Los personajes de esta historia no me pertenecen. son propiedad de la magnifica Stephenie Meyer autora de la Saga Crepúsculo.
La trama y el desarrollo de los personajes son de mi propiedad.

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domingo, 18 de diciembre de 2011

Su Venganza Cap 14




Era el primer domingo que Bella pasaba sola en la ciudad después de haberse casado. Se levantó muy temprano, cosa en ella rara, sabiendo de antemano que sus padres dormirían hasta tarde y bajó al comedor aún sin vestirse, enfundada en un hermoso camisón que habia comprado adrede el día anterior cuando salíó con Alice al centro comercial, este era de saten rojo, con puntilla rebordada y apliques en cinta de lurex.

Hacía frio, pero en casa funcionaba la calefacción a la perfección y Bella se sintió más bien sofocada, pues si bien había imaginado que su marido la viera así vestida, no pensó nunca encontrarlo de pie en el vetíbulo.

La joven se detuvo en medio de la escalera, pero tomó aire y echó a andar inmediatamente.


- Buenos diías, Edward.


- Ho... Hola, Bella - repuso él, mirándola de un modo raro, absolutamente jamás pensó que esa mujer podría llegar hacer suya, maldita chiquilla ahora tendría que lidiar con su endurecida erección el resto del día. - Mucho has madrugado. ¿Acaso vas a misa? - se rió por tal comentario con tal atuendo bien podría ser la reina del infierno.

- Iré a las doce... contigo.


El hombre entornó los párpados.

- Lo siento, Bella. Salgo de viaje ahora mismo - dijo y se alejó de la tentación estaba enloquecido, ¿es que ella lo hacía adrede?

Ella, que se hallaba ya en el medio del vestíbulo junto a él, percibió la distancia que él trataba de imponerle, lo miró rápidamente. Recordó los besos y las caricias un tanto subidos de tono de la noche anterior y se ruborizó, pero lo ocultó con una sonrisa indiferente.


- ¿Marchas? ¿A dónde?


- Volveré al anochecer... Es un asunto relacionado a la fábrica.


Bella pensó si no era un pretexto para no presentarse con ella en público, pero lo desechó al instante. Después de todo, Edward no tenía de qué avergonzarse el hombre más hermoso de toda la ciudad por no decir de todo el mundo. No obstante, por un motivo u otro, Edward se esforzaba en aparentar serenidad ¿Por qué? ¿Qué ocultaba bajo su media sonrisa nerviosa?


- Bien. Que tengas un buen viaje.

Y se dirigió al saloncito.
Angella había dispuesto allí su desayuno. Bella se sentó tranquilamente y untó con mantequilla un trozo de pan.


- ¿Quiere venir conmigo?

Tenía la voz muy cerca. Presintió a Edward inclinandose hacia ella, pero no volvio la cabeza para cerciorarse, ¿Ir con él? ¿Estar todo el día a su lado?. No podría soportarlo y de seguro terminaría rogandóle para que la besara y un poco más pero...

- No, gracias - se encontró diciendo asombradisima porque lo deseaba con todo su ser


- ¿Por qué?


Estaba despechada, enojadísima. Toda la noche se pasó pensando en ir a la misa con Edward, en demostrar a todos que lo amaba y que no se había equivocado al elegirlo a él. Y Edward, con un pretexto tonto, pretendía dejarla sola de nuevo.
También pensó que Edward jamás la invitó a salir con él a la calle; ni nunca salió con ella a cabalgar como en la finca.

Después de todo, eran un hombre y una mujer, ambos jóvenes pletóricos de vida, y justo y lógico era que se amaran. Ella lo amaba. No recordaba para nada las condiciones en las que se habían casado... Ya entonces lo quería, puesto que, de otro modo, nunca hubiera accedido a casarse con él. ¿Para qué vengarse de Jacob?
¡Oh, no; exístian venganzas peores que aquella y ella no lo ignoraba! ¿Por qué Edward no se daba cuenta de ello?

Tragó bruscamente el trozó de pan y retiró el servicio nerviosamente. Luego se puso en pie, cruzó los brazos en su pecho, ya no le apetecía parecer sexi para él; y quedó maravillosamente altiva frente a su marido.


- ¿Por qué? Te lo voy a decir, Edward. Por que no quiero que te marches hoy domingo, ¿me entiendes? Porque estoy en evidencia, porque todos imaginan cosas raras de nuestro matrimonio y es preciso que nos vean juntos ¿comprendes?


Edward que no esperaba aquel huracán de palabras, parpadeo sorprendido y la furia fue emergiendo poco a poco dentro de su ser. Inmutable adquirió una serenidad que no tenía y sonrió desdeñoso.


- Por lo visto, ¿es eso lo único que te preocupa?


- Lo es.


- A mi no, Bella - dijo rudo -. Al fin y al cabo no imaginan más que la verdad, la pura verdad. ¿Acaso no te has casado conmigo para librerte de Jacob Black? ¿Eres capaz de decirme lo contrario? - le gritó enfurecido.


- ¡Edward!


Este se dió cuenta de su error, se serenó rápidamente y dio dos grandes respiraciones antes de hablar.


- Perdona, Bella... Ambos estamos excitados. Lo siento


Hizo intención de caminar hacia el umbral, pero ella corrió tras él y sujetó con sus dos manos el brazo masculino.


- Edward, te suplico que me disculpes.

- Ya estas disculpada, querida. Buenos dias.


- ¿Lo ves? me tratas como si fuera una...


La vuelta del hombre fue rápida. La taladró con los verdes ojos.

- No somos un matrimonio normal, Bella. ¿No es cierto? ¿O es que deseas rectificar?, aun puedes. Si es así, te ruego que me lo digas. Sólo una vez consumado el matrimonio, ¿me entiendes?, consumado como Dios manda, me presentaré en público contigo... De otro modo, no. No quiero que un día cualquiera nos separemos para siempre y el mundo crea que soy un muñeco como Jacob Black


- ¿Te has vuelto loco, Edward?

- Por supuesto que no.

- ¿Sabés lo que me pides?

- Nada extraordinario, querida. Al fin y al cabo, somos marido y mujer.

Ella ocultó la cara entre las manos. Estaba temblando y miraba a Edward como sino lo reconociera.

- Pero, ¿Tú me amas? - preguntó con un hilo de voz.

- ¿Amarte? ¿Quién habla ahora de amor? - estaba siendo totalmente despiadado pero aunque le doliera más a él que a ella porque él, si que la amaba, era necesario todo aquello.

- ¡Oh, Edward, qué cruel eres!

- No soy cruel, Bella - dijo más calmado, yendo hacia ella y pasando su mano por el cabello de su mujer - Soy humano, quizá, pero no cruel, ni perverso.
Nos hemos casado, estamos representando una comedia. ¿Por qué? Si no nos amamos, así, de este modo simple no nos amaremos nunca. Es preciso modificar un tanto nuestra vida, Bella. Por mi parte, aunque continue así el resto de mi vida, no pienso separme de tí. Todo depende de que tú desees firmemente de la separación.


- Me he casado contigo para siempre, Edward.

- Entonces, Bella te aconsejo que te aproximes más a mi corazón.

- ¡Oh, Edward! - exclamó ruborizada -, ¿cómo te atreves a hablarme con tanta crudeza?

El ingeniero se echó a reir. No había ficción ni nerviosismo en su risa, tal vez una gran ternura que ella no comprendió.

- No te hablo con crudeza, Bella. Estoy diciendo las cosas humanas del mundo. No soy un muñeco, Bella, ni un figurín. Soy un hombre y tú eres mi esposa. Nunca escuchame bien, nunca buscaré lo que tú no quieras darme; pero es duro por mi parte y por la tuya vivir la vida tontamente como nosotros la vivimos cada vez más separados. Piensa en ello, Bella. Marcho ahora mismo y vendré tarde. Yo te ruego que me des una respuesta a mi regreso. Nada de comedias ni de palabras. Sí o no y nada más.

- Nunca pensé que fueras así, Edward

- Pues lo soy, querida. Hasta la noche.

Se inclinó hacia ella y la besó en la boca suavemente pero Bella se apretó contra él y le rodeo con los brazos el cuello masculino; dejando a Edward completamente anonadado.

- Te la doy ahora, Edward. Haz de mí lo que quieras...


Era la entrega más maravillosamente ingenua que Edward había presenciado en su vida. Emocionado como jamás lo estuviera, tomó la cara de ruborosa y la besó una y otra vez en los labios semi abiertos que aún no sabían devolver bien la caricia.

- Gracias, querida mía - susurró bajísimo


WOOOOOOOOOOOOOOOWWWWW!!!! QUE CHANTAJE QUE LE HIZO A BELLA, JAJAJAJA ESE SIQ UE ES UN HOMBRE DESESPERADO JAJAJA EL PROXIMO SERA LARGO Y CON LA SORPRESA MÁS ANSIADA!!!

GRACIASSSSS A TODAS!!!

1 comentario:

ღ ✰ Aqua Marie Cullen ✰ ღ dijo...

ooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo.mmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmm.ggggggggggggggggggggggggggggggggggg

jajajjaja me encanta esta historias sigo leyendo...