Los personajes de esta historia no me pertenecen. son propiedad de la magnifica Stephenie Meyer autora de la Saga Crepúsculo.
La trama y el desarrollo de los personajes son de mi propiedad.

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miércoles, 5 de octubre de 2011

TRAICION AL ♥ CAP 24

*Bella*

Las rejas inmensas de la entrada se cerraron una vez que estuve dentro de ella. Eran apenas las 19 y 30 de la tarde pero parecía aun mas obscura la entrada de la noche. Un presentimiento me enbargo el alma. Hacia apenas un par de horas esto no era mas que un triste recuerdo, pero entrar en esta "jaula" se me estaba haciendo cada ves dificil, vivir aqui ya no era de mi gusto. A pesar de ser una construcción moderna, no era mía. Jacob había sido quien la mando construir para cuando nos casamos. Todo en ella reflejaba una porción de la personalidad de él. Baje de mi Benttley una vez que estuve dentro del garaje. El Mercedez de mi marido aun no estaba allí y solo saberlo lejos de mi me tranquilizo.

 Kebi estaba esperandome junto al descanso de la escalera, le di un par de indicaciones para la cena y segui mi camino hacia mi prisión personal. Con imaginar siquiera lo que pasaría esta noche la poca fuerza que habitaba en mi cuerpo caía despedazada. Respire varias veces y fui directamente hacia el baño las nauseas me retorcían el cuerpo producto de mis propios nervios asimilando si acaso lo que se vendría en un par de horas.

 Edward fingió no darse cuenta de lo que me pasaba y cuando nos despedimos en la intersección que separa nuestros caminos no volví mi mirada hacia él. Pude notar la tensión en su mandíbula todo su rostro esta en conflicto sabia que esta noche me tocaba estar con mi marido y podía ver en sus ojos la desesperación que tal acto le producía.

 Limpie todo los rastros de mis vómitos y lave insistentemente mi boca sacandome el gusto asquereso del vomito.

Las manecillas del reloj pasaban con rapidez como queriendo burlarse de mi adelantando la aberración mas grande.

 "Vamos Bella no puede ser tan malo" me dije internamente queriendo tomar valor cuando vi el Mercedez negro traspasar las puertas de la entrada aun tenia un par de horas tal vez a mi favor.
Salí a toda prisa de la habitación no queria darle indicios de nada ni mucho menos que él quisiera apresurar nuestro encuentro.

Me situé al lado de un gran ventanal con la vista perdida en la inmensa obscuridad que llegaba cada ves mas. La noche estaba bastante fría la calefacción dentro de la casa era la correcta pero el frió de mi cuerpo iba por dentro. Un sudor helado corrió por mi espalda cuando senti los pasos de mi marido acercarse a mi.
Sus manos se situaron en mi cintura y agradecí el estar de espaldas a él solo por ocultar el terror que habitaba en mi rostro en este momento.

 - Buenas noches amor - su vos recargada de deseo me dijo que no me salvaría de él.

 - Hola cariño ¿que tal tu día? - pregunté poniendo énfasis en mi saludo.

 - Maravilloso pero no tanto como lo será mi noche - dijo apretando su cuerpo al mio.

- La cena esta lista sera mejor que pasemos sabes que a Kebi no le gusta que la hagan esperar - comente deshaciéndome con valentía de su abrazo.

 - Me parece perfecto - camino a mi lado podia sentir sus ojos clavados en mi cuerpo era tal la repulsión que sentia hacia él que aprete mis puños para no ser tan evidente.

Comimos de lo mas normal, viéndolo de este modo Jake siempre habia sido mi amigo y no podia odiarlo solo que no deseaba que sus manos se posaran en mi cuerpo. Este ya tenia nombre y apellido y justamente no eran los de mi marido.

 La cena culmino y le propuse tomarnos unos tragos a los cuales acepto gustosamente Jake sabia que no era amante de la bebida pero necesitaba tomar valor, tal ves adormecida no era tan malo.

Mi marido estuvo de lo mas cariñoso durante el tiempo que nos tomamos un par de copas la verdad es que apenas si registre lo que tomaba quería ingerir tanto alcohol como me fuera posible. Sus besos sabían a menta tal cual lo recordaba de repente sentí sus manos debajo de mis rodillas y cuando me di cuenta ya estaba recostada sobre el gran lecho matrimonial. Me dio risa el momento, Jake me miro y sonrió también pero sin saber el motivo verdadero de mi estado de animo.

Lo vi desvestirse dejándose solo los boxer negros y luego me comenzó a desnudar sin apuro alguno eso era lo que mas odiaba de él, todo lo hacia lento todo suave.
Al cabo de unos minutos ambos estabamos en ropa interior vi que Jake fue hasta el baño y logre sentarme al borde de la cama. Respire varias veces.

 Necesitaba calma.

¡¡¡Necesitaba escapar!!!

¡Dios!

Edward

 ¿Donde estas amor mio?

Jacob salio sonriendo del baño y recorde que debia tomar mi pastilla anticonceptiva me levante concentrando mis pasos sobre la alfombra.

- ¿A donde vas cariño? - pregunto divertido

- En un segundo estoy aqui - respondi pasando a su lado viendo es sus ojos la llama de deseo. Me refugie en el baño, recorde a que habia venido y me sumergi en el botiquin, busque y busque y nada.

¿Donde carajo estaban?

¡No! Tranquila deben estar ahi ya veras... calma calma.

 Recorrí la estancia como un león enjaulado si anoche estaban ahí me dije golpeandome los sesos adormecidos por el efecto del alcohol.
Me sente en el retrete poniendo mis manos sobre mi rostro de nada servia llorar patalear Edward no vendría en mi auxilio a esto era a lo que refería cuando dijo que no iba a ser facil. Aggg. Menudo reto.
Un blister de color fuccia demasiado conocido llamo mi atención en el cesto de basura, casi me cai de bruses cuando lo levante y no había ni una puta pastilla dentro.


Pero... ¿que diablos significa eso? recorrí la estancia nuevamente en busca de una pastilla aunque sea pero no habia nada.

 ¡Que diantres!

 Intente recapacitar al extraño suceso y la cara de mi marido se me vino como arte de magia.

 ¡Bastardo!

 Grite y golpee mi pecho con mis puños cerrados ¿que demonios pretendía con esto...?

 Yo no queria quedar embarazada... bueno si, no, Agg pero no de él. No queria tener u hijo de Jacob no, no y no!!

Mi vida ya no giraba en torno suyo y tenia que entender que no podía imponerme tal cosa de la noche a la mañana.
Senti suaves golpes en la puerta y mi pulso se disparo.

 ¡¡¡Santo cielo y ahora que hago!!

 Dignidad Bella. Lave mi cara y la seque con suma lentitud, las cartas estaban hechadas y por unos segundos mas nada cambiaría me dije.

- En seguida querido - mi vos sono fruncida y demasiado seria pero no podia expresar ninguna emoción ante esto.

 Vi el despiole que habia dejado en el piso y me agache a recoger todo queria alargar el tiempo lo mas posible. Cada segundo contaba para mi.

Una pequeña caja llego a mis manos y al verla recorde que era las gotas que Carlisle me suministro antes de irse decia que eran para descansar mejor y que con eso me relajaría. No habia tomado ni una creí  necesitarlas pero ahora me tomaría el frasco entero pero... tal ves... una idea de lo mas siniestra se cruzo por mi mente y no pude evitar sonreir.

 Tome el pequeño gotero que habia dentro y sali del baño dispuesta a todo con tal de salvar mi destino.

 - ¿Sucede algo? - pregunto el muy cínico

 - No es que no encontraba mis pastillas - dije haciendome la inocente mientras buscaba la mejor forma de suministrarle las gotas a él.

 - Pues... perdoname mi amor - se acerco hacia mi abrasandome solo con los boxer puestos y su ereccion me choco contra el vientre, quise separarme pero no logre moverlo ni una milimetro - creo que debi decirtelo, he pensado que ya es hora de que encarguemos un bebe Bella, tu lo querias amor y yo he sido muy egoista - continuo mientras me besaba el cuello.

 - Creo que... deberias habermelo dicho cariño, es una decisión entre dos pero... me parece genial, que tal si celebramos como se merece - comente y el me miro extrañado - bajare a buscar una botella de champaña y ahi si sera oficial la busca del nuevo integrante de la familia - dije con una sonrisa fingida

 Sus ojos se llenaron de brillo parecía ¿emocionado? me odie por ser tan mentirosa tan cruel tan vil pero mi matrimonio estaba llegando a su fin, mas con esto mi decisión de separme estaba mas que confirmada.

 Salí de mi cuarto con la bata alrededor de mi cuerpo y corri por las escaleras en busca de la famosa botella. Saque la botellita escondida y recien ahi me percate de que habia dejado las indicaciones en la cajita.

 ¡Estúpida!

 ¿y ahora que?


Bueno al parecer eran gotas inofensivas pero potentes según mi medico por lo que puse unas veinte para serciorarme. Rogaba a dios no cometer un error pero una vez que las coloque en su copa ya no habia vuelta dispuse que la de la izquierda era la él y camine lentamente con ambas copas en la mano.

 - Al fin amor pero.. ¿y la botella? - pregunto extrañado

 - Es que... ya hemos bebido suficente creo que una copa bastara- dije concentrada en mi tarea le tendi la suya y la tomo sin dudarlo.

 - Entonces por nosotros y nuestro futuro hijo - dijo bebiendose el contenido de un solo trago.

Yo apena si prove el mio y Jake se termino lo que quedaba.

 Sus fuertes brazos me aprisionaron sobre la cama y su boca empezo a besarme con impetu con deseo pero también con esa carterista y familiar lentitud, intente no gritar al sentirme tan ultrajada y resé para que las benditas gotas surgieran el efecto deseado pero nada. Jake gemia y se retorcía sobre mi ese era su ritual, siempre arriba mio dejándome acariciar solo su espalda. Las respiraciones se le hacia cada ves mas acelerada y vi que saco su boxer en un pestañeo cerre los ojos con fuerza esperando que mi vida terminara, ya no me quedaba ni una gota de valor.

 Pensé en Edward este era el fin para ambos ya nunca mas podría estar con él, mas aun sabiendo que lo habia engañado. Me odie por ser tan estúpida y no dejar a mi marido cuando tube tiempo me odie por no poder amar a Jake el me lo daba todo yo solo le devolvia infedilidad desamor y engaños. Sus manos me levantaron las caderas y su miembro quiso entrar en mi reseca vagina ya ni sus caricias me humedecían.

Pero nada paso. El peso de su cuerpo cayo sobre el mio impidiendome respirar y mis lagrimas corrieron a traves de mi rostro sin ninguna contemplación. Lo habia logrado. Me habia salvado de ser violada por mi propio marido. Lo quite de encima mio y me acurruque al otro extremo de la cama apretando con fuerzas mis rodillas y meciéndome como una loca desquiciada mirando el cuerpo de Jake sumirse en el mas profundo sueño. El tiempo pasaba. Recordé la cajita y corrí hasta el baño viendo que lo recomendado eran unas diez gotas y el efecto se producía al cabo de una hora tal cual Carlisle lo habia dicho eran tranquilizantes anestésicos pero no durarían mucho mas de cuatro horas. Mi dosis habia sido doble lo que me daba ventaja hasta las ocho de la mañana aproximadamente. Al menos no lo había matado. Gracias al cielo.

Corrí hasta el baño y me di una ducha caliente realmente la necesitaba con suma urgencia. Solo despues de un buen rato allí, mis musculos volvieron relajarse y me puse un pijama completo. No queria tener repetición en la mañana por lo que puse el reloj a las seis y media.

Tome mi celular y recien ahi vi que tenia un msj de texto de Edward.

Lo abri y visualise sus palabras "Sabes que siempre te amare pase lo que pase".

Él lo sabia. El corazón se me estrujo.

 Conteste con demasiado apremio.

 - "Siempre seras tu... duerme tranquilo amor mio, sigo siendo solo tuya"

1 comentario:

cullen dijo...

este jacob me cae como una patada,despues de engañarla cada dia con otras ahora me sale con que quiere tener un hijo.
que ganas de que queden al descubierto todos sus engaños,tiene que ser pillado.
amiga no se si mi debil corazon soportara la espera del proximo capitulo:)
te quiero mucho hermana.