Los personajes de esta historia no me pertenecen. son propiedad de la magnifica Stephenie Meyer autora de la Saga Crepúsculo.
La trama y el desarrollo de los personajes son de mi propiedad.

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martes, 31 de enero de 2012

Amarte es inevitable

Aqui od dejo dos nuevos capitulos de esta historia chicas,por que amar es inevitable y el amor me inspira.



Capitulo 2

Edward tomo unos sorbos,pero ella no toco su copa.
-Si esa es tu idea de un chiste,yo no la comparto.-Dijo ella enfadada.
-Media noche entonces.-Dijo el sin ceder.
-¡No! Esta comida sera todo lo que tu y yo hagamos juntos.-
-¿Tienes miedo de divertirte?-
-¡Claro que no!-
Bella estaba empezando a irritarse de verdad.
-A mi me parece que si. Has venido a Roma para decidir si estas preparada
para casarte,sera una perdida de tiempo si no tienes el valor para poner a prueba tus dudas.-
-¿Que clase de prueba?-Pregunto ella asustada.
-Mi hermana da una pequeña fiesta esta noche,quiero que vengas.
Si te diviertes conmigo,sabrás que Jacob no es tan importante en tu vida.
-¿Y que sacas tu de todo esto?-
-Una chica bonita con la que acudir a la fiesta.-
El camarero llego para retirar el servicio,esperaron a que se retirara y reanudaron la conversación.
-¿No tienes que trabajar mañana en la agencia?-Pregunto ella.
-He cogido unas vacaciones. Hoy es domingo,cogeré el vuelo hacia Nueva York a primera hora del sábado.¿Y tu?-
Bella descubrió que no le gustaba pensar que estaría lejos de ella,aunque no tenia sentido.
-Yo también me iré el sábado.-Respondió.
-Muy bien.-Dijo Edward.-Ambos tenemos cinco días y podríamos pasarlos juntos,yo te enseñare Roma y tu evitaras que mi hermana me empareje con alguien. Estoy seguro de que a montado la fiesta solo para eso,y francamente,prefiero encontrar a mi alma gemela yo solo.
Bella tenia sus dudas,y por su expresión el debió de darse cuenta,ya que le dijo.
-Te llevare al hotel en cuanto me lo digas.-
Al ver que ella no respondía continuo.
-Te recogeré a las ocho.-
-¡Oye! Todavía no he dicho si acepto.-
-Oh Bella,no puedes decir que es mas divertido pasear sola por una ciudad desconocida.
-No.-Admitió ella recordando lo sola que se había sentido con un único día.
-Entonces acompañame y haz la prueba,luego decides si quieres o no que te enseñe Roma.-
El parecía tan seguro,que Bella no encontró objeciones.
-De acuerdo.-Dijo finalmente.
Edward hizo una señal al camarero y pidió café y la cuenta.
-No llevas anillo de compromiso.-
Observo el mientras tomaban el café.
Bella se encogió de hombros.
-Puedes atribuirlo a un problema de económico,cuando Jacob me pidió matrimonio vivíamos de nuestras becas y de los trabajos de verano.
Los dos tuvimos una infancia difícil,los padres de Jacob murieron en un accidente de trafico. Los míos se separaron,por lo que los dos crecimos de de manera parecida.-
Edward escuchaba atentamente todo lo que ella le decía.
-¿Donde creciste Bella?-
-En Forks con mi padre,cuando cumplí la mayoría de edad me fui a Arizona a vivir por mi cuenta.-
Edward solo la observaba y asentía a lo que le decía.
-¿En que piensas?-Pregunto ella.
-Lo que estaba pensando no te va a hacer gracia.-
-Entonces no me lo digas.-
-No lo haré,no hasta que crea que estas preparada.-
Ella quiso preguntarle que quería decir con aquello ,pero en ese momento llego el camarero con la cuenta.
Edward pago la cuenta y ayudo a Bella a levantarse,recogieron sus chaquetas,y salieron fuera del local.
-Puedo llevarte a donde quieras.-Se ofreció el.
-Gracias,pero no hace falta,me apetece pasear.
Y quisiera ver el coliseo.-
-Recuerda,te recogeré en el hotel a las ocho.-
Con un gesto inesperado levanto la mano y le acaricio la mejilla.
-Ten cuidado.-Edward dio media vuelta y cruzo la calle hacia un volvo plateado que había estacionado junto a la acera.
Bella echo a andar ensimismada.
Su caricia había sido apenas un roce,pero todavía podía sentirla en la mejilla. Había sido tierna,como la caricia de un amante .
Su corazón se lo susurraba,pero su mente se negaba a creerlo.
No sabia de donde se sacaba aquella sensación de que Edward la reclamaba para si cuando ya había dejado bien claro cual era su interés en ella.
Compañía para la comida,porque odiaba comer solo.
Y una amiga para la fiesta,para que su hermana no intentase emparejarlo con nadie. Tenia sentido si el no deseaba comprometerse seriamente con nadie durante su breve estancia en Roma.
Ella pronto volvería a casa para reunirse con Jacob,una vez dominara y venciera sus dudas. Pero...¿Por que dudaba?
Bella,aun invadida por la extraña sensación que Edward provocaba en ella,
camino a lo largo de una de las avenidas mas famosas sin darse cuenta de lo que veía.
Estaba demasiado absorta en aceptar lo que le había sucedido desde que se había encontrado con Edward.
Bella intento decirse que había conocido a un atractivo y excitante hombre
que intentaba manipularla para sus propios propósitos.
Pero no tenia sentido.
No se encontraba de humor para usar el sentido común.
Se le había ofrecido la oportunidad de escapar de la realidad por un breve instante,e iba a aprovechara.
Quizás no fuera ella misma,pero...
¿Cuando había sido ella misma de todas formas?
Ya tendría tiempo de volver a la realidad dentro de muy poco.
Continuo paseando sintiéndose de mejor humor a cada paso que daba.
Intento convencerse de que era por el champan,aunque sabia perfectamente que la causa era Edward.
Pero no estaba dispuesta a preocuparse por eso,llegado el momento lo compararía con Jacob y redescubriria su cariño.
Cuando eso sucediera podría regresar a Arizona y entregarse a Jacob con la misma libertad con la que lo había echo el ultimo verano.
Habiendo llegado a esa conclusión,no volvió a pensar en Jacob otra vez.


Amarte es inevitable

Capitulo 4

Bella echo un vistazo al reloj.
Aun faltaban varias horas para para que volviera a verla,y decidió pasarlas en el coliseo.
Aunque eso solo la cansaría,y había dormido poco desde que recibió la carta de Jacob.
De pronto,la idea de regresar al hotel se le hizo mas atractiva que cualquier
visita al coliseo. Tendría la oportunidad de descansar,pensar en lo que iba a ponerse y reanimarse con un buen baño.
El metro quedaba muy cerca,y ya había descubierto lo rápido y barato que resultaba recorrer Roma en el.
Hizo dos transbordos hasta llegar a la salida cercana a su hotel,hacia ella se dirigía cuando paso junto a un puesto de bisutería.
Llevaba puestos los pendientes de oro que Jacob le regalo como despedida.
No obstante,se detuvo a observar el surtido de pendientes que se exponía.
Descubrió que eran muy baratos,escogió un par grande y escandaloso y se marcho al hotel. Quizás se los pusiera,y quizás no.
Ya lo decidiría cuando llegara el momento.
Cuando llego al hotel,la recepción estaba vaciá,Bella pulso el timbre y el hombre apareció en el vestíbulo.
Recogió su llave y empezó a subir la escalera de caracol,el hotel se extendía hasta el octavo piso,pero la habitación de ella quedaba en la segunda planta.
Entro y cerro por dentro. Dejo el bolso,y se acerco a la ventana para cerrar las cortinas.
Consulto su reloj,eran las tres y media. Todavía disponía de mucho tiempo.
Se quito las botas y el jersey y se dejo caer sobre la cama,tenia que descansar y pensar en todo lo que había hablado con Edward. Y lo mas importante,en todo lo que el le había dicho.
Los parpados comenzaron a pesarle,hasta que finalmente cerro los ojos.


Unas voces y un portazo la sacaron de su sueño.
Había dormido tan profundamente que se sentía mareada,se incorporo con lentitud para dirigirse a la ventana y dejar entrar un poco de aire fresco.
Bella se había apoyado en la ventana para despejarse y de pronto todos sus sentidos entraron en alerta.¡Maldición!¿Que hora seria?
Echo un vistazo al reloj y se tranquilizo,aunque solo un poco.
Solo faltaban dos horas para que Edward pasara a recogerla.
Se puso la bata y las zapatillas y entro en el cuarto de baño.
Se sumergió en el agua caliente,se lavo el pelo y volvió a su habitación sintiéndose viva de nuevo.
Apenas capaz de contener la impaciencia,empleo el tiempo en secar y peinar su cabello,y en arreglarse.
Parecía haber una barrera entre ella y los sentimientos de culpa acerca de Jacob. Estaban allí,pero no podían alcanzarla.
Era como si su conciencia hubiera aceptado que Edward no pertenecía al mundo real,y ella misma no fuera responsable de sus actos.
Cuando iban a dar las ocho,se miro de nuevo en el espejo.
El vestido negro que se había puesto se ceñía sensualmente a su cuerpo,el escote redondo dejaba al descubierto su esbelto cuello,y había peinado su cabello color chocolate con dos pequeñas trenzas recogidas alrededor de la cabeza.
Finalmente,se coloco los extravagantes pendientes que había comprado.
Había mucha gente por las escaleras e imagino que todos se dirigían a cenar,se apresuro tras ellos y solo en la ultima planta aminoro el paso.
No quería irrumpir en el vestíbulo y quedar como una tonta.
De pronto,todo estuvo bien,Edward se levanto de un sillón y se acerco a saludarla.
Bella se relajo,y una sonrisa espontanea resplandeció en su rostro.
El llevaba una camisa blanca y unos pantalones caquis que lo hacían ver muy atractivo.
-Estas preciosa.-Dijo el a modo de saludo.
Aquello era precisamente lo que Bella necesitaba oír,su sonrisa se amplio y dijo.
-Gracias,pero me parece que exageras.-
-Piensas unas cosas de lo mas divertido.-Replico el tomando la del brazo.
-Tendré que ver que puedo hacer al respecto.-
Hacia una tarde buena aunque un poco fresca,Bella se preguntaba si debía echarse el abrigo por los brazos cuando diviso el volvo de Edward aparcado en la entrada del hotel.
Se sentía especial del brazo de Edward,con un suspiro de entrega se rindió otra vez al mundo de fantasía que creaba para ella.
-¿A que se debe ese suspiro?-Pregunto Edward mientras arrancaba el coche.
-Me siento como si fuera otra persona.-Confeso ella.
-Es divertido,para variar.
-¿Cuanto tiempo es para variar? No,no me lo digas.
La diversión no se puede medir por horas,eso la puede estropear.-
Aquello era justo lo que Bella pensaba,le sorprendió que hubiera tan buen entendimiento entre los dos.
-¿Estas seguro de que eres periodista y no un poeta?-
Edward sonrió.
-Si,estoy seguro.-
-¿En que piensas?-Pregunto Edward aprovechando la parada de un semáforo para dirigirle una mirada pensativa.
-Me preguntaba si habría mucha gente en la fiesta.-
-Con Alice nunca se sabe.-
La perspectiva de enfrentarse a un montón de desconocidos despertaba en Bella el fantasma de su vieja inseguridad.
En un acto reflejo se mordió el labio.
-Edward,¿Que pasara si no entiendo ni una sola palabra de lo que me dicen? Me siento como una estúpida.-
-Pero una estúpida encantadora.-
-No tiene gracia,parezco un flan.-
Edward se llevo su mano temblorosa hacia los labios y le beso los dedos uno por uno. Era una experiencia nueva y provocativa,pero ella tenia demasiado nervios como para disfrutarla.
Edward le soltó la mano y le alzo el rostro frunciendo el ceño al ver la ansiedad reflejada en sus ojos.
-¡He!Te he traído aquí para que te diviertas,no para que te de un ataque de nervios. Si as trabajado en un restaurante estarás acostumbrada a tratar con muchos desconocidos.-
-Eso es diferente. No se me da muy bien hacer de objeto decorativo que esta pensando en algo que decir cuando todo el mundo esta hablando de cosas inteligentes.-
-Te preocupas por nada.-Repuso el.-
-No te hubiera invitado si pensara que no ibas a congeniar con ellos.-
-Somos como la noche y el día,¿No?-
-Somos Edward y Bella.-Le corrigió el.-Espero que sea algo mas interesante.-
Bella rió y el la miro con aprobación.
-Eso esta mejor,empezaba a pensar que tanto pasear había acabado contigo.-
-Solo bromeaba,no fui al coliseo,volví al hotel y me quede dormida.
He tenido que darme prisa para estar lista a la hora.-
-Yo siempre vivo con prisas,no puedo esperar sentado a que las cosas ocurran.-
Definitivamente noche y día” pensó Bella mientras cruzaban el rió que corría en calma.
Edward interrumpió sus pensamientos deteniendo el coche.
-Aquí estamos.-
Bella echo un vistazo por la ventanilla,habían estacionado en un paseo de arboles junto al rió.
La casa en que la que se habían detenido se elevaba cinco pisos hasta un curioso tejado en forma de aguja. Las ventanas estaban cerradas.
-Parece enorme.-Comento ella.
-Es una reliquia del viejo Roma que a sobrevivido mas o menos intacta.-
Edward la condujo a través de una estrecha arcada de piedra a una puerta que abrió,y daba paso a una sala elegante donde estaba el ascensor.
-Me siento como un canario.-Dijo Bella cuando el cerro la puerta y pulso el botón.
-Puedes cantar si quieres.-Bromeo Edward.
-La acústica aquí es muy buena.-
Bella no estaba de humor para cantar,ni si quiera para sonreír,el ascensor se detuvo y Edward abrió la puerta cediéndole el paso primero a ella.
-Edward yo...-
-No empieces de nuevo Bella,tu eres la chica que yo quería traer a la fiesta.
Eso debería significar algo para ti.-
Edward la beso suavemente en las mejillas.
-¿Estas mejor ahora?-
Bella sentía un cumulo de emociones contradictorias,así que solo pudo asentir.
Parte de su cerebro anoto que los motivos de Edward para salir con ella habían variado,y sin embargo,seguía ejerciendo sobre ella un tremendo poder que le infundía confianza.
Le resultaba imposible ser precavida con el aunque sabia,que era lo mejor.
-Edward...-
-¿Si?-
Cuando sus miradas se cruzaron todas las dudas que Bella albergaba se desvanecieron.
-Nada,dejalo. Ya me encuentro bien.-
-¡Esta es mi chica!-Exclamo el con aquella facilidad que ella envidiaba tanto.
Edward abrió una puerta corredera,y luego otra que daba a una sala atestada de gente.
Bella que esperaba salir al rellano de una escalera retrocedió instintivamente. Sintió que el brazo de Edward se deslizaba por su espalda
y la cogía de la cintura. Noto que su calor y su fuerza,la reconfortaban.
Le sonrió agradecida y el la apretó mas contra su costado haciendo que el impulso de salir corriendo desapareciera por completo.

jueves, 26 de enero de 2012

Corazon de tempano

Chicas os pido disculpas por la tardanza,pero la inspiracion se me fue.
Os traigo este capitulo que es cortito pero jugoso,prometo que el proximo sera mas extenso.
Saludos a todas.
Rina hermana espero que todo vaya bien.



Capitulo 8

Los rayos del sol se colaron por el ventanal haciéndome despertar,abrí mis ojos recordando el día anterior,no se como lo hacia para terminar siempre entre los brazos de Edward llorando desconsoladamente hasta quedar dormida.
Mire hacia mi izquierda,Edward aun dormía a mi lado,se movió un poco pegándose mas contra mi,entonces lo sentí,su brazo envolvía mi cintura,se sentía cálido y reconfortante.
Observe su rostro,su cabello desordenado me encantaba,respiraba calmadamente,su brazo fuerte abrazándome contra el,su pecho sin camiseta era como un monumento,en un impulso levante mi mano y acaricie su pecho con mis dedos.
Sentí crecer algo dentro de mi,jamas había sentido algo parecido.
Había tenido pareja en mis años de instituto,y había mantenido relaciones con ellas,pero nunca sentí este grado de deseo por ninguno de mis novios.
De repente,me vi besando su cuello.
No supe en que momento me había movido e hice aquello,pero ya era demasiado tarde para arrepentirse,Edward me observaba con los ojos ennegrecidos por el deseo.
Llevo su mano a mi cabello y me atrajo a el,me beso apasionadamente,jugo con nuestras lenguas y perdí todo control sobre mi misma.
Había estado tan triste y deprimida por mi padre,me había estado sintiendo tan sola aquellos días,solo quería olvidar por un momento que mi padre no me quería,que mi marido no me amaba,que estaba atada a una vida en la que ninguno de mis sueños se veía cumplido.
Me deje llevar por el deseo,me abandone por completo y me deje hacer. Edward era un amante experto,me lo demostraba en cada caricia,en cada beso...
El deseo me estaba consumiendo,mi cuerpo era puro fuego.
Por cada caricia suplicaba mas,por cada beso me volvía loca de pasión,me sentí volar entre las nubes cuando sentí los labios de Edward en mi sexo,su lengua lamia y jugaba llevándome a la locura,introdujo dos dedos en mi interior al mismo tiempo que su lengua trabajaba en mi centro.
La sensación era indescriptible,jamas haba sentido tanto placer.
Mis jadeos inundaban la habitación,mis manos se aferraban a las sabanas,estaba al limite,no aguantaría mucho mas.
Entonces deje de sentir su lengua,Edward se puso sobre mi, me miro a los ojos y sentí su miembro en mi entrada.
Levante mis caderas para decirle que continuara,el me complació,me penetro despacio,lenta y suavemente.
Sus embestidas eran lentas y profundas,el placer que estaba sintiendo me haría estallar en cualquier momento,rodee sus caderas con mis piernas y lo empuje mas dentro de mi.
Aferre su culo con las manos,Edward hizo sus embestidas mas rápidas,mas profundas,los dos gemíamos en el oído del otro,y oírlo así me excitaba mucho mas.
Comencé a sentir esa exquisita sensación,un torbellino de placer se abrió paso dentro de mi llevándome al limite,grite su nombre aferrándome a el,el grito el mio llenándome de el.
Caímos en la cama jadeando abrazados,nos miramos el uno al otro,no había arrepentimiento por ninguna de las dos partes.
Sabíamos que era solo el principio,el me beso,volví a disfrutar del sabor de su lengua y me volví a entregar a el.
La mañana paso entregándonos una y otra vez,fue de lo mas placentero.


Nuestras respiraciones se iban calmando poco a poco,los dos descansábamos de tan agitada mañana.
Gire mi cabeza y observe a Edward,miraba el techo de la habitación,como si allí hubiese algo interesante.
-¿En que piensas?-Le pregunte.
Después de unos minutos mas de silencio respondió.
-En que debo ir a la oficina,ya perdí mucho tiempo hoy.-
-¿Eso a sido para ti,perder el tiempo?-
-Bella,me has entendido perfectamente,debo ir a trabajar,y tu con tu padre.-
Tenia que recordarme todo de nuevo.
-No iré a ver a mi padre,me dejo muy claro que no quería que volviese.-
Edward se apoyo sobre el codo y me miro.
-Bella volverás,el es tu padre y al final acabaras haciendo lo que tu corazón te dicte.-
Dijo mientras acariciaba lentamente mi rostro con su mano.
Dios,esa mirada suya otra vez que me dejaba sin respiración.
Que me estaba pasando,esta no era yo.
Me había acostado con el,y lo había disfrutado,no me bastaba con eso que deseaba mas de el,y su mirada me desarmaba.
-Como puedes conocerme tan bien.-
Dije mas para mi misma que para el.
-Recuerda que tenemos un trato,se todo lo que tengo que saber.-
Hay estaba otra vez el Edward arrogante que yo conocía,siempre acababa estropeando el momento.
-Recuerdo muy bien ese contrato,no hace falta que me lo tires a la cara,se que esto a sido puro placer para ambos.
Puede estar tranquilo señor Cullen,no corre riesgo de que me enamore de usted.-
Su mirada se torno fría,espere que dijera algo o desatara su ira contra mi,pero no ocurrió nada de eso.
Se levanto de la cama,se vistió rápidamente y salio del cuarto dando un portazo.
Me quede en la cama sola,desnuda y sin entender porque demonios el ofendido era el.
Al fin y al cabo,era el el que siempre sacaba nuestro trato a relucir.

domingo, 15 de enero de 2012

Amor Prohibido cap 11

Triste realidad




Antes de comenzar a leer este capitulo quiero que le den stop al reproductor del blog y le den play a este vídeo  Después disfruten de la lectura. Gracias.



Las lineas del asfalto desaparecían tras la velocidad que el auto tomaba. No existía nada en este mundo que hiciese que mirara hacia atrás. No después de lo que había pasado en la madrugada. No podía siquiera rememorar las imagines que venían un a una a mi mente. 


Pecado.


Pecado y mas pecado. 


¿En que me había convertido? 


¿Donde estaba mi moral? 


¿Cuándo el Edward centrado y lleno de orgullo por ser la persona que era, desapareció?


Lo sabia perfectamente. 


Desde el instante en que aquella chiquilla se puso delante de mis ojos supe que todo en mi vida ya no tenia significado si ella no estaba a mi lado para acompañarme. La necesitaba. La deseaba. Pero la quería a mi lado y no como un a simple amante sino como mi mujer.


 ¡¡Mierda!! 


Eso no podría ser posible no después de casarse con mi padre.
No después de haberla tomado una y otra y otra vez. Sus besos aun quemaban en mis labios. Labios del pecado. Labios prohibidos, labios que ya jamas podría volver a besar, a sentir sobre los míos. 


- Llegamos señor... - la voz del taxista me saco de mi ensueño y agradecí internamente por eso. 


- Aquí tiene - extendí su dinero y salí del coche sin esperar la propina como buscando con eso redimirme y sainar así mis pecados mas obscuros.


El viaje transcurrió lenta y tortuosamente. Dormite unas horas pero al llegar a mi destino y mirar el azul del cielo supe que por mas distancia que existiese entre ambos nunca podría olvidarme de ella. Maldeci la suerte que me tocaba vivir.


Ya en mi habitación en la Universidad me deje caer en la cama y suspire frustrado conmigo mismo. Por mi cobardía. Por desear a la mujer equivocada. Por mi poca hombría y por ser tan débil de no poder siquiera mirarla por ultima vez y decirle adiós. Al menos así mi desdicha hubiese sido completa.


Apague mi celular de inmediato la llamada de mi padre no se demoraría mucho mas y yo no podía entablar una conversación en este estado. 


Uno a uno los días pasaron y así fui evitando hablar con mi familia. Solo Alice se comunicaba conmigo a través del chat, me dejaba correos en donde me contaba las buenas nuevas, ya estaba inscrita en la carrera de diseño y no cabía de felicidad. Por su parte los novios aun estaban en Las Islas Griegas, disfrutando de la playas, del sol y de su amor. Cada nuevo msj de mi hermana era una puñalada más en mi corazón. Lo peor de todo que cada día que pasaba más me confirmaba que lo que sentía por esta chiquilla era mas real mas puro e intenso. 


Lo bueno de todo es que Alice siempre se equivocaba con los horarios por lo tanto no tenia que ver mi cara a través de la cámara del portátil. No podría soportar su interrogatorio si viese mis ojeras ennegrecidas de las noches en vela que pasaba lamentándome y odiándome a mi mismo.


Mis exámenes finales llegaron y califique en todos sin problemas. Desde que llegué desde Seattle no hacia otra cosa mas que estudiar. Corría por las noches hasta que mis piernas dolían y solo así regresaba a mi cuarto donde después de una ducha caliente me acostaba e intentaba olvidarme de esos ojos chocolates que me acosaban día y noche. El recuerdo de la ultima noche pasada no cesaba de mi mente. Ella estaba ahí, patente en mi cerebro que se negaba a colaborar y olvidarse. Había noches en que el sudor frío me despertaba y las lagrimas abarrotadas en mis ojos caían desesperadamente auxiliando a mi loco corazón cada día mas desesperanzado y roto a causa del un amor no correspondido, un amor prohibido que lo único que hacia de mi era un ser insignificante lleno de remordimientos y desdichas.


El día de mi graduación llego y al fin obtuve mi diploma como médico con lagrimas una vez en mis ojos creí que ahora si estaba completo que mi felicidad y mi orgullo volvería a hacer acto de presencia pero me equivoque. Nada podía cambiarme el semblante mortecino que llevaba en el rostro. 


No logré evitar la visita de mi hermana en representación de la familia.
Para mi sorpresa no hizo comentario alguno al contrario fue lo bastante reservada cosa que me extraño demasiado pero no dije nada no me convenía hacerlo. Alice estaba demasiado callada para mi gusto por lo que la interrogué y dijo que eran los nervios por el semestre que empezaría en diseño. 


Preparé mi maleta sin ánimo alguno mirando cada rincón del cuarto que me había acompañado desde cuatro largos años y quise sentir aflicción algún tipo de tristeza pero nada de eso apareció y la desazón fue mas intensa aun, por mas que quisiera sentir algo mis emociones estaban revolucionadas desde hacia un mes el tiempo justo en que la conocí y que perdí mi cordura. 


Mañana regresaría nuevamente a casa, solo sería para recoger mis cosas,  mi padre no llegaría hasta pasado mañana lo que me daba tiempo a mudarme al departamento de Jasper y Emmett mis dos amigos que siempre estaban allí cuando los necesitaba. 


Sonreí al recordar la llamada de Jas tres días atrás. Fue la mejor noticia que hubiese esperado.


- Hey... Edward!!! - esa voz con acento sureño me saco de mi ensueño


- Jas hermano ¿a que se debe el honor? - pregunte incorporándome de la cama 


- Sólo quería recordarte que la oferta del departamento esta en pie a no ser que ya no seamos de tu ralea amigo...


-¡Joder!;  ¿de verdad te crees esa mierda...? 


- Jajajaja - la risota de Emmett se escucho detrás y supe que esta charla seria eterna - No no lo creemos pero todos dicen que los médicos son un tanto... raros con sus gustos...


- ¿Raros? raros ustedes si piensan que se salvaran de mi, acepto su oferta de igual forma pensaba ir a algún lado...


- ¿De verdad? - la pregunta de Jas me tomo por sorpresa ambos sabían que antes de conocerla nunca lo hubiese tenido en cuenta


- Si amigos quiero independizarme así que cuando llegué a Seattle me instalo allí solo dejen un lugar para mi maleta si..


- ¡Así se habla! No sabes lo que tenemos planeado para tu llegada amigo morirás cuando las veas... - resonó Emm


- Eso suena muy tentador me hace falta un poco de acción así que espero que cuando llegué este todo en su lugar...


No le comenté nada a mi hermana sobre mi mudanza sabia que se opondría en grado sumo y podía ser catastrófico hacerlo antes del viaje. Recordé mis días aquí en Munich e imagine vivir aquí lejos de todo y de todos lejos de ella... Imposible.
Por más que me negara a comprender la verdad ella no era mía. Nunca lo seria era la mujer de mi padre. Mi madrastra. La futura madre de los hijos de mi padre... ¡Mierda! eso dolía demasiado pensar siquiera que el la tocaba a diario que por las noches la besaba y rozaba su cuerpo en el de ella me revolvía el estomago y me daba nauseas que terminaban conmigo tirado al lado del retrete. Tenia que culminar con esto debía ser fuerte y resignarme. Me decía a mi mismo que había sido solo un sueño en el que hice de ella mi mujer. Si un sueño... pero sus besos quemaban en mi labios... 
Me prometí ser mas fuerte, llevaba en eso un mes y sin éxito alguno sin dudas la distancia solo fue un ingrediente mas en mi desdicha.


Y aquí estaba nuevamente abordando el avión que me llevaría hasta mi destino. Trague saliva y cerré los ojos cuando sentí que el ascenso del avión daba comienzo; la sensación de vértigo me embargo. Respire lentamente aferrando con mis manos el posa brazos sintiendo un calor repentino en mi mano el cual me saco de ese estado.


Alice me miraba tiernamente con sus ojos cargados de significados y respuestas que ni yo mismo sabia que existían.


- Todo saldrá bien Edward... lo se... - dijo sonriendo y apoye mi cabeza en el asiento cayendo en un sueño profundo recordando las palabras de mi hermana y rezando para que eso fuese verdad.


Con la esperanza de que todo sea más que un sueño producto de mi imaginación desperté y al incorporarme en el asiento del avión me dí cuenta de que la realidad volvía a mi vida y sería mas dura y cruel que antes. Que por más que quisiera serle indiferente me llegaría y arrasaria con la poca cordura que me quedaba. 


Miré a través del espejo del taxí y el mes que pasó volvió a pesar tanto como ese día en el que salí huyendo como una rata. Una fuerza sobrehumana se apoderó de mi y con ella un valor inexistente se hizo presente llenandome el pecho de orgullo. Respiré varias veces al bajar del auto tomando mi maleta la misma que nunca desarmaría en este lugar solo pasaba a buscar algunas pertenencias y ya jamás volvería a vivir aquí...


Alice me miraba intrigada podía leer en sus ojos el dolor que le provocaba mi huida de casa, no emitió palabra alguna solo me ayudo a terminar de empacar todo.


La casa se sentía desierta y solitaria me costaba dejarla allí sola pero si no lo hacia en este instante ya después me costaría mucho mas... si es que lograba al fin hacer algo de ello.


Besé su mejilla y le dí ese abrazo que tanto significados tenia para mi, miré dos veces hacia la casa que me vio nacer y la misma en la cual me crié y ya no sentí remordimiento ni dolor alguna por mi abandono sino que senti alivio; una parte de mi, quedo alli pero la misma parte ya no me pertenecia, esa parte que habia perdido estaba en manos de un amor prohibido...

viernes, 6 de enero de 2012

Presten atención a este video y me comprenderán...



Se que muchas personas se preguntaran que ha sucedido conmigo y yo solo les dejaré este tema, que muchas conocerán ya que es el tema que dio inicio a este blog y me dio muchas respuestas a mi misma. No me perdí, no me olvido de ustedes ni ninguna de todas las cosas que me han dicho por e-mail solo escuchen o mas bien lean lo que este vídeo expresa y sabrán o al menos interpretarán de que va la cosa. Gracias por estar y hermanita del alma gracias a ti. Muak.