Los personajes de esta historia no me pertenecen. son propiedad de la magnifica Stephenie Meyer autora de la Saga Crepúsculo.
La trama y el desarrollo de los personajes son de mi propiedad.

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miércoles, 26 de octubre de 2011

Traición al ♥ cap 29

 Jacob




Desde ese viaje relámpago a mi cuidad natal "La Push" lo que parecía haber encontrado al fin el camino, se había distorsionado notablemente con el correr de los días. O mas bien semanas. Fui en busca de tranquilidad, de un poco de paz en mi loca cabeza y cuando creí que al fin estaba encausado nuevamente en mi relación con mi mujer cuando me sentía con los ánimos suficientes como para empezar a cambiar con respecto a mi opinión de tener sexo a todas horas y con cualquiera a pasar a hacer el amor con Bella con mi mujer... sin saber como o bien si lo sabia, todo dio un giro de 360° y se fue a la mierda.



Bella había enfermado terriblemente, tanto que creí morir con ella al verla tan mal, tan sumida en ese estado de sueño profundo. Carlisle me aseguro una y otra vez que ella se recuperaría que solo había sido una gripe virósica y no se que mas. Pero nada de lo que me decía tenia sentido para mi. No después de verla por casi diez malditos y largos días en ese calamitoso estado.


Era como si su vida se apagase con el correr de las horas y ya no sabia ¿que mas hacer?. Quise llevármela a Chicago e internarla para que al menos allí se restableciera pero sus palabras fueron demasiado claras antes de caer casi muerta entre mis brazos ese día camino a casa.

- Llama a Carlisle - me había exigido y yo no podía negarle nada mas aun ella sabia que adoraba a su doctor tanto como él a ella.

Los días pasaban y mi mente no registraba nada. Parecía como si todo fuese un mal sueño del que estaba seguro despertaría e cualquier momento y la vería en un precioso camisolin de seda la tomaría en mis brazos y le haría el amor tan suave y delicadamente como siempre pero nada de eso estaba pasando.

Bella no respondía a la medicación a pesar de que el doctor decía que si que estaba mucho mejor. Yo podía ver como su peso y su aspecto se estaba desmejorando y no aguantaba mas. Me sentía ansioso. Lleno de una adrenalina que no sabia explicar bien que era. Algo diferente. No era dolor al saberla así sino lastima. Eso era. Me sentí mal por tener esa clase de sentimiento con mi mujer. Pero no podía evitar sentir lo que sentía. Bella siempre había sido mi amiga y solo la idea de imaginar perderla dolía como la puta pero no era ese dolor que siempre pensé que tendría cuando algo así pasase era un dolor diferente y eso me abrumaba. Mis sentimientos me estaban pasando una mala jugada.


En vez de mejor todo se iba a la deriva, decidí que seria mejor despejar mi mente y me fui a la oficina ese día.

Necesitaba distraerme, olvidarme de todo y enterrar en el fondo de mi corazón ese sentimiento extraño que había nacido en mi. Yo jamas me había cuestionado mi amor por mi 4esposa pero ahora... tal vez Paul tenia razón y solo era mi enferma obsesión de tenerla conmigo. Sacudí mis pensamientos y me deje caer en mi sillón. Llame a Heidy pero ella estaba fuera de la cuidad ¡Maldita sea!

Efectivamente encontrarme a Leah siempre dispuesta y lista para mi fue de gran ayuda para liberarme de mis fantasmas solo por un rato.

- Creo que estas demasiado cansado ¿que tal unos masajes? - dijo con esa voz ronca cerrando la puerta con llave tras si.

Relaje los músculos y me deje hacer.


Sus manos eran increíbles hacían la presión justa en el lugar indicado, sus pechos rozaban mi espalda. Me tense de repente al sentir su aliento sobre mi cuello. Sus besos pasaron a través de mi nuca al lóbulo de mi oreja mientras que sus hábiles manos sacaban mi camisa de dentro de mis pantalones. Estaba excitada. Podía sentir en el aire su aroma de lejos.

Gire mi sillón y mis manos levantaron su falda negra dejándome comprobar mi teoría ella estaba desnuda debajo.


Trague en seco mientras metía mis dedos en su centro. Leah gemía abriendo las piernas para mi mientras yo jugaba con su clítoris. Lentamente me levante y me puse detrás de ella bajando el cierre de mi pantalón saque mi miembro duro y listo, tire de su corto cabello obligando la a que se inclinara hacia adelante arqueando su espalda sosteniéndose de mi escritorio.

Mis manos acariciaron su bien formado trasero mientras la muy zorra metía mi pene en su interior.

Fue todo lo que necesite.

Me descargue en ella con fuertes embestidas, rápidas y exigentes.


Deje que cada una de mis preocupaciones se fueran al tacho y me dedique a gozar del momento, imaginando repentinamente el cuerpo de Heidy bajo mio. Leah movía su trasero insistentemente y cuando al fin acabe dentro de ella ambos aullamos al unisono.

Mi compostura volvió al igual que el recuerdo de mi mujer tirada en esa cama sin vida aparente.

- Bella- musite amargado 

- ¡¿Qué!? - exclamó ella irritada y la aparté rápidamente mientras guardaba mi ya flácido amigo dentro de mis bóxer.

- Vete de aquí - masculle entre dientes apretando la mandíbula. Ella al parecer por primera vez en tantos meses lo entendió y salió de mi oficina con una sonrisa burlona; dejandome solo y terriblemente culpable.


Siempre soñaba con estar así con ella pero... suspire resignado cada día me convencía mas y mas que nunca podría llegar a cumplir mis sueños. Bella era demasiado frágil, y yo.. no era mas que un pervertido de la puta madre.


Además la locura crecía en mi cuando estaba lejos de ella era como si mi verdadero yo saliera a la luz. Cada uno de mis pensamientos pasaban de Bella a Heidy como si fueran los créditos de una película.

Los días pasaron y mi mujer al fin reaccionó.

Mi felicidad llegó al tope y mis locos deseos mas siniestros estaban a flor de piel nuevamente.


Pero nada fue como esperaba, ella empezó a trabajar rápidamente y aunque me oponía rotundamente a que lo hiciera no podía dejarla sin eso. Cada día la veía mas radiante y recuperada.

Mas hermosa y mas... ¿sexi?.

Todo venia perfectamente bien dentro de lo que en si es mi vida, sexo desenfrenado con Leah en cualquier rincón de mi oficina y muchas tardes perdidas en el dpto de Heidy. Las cosas en la empresa no podían estar mejor Cullen era un buen ingreso en esta agobiada empresa.

- Veo que tu mujercita se recupero - escupió acidamente Heidy entrando como una tromba en mi oficina últimamente estaba demasiado áspera conmigo pero no sabia bien el porque.

- Estas en lo cierto querida, Bella esta estupendamente bien - susurre con una sonrisa en los labio tecleando las ultimas teclas en mi computador.

- Me alegra por ella... - su timbre de vos me distrajo y por primera vez la mire.

Heidy estaba divina llevaba un vestido negro ajustado a su cuerpo moldeando sus increíbles curvas mi corazón latía como loco siempre al verla; pero no fue eso lo que distrajo sino su expresión en el rostro. Estaba desfigurada, sus ojos eran rojos de la ira destellaban odio y su semblante era duro siniestro. Esta mujer era el demonio en persona, pero no podía dejar de pensar en lo que me estaba pasando con ella.


- ¿Que rayos te paso? - pregunte mirándola seriamente nunca la había visto tan rabiosa. Sin saber porque ese sentimiento de posesión de locura se apodero de mi. Cada ves me quedaba mas que claro a quien amaba a pesar de estar casado.

- No es nada - repuso desviando la vista

-¡Oh! ¡si que lo es y me lo dirás ahora! - no me gustaba verla tan preocupada


- ¡Esta bien! ¡Estoy molesta con el abogaducho que contrataste! - grito exasperada


La mire perplejo jamas ella me gritaba 

- ¿Cullen?


- Si es un maldito bastardo Jake lo odio - decía mientras comenzaba a llorar

La puerta se abrió y Paul entraba muy sonriente por ella.

- Puedes golpear antes de entrar - ordene molesto

- Lo siento es que no quería perderme esta actuación - decía mirando a Heidy

- ¿Alguien me puede decir que fue lo que sucedió? - pregunte nervioso al ver llorar de tal forma a Heidy y quise abrasarla pero podía hacerlo delante de Paul a pesar de que él sabia todo no era correcto.

- Pues yo te lo diré si quieres... - sonreía mi amigo sentándose en un sofá alejado - por lo que se tu querida se le entrego en bandeja a Cullen y él muy educadamente le pidió que se retirara; al parecer la muy decente le grito un par de improperios y el se los devolvió - decía riendo a carcajadas

- ¡Mentira! ¡Eso es falso! - repuso Heidy hecha una fiera y a pesar de todo vi en sus ojos que era cierto

- Claro que lo es, todos saben que haz tratado de tirartelo y él se ha resistido querida, al parecer Cullen no es como nosotros


Mi mirada se cruzo con la de ella y solo sentí una gran alivio por Cullen, estaba celoso si demasiado pero no se lo demostraría nunca Heidy era una linda perra pero nunca estaría a la altura de una mujer verdadera y eso era lo peor de todo ella nunca podría comportarse como yo quería que lo hiciera.

- Lamento tu decepción querida - dije sentándome nuevamente en mi sillón esta vez con expresión dura


- Pues mas lo lamentara él les aseguro que de mi nadie se burla - escupió saliendo a toda prisa.

Me quede mirando el lugar por donde salio


- Sera mejor que la vigiles no quiero que haga ninguna burrada - comente


- Creo que se encapricho esta vez - dijo Paul - pero la tendré en la mira por las dudas. Se que Cullen tiene novia y le es fiel ya mas de una vez lo invite a que saliera con nosotros y nunca acepto 

- Mejor así no me gustaría que Bella se enterara de nada y lo sabes

- ¿Por que debería enterarse?

- Es un Cullen y basta Paul

- Aun desconfías de Jasper ¿verdad?

- Creo que si después de estos años no dijo nada no lo hará pero... me gustaría que Bella se alejara de ellos.

Esa tarde antes de irme a casa me encontré a Leah vomitando en el baño de la sala de conferencias.

- ¿Estas bien? - le pregunte y ella solo asintió

- ¿Quieres que te acerque algún lugar? - pregunte extrañamente preocupado al verla tan pálida y tan mal.

- No esta bien señor Black por favor valla tranquilo debe ser el chocolate caliente que he tomado


- Esta bien hasta mañana Leah


- Hasta mañana señor


En el ascensor me encontré con la empleada de Cullen Kachiri una morena impresionante pero ella solo me dio un saludo cortante. Me agrado su actur esta cansado de ver somo todas se desprendían los botones de su camisa al verme llegar.


Antes de salir vi a Leah correr para llegar al ascensor y lo detuve para ella.

- ¿Has vuelto a vomitar? - le pregunto la morena 

- Si - contesto Leah bajando la vista

- Tendrías que ir a ver a un medico tal vez...

- ¡No!

- Era solo una opinión - contestó la muchacha y Leah la miro con odio

- Mejor te metes en tus cosas - repuso caminando de prisa al llegar al estacionamiento.

- Siempre lo he dicho el embarazo y las mujeres definitiva mente son un dolor de cabeza - comento Garret el jefe de seguridad situado a mi lado y lo mire perplejo.

Al llegar a casa trate de recomponerme. Pero era imposible por suerte Bella ya estaba aquí y de espaldas a mi no pudo verme la expresión de desconcierto que tenia en el rostro.


¿Leah embarazada?

Pero... ¿de quien?

¿De mi?


¡Cielos no podía ser!

Ella se revolcaba con cualquiera. Eso debía ser así.

La idea de ver a Bella así de repente me agrado y tal vez todo lo que decían de mi secretaria era mentira y no estaba en cinta yo podría darle a mi mujer todo lo que ella deseaba. Claro. Era una excelente idea. Bella adoraba a los niños. Fue por eso que se fue a trabajar con Esme a la Fundación. Definitiva mente era lo que planeaba hacer para salvar mi matrimonio. La dejaría embarazada.

Esa noche comimos y la pasamos realmente bien ella lucia preciosa y no quise decirle nada le daría una sorpresa.


Cuando subimos a nuestro cuarto acudí primero al baño y vacié su blister de pastillas en el inodoro. Suspire aliviado era todo y cuanto necesitaba sabia que después de esto ella estaría saltando de la emoción o al menos me cegué a creerlo pero cuando salí de la habitación Bella entro al baño y se demoro lo suficiente como para que mis suposiciones se hicieran realidad ella estaba mas que furiosa al verla salir al cabo de mas de media hora sus ojos estaban algo hinchados supe por su expresión que no me seria nada fácil convencerla. Hacia notado en los últimos días que ella estaba demasiado sensible a mis caricias debería ser por su estado ella recién salia de esa maldita enfermedad y yo... ¡Aww! me odie por presionarla pero la idea de ser papá de tener un hijo de Bella me volvía loco de felicidad. Ella era la única mujer a la cual podría engendrarle un hijo.


- ¿Sucede algo? - pregunte mirándola

- No es que no encontraba mis pastillas - dijo confundida

- Pues... perdoname mi amor - dije envolviéndola entre mis brazos apoyándome a su cuerpecito mi erección choco contra su cuerpo y supe que esta noche seria estupenda - creo que debí decírtelo, he pensado que ya es hora de que encarguemos un bebe Bella, tu lo querías amor y yo he sido muy egoísta - continué mientras besaba su cuello 


- Creo que... deberías habérmelo dicho cariño, es una decisión entre dos pero... me parece genial, que tal si celebramos como se merece - comento de repente y no pude evitar el asombro en mi - bajare a buscar una botella de champaña y ahí si sera oficial la busca del nuevo integrante de la familia - repuso sonriendo mientras salia de nuestra habitación.


Me quede estupefacto pero solo fue una fracción de segundo. Lo sabia Bella era la mujer mas hermosa de todas había comprendido que era para el bien de ambos y no podía quererla mas por esto. A pesar de que últimamente estábamos distanciados ella me daría un hijo y con ello me olvidaría de todo e incluso de Heidy. Sabia que mi amor por ella debía quedarse allí en las tinieblas por siempre e incluso sacrificaría todo por mi hijo con Bella de eso no había duda.


La vi entrar con dos copas muy sonriente y la quise mas por ser tan comprensiva.

- Al fin amor pero.. ¿y la botella? - pregunte

- Es que... ya hemos bebido suficiente creo que una copa bastara- dijo extendiéndome la 
mía

- Entonces por nosotros y nuestro futuro hijo - chocamos nuestras copas y bebí el liquido burbujean te hasta vaciar mi copa, ella apenas tomo un sorbo y se la quite y me tome todo.


La abrase con todo el amor que aun quedaba en mi, mientras la besaba pensaba que no podía ser mas afortunado ella era todo y cuanto había deseado siempre quise que fuera mi mujer desde que eramos pequeños estuve obsesionado con tenerla pero nunca pude concretar mis locuras en la cama siempre la vi tan indefensa que solo la tomaba y ya. Gemí al sentir la cremocidad de su piel bajo la mía. Era tan blanca tan pulcra todo en ella era delicado como una rosa y apesar de todo mis locuras a pesar de amar a otra Bella siempre seria mia. Nunca la dejaría menos ahora.


Mi erección pedía a gritos ser liberada y me quite los bóxer rápidamente podía sentir que ella estaba tan excitada como yo, sus respiraciones eran entrecortadas y su corazón latía a mil por hora. 

Levante sus caderas para poder penetrarla darle de mi todo y después no supe nada mas. 

El día siguiente desperté temprano la vi dormir tan tranquila que no me anime a despertarla. Me vestí y salí de casa ni bien termine de desayunar estaba mas que feliz. Hoy podría decirse que era un hombre nuevo. Saber que mi hijo podría llegar a estar en el vientre de mi mujer me trastornaba me dejaba mas que animado. Incluso Leah se sorprendió al verme tan contento.

Todo mi mundo se vino abajo cuando Paul entro a mi oficina y me dio las dos peores noticias que había podido escuchar en mucho tiempo

- Lamento ser yo quien te lo diga pero esto lo encontré en mi despacho hoy cuando llegué - decía extendiéndome un sobre en el cual dentro había una carta de renuncia pero lo que me sacudió el alma era ver de quien era. Hiedy Vulturis.

- ¡¿Que mierda es esto!? - grite pegando un salto de mi sillón

- Es lo que ves renuncio

- ¡Ella no puede irse así como así!

- Jacob sabes que Heidy siempre hizo lo que quiso ademas según Leah ya lo tenia visto desde hace unas semanas

- ¿Semanas?

No podía reaccionar. Ella no podía irse y dejarme solo.

Saque mi móvil y el maldito celular estaba apagado.

- Es inútil no contesta, según el portero de su departamento salio temprano con maletas

- ¡Maletas! ¡Carajo! - caí en mi sillón derrumbado no podía pasarme esto ahora. Pero... ¿no era eso lo que yo quería? 


¡ Maldición! Si pero...¡No!
- ¡Debes saber a donde se fue ahora! - explote mirando a Paul frente a mi con odio

- Ya lo hice tomo un vuelo a New Yorks

¿New Yorks? ¡Claro! Allí vivía su hermano. Quise patearme por ser tan estúpido.

Pulse el intercomunicador y pedí a Leah que me reservara un vuelo para esta noche a New Yorks, solo yo podía traerla de vuelta.

- Creo que estas jodido hermano - comento Paul mirándome con lastima

- Sabes que ella no puede irse así como así, la empresa la necesita

- ¿La empresa? No me jodas. Cuando vas a reaccionar y a darte cuenta que estas enamorado de esa zorra.

- ¡Cállate!

- Es la verdad sabes que te conozco y siempre lo supe.

- Paul soy un hombre casado y amo a mi mujer Mi Mujer "Isabella Swan" - remarque fastidiado con él

-  Pamplinas, en fin no hay peor ciego que el que no quiere ver, hablando de Bella... - repuso marcando su nombre con demasiado interés

- Lávate la boca antes de llamar a mi mujer así

- Cálmate, no es nada de eso su abogado paso por mi oficina hay temprano para dejarme esta documentación sobre ella me dijo que era de suma importancia que la vieras y se disculpo por no pode hablar contigo es que tenia que salir de viaje fuera del país. - decía el muy estúpido extendiéndome otro sobre sellado efectivamente era de él.

Lo abrí sin ganas pero nuevamente lo que halle dentro me dejo sin palabras.


Allí dentro se encontraba una copia de un testamento firmado por René Dwyer donde redactaba la existencia de varias cuentas bancarias a su nombre las cuales pasaban a manos de su hija Isabella Swan en caso de fallecer la misma. Estas cuentas databan de mas de veinte años lo cual significaba que ya las poseía antes casarse con Charlie es por eso que nunca supimos de las mismas. No se estipulaba el monto pero si no mal recordaba los Dwyer eran millonarios tanto como los Swan por ende deberían ser bastantes suculentas.

- ¿Malas noticias? - pregunto Paul


No pude responderle nada hasta que no leí la condición de toma de posesión de las mismas.

Estaba específicamente aclarado que solo la titular en este caso la señora Isabella Marie Swan debía presentarse junto a su abogado en Brasil Río de Janeiro en los próximos treinta días de no ser así las mismas pasarían a manos del estado. 

-¡Malditos! - masculle entre dientes. Justo ahora debía irse ella también y lo peor d todo era que yo no podría acompañarla.

- Valla al parecer un día negro ¿no?

- Te puedes callar - exigí pasando mi mano por mi frente - Bella debe viajar a Brasil y yo no podre acompañarla

- ¿A Brasil?


- Si, como me oyes ella resivio una herencia de su madre y tiene que presentarse allí con su abogado


- Mmm eso no esta nada mal pero... J. Jenks no estará en el país hasta el mes que viene... - decía pensativo - a no ser que yo... que tu quieras que yo la acompañe - culmino con una sonrisa demasiado jodida

- Ni que lo sueñes - explote la sola idea de ver a este depravado cerca de Bella me 
descomponía

- Entonces vete despidiendo de esa herencia amigo

- Sabes que es de Bella jamas he tocado un puto dolar de ella ni lo haré

- Claro si eres fiel cuando respecta a su dinero en cambio con lo otro...

- Te puedes retirar necesito pensar


- Esta bien pero antes quería recordarte que Cullen termino el contrato con los suizos - repuso antes de salir

Este Cullen definitivamente había sido mi salvación. El muy perro cobraba como los dioses pero bien lo valía.

Cullen.

¡Claro! - estalle y le pedí a Leah que pero la muy perra no estaba en su lugar de seguro estaria mamandosela a alguien ¡Aww que asco! Fui directamente hasta su despacho y lo busque yo mismo. ¡Ja! quien diría yo lamiendo le el culo a este pinche abogado. En el camino llame a mi mujer.

- Hola... - hablo mi reina

- Hola cariño ¿como estas? - pregunte 

- Bien.. pero que quieres estoy trabajando cariño - dijo y me molesto que me cortase 
así

- Bella amor necesito que hablemos ahora - rogué para que viniera

- Pero... mejor en casa si...

- No, vente para la empresa te estaré esperando cariño- insistí era necesario culminar con esta locura cuanto antes

- Mmm , esta bien... - la note dudosa pero al fin asintió.

- Bella estoy deseoso de verte amor mio, el champán me pego mal porque no recuerdo nada - me excuse pero era verdad

- Pues creo que el bebe viene en camino ya porque no me dejaste ni respirar cariño... - dijo la muy descarada y mi corazón se hincho de felicidad

- Woow!! en serio pues tenia muchas ganas amorcito... - dije excitado con la idea pero mi globo se pincho al recordar el motivo por el cual ella tendría que venir a verme

- Cuando termine estoy por ahí entonces nos vemos...

- Bella... te amo - dije y me dolió decirlo

- También yo... - repuso antes de colgar

Sus pasos resonaban detrás de mio y sentí el impulso de que se me adelantara odiaba tener a este perro en mis espaldas.

Sentí como Leah le ofrecía café pero conteste por el.

- Gracias pero no es necesario

Entre apurado y me refugie detrás de mi escritorio

- Me gustaría saber el motivo de está reunión fuera de hora - repuso muy cortante como siempre

- Claro Cullen en segundos más lo sabrá - conteste tratando de no parecer grosero pero ¡La mierda ella se iría por quien sabe cuanto tiempo lejos con otro hombre!

Sentí un carraspeo y vi que Bella ya estaba aquí pero...¡que diablos! Ella se veía magníficamente bien era como ... Rayos mi cuerpo reacciono pero mis recuerdos volvieron a esos años en los que ella estaba sola la misma ropa la misma expresión y no pude mas que decir su nombre

- Bella...

Llevaba ese maldito jeans gastado con esa puta blusa roja que me hacia perder la noción y para rematar esos tacos enormes rojos furiosos. Quise correr y taparla encerrarla en la casa, pero ese no era mi cometido no hoy. Tenia que resistir.

Ella se acerco y beso mi mejilla lo cual me irrito al máximo pero me aguante mi indignación ella estaba nerviosa lo podía ver.

Saludo a Cullen y se sentó en la silla contigua. Estaba mal putamente desquiciado verla así me descontrolaba me sacaba de quicio. Pero yo sabia que al final era la partida de Heidy lo que mas me ponía loco. Me serví un whisky y al fin me dispuse a decirles la buena nueva.


Mire de frente y Bella me ataco con sus ojos 

- Tu dirás... - espeto y solo tuve que tragar saliva antes de poder hablar.

- Extraño ¿no? - pregunte - antes que nada he de decirles que de no encontrar una solución en estos días me tuve que inclinar a esto. - mentí descaramente no podía decirles que recién hacia un par de horas lo había sabido

- No logro captar que es lo que deseas Jacob - repuse mi mujer confundida

- Eso es lo que trato de explicarles a ambos, me resulta frustrante está situación déjenme decirles que de no estar atado de pies y manos jamás accedería - ¡que mierda! yo estaba muriendo por hacer lo que iba a hacer.

- Black valla al grano por favor- repuso Cullen y eso me irrito mas el muy bastardo era tan seguro

- La razón de que este aquí presente Cullen al igual que mi mujer es que debo comunicarles algo un tanto complicado. - mis manos sudaban de puro nervio

- Jake... - hablo Bella

- No déjame seguir por favor cariño, se que no es lugar indicado para solucionar este tipo de cosas ni mucho menos por eso es que te pedí ir a cenar pero vendo la urgencia del caso no pude esperar, te ruego me sepas entender. Me han notificado la existencia de varias cuentas bancarias de la cual tú eres titular cariño - al fin lo solté

Su rostro cambio de color pero luego se recompuso eso no era lo peor aun...

- No se de que me hablas Jake - dijo calmada y ahora si que tenia que ser valiente

- Al parecer la herencia de tú padre no es lo único que tienes cariño las cuentas de las que me informaron pertenecían a tú madre Bella se que es un tema delicado ... - 

- No tenía idea de que mamá...

- Bella... Sí no quieres viajar está bien tienes de plazo un mes para estar allí y... - dije poniendo cara de yo no fui

- ¿Viajar? - pregunto mas confundida mi amor quise abrasarla y besarla

- Sí a Brasil Río de Janeiro ese era el motivo por el cual los cité a ambos, sabes que odio dejarte viajar sola y en este caso es de suma importancia que un abogado como Cullen te acompañé para así terminar rápido todo el papeleo querida - termine ofuscado mas que mal por pedirle esto, jamas deje que mi mujer viajara con nadie mas que sus amigas y ahora esto parecía una maldita jugada del destino por ser tan cobarde.

- Creo que la situación en la empresa no es la adecuada para realiza un viaje en este momento - repuso Cullen y mi alma cayó aunque no tanto. Tenia que convencerlo.

- ¡Oh! No claro que no de no ser por usted Cullen todo iría peor que nunca pero todo está en camino ya el contrato millonario con los suizos fue examinado y Heidi podrá terminarlo de seguro por mi parte puede viajar tranquilo a no ser que su novia lo detenga aquí -dijo haciendo uso de mi carta al parecer el no sabia que yo conocía su vida privada

- Para nada Black estoy listo para viajar cuando sea necesario, mi novia entenderá - su vos sonó relajada

- Me parece perfecto y tú querida ¿que harás? -dije rogando para que Bella por primera vez en la vida aceptase algo sin chistar

- No veo la razón por la cual ir con el señor Cullen Jake podrías acompañarme tú también eres abogado cariño o Paul - ¡No! yo no podía ir y Paul jamas sobre mi cadáver el muy idiota quería tirarse le a mi esposa.

- Lo se pero sabes que sino me quedó esto se va al tacho Paul también debe viajar a Chicago y nadie queda al frente - respondí

- Por que no dejas a Heidi al frente - dijo insistente y me dolió solo sentir su nombre una razón para dejarla ir

- No está preparada aún además sólo serán unos diez a lo sumo quince días cariño sino quieres ir lo entenderé amor

- Está bien acepto ir creo que Esme no se opondrá sí me llevó trabajo a Brasil - dijo y casi me pongo a bailar.

- No se preocupe señora mi madre la adora - respondió Cullen y eso fue todo no pude evitar alabarla

-  Su madre es maravillosa Cullen mandale saludos de mi parte, muy bien que le parece si ultimamos detalles del viaje - extendí la carpeta - allí están las direcciones de los bancos y demás que necesitaran. Leah les reservó el hotel y ya alquiló un auto para ti amor los pasajes son para mañana a las siete de la mañana - culmine y vi que Bella estaba que hervía de rabia

- ¿Mañana? - pregunto

- Sí es que yo salgo está madrugada para New York y creí que era necesario acabar con todo lo más rápido posible - no pude evitar mirar para otro lado ella tenia que entender

- Creo que es lo mejor, sí me disculpan me voy a empacar esto me ha tomado por sorpresa veo que lo tenías bien armadito - repuso saliendo hecha una fiera

- Mujeres ...¿quien las entiende? En fin Cullen espero que sepa comportarse de más está decirle que le estoy entregando una parte de mi vida - dije y no le mentí

- Entiendo perfectamente a lo que refiere Black ahora me retiro creo que también debo empacar- nos dimos la mano - tranquilo le prometo cuidarla más que a mi propia vida. - dijo y eso en ves de tranquilizarme acelero mi corazón tome todo el maldito whisky y me serví dos mas antes de llamar a casa y salir para allá.

Cuando llegue la encontré en la cocina Kebi salio de allí apenas me vio

- Bella... - dije culpable

- ¿Ya te vas? - pregunto

- Si no creo que alcance a cenar amor - la abrase con todo el dolor que habitaba en mi pecho y ella se separo de mi con rabia podía entender su actuar - Se que estas molesta por todo esto pero prometo recompensarte mi vida

-Jacob antes que nada quiero que sepas que no soy una niña a la cual manejas a tu antojo, soy lo suficientemente mayor como para tomar decisiones. Realmente te desconozco. Jamas. Me escuchas - chillo - Jamas vuelvas a decidir por mi. Nunca.

- Mi vida perdóname - creí derrumbarme y confesar mi verdad ¿como explicarle que la mujer que amo estaba a miles de kilómetros y yo no podría vivir sin ella?- lamento todo de veras estoy arrepentido por todo lo que paso hoy pero... no encontré otro modo Bella entiende por favor - rogaba por que comprendiera y a la ves me dolía dejarla ir así tan lejos mio. Era un puto egoísta.

- Jake - dijo acercándose - sabes que no es necesario que viaje ¿verdad?. Puedo quedarme e ir otro día necesitamos hablar.

- No. Tienes que irte es necesario. Cuando regreses hablamos de lo que tu quieras mi vida. Se me hace tarde. Perdóname por no ser el hombre que tu te mereces pero te prometo que cuando vuelvas todo volverá a la normalidad - dije besándola en la frente y saliendo de la cocina dejándome con una mar de dudas en mi cabeza.

Tenia que huir de su lado no podía echar toda mi vida por la borda estaba mas que confundido pero en mi cabeza no había otra cosa que no fuera encontrar a Heidy y estrecharla entre mis brazos.


ESTE ES EL CAP ATRASADO DE JAKE BASTANTE LARGO PERO DEBÍA SER ASÍ GRACIAS A TODAS!!

3 comentarios:

cullen dijo...

ahg,este jacob me saca de los nervios,es un egoista.
espero que pronto hablen y se aclare todo.
te quiero hermana,esperare al sabado para leer el proximo,besos

Leolux dijo...

de lo mejor escrito que he leido en muchos sitios... lo que no acabo de entender es... con la destreza e imaginación que tienes estas en condiciones perfectas de idear personajes propios... creo yo... aún así magnífico relato.
Un saludo!

Laura dijo...

Umm quien entiende a Jacob dice q quiere a Bella pero esta muy triste xq Heidi se fue y el la ama pero es un egoista xq no quiere q Bella salga de viaje, q hombre mas raro prefiere irse a buscar a la otra aunque es mejor xq asi Bella disfruta con Edward jaja, saludos rina y te cuidas!