. Estaba seguro que ella tampoco se había dado cuenta del tiempo que teníamos de novio ya.




Bella estaba preciosa con un pantalón de vestir rojo y una blusa blanca con una chaqueta roja y su cabello al viento. Mi cuerpo reacciono frente a esa imagen de diosa que tenia siempre. Situada en la puerta del edificio de las empresas Black miraba su reloj pulsera, estaba ansiosa por verme - mi corazón salto - a su lado Jacob hablándole con mucha animosidad pero al percatarse de mi presencia  se despidió de ella con un beso en la mejilla y un fuerte abrazo. Odiaba a ese chucho. Me sacaba de quicio.
Recordé la ves en que nos vio a los dos en un boliche bailando como dos poseídos besándonos y resfregandonos como sino existiese mañana. Casi le dio una apoplejía.
Bien por mi chiquillo ella es mía.


Aun no podía lograr que Bella dejara ese puto trabajo. Era mi única espina en el culo. Decía que era su única forma de demostrarse a si misma su potencial y que si lo hacia en Cullen Company no se sentiría cómoda porque tendrían preferencias por ser mi novia. A lo cual no le podía contradecir ella siempre seria superior a cualquier empleado que allí trabajara.


Bella me regalo una preciosa sonrisa cuando aparque el auto y entro en él. Lo primero que sentí fueron sus labios dulces y carnosos impactar contra mi boca. Ningún sabor en el mundo se podía comparar con este manjar. Los lamí saboreando de ellos jugando con su lengua mientras que con mis manos exploraba su espalda.


- Edward...


- Uhm...


- Estamos en medio de la calle... amor...


- No importa...


- Enfrente de mi trabajo bebe... mejor vamos a casa si...


- Lo que tu digas mi reina - sonreí y le entregue el ramo de lilas


- ¿Y esto? ¡¡Son lilas!!... - sus manos enlazaron mi cuello y nuestra unión de lenguas se repetido ahora mas intensamente


- De haberlo sabido te la hubiese dado antes... - dije y ella me regalo un sonrojo explosivo. Hermoso.


- ¿A que se deben? - pregunto mordiéndose el labio inferior mi zona baja se sacudió con fuerza


- Bella cariño.. ¿puedes creer que llevamos tres meses de novios?


Sus ojos buscaron los míos y pude jurar que en su cabesita el engranaje empezó a funcionar


- ¿Tres meses? ¿De verdad?


Asentí sonriendo. Ella tampoco lo había notado.


- Pues no me lo creo... - hizo un pequeño puchero - cada día me es mas difícil separarme de ti...me parece que es ayer cuando te chocaste conmigo en la fiesta...


Sonreí gustosamente, mientras apretaba su mano.


La casa estaba vacía cuando llegamos mi hermana al parecer estaba en casa de Jasper por lo que no nos detuvimos en fijarnos donde dejamos la ropa la tome en el sillón de sala. 
Nada en el mundo se comparaba con le exquisita sensación de estar dentro del cuerpo de Bella y amarla sin limites ni prejuicios. Las sesiones de sexo en ves de disminuir iban en aumento ya ni la Universidad nos paraba, cualquier momento y lugar era el indicado para amarnos.


Bella gemía aclamando por mas sonreí al verle a los ojos estaban casi negros de tanta excitación mis manos no descansaban en un solo lugar sus tetas eran mi perdición y su trasero mi sueño mas obscuro y pervertido.
Mis dedos exploraban su cavidad trasando circulos buscando al menos meter uno para satisfacer mi retorcida mente Bella elevo las caderas y me dio acceso a su cola estaba entregada al placer y yo no le negaría nada a mi pequeña. al penetre suavemente disfrutando de cada sensación de cada roce de nuestros sexos.
La amé sin limites ni barreras solo eramos dos y nuestro amor. 
La lleve al limite mas de un vez y ambos gritamos extasiados cuando las luces del amanecer nos sorprendieron.


- Sera mejor que descanses princesa - dije abrazándola contra mi cuerpo mirando la profundidad de sus ojos brillantes antes de caer en el mas profundo sueño.




Las nubes suaves y rosadas, se movían por el cielo anunciando la llegada del crepúsculo. Eran las seis y media de la tarde y aun permanecíamos en la cama. Bella se removía inquieta y supuse que sus pesadillas se hacían presentes otra ves. Maldije por lo bajo recordando la primera ves que las sufrí con ella. Bella gritaba y se sacudía en la cama llorando desconsoladamente.
Alice me había informado acerca de eso. Gracias al cielo fue antes de presenciar una. 
Hace dos semanas que no las tenia y podía suponer que en este momento estaba sufriendo una.
Con todo el dolor del alma la tuve que despertar antes de que sus lagrimas salieran disparadas de sus ojos.
Me mataba verla así. Cada pesadilla la dejaba triste y angustiada. Bella se aislaba durante los primeros minutos para después abrasarme con fuerza y sollozar en mi pecho. Las palabras sobraban cuando esto ocurría  Nada de lo que le dijera servia solo mis brazos la calmaban y mis besos la sanaban según ella.
Moría por preguntarle por saber que era eso que la perturbaba pero era tan terca y cabezota que no largaba prenda. Lo mas extraño de todo era que mi hermana lo sabia y jamas abrió la boca frente a mi por mas veces en las cual la indague.


Abrase el cuerpito de mi pequeña con fuerza entregándole mi vida en ese abrazo y ella se calmo inmediatamente.


- Bella cariño, esto no puede seguir así amor mio


- Yo... lo se pero... no puedo...


- Solo te pido que confíes en mi por favor no soporto verte mal mi vida


Sus sollozos se detuvieron y después de varios minutos en silencio ella asintió con la cabeza.


- Tienes razón Edward prometo contarte todo pero primero me daré una ducha necesito estar bien despierta para contártelo amor


- Como quieras bebe iré a preparar algo para comer te espero en la sala


Sus ojitos rojos por el llanto me sonrieron agradecidos por respetar su espacio y la bese calidamente en los labios antes de abandonar el cuarto.




Me sentía feliz por el paso que al fin estábamos dando. Bella era la mujer de mi vida de eso no había dudas y saber que ella al fin confiaría en mi me daba la seguridad que tanto anhelaba.


El refrigerar estaba vacío solo habitan en él un cartón de leche condensada vencida y unos cuantos huevos.


- ¿Es que nadie come aquí? - pregunte alto riendo para que ella me escuchara


Las compras que hicimos los días pasado quedaron en casa de Jasper por lo que tome mi billetera junto con  mi playera y salí en busca de alimentos. 


Finalmente conseguí todo lo necesario para cocinar una buena lasaña y un poco de helado de fresa el favorito de mi princesa.
La noche se abría paso en las calles de Seattle. El clima era ideal para andar por lo que muchas personas habían decidido salir esta noche. 


Mire la hora y vi que llevaba mas de quince minutos fuera. 


Ella estaría saliendo de la ducha ya. Enfundada en una pequeña toalla de algodón blanca que apenas le cubría la cima de sus pechos generosos y turgentes. Sus muslos estarían casi al descubierto logrando mostrar lo justo al caminar, mientras que su cabello se balanceaba en su espalda cayendo en una madeja húmeda y enmarañada que amaba desenredar. 
Mi cuerpo estaba preparado para otro asalto pero primero tendríamos la charla referente a las pesadillas.Suspire frustrado por el embotellamiento que se estaba formando unas cuadras mas adelante. El carril de enfrente transitaba con normalidad solo aquellos quienes queríamos volver a casa estábamos bloqueados en la calle.


Después de largos e interminables cinco minutos pudimos avanzar puse el guiño para doblar mirando antes de cruzar pero cuando el volvo asomo la trompa un fuerte impacto me sacudió haciendo que mi auto girara en círculos para luego sufrir un impacto mayor y quedar completamente volteado. 
No supe nunca que paso solo el olor de la sangre caer por mi frente me mantenía conciente. La vista poco a poco se me nublaba mientras que mi pecho se oprimía. Intente por todos los medios mover mi cuerpo pero ningún esfuerzo fue suficiente las piernas me punzaban sacando gritos de mi garganta termine por agotarme. 


El rostro de mi princesa apareció a mi lado llorando pero solo sonreí y moví mis manos intentando quitar sus lagrimas y decirle que todo estaba bien ahora que ya nada podría hacerme daño pero ella no lo comprendió y lloro aun mas y mas gritando con fuerza golpeando mi pecho con sus brasitos vi la tristeza en su mirada el terrible dolor que la embargaba; quise sanarla y abrasar su cuerpo pero nada me estaba permitido solo solté su mano antes de perder la luz de mis ojos.






Chicas aquí comienza la verdadera historia gracias por ser tan pacientes y estar al pendiente lamento la demora pero aquí esta. Nada para decir. Espero vuestros comentarios. Cariños♥♥♥

1 comentario:

Amy dijo...

Querida Rina, gracias por el capítulo, estuvo buenísimo, realmente me emocioné. Por favor, que lo de Edward no sea grave, la historia va muy bien, caray, justo en el momento en que ella le va a confesar de su pasado se les viene encima el accidente.
Que más te puedo decir, este ha sido el mejor capítulo hasta ahora, muy bien escrito y muy bien desarrollado. Ánimo, sigue así y espero actualización pronto, estaré comiéndome las uñas hasta no saber si Edward está bien; buen manejo del suspenso, nos dejaste con ganas de más.
Besos desde Colombia.
Con cariño, Amy :)